{"id":1436,"date":"2016-03-04T07:00:25","date_gmt":"2016-03-04T07:00:25","guid":{"rendered":"http:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/?p=1436"},"modified":"2016-03-03T12:49:56","modified_gmt":"2016-03-03T12:49:56","slug":"mayordomia-y-salud","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/mayordomia-y-salud\/","title":{"rendered":"Mayordom\u00eda y Salud"},"content":{"rendered":"<style type=\"text\/css\"><\/style><!DOCTYPE html PUBLIC \"-\/\/W3C\/\/DTD HTML 4.0 Transitional\/\/EN\" \"http:\/\/www.w3.org\/TR\/REC-html40\/loose.dtd\">\n<html><body><div class=\"page\" title=\"Page 16\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El cuerpo saludable proporciona las mejores condiciones para servir a Dios<\/strong><\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 16\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\" style=\"text-align: justify;\">\n<p>Somos m&aacute;s que una iglesia evang&eacute;lica, somos un movimiento prof&eacute;tico. Debido a esta caracter&iacute;stica, tenemos un abordaje peculiar en relaci&oacute;n con la pr&aacute;ctica de la mayordom&iacute;a cristiana relativa a la salud. Todo l&iacute;der deber&iacute;a tener la clara com- prensi&oacute;n de los principios que rigen esa relaci&oacute;n, porque afecta directamente el estilo de vida de cada miembro, en forma individual y de la iglesia en general. Con la finalidad de profundizar nues- tra comprensi&oacute;n de este asunto, deseo presentar en este art&iacute;culo el concepto actual de mayordom&iacute;a cristiana en relaci&oacute;n con la salud, y de qu&eacute; manera la comuni&oacute;n con Dios puede contribuir a la fina- lidad de disfrutar de una mejor salud.<\/p>\n<p><strong>&iquest;Qu&eacute; es la mayordom&iacute;a cristiana?<\/strong><\/p>\n<p>Hasta la &uacute;ltima asamblea general de la Iglesia Adventista del S&eacute;ptimo D&iacute;a en Atlanta, en 2010, la mayordom&iacute;a cristiana era un departamento. En esta categor&iacute;a, el centro b&aacute;sico de su actuaci&oacute;n estaba dirigido a la recaudaci&oacute;n de fondos, el desarrollo, las finanzas y los proyectos.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de 2010, se modific&oacute; el estatus de la mayordom&iacute;a cristiana, de departamento a Ministerio de Mayordom&iacute;a Cristiana. &iquest;Qu&eacute; implicaciones tuvo ese cambio? La orientaci&oacute;n cambi&oacute; de la b&uacute;squeda de fondos, el desarrollo de material y de proyectos, a la restauraci&oacute;n de la persona como un ser integral (espiritualidad, salud, familia, liderazgo, lenguaje, etc.), con base sobre el discipulado y la comuni&oacute;n como estilo de vida.<\/p>\n<p>La mayordom&iacute;a cristiana pas&oacute; del concepto limitado de las &ldquo;Cuatro T&rdquo; (templo, talento, tesoro y tiempo), a una definici&oacute;n m&aacute;s amplia, que incluye a esta antigua pero que no se limita solamente a esta. El concepto actual es: Todo de m&iacute; en respuesta al todo de Dios. Dentro de este nuevo cuadro, surge la pregunta: &iquest;Qu&eacute; relaci&oacute;n hay entre esta nueva visi&oacute;n de mayordom&iacute;a cristiana y salud?<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"column\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Mayordom&iacute;a cristiana y salud<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuatro puntos se destacan para una comprensi&oacute;n b&aacute;sica de esa relaci&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Primeramente, con salud es m&aacute;s f&aacute;cil vivir dentro de esa visi&oacute;n del ser integral: espiritual, f&iacute;sico, mental, social y ambiental (de respeto para con el medio ambiente). Por esa raz&oacute;n, el mensaje de las Escrituras es: &ldquo;Amado, yo deseo que t&uacute; seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, as&iacute; como prospera tu alma&rdquo; (3 Juan 2).