{"id":1560,"date":"2016-06-20T07:00:11","date_gmt":"2016-06-20T07:00:11","guid":{"rendered":"http:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/?p=1560"},"modified":"2016-06-14T14:44:27","modified_gmt":"2016-06-14T14:44:27","slug":"dios-el-gorrion-y-la-boa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/dios-el-gorrion-y-la-boa\/","title":{"rendered":"Dios, el gorri\u00f3n y la boa"},"content":{"rendered":"<style type=\"text\/css\"><\/style><!DOCTYPE html PUBLIC \"-\/\/W3C\/\/DTD HTML 4.0 Transitional\/\/EN\" \"http:\/\/www.w3.org\/TR\/REC-html40\/loose.dtd\">\n<html><body><blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Siete principios que nos ayudan a discernir el amoroso car&aacute;cter divino aun en medio de las marcas del enemigo en la naturaleza.<\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">&ldquo;Si hay un Dios, &iexcl;es el diablo!&rdquo; As&iacute; se expres&oacute; el historiador del arte y poeta franc&eacute;s del siglo XIX Charles Baudelaire. Cre&iacute;a que Dios cre&oacute; la naturaleza y los seres humanos para ser buenos y malos, dando como resultado lo que parece ser una mezcla de ambos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay quienes concuerdan con Baudelaire. Pero &iquest;cu&aacute;l debe ser la postura del cristiano? &iquest;C&oacute;mo armonizar a un Dios que es tocado por la ca&iacute;da de un gorri&oacute;n (Mat. 10:29) con la existencia del dolor, el sufrimiento y la muerte? Y &iquest;qu&eacute; decir acerca de las realidades como la predaci&oacute;n? &iquest;Fue la intenci&oacute;n de Dios que manadas de hienas cazaran cr&iacute;as de otros animales y las comiesen vivas? &iquest;C&oacute;mo entender la acci&oacute;n de la boa esmeralda, que sorprende a un periquito del Amazonas y lo comprime, &ldquo;causando su muerte r&aacute;pida por choque, y queda pendiendo de una rama al empe&ntilde;arse en el largo proceso de engullir a su v&iacute;ctima&rdquo;?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este art&iacute;culo analiza siete principios b&iacute;blicos que ayudan a responder las preguntas anteriores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Iluminaci&oacute;n divina<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para comprender correctamente la naturaleza, necesitamos de la iluminaci&oacute;n&nbsp;divina. Cierta vez, el fil&oacute;sofo David Hume declar&oacute; que no se puede probar la existencia de un Dios de amor a partir de los &ldquo;fen&oacute;menos actualmente mixtos y confusos&rdquo;. Por otro lado, Hebreos 11:3 nos dice: &ldquo;Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se ve&iacute;a&rdquo;. Escribiendo a los cristianos romanos, Pablo afirm&oacute; que &ldquo;las cosas invisibles de &eacute;l, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creaci&oacute;n del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa&rdquo; (Rom. 1:20).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ese es un principio aplicable a la interpretaci&oacute;n de la naturaleza. La rosa&nbsp;habla de un Dios que ama la belleza, pero &iquest;qu&eacute; sugieren las espinas? La naturaleza &iquest;habla con una &ldquo;lengua bifurcada&rdquo;? Las maravillas y los misterios&nbsp;del cielo y de la tierra solo pueden ser comprendidos &ldquo;en la medida en que&nbsp;Dios, por su Santo Esp&iacute;ritu, santifique la observaci&oacute;n&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>H&aacute;bitat no predatorio<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La creaci&oacute;n original fue un h&aacute;bitat no predatorio, lleno de criaturas que serv&iacute;an unas a otras. G&eacute;nesis 1:30 especifica la dieta dise&ntilde;ada para los animales del Ed&eacute;n: &ldquo;A toda bestia de la tierra, y a todas las aves de los cielos, y a todo lo que se arrastra sobre la tierra, en que hay vida, toda planta verde les ser&aacute; para comer&rdquo;. Seg&uacute;n Elena de White, esas palabras indican que &ldquo;no era su prop&oacute;sito que un animal destruyera a otro para obtener alimento&rdquo;. Eso significa