{"id":302,"date":"2014-12-05T05:43:27","date_gmt":"2014-12-05T05:43:27","guid":{"rendered":"http:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/?p=302"},"modified":"2014-12-04T15:36:30","modified_gmt":"2014-12-04T15:36:30","slug":"el-santuario-y-su-purificacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/el-santuario-y-su-purificacion\/","title":{"rendered":"El Santuario y Su Purificaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<style type=\"text\/css\"><\/style><!DOCTYPE html PUBLIC \"-\/\/W3C\/\/DTD HTML 4.0 Transitional\/\/EN\" \"http:\/\/www.w3.org\/TR\/REC-html40\/loose.dtd\">\n<html><body><div class=\"field field-name-field-author field-type-taxonomy-term-reference field-label-inline clearfix\">\n<div class=\"field-label\" style=\"text-align: justify;\">El mapa pol&iacute;tico del antiguo Medio Oriente estaba a punto de entrar en un proceso de cambio significativo. Era el a&ntilde;o 550 a.C., y Astiages, rey de Media, y Ciro, de Persia, estaban empe&ntilde;ados en una guerra de supervivencia. Lamentablemente para Astiages, su ej&eacute;rcito fue derrotado, y Ciro asumi&oacute; el control del reino Medo. Un nuevo imperio estaba en proceso de nacimiento. Ciro dedic&oacute;tres a&ntilde;os a establecer el control de las tierras que les hab&iacute;a arrebatado a los medos. Luego, en el a&ntilde;o 547 a.C. se lanz&oacute; hacia el oeste a la conquista de Lidia. (1) El futuro imperio empez&oacute; a crecer y extend&iacute;a sus poderosos tent&aacute;culos, engullendo a otras naciones en sus guerras expansionistas.<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"field field-name-field-document-text field-type-text-long field-label-hidden\">\n<div class=\"field-items\">\n<div class=\"field-item even\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span class=\"bodytext\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;En el a&ntilde;o 547 a.C. Daniel tuvo la visi&oacute;n que se registra en el cap&iacute;tulo 8 de su libro. (2) En ella fue transportado de Babilonia a la ciudad persa de Susa. Esta experiencia ya era una se&ntilde;al de la transformaci&oacute;n radical que la tierra habr&iacute;a de experimentar merced al colapso del imperio babil&oacute;nico y el surgimiento del imperio Medo-Persa. La informaci&oacute;n registrada en el resto del cap&iacute;tulo no fue producto de la invenci&oacute;n de Daniel. La visi&oacute;n, dice, se le mostr&oacute; a &eacute;l (v&eacute;ase el vers. 1). El fue simplemente el receptor de la revelaci&oacute;n divina que abarcar&iacute;a un largo per&iacute;odo de tiempo desde la &eacute;poca del profeta hasta un &laquo;distante futuro&raquo; (vers. 26).<\/span><\/p>\n<p class=\"bodytext\" style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span class=\"bodytext\"><strong>I.<\/strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<strong>LA VISI&Oacute;N DE DANIEL 8<\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"bodytext\" style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span class=\"bodytext\"><strong><em>A.<\/em><\/strong>&nbsp;&nbsp;<strong><em>El carnero y el macho cabr&iacute;o<\/em><\/strong><br>\nEn la visi&oacute;n Daniel se encontraba en la ribera de un r&iacute;o cerca de Susa, donde vio a un carnero con dos largos cuernos, uno m&aacute;s alto que el otro. El carnero arremet&iacute;a hacia el oeste, el norte y el sur, y nadie era capaz de mantenerse en pie delante de &eacute;l. Hizo cuanto quiso y se engrandeci&oacute;. El &aacute;ngel dijo a Daniel que el carnero representaba al imperio Medo-persa (vers. 20). Cuando el profeta tuvo la visi&oacute;n, el carnero todav&iacute;a estaba atacando a Lidia en el oeste.<br>\nDespu&eacute;s, el profeta vio a un macho cabr&iacute;o que ven&iacute;a del oeste a tal velocidad, que daba la impresi&oacute;n de que ven&iacute;a volando (vers. 5). Ten&iacute;a un cuerno largo entre los dos ojos. Este animal representaba al reino de Grecia; el cuerno representaba a Alejandro el Grande (vers. 21 ). Le tom&oacute;unos cuatro a&ntilde;os a Alejandro (334-331 a.C.) destruir al imperio Medo-persa. Pero el conquistador muri&oacute; muy joven, &laquo;estando en su mayor fuerza&raquo; (vers. 8), y dej&oacute; al imperio sin un sucesor competente. Como resultado, el imperio sufri&oacute; un debilitamiento desde adentro y finalmente se dividi&oacute; en cuatro secciones: Macedonia, Asia Menor, Siria y Egipto.<br>\nSi comparamos esta secci&oacute;n de la visi&oacute;n con Daniel 7, notamos que Daniel 8 no ten&iacute;a s&iacute;mbolo para Babilonia. &iquest;Por qu&eacute;? Quiz&aacute; porque desde la perspectiva divina Babilonia ya pasaba a la historia y un nuevo imperio mundial empezaba a tomar lugar. Un historiador ha dicho que &laquo;estrat&eacute;gicamente, la conquista de Babilonia por Ciro comenz&oacute; con la campa&ntilde;a contra Lidia [547, a.C.]&raquo;. (3) Otra raz&oacute;n, quiz&aacute; a&uacute;n m&aacute;s importante, tiene que ver con el elemento de tiempo prof&eacute;tico mencionado en Daniel 8:14. Trataremos esto m&aacute;s tarde.<\/span><\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><\/div>\n<p class=\"bodytext\" style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span class=\"bodytext\"><strong>B.<\/strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;<strong>El cuerno peque&ntilde;o<\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"bodytext\" style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span class=\"bodytext\"><strong><em>1.<\/em><\/strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;<strong><em>Origen del cuerno peque&ntilde;o<\/em><\/strong><br>\nHa sido muy dif&iacute;cil para los estudiosos de la Biblia establecer el origen del cuerno peque&ntilde;o introducido en Daniel 8:9. El principal problema tiene que ver con la conexi&oacute;n entre la &uacute;ltima parte del vers&iacute;culo 8 y la primera parte del vers&iacute;culo 9. Describiendo la divisi&oacute;n del imperio griego, Daniel dice: &laquo;y en su lugar salieron otros cuatro cuernos notables hacia los cuatro vientos del cielo&raquo;. Luego introduce al cuerno peque&ntilde;o: &laquo;y de uno de ellos sali&oacute; un cuerno peque&ntilde;o&raquo;. La pregunta es, &iquest;a qui&eacute;n se refiere la frase &laquo;de uno de ellos&raquo;? &iquest;Cu&aacute;l es el antecedente? &iquest;Los cuernos o los vientos del cielo?