{"id":1531,"date":"2016-05-30T08:17:18","date_gmt":"2016-05-30T08:17:18","guid":{"rendered":"http:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/?p=1531"},"modified":"2024-12-06T06:15:41","modified_gmt":"2024-12-06T06:15:41","slug":"evolucion-cristiana-cientifica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/evolucion-cristiana-cientifica\/","title":{"rendered":"Evoluci\u00f3n: \u00bfcristiana? \u00bfcient\u00edfica?"},"content":{"rendered":"<style type=\"text\/css\"><\/style><!DOCTYPE html PUBLIC \"-\/\/W3C\/\/DTD HTML 4.0 Transitional\/\/EN\" \"http:\/\/www.w3.org\/TR\/REC-html40\/loose.dtd\">\n<html><head>\n<\/head><body><p><br>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Porqu&eacute; no evoluci&oacute;n<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Problemas en aceptar un evolucionismo cristiano<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El docetismo en el cristianismo: la raz&oacute;n teol&oacute;gica que levanta la barrera<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&iquest;Qu&eacute; es una hip&oacute;tesis cient&iacute;fica?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Composici&oacute;n de ideas rivales<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El equilibrio puntuado<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Introducci&oacute;n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El 22-10-96 el papa Juan Pablo II, hablando en franc&eacute;s al plenario de la pontificia Academia de las Ciencias, tuvo algunas expresiones que llamaron mucho la atenci&oacute;n de la prensa oral y escrita, y que han sido diversamente traducidas, ni qu&eacute; decir que tambi&eacute;n diversamente interpretadas. Seg&uacute;n el diario La Naci&oacute;n del 24 de octubre, el papa hizo referencia a la enc&iacute;clica <em>Humani Generis<\/em> de P&iacute;o XII en 1950, la cual &ldquo;consider&oacute; la doctrina del evolucionismo como una hip&oacute;tesis seria, digna de una reflexi&oacute;n profunda, al igual que la hip&oacute;tesis opuesta. Hoy, casi medio siglo despu&eacute;s de la enc&iacute;clica, nuevos conocimientos llevan a reconocer en la teor&iacute;a de la evoluci&oacute;n m&aacute;s que una hip&oacute;tesis&rdquo;.[1]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Esto, para los periodistas especializados de La Naci&oacute;n, implicaba que la iglesia cat&oacute;lica admite la teor&iacute;a de la evoluci&oacute;n. Sin embargo, esa traducci&oacute;n fue posteriormente corregida como sigue: &ldquo;Nuevos conocimientos llevan al reconocimiento de m&aacute;s de una hip&oacute;tesis en la teor&iacute;a de la evoluci&oacute;n&rdquo;. M&aacute;s adelante la misma disertaci&oacute;n papal sosten&iacute;a que conviene hablar de las teor&iacute;as de la evoluci&oacute;n, en plural, distinguiendo las teor&iacute;as materialistas e incr&eacute;dulas de las teor&iacute;as espirituales y creyentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; M&aacute;s all&aacute; de qu&eacute; es lo que en realidad haya dicho el papa, es interesante con cu&aacute;nto entusiasmo fue acogida la idea de que la teor&iacute;a de la evoluci&oacute;n es ya &ldquo;m&aacute;s que una hip&oacute;tesis&rdquo;. Ser&iacute;a interesante repasar qu&eacute; cosa es una hip&oacute;tesis cient&iacute;fica y qu&eacute; t&iacute;tulos posee lo que el papa llama &ldquo;la doctrina de la evoluci&oacute;n&rdquo; para ser considerada una hip&oacute;tesis, o m&aacute;s que una hip&oacute;tesis, o menos que una hip&oacute;tesis cient&iacute;fica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Porqu&eacute; no evoluci&oacute;n<strong>[2]<\/strong><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Como cristianos nos parece imposible una doctrina creyente de la evoluci&oacute;n, por el efecto que tiene esa idea sobre la doctrina de la fe.[3]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es posible un cristianismo sin Cristo, ni un Cristo que no sea el Redentor del mundo. La idea misma de redenci&oacute;n consiste en rescatar al ca&iacute;do. El concepto b&iacute;blico de la problem&aacute;tica humana es que Dios hizo al hombre recto (Eclesiast&eacute;s 7:29), pero el hombre por su propia voluntad se rebel&oacute; contra Dios y se precipit&oacute; en una ca&iacute;da moral de la que Cristo vino hace 2000 a&ntilde;os a redimirlo. Cristo hoy est&aacute; sentado a la diestra de Dios, dando tiempo a que todos procedan al arrepentimiento (2 Pedro 3&nbsp;:9), pero llegar&aacute; el d&iacute;a de su segundo advenimiento, en que vendr&aacute; a juzgar a los vivos y a los muertos (2 Timoteo 4&nbsp;:1). (<a href=\"https:\/\/buckstovepoolandspa.com\/generic-ambien-online-purchase\/\">https:\/\/buckstovepoolandspa.com<\/a>)  Aquellos que sean aprobados en su juicio participar&aacute;n de los tiempos de la restauraci&oacute;n en todas las cosas como eran al principio de la creaci&oacute;n de Dios (Hechos 3&nbsp;:21). Este breve resumen cubre el pasado, presente y futuro de la humanidad tal como lo presentan las Sagradas Escrituras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&iquest;C&oacute;mo podr&iacute;a compaginarse este mensaje b&iacute;blico con la doctrina de la evoluci&oacute;n? Si el ser humano procede de formas inferiores de vida, o para decirlo sin tapujos, si el hombre desciende de seres simiescos, &iquest;de qu&eacute; perfecci&oacute;n original est&aacute; hablando la Biblia? Cualquier defecto moral todav&iacute;a presente en el hombre ser&iacute;a m&aacute;s bien una tara de su pasado brutal, no una ca&iacute;da desde un nivel m&aacute;s elevado. El hombre en la doctrina de la evoluci&oacute;n, lejos de constituir un ser ca&iacute;do, es un ser en progreso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por supuesto, esto desjarreta la doctrina de la redenci&oacute;n. Sin ca&iacute;da no hay necesidad de redenci&oacute;n. A lo sumo de alguna ayuda para continuar el ascenso. Nada especial, entonces, ocurri&oacute; en el pasado, y por lo tanto la obra de Jesucristo en el Calvario tampoco ser&iacute;a nada especial ni crucial en la existencia de la humanidad. &iquest;C&oacute;mo hablar de un evolucionismo cristiano, si esta doctrina se opone a la idea de un Cristo redentor?