que, desde la m&aacute;s simple criatura hasta Ad&aacute;n y Eva, no hab&iacute;a carn&iacute;voros en&nbsp;el Ed&eacute;n. Dios cre&oacute; un h&aacute;bitat libre de predaci&oacute;n: un concepto bomba para la&nbsp;biolog&iacute;a convencional, por causa de la necesidad, en el presente, de la acci&oacute;n&nbsp;predatoria a fin de mantener el equilibrio en la naturaleza. Por la fe entendemos&nbsp;que Dios ten&iacute;a un m&eacute;todo no revelado para mantener el equilibrio y que no requer&iacute;a de la muerte de sus criaturas en el Ed&eacute;n. Ese h&aacute;bitat libre de la actividad predatoria y lleno de criaturas que serv&iacute;an unas a otras, es la&nbsp;base de la visi&oacute;n de Isa&iacute;as de una nueva tierra, donde &ldquo;el le&oacute;n como el buey comer&aacute; paja&rdquo; (Isa. 11:7).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Consecuencias del pecado<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ca&iacute;da del hombre (G&eacute;n. 3) explica la presencia del mal, del sufrimiento, de la acci&oacute;n predatoria y su relaci&oacute;n con el car&aacute;cter divino. Dios advirti&oacute; a Ad&aacute;n y a Eva acerca de la conexi&oacute;n causal entre el pecado y la muerte (G&eacute;n. 2:17); hecho que fue negado por Satan&aacute;s (G&eacute;n. 3:4, 5). La relaci&oacute;n entre el primer pecado y la muerte en la tierra es profunda. &ldquo;Por tanto, como el pecado entr&oacute; en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, as&iacute; la muerte pas&oacute; a todos los hombres, por cuanto todos pecaron&rdquo; (Rom. 5:12). Ese v&iacute;nculo no se aplica solo a la mortalidad humana, sino tambi&eacute;n a la muerte de toda criatura viva, como Pablo afirma: &ldquo;Porque la creaci&oacute;n fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujet&oacute; en esperanza&rdquo; (Rom. 8:20). As&iacute;, un efecto primario del pecado fue el cambio del orden original: de un h&aacute;bitat libre de muerte a uno regido por el ciclo de la vida y la muerte, como es ilustrado por el hecho de que Ca&iacute;n mat&oacute; a Abel (G&eacute;n. 4:8).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los efectos del pecado tambi&eacute;n produjeron cambios en la temperatura&nbsp;atmosf&eacute;rica: &ldquo;La atm&oacute;sfera, de temperatura antes tan suave y uniforme,&nbsp;estaba ahora sujeta a grandes cambios [&hellip;] los extremos del calor y del fr&iacute;o&rdquo;;&nbsp;&ldquo;la ca&iacute;da de las flores y las hojas&rdquo;; lo que llev&oacute; a nuestros primeros padres a&nbsp;llorar &ldquo;m&aacute;s profundamente de lo que hoy se apenan los hombres que lloran a&nbsp;sus muertos&rdquo;;6 y alter&oacute; la naturaleza de los animales: &ldquo;El esp&iacute;ritu de rebeli&oacute;n,&nbsp;al cual &eacute;l mismo hab&iacute;a dado entrada, se extendi&oacute; a toda la creaci&oacute;n animal&rdquo;.7<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con este discernimiento psicobiol&oacute;gico, volvamos ahora a las tres maldiciones que el pecado trajo sobre el mundo. Primero, Dios maldijo a la serpiente: &ldquo;Por cuanto esto hiciste, maldita ser&aacute;s entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andar&aacute;s&rdquo; (G&eacute;n. 3:14). Segundo, Dios maldijo al mundo vegetal por causa de la desobediencia de Ad&aacute;n: &ldquo;Maldita ser&aacute; la tierra por tu causa; con dolor comer&aacute;s de ella todos los d&iacute;as de tu vida. Espinos y cardos te producir&aacute;, y comer&aacute;s plantas del campo&rdquo; (G&eacute;n. 3:17, 18). Tercera, maldijo m&aacute;s tarde toda la tierra o el reino mineral mediante un diluvio universal, que alter&oacute; la superficie de la tierra (G&eacute;n. 6- 9).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya sea que las maldiciones sean causativas o descriptivas, sugieren algunos efectos importantes del pecado sobre la naturaleza. &iquest;Podr&iacute;a la maldici&oacute;n sobre la serpiente representar un cambio general en el reino animal, los espinos representar algunas alteraciones universales que surgen en el reino vegetal y el diluvio representar un disturbio universal en el reino mineral?