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En segundo lugar, cada mayordomo del Se&ntilde;or es responsable por el cuidado del cuerpo como morada del Esp&iacute;ritu Santo. El ap&oacute;stol Pablo pre- gunta: &ldquo;&iquest;O ignor&aacute;is que vuestro cuerpo es templo del Esp&iacute;ritu Santo, el cual est&aacute; en vosotros, el cual ten&eacute;is de Dios, y que no sois vuestros?&rdquo; (1 Cor. 6:19). Tambi&eacute;n afirma: &ldquo;Porque vosotros sois el templo del Dios viviente&rdquo; (2 Cor. 6:19).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tercero. Los pastores y los obreros son exhorta- dos a ense&ntilde;ar a los miembros de modo que despier- ten a la pr&aacute;ctica de estos principios. La se&ntilde;ora Elena de White escribi&oacute;: &ldquo;Hombres y mujeres debieran ser informados respecto de la habitaci&oacute;n huma- na, preparada por nuestro Creador como su lugar de morada, y de la cual quiere que seamos fieles mayordomos&rdquo; (Nuestra elevada vocaci&oacute;n, p. 269).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuarto, y por &uacute;ltimo, para mantener y recuperar la salud, el pueblo de Dios tiene una receta prof&eacute;tica divina. &iquest;Cu&aacute;l es y c&oacute;mo usarla? Aqu&iacute; est&aacute; la orien- taci&oacute;n: &ldquo;Hay muchas maneras de practicar el arte de sanar; pero hay una sola que el Cielo aprueba. [&hellip;] El aire puro, el sol, la abstinencia, el descanso, el ejercicio, un r&eacute;gimen alimenticio conveniente, el agua y la confianza en el poder divino son los verdaderos remedios. Todos debieran conocer los agentes que la naturaleza provee como remedios, y saber aplicarlos. Es de suma importancia darse cuenta exacta de los principios implicados en el tratamiento de los enfermos, y recibir una instruc- ci&oacute;n pr&aacute;ctica que le habilite a uno para hacer uso correcto de estos conocimientos&rdquo; (Consejos sobre el r&eacute;gimen alimenticio, pp. 355, 356).<\/p>\n<div class=\"page\" title=\"Page 17\">\n<div class=\"layoutArea\">\n<div class=\"column\" style=\"text-align: justify;\">\n<p>Adem&aacute;s de estas ense&ntilde;anzas, otras pr&aacute;cticas de la mayordom&iacute;a cristiana pueden ser mencionadas a fin de ayudar en el mantenimiento de la salud.<\/p>\n<p>Elena de White, citando el ejemplo del marido, dice que &eacute;l podr&iacute;a haber tenido m&aacute;s salud si hubiese controlado la mente, alejando de s&iacute; pensamientos y asuntos tristes, y si hubiese disfrutado del s&aacute;bado cuando no estuviera predicando.<\/p>\n<p>Como se ve, la salud es una bendici&oacute;n que el Creador nos concede a sus mayordomos. Por orien- taci&oacute;n prof&eacute;tica desde el origen mismo de la Iglesia Adventista del S&eacute;ptimo D&iacute;a, el cuidado del cuerpo debe ser observado como un mandamiento sagrado, tanto como el s&aacute;bado, los diezmos y las ofrendas. El respeto y el esfuerzo por mantener el cuerpo en el mejor estado posible es un deber religioso, pues proporciona mejores condiciones para servir a Dios, porque &ldquo;podemos servir a Dios mejor con el vigor de la salud que con la decrepitud de la enfermedad; por lo tanto, debemos colaborar con Dios en el cuidado de nuestros cuerpos&rdquo; (Consejos sobre mayordom&iacute;a cristiana, p. 121). Nota que la comuni&oacute;n con Dios sirve como remedio para el cuerpo y para el alma, y por eso debe ser adoptada como un estilo de vida.