<br>\nEl texto hebreo mismo nos da la respuesta. En hebreo, los nombres y los pronombres tienen g&eacute;nero; o son masculinos o femeninos. Si el g&eacute;nero de un nombre es masculino, un pronombre que se refiera a &eacute;l debe ser masculino. Esta sencilla regla nos ayuda a identificar el lugar de origen del cuerno peque&ntilde;o. Los g&eacute;neros de los nombres y de los pronombres en Daniel 8:8 y 9 son los siguientes: &laquo;&hellip;cuatro cuernos [femenino] &hellip; cuatro vientos [femenino] de los cielos [plural, masculino]&raquo;. &laquo;Y de uno [femenino] de ellos [masculino]&hellip;&raquo;. Al observar detenidamente la concordancia del g&eacute;nero encontramos s&oacute;lo una opci&oacute;n. El pronombre &laquo;ellos&raquo; no puede referirse al antecedente &laquo;cuernos&raquo;, porque &laquo;cuernos&raquo; es femenino y &laquo;ellos&raquo; es masculino. &laquo;Ellos&raquo; puede referirse &uacute;nicamente a &laquo;cielos&raquo; que es plural y masculino en hebreo. El numeral &laquo;uno&raquo; debe referirse a &laquo;vientos&raquo; porque ambos son femeninos. Podemos, entonces, parafrasear el vers&iacute;culo 9 como sigue: Y de uno [de los vientos] de ellos [del cielo] sali&oacute; un cuerno. (4)<br>\nEl cuerno peque&ntilde;o no sali&oacute; de ninguno de los cuernos griegos, sino de uno de los cuatro puntos cardinales. As&iacute; se indic&oacute; que el cuerno era un nuevo poder, no un fruto de los cuatro cuernos previamente mencionados.<\/span><\/p>\n<p class=\"bodytext\" style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span class=\"bodytext\"><strong>2.<\/strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;<strong>La obra del cuerno peque&ntilde;o<\/strong><br>\nLa descripci&oacute;n de la obra y las actividades del cuerno peque&ntilde;o provista por Daniel nos ayuda a definir su naturaleza. El texto hebreo llama a este cuerno &laquo;un cuerno de peque&ntilde;ez&raquo;, sugiriendo que &laquo;surgi&oacute; de peque&ntilde;os comienzos y se desarroll&oacute; en varias direcciones, adquiriendo inmensa fortaleza&raquo;. (5)<\/span><\/p>\n<p class=\"bodytext\" style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span class=\"bodytext\"><strong>a. <\/strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;<strong>Expansi&oacute;n horizontal <\/strong><br>\nDaniel usa varios verbos para describir las actividades del cuerno peque&ntilde;o. Posiblemente el m&aacute;s importante sea &laquo;creci&oacute; mucho&raquo; (heb. <em>gadal<\/em>, &laquo;crecer, ser grande&raquo;), y en el vers&iacute;culo 9 describe las conquistas militares y pol&iacute;ticas del cuerno peque&ntilde;o. El cuerno creci&oacute; por expansi&oacute;n militar. El mismo verbo se usa para describir la expansi&oacute;n militar del carnero (vers. 4) y del macho cabr&iacute;o (vers. 8). Este verbo usado por Daniel para describir el poder militar de los imperios mundiales sugiere que el cuerno peque&ntilde;o es otro imperio.<br>\nAl igual que Medo-Persia y Grecia, el cuerno peque&ntilde;o creci&oacute; o lleg&oacute; a ser grande por la conquista de otras naciones. Se extendi&oacute; hacia el sur, el este y la tierra de Israel, llamada por Daniel &laquo;la tierra gloriosa&raquo; o &laquo;La tierra de la hermosura&raquo; (Dan. 11 :16 (Dios Habla hoy). Esta expansi&oacute;n horizontal marc&oacute; la primera etapa del crecimiento del cuerno peque&ntilde;o y fue fundamentalmente militar y pol&iacute;tica en naturaleza. (6)<\/span><\/p>\n<p class=\"bodytext\" style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span class=\"bodytext\"><strong>b.<\/strong>&nbsp;&nbsp;&nbsp;<strong>Expansi&oacute;n vertical<\/strong><br>\nEl vers&iacute;culo 10 introduce la segunda etapa de crecimiento del cuerno peque&ntilde;o y una vez m&aacute;s encontramos el verbo &laquo;crecer\/hacerse grande&raquo;. Esta vez el cuerno se extiende hacia arriba, hacia el ej&eacute;rcito del cielo. Aqu&iacute; empieza a producirse un nuevo desarrollo. El cuerno peque&ntilde;o hace algo que ninguno de los otros imperios mencionados en Daniel 8 hab&iacute;a hecho. La expansi&oacute;n militar de aquellas otras potencias qued&oacute; limitada exclusivamente al plano horizontal.<br>\nEl cuerno peque&ntilde;o ha experimentado un cambio radical en su b&uacute;squeda del poder. Su naturaleza se ha transmutado de un poder militar y pol&iacute;tico en religioso. Lleva sus luchas por el poder hasta un nuevo nivel, es decir, el celestial. Este poder procura lograr lo que hab&iacute;a sido la aspiraci&oacute;n de Satan&aacute;s (Isa. 14:12-14). A semejanza de Lucifer, y en contraste con los dos reinos anteriores, el cuerno peque&ntilde;o parece creer que tiene el derecho y la libertad de extender su control pol&iacute;tico y religioso hasta los mismos cielos, a la morada de Dios.<br>\nDeber&iacute;amos notar que a causa de la doble expansi&oacute;n del cuerno peque&ntilde;o, Daniel 8:9-14 combina dos diferentes tipos de lenguaje e im&aacute;genes. Encontramos lenguaje e im&aacute;genes militares combinados con lenguaje y conceptos usados en el santuario a medida que el profeta trata de describirnos la obra y la verdadera naturaleza de este poder. El cuerno peque&ntilde;o ha llegado a ser una potencia pol&iacute;ticorreligiosa que lanza un ataque militar contra el mismo centro del universo: el santuario celestial.<br>\nVemos la expansi&oacute;n vertical del cuerno peque&ntilde;o en los siguientes detalles:<\/span><\/p>\n<p class=\"bodytext\" style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span class=\"bodytext\"><strong>(1)<\/strong>&nbsp;<strong>El cuerno peque&ntilde;o y el ej&eacute;rcito del cielo. <\/strong>Tan pronto como el cuerno peque&ntilde;o se volvi&oacute;hacia arriba tuvo que enfrentar a los ej&eacute;rcitos del Se&ntilde;or llamados por Daniel &laquo;el ej&eacute;rcito del cielo&raquo; (vers. 10). Esta frase se usa en el Antiguo Testamento de diversas maneras. El nombre &laquo;ej&eacute;rcito&raquo; designa &laquo;tropas, un ej&eacute;rcito&raquo; (v&eacute;ase Deut. 20:9; 1 Rey. 2:5; Sal. 44:9; 60:10). Cuando se usa en relaci&oacute;n a Dios (ej&eacute;rcito del Se&ntilde;or), puede designar al pueblo de Israel como un ej&eacute;rcito (Exo. 6:26; 7:4). En otros pasajes &laquo;el ej&eacute;rcito de los cielos&raquo; son los &aacute;ngeles de Dios (1 Rey 22:19; Sal, 103:19-21). El Jefe del ej&eacute;rcito es el Pr&iacute;ncipe del ej&eacute;rcito celestial (Jos. 5:14), quienes son &laquo;ministros suyos.