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ni qu&eacute; decir que tampoco hay que esperar nada especial en el futuro, s&oacute;lo la continuidad de la historia de progreso que viene llevando el hombre desde siempre. Mucho menos que Dios restaure todas las cosas al estado en que se hallaban en tiempos remotos. Desde el punto de vista de la doctrina de la evoluci&oacute;n, eso ser&iacute;a una espantosa regresi&oacute;n. &iquest;C&oacute;mo ser adventista o a&uacute;n cristiano y evolucionista al mismo tiempo?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un momento, dir&aacute; alguno, hay un evolucionismo cristiano que trata de compaginar todas esas doctrinas. S&iacute; lo hay, pero tiene que pagar un precio inaceptable para hacer esa compaginaci&oacute;n. La enc&iacute;clica<em> Humani Generis<\/em>, recordaba en esa alocuci&oacute;n de Juan Pablo II, hace un tal intento. Si se acepta el origen del cuerpo humano en formas inferiores de vida material, dice, lo importante es mantener que el alma espiritual es creada directamente por Dios. Todo el mensaje b&iacute;blico se salvar&iacute;a, aparentemente, porque el alma humana fue creada directamente en un alto nivel, y as&iacute; puede haber ca&iacute;do, y ser redimida, y restaurada al estado de perfecci&oacute;n original.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El problema con todo esto es que cualquiera que se haya familiarizado con la Biblia sabe que si de algo no habla la Biblia es de almas separadas de cuerpos. La Biblia habla de la creaci&oacute;n de los cielos, la tierra, el mar y todas las cosas que en ellos hay (&Eacute;xodo 20&nbsp;:11), pero no de esp&iacute;ritus desencarnados. Despu&eacute;s de enumerar separadamente distintos actos de creaci&oacute;n para distintos tipos de seres vivos, culmina el relato diciendo: &ldquo;<em>Entonces form&oacute; Dios al hombre del polvo de la tierra, y sopl&oacute; en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente<\/em>&rdquo; (G&eacute;nesis 2&nbsp;:7).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunos evolucionistas espiritualistas han querido ver en el polvo de la tierra un s&iacute;mbolo de las especies inferiores que el proceso evolutivo fue adecuando para ser morada del esp&iacute;ritu humano; y en el aliento de vida soplado en su nariz un s&iacute;mbolo de un alma espiritual que le habr&iacute;a infundido Dios en esa ocasi&oacute;n. Pero esa interpretaci&oacute;n causa una variedad de problemas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Problemas en aceptar un evolucionismo cristiano<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1) En primer lugar, el aliento de vida no es privativo, seg&uacute;n el mismo autor b&iacute;blico, del hombre, y pocas p&aacute;ginas m&aacute;s adelante al hablar de la destrucci&oacute;n producida por el diluvio, dice &ldquo;todo lo que hab&iacute;a en la tierra, muri&oacute;&rdquo; (G&eacute;nesis 7&nbsp;:21-22), detallando espec&iacute;ficamente a aves, ganado, fieras, reptiles y hombre, es decir, todo lo que respira el aire atmosf&eacute;rico. Obviamente el aliento de vida no es el &ldquo;alma espiritual humana&rdquo; de esta teor&iacute;a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto al polvo de la tierra como s&iacute;mbolo de una especie animal inferior, hay que observar que la formaci&oacute;n del hombre a partir del polvo aparece mencionada en el relato b&iacute;blico inmediatamente despu&eacute;s de la creaci&oacute;n de los seres inferiores que aparecen all&iacute; con sus nombres espec&iacute;ficos, tales como aves, reptiles, ganado, serpientes, etc. No es coherente pensar en un s&iacute;mbolo aleg&oacute;rico de aquello que el relato designa en forma clara, directa y sin alegor&iacute;a de ninguna clase.<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>En segundo lugar, si se usan met&aacute;foras insospechadas en un relato sencillo y directo como el de la creaci&oacute;n, no hay garant&iacute;as de que cualquier otro relato b&iacute;blico no pueda constituir tambi&eacute;n una met&aacute;fora. &iquest;Porqu&eacute; no pensar que la encarnaci&oacute;n de Jesucristo en el seno de la virgen Mar&iacute;a es tambi&eacute;n un bello s&iacute;mbolo? &iquest;Porqu&eacute; no creer que su resurrecci&oacute;n, su victoria sobre la tumba, es otro s&iacute;mbolo? De ese modo, de s&iacute;mbolo en s&iacute;mbolo, el mensaje b&iacute;blico se disuelve en mera ficci&oacute;n.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <strong>El docetismo en el cristianismo: la raz&oacute;n teol&oacute;gica que levanta la barrera<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El llamado credo apost&oacute;lico dice: &ldquo;creo en la resurrecci&oacute;n de la carne&rdquo;[4]. Este art&iacute;culo del credo no est&aacute; all&iacute; porque s&iacute;. En los primeros siglos de la era hab&iacute;a una doctrina her&eacute;tica, el docetismo, que era necesario combatir. Los docetistas ense&ntilde;aban que Dios no se ocupaba de los cuerpos materiales, y que &Eacute;l no se hab&iacute;a hecho realmente carne, s&oacute;lo hab&iacute;a tomado la apariencia de un ser humano para ense&ntilde;ar verdades espirituales. Naturalmente, seg&uacute;n ellos el ser humano tampoco resucitar&aacute; en la carne. Basta con que el esp&iacute;ritu sea recibido en gloria. &iquest;Para qu&eacute; molestarse en hacer resurgir la carne? El ap&oacute;stol San Juan nos advierte que esta es una doctrina del Anticristo (2 Juan 7-11), y el credo le puso una barrera en el art&iacute;culo: &ldquo;creo en la resurrecci&oacute;n de la carne&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Notemos, ahora, que la doctrina de la creaci&oacute;n directa del alma del hombre, pero separada