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las palabras &ldquo;entre todas las bestias y entre todos los animales del campo&rdquo;, &iquest;podr&iacute;an sugerir que el reino animal fue incluido en una maldici&oacute;n? En otras palabras, as&iacute; como Dios habl&oacute; para crear el mundo, ahora habla creativamente de nuevo, pero con una intenci&oacute;n diferente. En este caso, &iquest;puede ser que la maldici&oacute;n sobre la serpiente significara que un Dios de amor estaba activando alg&uacute;n &ldquo;plan B&rdquo;? &iquest;Estaba reestructurando porciones del c&oacute;digo gen&eacute;tico dentro de su reino animal, permitiendo que el h&aacute;bitat natural fuese temporariamente equilibrado por el ciclo vida-muerte, la acci&oacute;n predatoria y la descomposici&oacute;n?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por el lado positivo, &iquest;implicar&iacute;a eso que Dios es responsable de la programaci&oacute;n de los maravillosos sistemas reconstituyentes de la naturaleza, tales como el sistema inmunol&oacute;gico, la coagulaci&oacute;n de la sangre, el mecanismo del v&oacute;mito, etc.? &iquest;Y, tal vez, consiguiendo el equilibrio en la naturaleza, en parte por intrincados mecanismos de escape, tales como la coloraci&oacute;n protectora, el mimetismo y otros, en un mundo temporariamente dominado por el ciclo de la vida y la muerte?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El equilibrio en la naturaleza es una consecuencia notable de las relaciones entre animales y plantas, que requiere al menos dos relaciones biol&oacute;gicas y ps&iacute;quicas. Primero, la mente de un animal y las partes de su cuerpo necesitan correlacionarse. Un conejo con garras ser&iacute;a algo incompatible. En un le&oacute;n, un mecanismo de fuga ser&iacute;a rid&iacute;culo; imagine al rey de los animales huyendo con el miedo de un conejo. Segundo, tanto el predador como la presa necesitan ser h&aacute;biles, ya sea para la captura o el escape, pues de otro modo no habr&iacute;a equilibrio natural. Estas exigencias de acci&oacute;n predatoria son tan complejas que el hecho de que un ambiente libre de tal acci&oacute;n evolucione lenta y accidentalmente parece ser biol&oacute;gicamente imposible. Alguna forma de permiso&nbsp;o de intervenci&oacute;n divina milagrosos parece necesaria. Por ejemplo, Dios podr&iacute;a haber equipado a las criaturas, luego de la Ca&iacute;da, con habilidad de adaptaci&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con respecto al reino vegetal, Elena de White afirma: &ldquo;&Eacute;l nunca hizo una espina, un cardo o una ciza&ntilde;a. Son obra de Satan&aacute;s, el resultado de la degeneraci&oacute;n, introducida por &eacute;l entre las cosas preciosas&rdquo;.9 Lo que este concepto significa es que la maldici&oacute;n pronunciada por Dios sobre la tierra no reprogram&oacute; al reino vegetal para producir espinas. El surgimiento de las espinas&nbsp;es obra de Satan&aacute;s, permitida por Dios para que comprendamos mejor el verdadero car&aacute;cter del enemigo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El responsable<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Satan&aacute;s es responsable por la deformaci&oacute;n de la naturaleza; pero recordemos&nbsp;que su poder es limitado. El salmista dice acerca de Dios: &ldquo;Porque contigo est&aacute; el manantial de la vida&rdquo; (Sal. 36:9). Eso implica que nadie, ni siquiera Satan&aacute;s, tiene el poder de dar vida, aun cuando sus recursos sean extraordinarios. Juan sugiere que ese poder se extiende al nivel de lo milagroso (Apoc. 13:14); lo que no incluye la capacidad de dar vida o crear nuevos seres vivientes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otro lado, &eacute;l conoce &ldquo;los secretos de los laboratorios de la naturaleza&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">10 Ese conocimiento, combinado con su habilidad de hacer milagros, hace de &eacute;l un