&raquo; (Sal. 103:21).<br>\nEn Daniel el ej&eacute;rcito y las estrellas de los cielos (8:10) se refieren particularmente a los santos como blancos de los ataques del cuerno peque&ntilde;o (vers. 24). Son parte del ej&eacute;rcito de Dios. El cuerno peque&ntilde;o es capaz de derribar a <em>algunos<\/em>del ej&eacute;rcito y de las estrellas, lo cual sugiere que su victoria no es absoluta. El verbo &laquo;echar por tierra\/pisotear&raquo; tiene aqu&iacute; la connotaci&oacute;n de una derrota militar de alguien. El cuerno peque&ntilde;o incluso pisote&oacute; al ej&eacute;rcito. El verbo &laquo;pisotear\/hollar&raquo; enfatiza a&uacute;n m&aacute;s las ideas de derrota (cf Isa. 41:25), humillaci&oacute;n y falta de poder (Isa. 28:3; 26:5, 6). El ej&eacute;rcito es incapaz de vencer al cuerno peque&ntilde;o (cf. Dan. 8:7).<br>\n&laquo;Ej&eacute;rcito&raquo; combina los conceptos militar y religioso porque designa al ej&eacute;rcito <em>del Se&ntilde;or<\/em>. El cuerno peque&ntilde;o est&aacute; en guerra contra Dios mismo, por lo tanto, su victoria es parcial.<\/span><\/p>\n<p class=\"bodytext\" style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span class=\"bodytext\"><strong>(2) El cuerno peque&ntilde;o y el Pr&iacute;ncipe.<\/strong>El cuerno peque&ntilde;o se mueve hacia arriba en dos etapas. En la primera ataca al ej&eacute;rcito del cielo, pero en la segunda se engrandece contra el Pr&iacute;ncipe del ej&eacute;rcito (v&eacute;ase el vers. 11 ). Este Pr&iacute;ncipe se menciona en Josu&eacute; 5:14. Es un ser celestial que est&aacute; a cargo de los ej&eacute;rcitos celestiales. Josu&eacute; era tambi&eacute;n comandante de los ej&eacute;rcitos celestiales de Dios sobre la tierra. Ambos ej&eacute;rcitos trabajaron juntos para derrotar a Jeric&oacute;. En Daniel el t&eacute;rmino Pr&iacute;ncipe se usa para referirse al Mes&iacute;as, llamado Miguel el Pr&iacute;ncipe en Daniel 10:13, 21; 12:1 (cf. 9:25). Este personaje desempe&ntilde;a funciones sacerdotales y regias.<\/span><\/p>\n<p class=\"bodytext\" style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span class=\"bodytext\"><strong>(a) Obra del Pr&iacute;ncipe: <\/strong>Daniel 8:11 muestra que el Pr&iacute;ncipe est&aacute; a cargo del &laquo;continuo&raquo;, llamado en hebreo el <em>tamid<\/em>. Este t&eacute;rmino se usa con bastante frecuencia en los servicios del santuario del Antiguo Testamento. Dios orden&oacute; a los sacerdotes realizar ciertas actividades continuamente en el santuario. Por ejemplo, deb&iacute;an mantener las l&aacute;mparas ardiendo continuamente (Exo. 27:20), el incienso deb&iacute;a quemarse continuamente (Exo. 30:8), el fuego del altar deb&iacute;a arder continuamente (Lev. 6:13), y deb&iacute;a haber una ofrenda encendida en el altar continuamente (Exo. 29:42). El t&eacute;rmino <em>tamid<\/em>o &laquo;continuo&raquo;, resume en forma precisa la obra diaria de los sacerdotes en el lugar santo durante todo el a&ntilde;o. Esta palabra nunca se asocia con la obra del sumo sacerdote en el lugar sant&iacute;simo durante el d&iacute;a de expiaci&oacute;n.<br>\nEn la visi&oacute;n Daniel vio al Pr&iacute;ncipe celestial en el santuario celestial realizando los servicios diarios. El suyo era un ministerio de mediaci&oacute;n e intercesi&oacute;n en favor de Su pueblo, tipificado por la obra del sacerdocio lev&iacute;tico en el lugar santo del santuario terrenal. Por tanto, este Pr&iacute;ncipe es el sumo sacerdote mencionado en Hebreos 8:1, 2 quien est&aacute; oficiando &laquo;en el santuario, el verdadero tabern&aacute;culo que levant&oacute; el Se&ntilde;or y no el hombre&raquo; (vers. 2); y que vive &laquo;siempre para interceder&raquo; por nosotros (Heb. 7:25; cf. Rom. 8:34; 1 Tim. 2:5). El fue calificado para fungir como sumo sacerdote en el templo celestial (Heb. 4:14-5:10; 9:11, 12) a trav&eacute;s de su encarnaci&oacute;n, su muerte sacrificial, su resurrecci&oacute;n y su ascensi&oacute;n.<\/span><\/p>\n<p class=\"bodytext\" style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span class=\"bodytext\"><strong>(b) Se quita el continuo:<\/strong>Notamos que el cuerno peque&ntilde;o no puede derrotar o matar al Pr&iacute;ncipe. S&oacute;lo le arrebata el continuo\/<em>tamid<\/em>. El cuerno peque&ntilde;o se adjudica aquello que era obra exclusiva del Pr&iacute;ncipe en el santuario celestial. Este es el significado de la frase &laquo;y por &eacute;l fue quitado el continuo&raquo;.<br>\nEl verbo hebreo traducido como &laquo;quitar&raquo; (<em>rum<\/em>) tiene varios significados (ser alto, surgir, exaltar, ser quitado, levantar). La forma verbal usada en Daniel 8:11 significa &laquo;ser quitado, ser exaltado&raquo;, y se usa en los servicios del santuario para designar la acci&oacute;n de quitar de las v&iacute;ctimas sacrificiales la porci&oacute;n que iba al altar (por ejemplo, v&eacute;ase Lev. 4:8, 10). El significado del verbo en Daniel puede definirse mejor por la preposici&oacute;n usada con &eacute;l. El continuo es quitado &laquo;de&raquo;. Siempre que el verbo<em>rum<\/em>es usado acompa&ntilde;ado por esa preposici&oacute;n, siempre expresa la idea de separaci&oacute;n. Algo es separado de alguien o algo (por ejemplo. v&eacute;ase Exo. 29:27; Lev. 4:10; 1 Sam. 2:8; Sal. 113:7; Isa. 57:14). A veces separar o quitar a alguien de entre otros resulta en exaltaci&oacute;n (por ejemplo, v&eacute;ase 1 Rey. 14:7; Sal. 113:7, 8), pero la idea fundamental del verbo contin&uacute;a siendo la de &laquo;quitar de&raquo;. S&oacute;lo el contexto indicar&aacute; si la idea de exaltaci&oacute;n est&aacute; presente.