de la creaci&oacute;n de su cuerpo que Dios no habr&iacute;a creado directamente, es tambi&eacute;n una especie de docetismo. Confiesa que la creaci&oacute;n directa del hombre por parte de Dios ha existido &ndash; despu&eacute;s de todo, sin ella no podr&iacute;a subsistir el cristianismo &ndash; pero sostiene que no concierne al cuerpo material sino al alma espiritual. Todo el mensaje b&iacute;blico sobre el pasado, el presente y el futuro de la humanidad se refiere entonces a alg&uacute;n nivel invisible de la existencia, pero no a la realidad de la carne. Ah&iacute; est&aacute; de nuevo el docetismo con ropaje nuevo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg&uacute;n esta doctrina, Dios no se ocup&oacute; de crear directamente el cuerpo del hombre, a lo sumo supervis&oacute; en forma muy indirecta el proceso de lucha por la vida, la reproducci&oacute;n diferencial de depredadores y depredados, el reino de la garra y el colmillo ensangrentados,[5] por unos 4500 millones de a&ntilde;os, hasta que la supervivencia del m&aacute;s apto forj&oacute; a un ser (simiesco) lo bastante satisfactorio como para albergar a un alma.[6] Pero &iquest;qu&eacute; clase de Dios es el act&uacute;a as&iacute;? &iquest;Es esta clase de Dios el que se comprometer&aacute; despu&eacute;s lo suficiente con la especie humana &ndash; cuya existencia ocupa apenas un instante en esa inmensidad de tiempo geol&oacute;gico &ndash; como para encarnarse en ese cuerpo que &Eacute;l no se comprometi&oacute; lo suficiente como para crear especialmente en un principio?[7] &iquest;De veras ese Dios se hizo carne en el seno de la bienaventurada virgen Mar&iacute;a? No ha movido un dedo para plasmar personalmente ese cuerpo, sino lo dej&oacute; todo librado a las fuerzas de la naturaleza por miles de millones de a&ntilde;os. &iquest;Se convertir&aacute; despu&eacute;s &Eacute;l mismo en un beb&eacute; de esa especie de animal con ascendencia simiesca, o directamente, en un simio evolucionado, un Dios &ndash; beb&eacute; para el cual &ldquo;la virgen lava pa&ntilde;ales, y los tiende en un romero&rdquo; como dice el viejo villancico espa&ntilde;ol, para vivir 33 a&ntilde;os entre nosotros y morir para redimirnos?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y despu&eacute;s, &iquest;revertir&aacute; un Dios as&iacute; los progresos naturales de descomposici&oacute;n como para hacer resurgir vida de la muerte? &Eacute;l no se inmut&oacute; cuando por 4500 millones de a&ntilde;os, seg&uacute;n esta doctrina, nuestros antepasados desaparecieron, generaci&oacute;n tras generaci&oacute;n, sin dejar apenas alg&uacute;n rastro individual. &iquest;Qu&eacute; tienen de tan especiales ahora nuestros cuerpos individuales que Dios tenga que resucitar su carne, cuando s&oacute;lo le merece atenci&oacute;n especial su alma espiritual? No suscit&oacute; espec&iacute;ficamente su carne en el principio, &iquest;porqu&eacute; habr&iacute;a de &ldquo;re &ndash; suscitarla&rdquo; individualmente en el d&iacute;a final? &iquest;Puede un evolucionista decir sinceramente: creo en la resurrecci&oacute;n de la carne?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al principio mencionamos una alocuci&oacute;n de Juan Pablo II. Por all&iacute; corren rumores de que los Adventistas estamos de alg&uacute;n modo enemistados con el papa, y no quisiera que nadie quede con esa idea. Por eso voy a citar ahora otra alocuci&oacute;n de Juan Pablo II, esta vez del 14 de marzo de 1979, para Cuaresma: &ldquo;Algunas personas sostienen y tratan de demostrar que el Universo es eterno y que todo el origen que vemos en el Universo, incluyendo al hombre con su inteligencia y libertad, no son m&aacute;s que el fruto de la casualidad. Sin embargo, estudios cient&iacute;ficos y la dolorosa experiencia de personas honestas mantienen que esta idea, aunque es sostenida y a veces ense&ntilde;ada, no ha sido comprobada y deja a sus defensores confusos e inquietos&hellip;ellos comprenden muy bien que la casualidad no puede producir el orden perfecto que existe en el Universo y en el hombre. Todo est&aacute; ordenado admirablemente, desde las infinitesimales part&iacute;culas que componen el &aacute;tomo hasta las galaxias que remolinean en el espacio. Todo apunta a un plan que incluye toda manifestaci&oacute;n de la naturaleza, desde la materia inerte hasta el pensamiento del hombre.&rdquo;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con esta alocuci&oacute;n s&iacute; podemos estar de acuerdo. Todo en la naturaleza y en el hombre, y no solamente aspectos espirituales, muestra la obra del dedo de Dios. Este Dios que se interesa vitalmente por todos los aspectos del Universo no nos ha dejado librados a nuestra suerte, sino que nos revel&oacute; su voluntad en la sagrada escritura, tom&oacute; nuestra carne y anduvo haciendo bienes entre nosotros, muri&oacute; por nuestros pecados, resucit&oacute; y ascendi&oacute; a lo alto, y de all&iacute; vendr&aacute; a juzgar a vivos y muertos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>&iquest;Qu&eacute; es una hip&oacute;tesis cient&iacute;fica?