qu&iacute;mico, bi&oacute;logo y bot&aacute;nico sobrenatural. Equipado con tal poder, Satan&aacute;s &ldquo;ha introducido el caos y la deformidad en la creaci&oacute;n del Se&ntilde;or&rdquo;.11 &ldquo;Ninguna planta nociva fue colocada en el gran huerto del Se&ntilde;or, pero despu&eacute;s de que pecaron Ad&aacute;n y Eva brotaron hierbas venenosas [&hellip;]. Todas las ciza&ntilde;as son sembradas por el maligno. Cada hierba nociva es siembra de &eacute;l, y con sus m&eacute;todos ingeniosos de amalgamaci&oacute;n ha corrompido la tierra con ciza&ntilde;as&rdquo;. Tal vez, si el enemigo tuviera libertad, los espinos y las plantas venenosas cubrir&iacute;an la tierra; pero Dios, en su misericordia, le permite una libertad limitada, lo suficiente como para que demuestre su verdadera naturaleza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En vista del hecho de que ninguna planta nociva fue hecha por Dios, nos preguntamos acerca del origen del veneno y del &oacute;rgano venenoso de algunos insectos y algunos reptiles. Esos aspectos de las formas biol&oacute;gicas &ldquo;nocivas&rdquo; &iquest;tambi&eacute;n podr&iacute;an expresar la obra del enemigo? Tal vez, Dios ejerza un papel positivo, ajustando el mundo ca&iacute;do al problema del pecado, al paso que Satan&aacute;s ejerce un papel destructivo, colocando pestes y deformando el equilibrio de la naturaleza m&aacute;s all&aacute; de cualquier l&iacute;mite. El uso que Satan&aacute;s hace de su poder de manipulaci&oacute;n getica e hibridaci&oacute;n &iquest;tiene algo que ver con la deformaci&oacute;n en &ldquo;especies confusas&rdquo;, que Dios no cre&oacute; y que no juzg&oacute; que fuera su deber preservar durante el diluvio?. Tal vez algunos de los f&oacute;siles extintos que aparecen en la columna geol&oacute;gica constituyan una categor&iacute;a de transformaciones biol&oacute;gicas en las que Dios no tuvo parte. De hecho, la&nbsp;compasi&oacute;n de Dios fue demostrada por la destrucci&oacute;n permanente de esos&nbsp;animales: &ldquo;Hab&iacute;a una clase de animales muy grandes que perecieron con el&nbsp;Diluvio. Dios sab&iacute;a que la fortaleza del hombre disminuir&iacute;a, y esos animales&nbsp;gigantes no podr&iacute;an ser controlados por el hombre d&eacute;bil&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Causa y efecto<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El poderoso principio de la causa y el efecto es como una espada de&nbsp;dos filos, que act&uacute;a tanto para el bien como para el mal, dependiendo de las&nbsp;elecciones individuales. Por ejemplo, se nos dice que &ldquo;la continua transgresi&oacute;n&nbsp;del hombre durante seis mil a&ntilde;os ha producido enfermedad, dolor y muerte&rdquo;, con el resultado de que &ldquo;la raza humana hab&iacute;a estado disminuyendo en tama&ntilde;o y en fortaleza f&iacute;sica, y hundi&eacute;ndose m&aacute;s profundamente en la escala de la dignidad moral&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esos resultados son consecuencias naturales y autom&aacute;ticas. &ldquo;El mundo&nbsp;hoy est&aacute; lleno de dolor, sufrimiento y agon&iacute;a, Pero &iquest;fue la voluntad de Dios&nbsp;que tal condici&oacute;n existiera? No [&hellip;]. Todo abuso de cualquier parte de nuestro&nbsp;organismo es una violaci&oacute;n de la ley que Dios quiso que nos gobernara [&hellip;]&nbsp;y violando estas leyes los seres humanos se corrompen; enfermedad de toda&nbsp;clase, constituciones arruinadas, envejecimiento prematuro, muertes fuera&nbsp;de tiempo; estos son los resultados de la violaci&oacute;n de las leyes naturales&rdquo;.17<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al mismo tiempo que la ley causal puede resultar en el sufrimiento humano debido a las elecciones pecaminosas, la misma ley resulta en bendici&oacute;n y felicidad cuando se toman las decisiones correctas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Misericordia demostrada<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La bondad de Dios se revela no solo en los aspectos transparentes