<br>\nEl cuerno peque&ntilde;o le arrebat&oacute; el continuo al Pr&iacute;ncipe usurpando su obra sacerdotal. Al arrogarse a s&iacute; mismo la obra del Pr&iacute;ncipe, el cuerno peque&ntilde;o hace ineficaz la mediaci&oacute;n del Pr&iacute;ncipe para aquellos que apoyan sus aspiraciones pol&iacute;ticas y religiosas.<\/span><\/p>\n<p class=\"bodytext\" style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span class=\"bodytext\"><strong>(c) Derriba el lugar de su santuario<\/strong><br>\nDespu&eacute;s, el cuerno peque&ntilde;o ech&oacute; por tierra &laquo;el lugar de su santuario&raquo; (Dan. 8:11). El verbo &laquo;echar por tierra\/derribar&raquo; (<em>shalak<\/em>) fue usado en el vers&iacute;culo 7 para describir la victoria del macho cabr&iacute;o sobre el carnero. Y en el vers&iacute;culo 10 se emple&oacute; un sin&oacute;nimo para indicar la derrota del ej&eacute;rcito a manos del cuerno peque&ntilde;o. Cuando un enemigo o un ej&eacute;rcito es derribado claramente indica una derrota. Pero aqu&iacute; en Daniel 8:11, lo que es echado por tierra no es una persona sino el lugar de su santuario. Uno podr&iacute;a arg&uuml;ir que en este caso el verbo significa algo como &laquo;destruir, arruinar&raquo; (cf. 2 Rey. 23:12; Eze. 5:4; Am&oacute;s 8:3; Exo 32:19). Significar&iacute;a entonces que el cuerno peque&ntilde;o arruin&oacute; el lugar de su santuario donde el Pr&iacute;ncipe oficiaba. Esta podr&iacute;a ser la interpretaci&oacute;n, pero parece haber una mejor.<br>\nEl verbo hebreo <em>shalak<\/em>, &laquo;derribar&raquo;, &laquo;echar&raquo; se usa en hebreo en una forma similar al equivalente en espa&ntilde;ol. En ambos lenguajes el verbo &laquo;derribar&raquo;, &laquo;echar&raquo; con mucha frecuencia lleva una preposici&oacute;n. Algo se derriba &laquo;al piso&raquo; (Dan. 8:7), &laquo;detr&aacute;s de tus espaldas&raquo; (1 Rey. 14:9), de alg&uacute;n lugar (2 Rey. 14:20), en alg&uacute;n lugar (Am&oacute;s 8:3) &laquo;sobre&raquo; alguien (2 Sam. 11:21 ), &laquo;fuera de las puertas&raquo; (Jer. 22:19), etc. El significado del verbo es alterado de alguna manera por la preposici&oacute;n que lleva.<br>\nEn Dan. 8:11 el verbo <em>shalak <\/em>&laquo;derribar&raquo;, &laquo;echar&raquo;, no va acompa&ntilde;ado de una preposici&oacute;n o un adverbio, aparece solo. El texto dice simplemente: &laquo;el lugar del santuario fue derribado, echado&raquo;. La traducci&oacute;n en espa&ntilde;ol no hace sentido a menos que se le a&ntilde;ada una frase adverbial. La versi&oacute;n Reina Valera revisada 1960 dice &laquo;su santuario fue echado por tierra&raquo;. La frase adverbial &laquo;por tierra&raquo; no est&aacute; en el original. Daniel 8:11 no es el &uacute;nico pasaje en el Antiguo Testamento donde este verbo se encuentra solo, sin una preposici&oacute;n o un adverbio. En esos otros pasajes el verbo &laquo;derribar\/echar&raquo; se usa para expresar la idea de rechazo o abandono. Por ejemplo, soldados desesperados tratando de escapar del enemigo han &laquo;echado&raquo; (abandonado) su equipo (2 Rey. 7:15); un olivo &laquo;echa&raquo; (descarta) sus flores (Job 15:33); los israelitas no &laquo;echaron&raquo; (abandonaron, rechazaron) sus &iacute;dolos (Eze. 20:8; cf. Isa. 2:20); los muertos de las naciones ser&iacute;an echados (abandonados), es decir, no ser&iacute;an enterrados (Isa. 34:3; cf. Jer. 36:30); el salmista ora &laquo;no me deseches (rechaces, abandones) en el tiempo de la vejez&raquo; (Sal. 71:9). Estos ejemplos muestran que el verbo &laquo;echar&raquo;, &laquo;derribar&raquo; puede ser sin&oacute;nimo de verbos como &laquo;rechazar, abandonar, dejar&raquo;.<br>\nEn Daniel 8:11 el cuerno peque&ntilde;o &laquo;desechar&iacute;a&raquo; o &laquo;derribar&iacute;a&raquo;, en el sentido de rechazar, abandonar o dejar &laquo;el lugar de su santuario&raquo;. La palabra hebrea traducida &laquo;lugar&raquo; se usa en el Antiguo Testamento para designar la morada de Dios, es decir, el santuario celestial (1 Rey 8:39, 43), as&iacute; como el santuario terrenal (vers. 13). Tambi&eacute;n puede referirse a un fundamento literal o metaf&oacute;rico (Sal 89:14). Daniel 8:11 es el &uacute;nico pasaje en el Antiguo Testamento donde encontramos la frase &laquo;lugar de su santuario&raquo;. &laquo;Lugar&raquo; puede muy bien significar aqu&iacute; &laquo;fundamento&raquo; en un sentido metaf&oacute;rico; es decir, podr&iacute;a referirse a la misma esencia y al prop&oacute;sito del santuario. Esta aplicaci&oacute;n ser&iacute;a similar a la que encontramos en el Salmo 89:14, donde el &laquo;cimiento de tu trono&raquo; no es literal sino metaf&oacute;rico, es decir, &laquo;justicia y juicio&raquo;, designando as&iacute; los principios fundamentales sobre los cuales est&aacute; establecido el trono de Dios.<br>\nUna cuidadosa lectura de Daniel 8:11 sugiere que hay una estrecha conexi&oacute;n entre el quitar el continuo y el acto de echar por tierra el lugar de su santuario. El mismo prop&oacute;sito del santuario est&aacute; directamente relacionado con la obra del Pr&iacute;ncipe mesi&aacute;nico, es decir, Su obra de mediaci&oacute;n, intercesi&oacute;n, y perd&oacute;n de los pecados. Al apropiarse el ministerio continuo del Pr&iacute;ncipe, el cuerno peque&ntilde;o rechaza, de hecho, el mismo fundamento del santuario celestial como un centro de mediaci&oacute;n y perd&oacute;n.<\/span><\/p>\n<p class=\"bodytext\" style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span class=\"bodytext\"><strong>(d) Un ej&eacute;rcito sobre el continuo: <\/strong>Otra actividad del cuerno peque&ntilde;o se describe en el vers&iacute;culo 12: &laquo;Le fue entregado el ej&eacute;rcito junto con el continuo&raquo;. El texto hebreo es un tanto oscuro aqu&iacute;, pero &laquo;la traducci&oacute;n m&aacute;s plausible&hellip; es &lsquo;as&iacute; un ej&eacute;rcito ser&aacute; establecido [<em>nathan<\/em>] sobre el continuo&hellip; en un acto de rebeli&oacute;n'&raquo; (7) Cuando <em>nathan<\/em>(&laquo;dar&raquo;) se usa con la preposici&oacute;n &laquo;sobre&raquo; (<em>cal<\/em>) a menudo significa &laquo;poner a alguien sobre,&raquo; &laquo;establecer sobre&raquo; (cf. Dan 11:21). (8) Lo que el texto parece decir es que una vez que el cuerno peque&ntilde;o se apropi&oacute; del continuo, inmediatamente estableci&oacute; un ej&eacute;rcito sobre &eacute;l para controlarlo o ministrarlo.