<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La doctrina de la evoluci&oacute;n se origina en la filosof&iacute;a pagana. El abuelo de Charles Darwin cre&iacute;a en la transformaci&oacute;n de las especies, y el bar&oacute;n Juan Bautista Lamarck, antes de Darwin, hab&iacute;a sistematizado ideas similares de acuerdo a los principios del paganismo griego de eternidad del universo y de largu&iacute;simo tiempo de existencia de la vida. Aunque Carlos Darwin tuvo una formaci&oacute;n universitaria s&oacute;lo en teolog&iacute;a, no en biolog&iacute;a, y a pesar de que en su juventud sigui&oacute; la doctrina cristiana de la creaci&oacute;n, cuando descubri&oacute; que algunas ideas que le hab&iacute;an ense&ntilde;ado en el seminario teol&oacute;gico no eran sustentables frente a observaciones de campo que hizo a bordo del &ldquo;Beagle&rdquo;, abandon&oacute; la doctrina cristiana en favor de las ideas transformistas ya presentes en su entorno. Hoy en d&iacute;a, la doctrina de la evoluci&oacute;n impregna profundamente toda la comunidad cient&iacute;fica e inspira much&iacute;simos de sus trabajos. En este sentido es una doctrina cient&iacute;fica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Por otro lado, la ciencia es conocimiento organizado de acuerdo a una metodolog&iacute;a. La pieza central de su m&eacute;todo es la verificaci&oacute;n de hip&oacute;tesis, y ha desarrollado criterios bien definidos para determinar qu&eacute; ideas constituyen hip&oacute;tesis cient&iacute;ficas y cuales no son ideas cient&iacute;ficas. Parecer&iacute;a que una filosof&iacute;a que impregna tan profundamente toda la comunidad cient&iacute;fica debiera ser netamente cient&iacute;fica desde el punto de vista metodol&oacute;gico. Sin embargo, este es un aspecto que merece ser escudri&ntilde;ado cuidadosamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hay acuerdo general entre los te&oacute;ricos de la ciencia acerca del procesamiento de hip&oacute;tesis. Una hip&oacute;tesis cient&iacute;fica debe originar predicciones acerca de lo que debiera observarse en la naturaleza. A continuaci&oacute;n deben dise&ntilde;arse observaciones controladas, que pueden ser experimentos en un laboratorio u observaciones de campo, para someter a prueba esas predicciones. La prueba debe desembocar en uno de dos resultados posibles: un resultado positivo, que no contradice las predicciones, con lo cual la hip&oacute;tesis es retenida, o un resultado negativo, si las predicciones no se verifican, con lo cual la hip&oacute;tesis queda desmentida y es descartada (el t&eacute;rmino utilizado por los te&oacute;ricos en la actualidad es &ldquo;falsada&rdquo;). Por el contrario, si la hip&oacute;tesis es retenida debido a que las predicciones se verifican, eso no significa que queda confirmada definitivamente. Los mismos hechos cient&iacute;ficos pueden responder a diversas hip&oacute;tesis que los expliquen.[8] Aun cuando por el momento una explicaci&oacute;n parezca ser la &uacute;nica posible, en el futuro podr&iacute;a descubrirse que otras predicciones de la misma hip&oacute;tesis no se verifican, con lo cual quedar&iacute;a desmentida o falsada. Otras hip&oacute;tesis mejores tendr&iacute;an que ser dise&ntilde;adas entonces para corregir, modificar o reemplazar esa hip&oacute;tesis por otra que explique mejor todos los hechos conocidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En resumen, la falsaci&oacute;n es definitiva, pero no la confirmaci&oacute;n. Por lo tanto, para que una hip&oacute;tesis sea considerada cient&iacute;fica debe poderse someter a una prueba que tenga como resultados posibles la falsaci&oacute;n o la no falsaci&oacute;n. En consecuencia, si no se pueden derivar conclusiones de una hip&oacute;tesis que la observaci&oacute;n pueda falsar o no falsar no estamos tratando con una hip&oacute;tesis cient&iacute;fica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ahora bien, las doctrinas rivales de la evoluci&oacute;n y del creacionismo b&iacute;blico son doctrinas acerca del pasado &ndash; doctrinas hist&oacute;ricas, si queremos decirlo as&iacute;. Conciernen al origen de los organismos vivientes. Las ideas acerca del pasado presentan ciertos problemas para la metodolog&iacute;a cient&iacute;fica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El pasado no es directamente observable.[9] Podemos hacer inferencias acerca del pasado en base a los hechos del presente. Pero en el caso de las doctrinas de la evoluci&oacute;n y de la creaci&oacute;n directa tratamos con ideas que pueden explicar casi cualquier observaci&oacute;n del presente. No s&oacute;lo las observaciones que realmente se efect&uacute;an, sino las posibles. En otras palabras, si encontr&aacute;ramos un planeta en el que los seres vivos fueran muy distintos de los del nuestro, un creacionista podr&iacute;a alegar que fue creado de esa otra manera, mientras que un evolucionista alegar&iacute;a que la evoluci&oacute;n tom&oacute; un rumbo diferente. De ese modo es muy dif&iacute;cil dise&ntilde;ar observaciones que puedan falsar cualquiera de las dos doctrinas, con lo cual ambas quedan fuera del m&eacute;todo cient&iacute;fico.[10]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<\/p><p style=\"text-align: justify;\"><strong>Contraposici&oacute;n de ideas rivales<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Una excepci&oacute;n parcial es mediante el estudio de los f&oacute;siles &ndash; la paleontolog&iacute;a. Se llama f&oacute;sil a cualquier tipo de resto o vestigio material de la vida del pasado remoto. Estudiando los f&oacute;siles estamos estudiando directamente la vida del pasado. Podr&iacute;amos entonces derivar de las doctrinas rivales predicciones acerca de lo que debiera encontrarse en materia de f&oacute;siles, y luego compararlas con el conjunto de f&oacute;siles conocidos &ndash; el registro f&oacute;sil. El problema con este m&eacute;todo es que el registro f&oacute;sil no es tan completo como todos quisi&eacute;ramos, y siempre cabe la posibilidad de que parte del pasado se haya perdido irremisiblemente. De todos modos, vale la pena intentar la comparaci&oacute;n de ideas rivales con los hechos que tenemos a mano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Vamos ahora a formular predicciones contraponiendo las doctrinas rivales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg&uacute;n la Biblia, Dios cre&oacute; directamente aves, ganado, fieras, reptiles y hombre. De acuerdo al creacionismo, entonces, estos seres vivos han estado desde un principio separados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De acuerdo a las doctrinas evolucionistas (creyentes o no), todos esos tipos de seres vivos tienen un &aacute;rbol geneal&oacute;gico en com&uacute;n. Hubo un tiempo cuando entre los vertebrados s&oacute;lo