NO TE CONTAMINES

“Vengo pronto. Aférrate a lo que tienes, para que nadie te quite la corona.”(Apocalipsis 3.11, NVI)

El Taj Mahal, es una de las Nuevas 7 Maravillas del Mundo. Esta edificación es una exquisita obra de arquitectura que el emperador Shah Jahan mandó a construir en memoria de su esposa fallecida en 1653 y que atrae a visitantes de todo el mundo hasta la India. Su impresionante color blanco es uno de los atractivos de este monumento.

Sin embargo, “en los últimos años, científicos locales notaron con preocupación que el emblemático mausoleo hecho de mármol estaba perdiendo su blancura característica. Es así que un equipo de investigadores del Instituto de Tecnología de Georgia, en Atlanta, Estados Unidos, el Instituto Indio de Tecnología en Kanpur y el Servicio Arqueológico de la India evaluaron durante un año los factores ambientales de la región de Angra, donde se ubica el Taj Mahal, y encontraron que la contaminación atmosférica es el responsable del cambio en la coloración”.[1]

Como parte de sus investigaciones, los expertos, recogieron muestras del aire en las inmediaciones del Patrimonio de la Humanidad. Al llevarlo al laboratorio descubrieron que contienen partículas diminutas de polvo, hollín proveniente de los vehículos y carbón procedente de la quema de basura y actividades agrícolas. Con los resultados, concluyeron que el cambio de color se debe a estos residuos que se adhieren a la estructura.

La verdad es que estas partículas son difíciles de remover. Se adhieren fuertemente a la superficie del mármol y son insolubles en el agua, por eso, la única forma demostrada de remover la suciedad marrón es el uso de una arcilla con la que se frotan las piedras para que vuelvan a lucir blancas. Además, los científicos intentarán crear productos de alta tecnología para conseguir una limpieza más eficiente en el futuro.

De la misma forma, el ambiente mundanal que rodea a un cristiano está contaminado. Cómo polvo diminuto, las partículas de pecado han copado el aire que respiramos; cómo hollín y carbón, que contaminado todo, así las acciones corruptas y prácticas abominables que denuncia la Biblia, han ensuciado el ambiente en que vivimos.

Este mundo está cambiando, y hoy el cambio es más notorio si damos una mirada hacia atrás. Hoy ya no se puede distinguir entre lo bueno y lo malo, entre lo correcto e incorrecto, todo parece igual, inclusive, lo que antes parecía bien ahora está mal, y lo que antes se consideraba malo, hoy se goza en practicarlo. Por eso, Jesús, que conoce la contaminación los tiempos finales, nos dice con firmeza: “Vengo pronto. Aférrate a lo que tienes, para que nadie te quite la corona”.

“Aférrate a lo que tienes”, es un “no cambies tus principios”, “mantente blanco”, a pesar de la contaminación de este mundo. Y la única forma de mantenernos limpios, de agarrarnos fuertemente a lo correcto, o limpiar las manchas oscuras que han opacado la brillantez de nuestros vestidos, es cubrirnos con la verdad de La Palabra de Dios. La luz de las Escrituras nos llevaran por el camino correcto, sin sus verdades no hay otra forma de diferenciar entre lo correcto y lo equivocado. Nuestro Dios, a través de Moisés amplia este llamado: “No se contaminen con estas prácticas, porque así se contaminaron las naciones que por amor a ustedes estoy por arrojar, y aun la tierra misma se contaminó… Ustedes obedezcan mis estatutos y preceptos. Ni los nativos ni los extranjeros que vivan entre ustedes deben practicar ninguna de estas abominaciones, pues las practicaron los que vivían en esta tierra antes que ustedes, y la tierra se contaminó… Ustedes observen mis mandamientos y absténganse de seguir las abominables costumbres que se practicaban en la tierra antes de que ustedes llegaran. No se contaminen por causa de ellas. Yo soy el SEÑOR su Dios”.[2]

Mi amigo(a), estamos a las puertas de un nuevo año, y el que viene estará más contaminado aún, porque el mundo está cambiando, y su cambio no es para bien. Pero tú y yo, no cambiemos con el mundo, no nos contaminemos de sus prácticas, ni hagamos nuestras sus costumbres, más bien aferrémonos a lo que tenemos, a lo que hemos aprendido, lo que la Biblia nos ha enseñado. Cristo viene a poner fin a la contaminación, y a buscar a aquellos que se aferraron a lo que habían aprendido y “no se encontró mentira alguna en su boca, pues son intachables”.[3] ¡Que así sea!


[1] http://elcomercio.pe/ciencias/planeta/descubren-que-taj-mahal-se-esta-volviendo-marron-noticia-1780726?ref=portada_home

[2] Levítico 18.24–30, NVI

[3] Apocalipsis 14.5 NVI