<br>\nLa frase hebrea &laquo;a causa de la prevaricaci&oacute;n&raquo; es dif&iacute;cil de traducir. La versi&oacute;n Dios Habla Hoy la rinde as&iacute;: &laquo;perversamente&hellip;&raquo;, sugiriendo que lo que le ocurri&oacute; al continuo y al santuario fue el resultado de la rebeli&oacute;n del pueblo de Dios, y que &eacute;l lo estaba castigando. Pero este punto de vista no parece ser correcto porque el libro de Daniel nunca considera la persecuci&oacute;n y el sufrimiento de los santos como castigo por sus pecados. (9) Ellos, como Daniel y sus compa&ntilde;eros, son perseguidos a causa de su inconmovible lealtad a Dios. Esta transgresi&oacute;n o rebeli&oacute;n &laquo;es ciertamente la ofensa del cuerno peque&ntilde;o&raquo;. (10) Podemos, entonces, traducir la frase hebrea como &laquo;en el curso de la transgresi&oacute;n&raquo; o &laquo;en el acto de la rebeli&oacute;n&raquo;.<br>\nDaniel nos est&aacute; informando que la obra del cuerno peque&ntilde;o contra el continuo y contra el santuario celestial es, en esencia, la manifestaci&oacute;n de un esp&iacute;ritu de rebeli&oacute;n contra Dios. Su obra puede ser definida por medio de una sola palabra: &laquo;rebeli&oacute;n&raquo; (hebreo, <em>peshac<\/em>). <em>Peshac<\/em> es uno de los t&eacute;rminos hebreos m&aacute;s fuertes para designar al pecado en el Antiguo Testamento porque lo presenta como un ataque contra la soberan&iacute;a de Dios. La persona &laquo;que comete un <em>peshac<\/em>no simplemente se rebela contra Yahweh o se levanta contra &eacute;l, sino que rompe con &eacute;l, se lleva aquello que le pertenece s&oacute;lo a El, le roba, lo defrauda, pone sus manos sobre aquello que le pertenece a El.&raquo; (11) Esta definici&oacute;n del t&eacute;rmino <em>peshac<\/em> describe en forma precisa la actividad del cuerno peque&ntilde;o.<\/span><\/p>\n<p class=\"bodytext\" style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span class=\"bodytext\"><strong>(e) Ech&oacute; por tierra la verdad:<\/strong>Finalmente, el cuerno peque&ntilde;o echa por tierra la verdad. El profeta usa una vez m&aacute;s el verbo &laquo;echar\/lanzar&raquo;, pero esta vez est&aacute; seguido de una frase que indica la direcci&oacute;n de esa acci&oacute;n (&laquo;ech&oacute; por tierra&raquo;). &laquo;Verdad&raquo;, en este contexto parece referirse a la verdad acerca del continuo del santuario. Por tanto, la declaraci&oacute;n &laquo;ech&oacute; por tierra la verdad&raquo; es un resumen de la obra del cuerno peque&ntilde;o. Esta verdad es lo suficientemente abarcante como para incluir la revelaci&oacute;n del plan de redenci&oacute;n de Dios como la manifestaci&oacute;n de su voluntad para nuestras vidas (cf. Mal. 2:5-8). La expresi&oacute;n &laquo;echar por tierra la verdad&raquo; debe comprenderse metaf&oacute;ricamente. Significa despreciar, desconsiderar, rechazar la verdad. Estas ideas ya est&aacute;n presentes en el contexto.<br>\nLa descripci&oacute;n de la obra del cuerno peque&ntilde;o termina con la declaraci&oacute;n &laquo;y prosper&oacute;&raquo; (Dan. 8:12). El cuerno peque&ntilde;o creci&oacute; en poder sin ninguna oposici&oacute;n significativa, alcanzando incluso a los cielos. Pero este estado de cosas no iba a ser permanente.<\/span><\/p>\n<p class=\"bodytext\" style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span class=\"bodytext\"><strong>C.<\/strong>&nbsp;<strong>La pregunta: &laquo;&iquest;Hasta cu&aacute;ndo&hellip; ?&raquo;<\/strong><br>\nHacia el fin de la visi&oacute;n Daniel oy&oacute; una conversaci&oacute;n entre dos seres celestiales llamados santos. La frase &laquo;santos&raquo; es una forma muy peculiar de referirse a los &aacute;ngeles. Pero en un pasaje como &eacute;ste, que se interesa en los servicios del santuario, este uso ser&iacute;a apropiado. Aquellos que ofician con el Pr&iacute;ncipe en el &laquo;santuario&raquo; <em>qodesh<\/em> celestial son <em>qedoshim<\/em>, &laquo;santos&raquo;.<\/span><\/p>\n<p class=\"bodytext\" style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span class=\"bodytext\"><strong>1. Estructura de la pregunta<\/strong><br>\nUno de los &aacute;ngeles le hizo al otro una importante pregunta: &laquo;&iquest;Hasta cu&aacute;ndo durar&aacute; la visi&oacute;n del continuo sacrificio, y la prevaricaci&oacute;n asoladora entregando el santuario y el ej&eacute;rcito para ser pisoteados&raquo; (Dan. 8:13). La part&iacute;cula interrogativa &laquo;&iquest;Hasta cu&aacute;ndo?&raquo; coloca el &eacute;nfasis principal de la pregunta al final del per&iacute;odo de tiempo y por eso se rinde en espa&ntilde;ol &laquo;&iquest;Hasta cu&aacute;ndo?&raquo; (12) Que tal es el caso queda indicado tambi&eacute;n por la forma en que expresa la respuesta: &laquo;Hasta&hellip; Entonces&hellip;&raquo; (vers. 14). Hasta (<em>cad<\/em>) se usa en sentido temporal para referirse al &laquo;tiempo <em>antes<\/em> que un evento tenga lugar&raquo;. (13) El evento que pone fin al per&iacute;odo de tiempo es introducido por la part&iacute;cula &laquo;entonces&raquo;.<br>\nA fin de comprender la respuesta dada a la pregunta, deber&iacute;amos entender primero la pregunta misma. Una traducci&oacute;n literal es &laquo;&iquest;hasta cu&aacute;ndo la visi&oacute;n (<em>chazon<\/em>), el diario (<em>tamid<\/em>), y la rebeli&oacute;n (<em>peshac<\/em>) que causan desolaci&oacute;n para entregar tanto al santuario como al ej&eacute;rcito para ser hollados?&raquo; El texto hebreo no dice &laquo;la visi&oacute;n de\/concerniente a la <em>ofrenda continua quemada<\/em>.