exist&iacute;an peces, y fueron apareciendo en forma sucesiva anfibios, reptiles, aves y mam&iacute;feros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ahora bien, existe una veintena, aproximadamente, de clases y tipos b&aacute;sicos de animales, como el subtipo vertebrados. De todas ellas encontramos espec&iacute;menes f&oacute;siles. Los paleont&oacute;logos interpretan que los estratos fosil&iacute;feros, es decir, las capas sedimentarias que contienen f&oacute;siles, representan las faunas sucesivas del pasado &ndash; eras, per&iacute;odos y &eacute;pocas de millones de a&ntilde;os atr&aacute;s. Es leg&iacute;timo deducir de la doctrina evolucionista, entonces, que las series de estratos fosil&iacute;feros m&aacute;s antiguos debieran contener s&oacute;lo el tipo original de seres vivos, o a lo sumo, tomando en cuenta que el registro f&oacute;sil puede ser incompleto, dos o tres tipos b&aacute;sicos, y luego a medida que avanzamos en el tiempo &ndash; o sea, en el orden de superposici&oacute;n de los estratos &ndash; debieran aparecer los f&oacute;siles correspondientes a m&aacute;s y m&aacute;s clases hasta llegar a la veintena que conocemos al presente. De acuerdo a la doctrina de la creaci&oacute;n, en cambio, en todos los estratos fosil&iacute;feros debi&eacute;ramos observar m&aacute;s o menos todos los tipos b&aacute;sicos de seres vivos que es dable esperar del ambiente preservado en la roca fosil&iacute;fera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Otras predicciones rivales tienen que ver con la separaci&oacute;n o no separaci&oacute;n de los grupos. Si todos los grupos tienen antepasados en com&uacute;n, debieran abundar especies transicionales que conecten los distintos grupos &ndash; los famosos eslabones. Uno de ellos, el m&aacute;s famoso (pero de ninguna manera el &uacute;nico), ser&iacute;a el que conecte al hombre con los simios. Debiera haber una abundancia de especies que pudieran ser clasificadas tanto en un grupo zool&oacute;gico como en otro &ndash; los puntos de ramificaci&oacute;n del &aacute;rbol geneal&oacute;gico. De acuerdo a la doctrina de al creaci&oacute;n directa debi&eacute;ramos esperar, en cambio, grupos claramente definidos. Como la extinci&oacute;n de especies no es nueva, podr&iacute;amos encontrar algunas pocas especies del pasado que no encajan bien en ninguna de las categor&iacute;as del presente, pero esencialmente las especies f&oacute;siles debieran ser claramente asignables a las clases y tipos del presente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ahora veamos el registro f&oacute;sil. Como se ve en el gr&aacute;fico adjunto al final (Storer), las predicciones que formulamos a partir de la doctrina evolucionista &ndash; el aumento gradual en el n&uacute;mero de clases a medida que avanzamos en el orden de superposici&oacute;n de estratos y la abundancia de f&oacute;siles transicionales asignables simult&aacute;neamente a distintas categor&iacute;as &ndash; est&aacute;n desmentidos, o falsados, por los hechos observables.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Carlos Darwin conoc&iacute;a este hecho desagradable. El imaginaba que la diversificaci&oacute;n de los seres vivos se dio en &eacute;pocas anteriores a las registradas en los f&oacute;siles conocidos hasta su &eacute;poca, y fue sincero al respecto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&ldquo;A la pregunta de porqu&eacute; no encontramos ricos dep&oacute;sitos de f&oacute;siles que pertenezcan a esos per&iacute;odos que suponemos fueron los primitivos, anteriores a los del sistema c&aacute;mbrico, no puedo dar una respuesta satisfactoria&hellip;El caso, al presente, debe permanecer inexplicado, y puede con verdad presentarse como argumento v&aacute;lido contras las opiniones que presento&rdquo; (El origen de las especies, 309-10, edici&oacute;n inglesa de 1859).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pero, lamentablemente para el evolucionismo, los f&oacute;siles faltantes no aparecieron.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &ldquo;Un siglo de intensa b&uacute;squeda de f&oacute;siles en el prec&aacute;mbrico ha arrojado muy poca luz sobre este problema. Las antiguas teor&iacute;as de que las rocas del prec&aacute;mbrico eran predominantemente terrestres (formadas cuando no hab&iacute;a vida en la tierra) o que los f&oacute;siles contenidos en ellas han sido destruidos por el calor o la presi&oacute;n, han sido abandonadas porque las rocas prec&aacute;mbricas en muchas regiones son f&iacute;sicamente similares a las rocas m&aacute;s j&oacute;venes en todo aspecto salvo que pr&aacute;cticamente no contienen ning&uacute;n tipo de vida del pasado.&rdquo; (Newell, de Columbia University, en el centenario de Origin).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <strong>El equilibrio puntuado<\/strong>. En la actualidad se puede explicar este hecho mediante la idea del equilibrio puntuado (entrecortado). Seg&uacute;n esta idea la diversificaci&oacute;n de las especies &ndash; la ramificaci&oacute;n del &aacute;rbol geneal&oacute;gico &ndash; no se produce continuamente, porque el mundo de los seres vivos se halla en equilibrio, sino a saltos, cuando determinadas condiciones en el medio ambiente lleva a una r&aacute;pida diversificaci&oacute;n, tan r&aacute;pida que no deja registro f&oacute;sil.