y bellos de la vida, sino tambi&eacute;n en los momentos de desastre, dolor y p&eacute;rdida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin poder hacer nada, vi c&oacute;mo mi madre muri&oacute; de mesotelioma, un c&aacute;ncer&nbsp;doloroso que envuelve la membrana que cubre al pulm&oacute;n. Durante sus &uacute;ltimos&nbsp;meses, estaba sedada, y finalmente le administraron un goteo continuo de&nbsp;morfina, que no pod&iacute;a prevenir los ataques penosos y la p&eacute;rdida de habilidad&nbsp;para comunicarse. Finalmente, entr&oacute; en un coma pac&iacute;fico, del que no se recuper&oacute;. Tres d&iacute;as m&aacute;s tarde, muri&oacute;. Vi la misericordia divina en la forma de&nbsp;un coma. Las consecuencias del pecado pueden ser suavizadas por la gracia&nbsp;divina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El efecto fisiol&oacute;gico y psicosom&aacute;tico del shock f&iacute;sico es una gran bendici&oacute;n para las v&iacute;ctimas de accidentes que comportan grandes lesiones. David Livingstone recuerda una experiencia personal: &ldquo;Vi al le&oacute;n en el acto de saltar sobre m&iacute; [&hellip;]. Agarr&oacute; mi hombro al saltar, y ambos rodamos por tierra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Rugiendo horriblemente cerca de mi oreja, me sacudi&oacute; como lo hace un perro&nbsp;con una rata. El shock me produjo estupor [&hellip;]. Me caus&oacute; una especie de&nbsp;sue&ntilde;o, en el que no hab&iacute;a sentimiento de dolor ni terror [&hellip;]. Este estado&nbsp;particular es probablemente producido en todos los animales muertos por carn&iacute;voros; y, si as&iacute; fuera, es una medida misericordiosa de un Creador benevolente para disminuir el dolor de la muerte&rdquo;.18 Aun en los fen&oacute;menos dolorosos de la naturaleza, podemos ver la gracia de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El mensaje del s&aacute;bado<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El s&aacute;bado provee oportunidades de discernir el poder creador de Dios en la naturaleza. &ldquo;Dios dio a los hombres el recordativo de su poder creador, a fin&nbsp;de que lo vieran en las obras de sus manos&rdquo;. El s&aacute;bado es un d&iacute;a especial, en&nbsp;el que podemos entrar en la naturaleza y observar de cerca los &aacute;rboles, los riachos, los lagos y los mares, y ah&iacute; descubrir las evidencias del arte del Creador. As&iacute;, podemos experimentar el milagro de la iluminaci&oacute;n divina, al permitir que Dios interprete el lenguaje contradictorio de la naturaleza, de manera que diferenciemos su mano de la mano del enemigo, y entonces levantarnos para aplaudir el poder creador de Dios y su constante cuidado de todas sus criaturas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El s&aacute;bado tambi&eacute;n se&ntilde;ala la futura restauraci&oacute;n del universo a su condici&oacute;n original (ver Heb. 4). &ldquo;Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el&nbsp;primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no exist&iacute;a m&aacute;s [&hellip;] y ya&nbsp;no habr&aacute; muerte, ni habr&aacute; m&aacute;s llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras&nbsp;cosas pasaron&rdquo; (Apoc. 21:1, 4).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En resumen, &ldquo;Bueno es Jehov&aacute; para con todos&rdquo; (Sal. 145:9). No solo&nbsp;para con los seres racionales, sino tambi&eacute;n para con los gorriones y las boas&nbsp;esmeraldas. Y as&iacute;, Charles Baudelaire, s&iacute; hay un Dios, y es muy bueno. &Eacute;l&nbsp;cre&oacute; originalmente solo aquello que es como &eacute;l.<\/p>\n<\/body><\/html>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Siete principios que nos ayudan a discernir el amoroso car&aacute;cter divino aun en medio de las marcas del enemigo en la naturaleza. &ldquo;Si hay un Dios, &iexcl;es el diablo!&rdquo; As&iacute; se expres&oacute; el historiador del arte y poeta franc&eacute;s del siglo XIX Charles Baudelaire. 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