&raquo; Lo que hallamos, m&aacute;s bien, es una part&iacute;cula interrogativa seguida por varios nombres referentes a lo que Daniel hab&iacute;a visto antes:<\/span><\/p>\n<table align=\"center\">\n<tbody>\n<tr bgcolor=\"#ffffff\">\n<td class=\"bodytext\" width=\"20%\" height=\"22\"><span class=\"bodytext\">Hasta cu&aacute;ndo<\/span><\/td>\n<td width=\"3%\" height=\"22\"><span class=\"bodytext\">&nbsp;<\/span><\/td>\n<td width=\"77%\" height=\"22\"><span class=\"bodytext\">&nbsp;<\/span><\/td>\n<\/tr>\n<tr bgcolor=\"#ffffff\">\n<td class=\"bodytext\" width=\"20%\"><span class=\"bodytext\">la visi&oacute;n (<em>chazon<\/em>)<\/span><\/td>\n<td width=\"3%\"><span class=\"bodytext\">&nbsp;<\/span><\/td>\n<td class=\"bodytext\" width=\"77%\"><span class=\"bodytext\">Esto se refiere a Daniel 8:11: &lsquo;Apareci&oacute; una visi&oacute;n (<em>chazon<\/em>) a m&iacute;&raquo;.<\/span><\/td>\n<\/tr>\n<tr bgcolor=\"#ffffff\">\n<td class=\"bodytext\" width=\"20%\"><span class=\"bodytext\">el continuo (<em>tamid<\/em>)<\/span><\/td>\n<td width=\"3%\"><span class=\"bodytext\">&nbsp;<\/span><\/td>\n<td class=\"bodytext\" width=\"77%\"><span class=\"bodytext\">Se refiere a la obra del Pr&iacute;ncipe del ej&eacute;rcito (vers. 11).<\/span><\/td>\n<\/tr>\n<tr bgcolor=\"#ffffff\">\n<td class=\"bodytext\" width=\"20%\"><span class=\"bodytext\">la rebeli&oacute;n (<em>peshac<\/em>)<\/span><\/td>\n<td width=\"3%\"><span class=\"bodytext\">&nbsp;<\/span><\/td>\n<td class=\"bodytext\" width=\"77%\"><span class=\"bodytext\">Designa el ataque del cuerno peque&ntilde;o contra el Pr&iacute;ncipe y el santuario (vers.10-12).<\/span><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p class=\"bodytext\" style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span class=\"bodytext\"><strong>2. La visi&oacute;n<\/strong><br>\nEn Daniel 8 el t&eacute;rmino <em>chazon<\/em>, &laquo;visi&oacute;n&raquo;, designa la totalidad de la visi&oacute;n registrada en el cap&iacute;tulo, con excepci&oacute;n del per&iacute;odo de tiempo prof&eacute;tico mencionado por uno de los &aacute;ngeles. Para esa &uacute;ltima secci&oacute;n se usa el t&eacute;rmino <em>mar&rsquo;eh<\/em>&laquo;aparici&oacute;n, visi&oacute;n&raquo; (vers. 26). (14) Por tanto, la pregunta tiene que ver con el tiempo, cuando la visi&oacute;n, <em>chazon<\/em>, como un todo, se cumpla.<\/span><\/p>\n<p class=\"bodytext\" style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span class=\"bodytext\"><strong>3. El continuo<\/strong><br>\nEl continuo (<em>tamid<\/em>) se usa sin ning&uacute;n modificador. El contexto indica que es algo bueno y positivo porque el Pr&iacute;ncipe est&aacute; a cargo de &eacute;l en el santuario celestial. En la pregunta &laquo;el continuo&raquo; se refiere a la obra exclusiva de mediaci&oacute;n e intercesi&oacute;n del Pr&iacute;ncipe en el lugar santo. De ah&iacute; que la pregunta insiste en revelar el tiempo cuando concluir&iacute;a la obra del Pr&iacute;ncipe en el lugar santo.<\/span><\/p>\n<p class=\"bodytext\" style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span class=\"bodytext\"><strong>4. La rebeli&oacute;n<\/strong><br>\nFinalmente, &laquo;la rebeli&oacute;n&raquo; se&ntilde;ala hacia atr&aacute;s, al vers&iacute;culo 12 y se usa para describir la obra del cuerno peque&ntilde;o. Esto significa obviamente que la pregunta busca determinar cu&aacute;ndo terminar&aacute; el ataque del cuerno peque&ntilde;o contra el santuario. La respuesta deber&iacute;a considerar esa preocupaci&oacute;n.<br>\nLa &uacute;ltima parte de Daniel 8:13 es un resumen de la actividad del cuerno peque&ntilde;o. Deber&iacute;amos examinarlo. La &laquo;rebeli&oacute;n que causa desolaci&oacute;n&raquo; (&laquo;la prevaricaci&oacute;n asoladora&raquo;) es seguida de un verbo que presenta los resultados de las rebeldes acciones del cuerno: hace que tanto el santuario como el ej&eacute;rcito sean pisoteados&raquo;.<\/span><\/p>\n<p class=\"bodytext\" style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span class=\"bodytext\"><strong>a. Trae desolaci&oacute;n<\/strong><br>\nEl verbo &laquo;desolar&raquo; se emplea en el Antiguo Testamento al menos en dos formas diferentes (15). Describe la condici&oacute;n de un lugar despu&eacute;s de ser atacado por los enemigos (por ejemplo, v&eacute;ase Lev. 26:31; Joel1:17), y tambi&eacute;n el impacto psicol&oacute;gico producido por la desolaci&oacute;n en los que la observaron (1 Rey. 9:8; Esd. 9:3, 4). Ambos usos se encuentran en Daniel (Dan. 9:18; 8:27).<br>\nEs probable que la desolaci&oacute;n mencionada en Daniel 8:13 est&eacute; relacionada con los ataques del cuerno peque&ntilde;o contra el santuario. En el Antiguo Testamento un lugar desolado es dejado desierto, abandonado por aquellos que acostumbraban vivir all&iacute; o ten&iacute;an acceso a &eacute;l (por ejemplo, v&eacute;ase Lev. 26:22, 34; Isa. 33:8; Jer. 33:10; Sof. 3:6; Zac. 7:14). El cuerno peque&ntilde;o desol&oacute; el santuario celestial usurpando la obra sacerdotal del Pr&iacute;ncipe, rechazando (&laquo;echando por tierra&raquo;) el lugar de su santuario, y estableciendo su propio sistema sacerdotal. Hizo inaccesible el verdadero santuario para aquellos que se sometieron a su poder. Este tipo de rebeli&oacute;n causar&iacute;a tambi&eacute;n un horror estremecedor en aquellos que la observaran.<\/span><\/p>\n<p class=\"bodytext\" style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span class=\"bodytext\"><strong>b. Pisotea al santuario y al ej&eacute;rcito<\/strong><br>\nEl esp&iacute;ritu de rebeli&oacute;n que caracteriza al cuerno peque&ntilde;o lo lleva a pisotear al ej&eacute;rcito y el santuario. Ya sugerimos que el hollar al ej&eacute;rcito indica, no s&oacute;lo derrota, sino humillaci&oacute;n e impotencia. Aquello que es pisoteado se considera sin efecto e in&uacute;til (por ejemplo, v&eacute;ase Eze. 34: 18, 19; Isa. 5:5). Es precisamente as&iacute; como el cuerno peque&ntilde;o percibe el santuario celestial.<br>\nUn paralelo de este acto de pisotear el santuario se encuentra en Isa&iacute;as 1:12, donde se hace referencia a hollar los atrios del templo. Dios describi&oacute; la adoraci&oacute;n de su pueblo como un hollar sus atrios porque hab&iacute;an separado la &eacute;tica de la adoraci&oacute;n al no seguir los requerimientos de Dios (v&eacute;ase el vers. 10). Intentaron adorar a Dios sin someterse a la ley del pacto que reg&iacute;a la vida religiosa y social del pueblo.