[11]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &Eacute;sta es una idea interesante, pero notemos que es una idea que excusa la falta de pruebas. Las otras teor&iacute;as que Newel dice que se vienen abandonando tambi&eacute;n parec&iacute;an plausibles, pero llevaban al mismo resultado. En otras palabras, no son ideas verificables ni cient&iacute;ficas. Hasta donde la predicci&oacute;n es sometible a la prueba de falsaci&oacute;n, ha sido falsada y por lo tanto la doctrina de la evoluci&oacute;n deber&iacute;a descartarse. En tanto y en cuanto no sea sometible a tales pruebas, no es m&aacute;s que una postura especulativa y filos&oacute;fica, no cient&iacute;fica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Vamos ahora a la segunda predicci&oacute;n: la abundancia de especies transicionales. Notemos en primer lugar que todos los f&oacute;siles no son f&aacute;cilmente asignables a las categor&iacute;as del presente &ndash; no ha sido necesario crear grupos zool&oacute;gicos especiales para las especies troncales del &aacute;rbol geneal&oacute;gico. Notemos tambi&eacute;n que las conexiones entre los distintos grupos son casi todas l&iacute;neas punteadas &ndash; especulativas y no reales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &ldquo;Los m&aacute;s antiguos y primitivos miembros conocidos de cada orden ya tienen las caracter&iacute;sticas definidas de esa orden, y en ning&uacute;n caso se conoce siquiera una secuencia aproximada de continuidad entre una y otra. En la mayor&iacute;a de los casos la discontinuidad es tan abrupta y la distancia tan grande que el origen de la orden es especulativo y controvertido&hellip;Esta ausencia regular de formas transicionales no est&aacute; confinada (a un grupo) sino es un fen&oacute;meno pr&aacute;cticamente universal, como los paleont&oacute;logos lo han hecho notar desde hace tiempo.&rdquo; (G. Simpson, <u>Tempo and Mode in Evolution<\/u> 106, 107).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Esta cita de uno de los m&aacute;ximos te&oacute;ricos de la evoluci&oacute;n muestra que la segunda predicci&oacute;n derivable de la doctrina de la evoluci&oacute;n tambi&eacute;n est&aacute; abundantemente falsada: hay una &ldquo;ausencia regular de formas transicionales&rdquo;. Tambi&eacute;n se intenta explicarla en base al &ldquo;equilibrio puntuado&rdquo;. Pero esta explicaci&oacute;n equivale a decir que, desde le punto de vista de la paleontolog&iacute;a, la evoluci&oacute;n ocurri&oacute; &ldquo;mientras nadie estaba mirando&rdquo;. Ahora bien, s&oacute;lo la paleontolog&iacute;a observa directamente el pasado de las formas vivas y concierne al contraste entre las doctrinas de la evoluci&oacute;n y la creaci&oacute;n b&iacute;blica. Si el registro f&oacute;sil &ldquo;no estaba mirando&rdquo;, la doctrina de la evoluci&oacute;n no es sometible a prueba de falsaci&oacute;n alguna, y por lo tanto no es una idea cient&iacute;fica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Por cierto que la doctrina b&iacute;blica de la creaci&oacute;n tampoco es cient&iacute;fica ni sometible a prueba de falsaci&oacute;n. Nadie pretende eso: se origina claramente en informaci&oacute;n sobrenatural. Pero los hechos conocidos por la paleontolog&iacute;a se ajustan mejor a ella que a la doctrina evolucionista. Podemos entonces afirmar que la doctrina de la evoluci&oacute;n es<em> menos <\/em>que una hip&oacute;tesis cient&iacute;fica: es s&oacute;lo un marco de referencia especulativo y filos&oacute;fico, una base muy endeble para descartar el relato b&iacute;blico. En el fondo, el debate entre creacionismo y evolucionismo no es una lucha de ciencia y religi&oacute;n, sino un combate de religi&oacute;n con religi&oacute;n: el pensamiento pagano contra el pensamiento cristiano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[1] Dice el Catecismo Cat&oacute;lico: &ldquo;La iglesia ense&ntilde;a que cada alma espiritual es directamente creada por Dios -no es &ldquo;producida&rdquo; por los padres-, y que es inmortal; no perece cuando se separa del cuerpo en la muerte, y <u>se unir&aacute; de nuevo al cuerpo en la resurrecci&oacute;n final<\/u>&rdquo;. Cf. PIO XII, enc. Humanis Generis, a&ntilde;o 1950: DS, 3896; Pablo VI, Credo del Pueblo de Dios. Vea tambi&eacute;n Concilio de Letr&aacute;n V, a&ntilde;o 1513: DS, 1440. Llaurens, Jos&eacute;. <u>Catecismo de la Iglesia Cat&oacute;lica<\/u>, p. 95 (p&aacute;rrafo 366, el subrayado es m&iacute;o).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[2] Debe quedar claro al lector que el libro de Darwin explica y muy bien la microevoluci&oacute;n, la cual s&iacute; es sometible a experimentaci&oacute;n, y ha sido verificada en numerosos casos. El problema que ataca Ca&iuml;rus aqu&iacute; es el de la macroevoluci&oacute;n (vea tambi&eacute;n Behe, Michael. <u>Darwin&acute;s Black Box<\/u>). Las teor&iacute;as ego&iacute;stas (y esto a t&iacute;tulo personal) tambi&eacute;n explican muy bien el comportamiento de la naturaleza estigmatizada con el pecado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[3]&nbsp;&nbsp; Los dichos de Juan Pablo y sus implicancias sobre la iglesia remanente van a&uacute;n m&aacute;s all&aacute; de los hechos enumerados aqu&iacute; por el autor. Enumero a continuaci&oacute;n algunos puntos interesantes que favorecen la denuncia de Ca&iuml;rus. 1. Aceptar la evoluci&oacute;n es aceptar que la muerte es anterior al pecado. La evoluci&oacute;n necesita de millones de a&ntilde;os de muerte. Por lo tanto, aceptarla es echar por tierra el hecho de que ella es una consecuencia del pecado, y que no le precede. 2. Aceptar la evoluci&oacute;n es desviar el plan de salvaci&oacute;n. Sobre este punto se extiende Ca&iuml;rus a continuaci&oacute;n, pero digamos que si como bestias venimos progresando, entonces s&oacute;lo hay que esperar subir alg&uacute;n escal&oacute;n m&aacute;s en la escala de la complejidad. Si el proyecto de redenci&oacute;n pierde sentido, entonces la &ldquo;re-ligi&oacute;n&rdquo; tambi&eacute;n (ver punto 4). 