<\/p>\n<p><strong>Mayordom&iacute;a cristiana y comuni&oacute;n<\/strong><\/p>\n<p>En la presentaci&oacute;n del Seminario de Enriquecimiento Espiritual II, se plante&oacute; la siguien- te pregunta: &ldquo;&iquest;Para qu&eacute; quieres vivir mejor y con m&aacute;s salud?&rdquo; Respuesta: &ldquo;Para escuchar la voz de Dios (clara, sin &ldquo;ruidos&rdquo;) en la primera hora de cada ma&ntilde;ana. Para tener salud a fin de alabar, meditar, orar, testificar y cumplir la misi&oacute;n de predicar el evangelio con m&aacute;s alegr&iacute;a y mayor entusiasmo&rdquo;.<\/p>\n<p>Este debe ser el prop&oacute;sito para mantener el cuer- po en las mejores condiciones posibles. Mientras vive, cada mayordomo debe tener conciencia de que es responsable por realizar lo m&aacute;ximo para Dios, con los recursos disponibles que &eacute;l nos brinda. El desaf&iacute;o prof&eacute;tico para cada uno es: &ldquo;El pueblo de Dios es llamado a una obra que requiere dinero y consagra- ci&oacute;n. Las obligaciones que descansan sobre nosotros nos hacen responsables de trabajar para Dios hasta el m&aacute;ximo de nuestra habilidad. &Eacute;l pide un servicio indiviso, la completa devoci&oacute;n del coraz&oacute;n, el alma, la mente y las fuerzas&rdquo; (ib&iacute;d., p. 39). Ese amor por la causa, sin duda alguna resultar&aacute; en buena salud.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"column\">\n<p style=\"text-align: justify;\">&ldquo;El amor a Dios es esencial para la vida y la salud. A fin de gozar de salud perfecta, nuestros corazo- nes deben estar llenos de esperanza, amor y gozo&rdquo; (Consejos sobre la salud, p. 589).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La voz prof&eacute;tica todav&iacute;a anuncia: &ldquo;El amor que Cristo infunde en todo nuestro ser es un poder vivi- ficante. Da salud a cada una de las partes vitales: el cerebro, el coraz&oacute;n y los nervios. Por su medio, las energ&iacute;as m&aacute;s potentes de nuestro ser despier- tan y entran en actividad. Libra al alma de culpa y tristeza, de la ansiedad y congoja que agotan las fuerzas de la vida. Con &eacute;l vienen la serenidad y la calma. Implanta en el alma un gozo que nada en la tierra puede destruir: el gozo que hay en el Esp&iacute;ritu Santo, un gozo que da salud y vida&rdquo; (ib&iacute;d., p. 29).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya que la pr&aacute;ctica de la mayordom&iacute;a cristiana &ndash;en el contexto del respeto y la consideraci&oacute;n al cuerpo como un templo sagrado&ndash; produce salud, fidelidad y gratitud (diezmos y ofrendas), concluyo este art&iacute;- culo con las siguientes palabras: &ldquo;Nada tiende m&aacute;s a fomentar la salud del cuerpo y del alma que un esp&iacute;ritu de agradecimiento y alabanza. Resistir a la melancol&iacute;a, a los pensamientos y los sentimientos de descontento es un deber tan positivo como el de orar. Si somos destinados para el cielo, &iquest;c&oacute;mo podemos portarnos como un s&eacute;quito de pla&ntilde;ide- ras, gimiendo y lament&aacute;ndonos a lo largo de todo el camino que conduce a la casa de nuestro Padre?&rdquo; (El ministerio de curaci&oacute;n, p. 194).<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/body><\/html>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El cuerpo saludable proporciona las mejores condiciones para servir a Dios Somos m&aacute;s que una iglesia evang&eacute;lica, somos un movimiento prof&eacute;tico. Debido a esta caracter&iacute;stica, tenemos un abordaje peculiar en relaci&oacute;n con la pr&aacute;ctica de la mayordom&iacute;a cristiana relativa a la salud. 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