<br>\nLa descripci&oacute;n de la actividad del cuerno peque&ntilde;o registrada en Daniel 8:12 es un resumen de lo que fue dicho antes. La actividad de este poder es esencialmente un acto de abierta rebeli&oacute;n contra Dios que trae desolaci&oacute;n espiritual y produce horror en aquellos que ven los sucesos. La rebeli&oacute;n consiste en usurpar la obra mediadora del Pr&iacute;ncipe y en hollar al ej&eacute;rcito y al santuario. El ej&eacute;rcito es derrotado y humillado, y el santuario es rechazado. Se establece un nuevo sistema, y consecuentemente el santuario celestial llega a quedar desolado, rechazado por aquellos que siguen o est&aacute;n bajo el control del cuerno peque&ntilde;o.<br>\nEl ataque contra el santuario es descrito por Daniel como una profanaci&oacute;n (Dan. 11:31). El verbo &laquo;profanar&raquo; (<em>chalal<\/em>) se usa en el contexto de los servicios del santuario para designar la violaci&oacute;n de la santidad del objeto. No deber&iacute;a confundirse con el verbo &laquo;contaminar&raquo;. Lo opuesto de lo puro es lo impuro, y lo opuesto de lo santo es lo com&uacute;n (lo profano). Profanar lo santo es tratarlo como algo com&uacute;n, ignorando o rechazando su conexi&oacute;n con el Santo. En el acto de profanaci&oacute;n, lo que pertenec&iacute;a exclusivamente a Dios es tratado sin respeto y derribado a la esfera de lo com&uacute;n.<\/span><\/p>\n<p class=\"bodytext\" style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span class=\"bodytext\"><strong>D. La respuesta: &laquo;Hasta&hellip;; luego&hellip;&raquo;<\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"bodytext\" style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span class=\"bodytext\"><strong><em>1. Purificaci&oacute;n\/vindicaci&oacute;n del Santuario<\/em><\/strong><br>\nLa resoluci&oacute;n final del conflicto por el poder descrito en Daniel 8 es presentado en el vers&iacute;culo 14 (como una respuesta a la pregunta que ya hemos discutido): &laquo;Hasta dos mil trescientas tardes y ma&ntilde;anas; luego el santuario ser&aacute; restaurado a su estado correcto\/purificado&raquo;. Veremos el per&iacute;odo de tiempo m&aacute;s tarde; por ahora examinaremos el verbo traducido &laquo;restaurar a su estado correcto&raquo; (<em>nitsdaq<\/em>).<br>\nHay un par de problemas que hacen dif&iacute;cil comprender el significado del verbo <em>nitsdaq<\/em>. La ra&iacute;z verbal es <em>tsadaq<\/em>, y generalmente significa &laquo;estar en lo correcto, ser vindicado, ser justo&raquo;. La forma verbal usada por Daniel no aparece en ninguna otra parte del Antiguo Testamento. En otras palabras, no tenemos material comparativo que nos ayude a comprender el significado espec&iacute;fico del verbo en este caso particular. En segundo lugar, el verbo <em>tsadaq<\/em>nunca toma al santuario o a cualquier otro lugar como su objeto. El verbo no es usado para designar la reconstrucci&oacute;n o restauraci&oacute;n de ninguna estructura f&iacute;sica. Sin embargo, estos problemas no son insolubles. Un estudio del uso de la ra&iacute;z verbal y sus derivados resuelve las dificultades que confrontamos.<\/span><\/p>\n<p class=\"bodytext\" style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span class=\"bodytext\"><strong>a. La ra&iacute;z tsadaq en contextos legales<\/strong><br>\nSe han hecho varios estudios sobre el uso del verbo <em>tsadaq<\/em>, los nombres <em>tsedeq\/tsedaqah<\/em>, &laquo;justicia&raquo; y el adjetivo sustantivado <em>tsaddiq<\/em>, &laquo;justo&raquo;. (16) Los eruditos, en general, han aceptado que aquellos t&eacute;rminos est&aacute;n asociados en el Antiguo Testamento con una corte legal, los hechos salv&iacute;ficos de Dios y los servicios del santuario. Estas palabras enfatizan la idea de restaurar o preservar el orden establecido por Dios.<br>\nEl uso primario de la ra&iacute;z <em>tsadaq<\/em>es legal. Designa la restauraci&oacute;n de los derechos legales de una persona acusada falsamente de un crimen. El contexto legal presupone un procedimiento legal. As&iacute;, el salmista oraba a Dios, &raquo; J&uacute;zgame, oh Jehov&aacute;, conforme a mi justicia, y conforme a mi integridad&raquo; (Sal 7:8). Este individuo sabe que es inocente y va al santuario en busca de vindicaci&oacute;n. All&iacute;, Dios vindicar&aacute; a la persona o la declarar&aacute; inocente (cf. Sal. 9:4; 1 Rey. 8:31, 32; Isa. 50:8, 9). (Si la persona es culpable Dios no la absolver&aacute; [Exo. 23:7; cf. Lev. 19:15; Deut. 16:18)].) En tales contextos el justo es declarado inocente y los acusadores condenados (v&eacute;ase 2 Cr&oacute;n. 6:23; Sal. 7:8, 9; Deut. 25:1).<br>\nSiempre que se usa la ra&iacute;z<em> tsadaq<\/em>en su marco legal no designa simplemente &laquo;una decisi&oacute;n imparcial entre dos partes, basada en una norma legal, tal como se conoce en las leyes occidentales; sino protege, restaura, una justicia ayudadora, la cual ayuda a aquellos que hab&iacute;an perdido sus derechos en las relaciones comunales, a recuperarlos&raquo;. (17) Su restauraci&oacute;n incluye, al mismo tiempo, castigo para los malhechores. (18) Por tanto, la destrucci&oacute;n del imp&iacute;o siempre tiene lugar como una manifestaci&oacute;n de la justicia divina en beneficio de aquellos a quienes vindica.(19)<\/span><\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><strong>b. La ra&iacute;z tsadaq en el contexto de la salvaci&oacute;n<\/strong><\/div>\n<p class=\"bodytext\" style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span class=\"bodytext\"> El uso legal de la ra&iacute;z verbal bajo consideraci&oacute;n se extiende hasta incluir la idea de salvaci&oacute;n. La justicia de Dios es su acci&oacute;n salv&iacute;fica en favor de su pueblo. (20) Aquellos que son vindicados por Dios son salvados por &eacute;l de situaciones opresivas. Esto explica por qu&eacute; &laquo;salvaci&oacute;n&raquo; y &laquo;justicia&raquo; se usan como sin&oacute;nimos (por ejemplo, v&eacute;ase Sal. 98:2-9; Isa. 1:27, 28; 46:13). Justicia como salvaci&oacute;n abarca tambi&eacute;n la destrucci&oacute;n del opresor, lo cual resulta en la restauraci&oacute;n del orden y la armon&iacute;a en la sociedad y el mundo (cf. Sal. 143:11, 12; 71: 2-4, 24; 33:5-11).