3. Aceptar la evoluci&oacute;n es olvidar que fuimos hechos por las manos de Dios a su imagen y semejanza. Es afectar la concepci&oacute;n de hombre que presenta la Biblia. Si el hombre es un ser en evoluci&oacute;n, entonces las imperfecciones podr&iacute;an atribuirse a un proceso incompleto y no ya a una decisi&oacute;n equivocada que llamamos pecado. Ya no somos una creaci&oacute;n especial. Ahora el v&iacute;nculo que nos une al resto de la creaci&oacute;n ya no es la de soberan&iacute;a, sino que pertenecemos a la familia animal, y de esa relaci&oacute;n dependi&oacute; nuestra existencia. Obviamente, al cambiar nuestra antropolog&iacute;a, cambiar&aacute;n los objetivos y m&eacute;todos de la educaci&oacute;n. 4. Al aceptar la evoluci&oacute;n, la religi&oacute;n que antes se ocupaba de tareas bien diversas y que fue acotando sus alcances (pertinencias) a medida que la secularizaci&oacute;n aumentaba, ahora le compete, estrictamente, y si pretende sobrevivir, el dar el marco de referencias &eacute;ticas a la gente para que supere los &ldquo;rasgos bestiales&rdquo; que a&uacute;n nos quedan por pulir. 5. Aceptar la evoluci&oacute;n es atacar al creacionismo, y atacar a la creaci&oacute;n tal como lo presenta la Biblia es atacar la doctrina del descanso sab&aacute;tico. G&eacute;nesis nos habla de una creaci&oacute;n &ldquo;acabada&rdquo;, no en proceso. Esto contradice lo que . 6. Desacreditar a un Creador tal como lo presenta la Biblia, es una forma de abrazar a otro, y quiz&aacute; el primer paso a su olvido total.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[4]&nbsp;&nbsp; El lector puede encontrar esta idea en Llaurens, Jos&eacute;. <u>Catecismo de la Iglesia Cat&oacute;lica<\/u>, p. 264-265 (p&aacute;rrafo 988-991).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[5]&nbsp;&nbsp; Dawkins dice &ldquo;pienso que la naturaleza en su estado puro, &acute;la naturaleza roja en u&ntilde;as y dientes&acute;, resume admirablemente nuestra comprensi&oacute;n moderna de la selecci&oacute;n natural&rdquo;. Dawkins, R. <u>El gen ego&iacute;sta<\/u>. (Barcelona: OUP, 1993), p. 2. La evoluci&oacute;n puede expresarse en t&eacute;rminos de la teor&iacute;a del gen ego&iacute;sta: cualquiera que haya evolucionado por selecci&oacute;n natural es ego&iacute;sta. Para sobrevivir, &ldquo;una criatura no deber&iacute;a perder ninguna oportunidad de enga&ntilde;ar, mentir, embaucar, explotar&hellip;si existe una moraleja humana que podamos extraer, es que debemos ense&ntilde;ar a nuestros hijos el altruismo ya que no podemos esperar que &eacute;ste forme parte de su naturaleza biol&oacute;gica&rdquo;. Dawkins, p.182.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[6]&nbsp;&nbsp; Todos los evolucionistas obviamente coinciden con la idea de que el hombre est&aacute; en el pelda&ntilde;o m&aacute;s alto en la escala de la complejidad. La conciencia podr&iacute;a considerarse as&iacute;, como la culminaci&oacute;n de una tendencia evolutiva hacia la emancipaci&oacute;n de los seres vivos. Ahora tenemos al hombre, un ser libre, pero preso a&uacute;n de sus instintos ego&iacute;stas. Dawkins, 77.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[7]&nbsp;&nbsp; La idea de la falta de compromiso con la naturaleza durante tanto tiempo, llam&oacute; la atenci&oacute;n de Darwin. Veamos como lo expone Dawkins: &ldquo;Las avispas cavadoras no son las conocidas avispas sociales de nuestros botes oto&ntilde;ales de mermelada, que son familiares obreras que trabajan para una colonia. Cada avispa cavadora hembra va a la suya y dedica su vida a proporcionar cobijo y alimento a una sucesi&oacute;n de larvas propias. T&iacute;picamente, una hembra empieza cavando en tierra un gran agujero, en cuya base hay una c&aacute;mara vac&iacute;a. A continuaci&oacute;n se aplica a la caza de presas (en el caso de la gran avispa cavadora dorada, cat&iacute;didos, o saltamontes de cuernos largos). Cuando encuentra uno lo aguijonea hasta paralizarlo, y lo arrastra a su nido. Tras haber acumulado cuatro o cinco cat&iacute;didos, pone un huevo encima del mont&oacute;n y cierra el agujero. El huevo se convierte en larva, que se alimenta de los cat&iacute;didos. La raz&oacute;n de que paralice a la presa en vez de matarla es evitar que se pudra y pueda comerse viva, por lo tanto fresca. Fue este macabro h&aacute;bito de las afines avispas <em>Ichneumon<\/em> lo que llev&oacute; a Darwin a escribir: &acute;no puedo creer que un Dios ben&eacute;fico y omnipotente haya creado deliberadamente a las icneum&oacute;nidas con la intenci&oacute;n expresa de que se alimenten con los cuerpos vivos de las orugas&hellip;&acute;&nbsp;&nbsp; Tambi&eacute;n pudo haber utilizado el ejemplo de un chef franc&eacute;s hirviendo vivas las langostas para conservar su sabor.&rdquo; Dawkins, p. 356. As&iacute;, ni Dawkins, ni Darwin, ni yo, concebimos una evoluci&oacute;n prelapsaria compatible con un Dios amante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[8] Lo que insin&uacute;a aqu&iacute;, es que la evoluci&oacute;n puede no ser la &uacute;nica respuesta ante las evidencias. Despu&eacute;s de dejar sentado esto, Ca&iuml;rus demostrar&aacute; que la evoluci&oacute;n no s&oacute;lo no es la &uacute;nica opci&oacute;n, sino que no es la mejor (ni siquiera buena).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[9]&nbsp;&nbsp; Decir que el pasado no es plenamente recuperable es una obviedad. Lo interesante es que un evento que no es verificable, es decir, que no apruebe el examen de la experiencia, no puede considerarse como estricto objeto de estudio cient&iacute;fico. En consecuencia, en principio concluir&iacute;amos que debido a la irrepetibilidad del suceso de la creaci&oacute;n, la ciencia no puede darnos una respuesta concluyente acerca del porqu&eacute; (o del c&oacute;mo) del comienzo. Es que la ciencia es, en el sentido aristot&eacute;lico del t&eacute;rmino, &ldquo;apod&iacute;ctica&rdquo; (gr. <em>apodeixiV<\/em>, &ldquo;demostraci&oacute;n&rdquo;, &ldquo;prueba&rdquo;, es decir, demostrativa). Sosten&iacute;a Arist&oacute;teles que la experiencia es la &uacute;nica fuente de verdad, lo &uacute;nico que nos da certeza. Poincar&eacute;, Henry. <u>La ciencia y la hip&oacute;tesis<\/u>. (Buenos Aires: Espasa-Calpe, 1943), p. 139. Justamente es gracias a los descubrimientos de los &uacute;ltimos a&ntilde;os que la Astrof&iacute;sica se ha superado a s&iacute; misma, ganando mayor ventaja. Dichos descubrimientos implican siempre un ensanche de fronteras y una nueva concepci&oacute;n de las circunstancias. Muchas teor&iacute;as que pocos se atrev&iacute;an a poner en duda, fueron pronto dadas de baja. An&aacute;logamente, lo que parece tan real, l&oacute;gico y aparente en la actualidad, puede convertirse en la punta de ovillo que revele &ldquo;novedades&rdquo; diametralmente opuestas a los postulados que hoy no se discuten. Como dijo De Broglie: &ldquo;No debe asombrarnos si con frecuencia el descubrimiento de un nuevo orden de fen&oacute;menos viene a echar abajo, como un castillo de naipes, nuestras m&aacute;s bellas teor&iacute;as, porque la riqueza de la Naturaleza supera siempre a nuestras imaginaciones m&aacute;s aventuradas. Los cient&iacute;ficos son muy audaces al pretender reconstruir con el pensamiento algunas porciones del plano del Universo: lo maravilloso es que a veces lo hayan logrado.&rdquo; Citado por Jos&eacute; Riaza, <u>Azar, ley, milagro<\/u> (Madrid: Cat&oacute;lica, 1964), p. 134. La ciencia ha edificado edificios que no siempre resisten con firmeza la prueba del tiempo. Las teor&iacute;a parecen ser ruinas acumuladas sobre ruinas. Un d&iacute;a nacen y son indiscutibles, despu&eacute;s se tornan anticuadas, luego se las combaten, y finalmente son olvidadas. Sin embargo, al parecer cada edificaci&oacute;n construida sobre las ruinas anteriores es m&aacute;s fuerte y resistente que la anterior. Mario Bunge, <u>La ciencia: su m&eacute;todo y su filosof&iacute;a<\/u> (Buenos Aires: Siglo XX, 1979), pp. 23, 30-31. Ilya Prigogine, <u>El nacimiento del tiempo<\/u> Trad. por Josep Mar&iacute;a Pons. (Barcelona: Tusquets, 1991), p. 75.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[10]&nbsp;&nbsp; No hay, entonces, ning&uacute;n hecho natural que no pueda ser explicado por un modelo o el otro. &iquest;Qu&eacute; tendr&iacute;amos que observar para decir &ldquo;no existi&oacute; la creaci&oacute;n&rdquo;? &iquest;Qu&eacute; tendr&iacute;amos que observar para decir &ldquo;no hubo evoluci&oacute;n&rdquo;? No importa lo que veamos o dejemos de ver, lo podemos explicar de un modo o de otro. No hay ninguna evidencia discriminatoria. Por lo tanto, al elegir, escogemos qu&eacute; autoridad nos rige.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[11] Dawkins dice al respecto: &ldquo;la evoluci&oacute;n progresiva podr&iacute;a considerarse no ya como una ascensi&oacute;n constante sino m&aacute;s bien como una serie de pasos discontinuos desde una planicie estable a otra planicie estable&rdquo;. Dawkins, p. 114. Desde la termodin&aacute;mica nos llega un aparente aval a esta cuesti&oacute;n, pero que pronto se desdice. La termodin&aacute;mica supone que un sistema se mueve de un estado de equilibrio (determinado este por variables de estado como la presi&oacute;n, la temperatura, el volumen, las fases, la energ&iacute;a interna, la entalp&iacute;a, la energ&iacute;a libre, la entrop&iacute;a, etc.) a otro. Si este es un proceso lineal, entonces no es posible conocer el &ldquo;camino&rdquo; en el que se produce dicho cambio. Sin embargo, para poder conocer el camino de dicha transformaci&oacute;n (lo cual permitir&aacute; conocer la cantidad de energ&iacute;a &ldquo;ordenada&rdquo; a manera de trabajo que produce el desorden aportado al sistema por el calor, ya que el trabajo se calcula a trav&eacute;s de una integraci&oacute;n del &aacute;rea bajo la curva que describe dicho camino), se considera <u>s&oacute;lo a los fines pr&aacute;cticos<\/u>, que la evoluci&oacute;n de un sistema es cuasiest&aacute;tica (lo cual, insistimos, en rigor no es cierto). Una evoluci&oacute;n cuasiest&aacute;tica es aquella que se produce de a diferenciales, es decir, se considera que para llegar de un estado de equilibrio al otro, el sistema pasa por infinitos estados de equilibrios diferentes. Cualquiera que se haya familiarizado con el c&aacute;lculo infinitesimal, sabe que dichos &ldquo;saltos&rdquo;, por ser tan peque&ntilde;os, est&aacute;n muy cerca de no ser &ldquo;saltos&rdquo;. Es decir, una cosa es hablar de &ldquo;saltos&rdquo; infinitesimales, y otra cosa es hablar de &ldquo;saltos&rdquo; macrosc&oacute;picos que nunca se han verificado en la naturaleza.<\/p>\n<p><\/p>\n<\/body><\/html>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Porqu&eacute; no evoluci&oacute;n &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Problemas en aceptar un evolucionismo cristiano &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El docetismo en el cristianismo: la raz&oacute;n teol&oacute;gica que levanta la barrera &iquest;Qu&eacute; es una hip&oacute;tesis cient&iacute;fica? 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Composici&oacute;n de ideas rivales &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El equilibrio puntuado Introducci&oacute;n &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El 22-10-96 el papa Juan Pablo II, hablando en franc&eacute;s al plenario de la pontificia Academia de...","og_url":"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/evolucion-cristiana-cientifica\/","og_site_name":"Pastor Adventista","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/pastoradv","article_published_time":"2016-05-30T08:17:18+00:00","article_modified_time":"2024-12-06T06:15:41+00:00","og_image":[{"width":800,"height":500,"url":"https:\/\/files.adventistas.org\/pastor.adventistas.org\/es\/2016\/05\/evolucion.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Asociaci\u00f3n Ministerial","twitter_misc":{"Escrito por":"Asociaci\u00f3n Ministerial","Tiempo de lectura":"38 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/evolucion-cristiana-cientifica\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/evolucion-cristiana-cientifica\/"},"author":{"name":"Asociaci\u00f3n Ministerial","@id":"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/#\/schema\/person\/b62975631befbf27a50ed5a16aaa9705"},"headline":"Evoluci\u00f3n: \u00bfcristiana? 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