<\/span><\/p>\n<p class=\"bodytext\" style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span class=\"bodytext\"><strong>c. La ra&iacute;z tsadaq y los servicios del santuario <\/strong>La justicia estaba estrechamente asociada con los servicios del santuario. (21) Lo que se requer&iacute;a en Lev&iacute;tico para tener acceso al santuario era &laquo;pureza&raquo;, la cual se obten&iacute;a mediante la expiaci&oacute;n. En el libro de los Salmos lo que se requer&iacute;a era &laquo;justicia&raquo;, la cual se otorgaba como un don en el santuario (Sal. 24:3-5). Los justos no eran s&oacute;lo aquellos que hab&iacute;an permanecido fieles al Se&ntilde;or (Sal. 15:2-4), sino tambi&eacute;n aquellos que hab&iacute;an sido perdonados (Sal. 32:1, 2, 11). El t&eacute;rmino justicia se usa para describir las puertas del templo (Sal. 118:19), la vestimenta sacerdotal (132:9), y los sacrificios ofrecidos al Se&ntilde;or (4:5; 51:19: Deut. 33:19). As&iacute; pues el concepto de justicia estaba firmemente establecido en los servicios del santuario.<br>\nNo debe sorprendernos encontrar la ra&iacute;z <em>tsadaq<\/em>usada como un sin&oacute;nimo de pureza (consulte Job 4:17; 17:9; Sal. 18:20; 51:4). La ra&iacute;z incluye dentro de sus diferentes matices de significado las ideas de purificaci&oacute;n y pureza. Isa&iacute;as 53:11 nos provee una ilustraci&oacute;n: &laquo;Por su conocimiento mi siervo justo [el Mes&iacute;as] justificar&aacute; [declarar&aacute; justos] a muchos, y llevar&aacute; el pecado de ellos&raquo;. Solamente el verdadero Justo puede declarar a los muchos justos. Esto fue posible no porque ellos eran justos, puros, sino porque el Siervo removi&oacute; su pecado, su impureza de ellos al llevarla sobre s&iacute; mismo. El pasaje indica que ser declarado puro por Dios es a la misma vez ser purificado, limpiado de pecado.<br>\nEste breve estudio de esa palabra provee un trasfondo indispensable para un mejor entendimiento de Dan. 8:14. Notamos que el t&eacute;rmino <em>tsadaq<\/em>se asocia con tales conceptos como juicio, vindicaci&oacute;n, limpieza, y salvaci&oacute;n. El t&eacute;rmino expresa la idea del restablecimiento del orden establecida por Dios por medio de una obra de limpieza y juicio. Daniel 8:14 se refiere a un evento que llevar&aacute; a la realizaci&oacute;n final de todos esos conceptos. M&aacute;s espec&iacute;ficamente, el contexto de Daniel hace claro que dicho evento ocurrir&aacute; despu&eacute;s que se cumpla la visi&oacute;n del cap&iacute;tulo. Ese evento acontecer&aacute; seguido del ministerio diario (<em>tamid<\/em>) del Pr&iacute;ncipe, debe vindicar al pueblo de Dios que ha sido atacado por el cuerno peque&ntilde;o, y pondr&aacute; fin a la obra de rebeli&oacute;n y de sacrilegio del cuerno peque&ntilde;o. La pregunta fundamental es, &iquest;a que evento espec&iacute;fico se est&aacute; refiriendo Daniel? &iquest;Hay alg&uacute;n paralelo b&iacute;blico para ese evento?<\/span><\/p>\n<p class=\"bodytext\" style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span class=\"bodytext\"><strong>d. El D&iacute;a de Expiaci&oacute;n y Daniel 8:14<\/strong><br>\nEn la Biblia hay un s&oacute;lo acontecimiento que podr&iacute;a funcionar como tipo para el evento escatol&oacute;gico mencionado por Daniel, a saber, el D&iacute;a de Expiaci&oacute;n (Lev. 16). Este evento era parte de los servicios del santuario, ten&iacute;a un gran efecto sobre el pueblo de Dios y el santuario, y trataba el problema de la flagrante rebeli&oacute;n contra Dios. Adem&aacute;s, no formaba parte del ministerio diario de los sacerdotes, sino que ocurr&iacute;a al principio del a&ntilde;o. El D&iacute;a de Expiaci&oacute;n implicaba un nuevo aspecto del ministerio sumosacerdotal, distinto del que se realizaba diariamente y se llevaba a cabo en el lugar sant&iacute;simo del santuario. Clausuraba, por as&iacute; decirlo, los servicios anuales del santuario e introduc&iacute;a un nuevo comienzo.<br>\nUno de los principales prop&oacute;sitos de los servicios diarios en el santuario israelita era poner el perd&oacute;n divino al alcance de los pecadores arrepentidos por medio de la expiaci&oacute;n sacrificial. El pecado y la impureza se transmit&iacute;an al santuario por medio del sistema sacrificial y el pecador era perdonado. (22) Dios asum&iacute;a la responsabilidad por los pecados de su pueblo mediante la expiaci&oacute;n. Pero durante el D&iacute;a de Expiaci&oacute;n Dios quitaba el pecado y la impureza del santuario, revel&aacute;ndose como un Dios absolutamente ajeno al pecado. Ese d&iacute;a el verdadero originador del pecado, Satan&aacute;s, era claramente identificado y culpado por el problema del pecado. As&iacute; quedaba vindicada la voluntad de Dios y la purificaci&oacute;n de su pueblo alcanzaba su consumaci&oacute;n.<br>\nEs a este conjunto de ideas al que Daniel se refiere. El se&ntilde;ala hacia un tiempo cuando el santuario celestial, el lugar donde el Pr&iacute;ncipe oficia en favor de su pueblo, se desligar&aacute; del problema del pecado, llevando a consumaci&oacute;n la salvaci&oacute;n de sus santos. El autor de Hebreos se refiri&oacute; tambi&eacute;n a ese evento diciendo: &laquo;Fue, pues, necesario que las figuras de las cosas celestiales fuesen purificadas as&iacute;; pero las cosas celestiales mismas, con mejores sacrificios que estos&raquo; (Heb. 9:23). La visi&oacute;n apocal&iacute;ptica de Daniel imprime al D&iacute;a de Expiaci&oacute;n una dimensi&oacute;n c&oacute;smica que dar&aacute; paso a la soluci&oacute;n final del problema del pecado.<br>\nTambi&eacute;n deber&iacute;amos notar que durante el D&iacute;a de Expiaci&oacute;n el tribunal celestial estaba en sesi&oacute;n. El pueblo de Dios era evaluado y aquellos que no hab&iacute;an permanecido en una relaci&oacute;n de fe con El eran &laquo;cortados&raquo; de entre su pueblo (Lev. 23:27-31). Mientras que la comunidad de los justos descansaba en el Se&ntilde;or durante el D&iacute;a de la Expiaci&oacute;n, los pecadores rebeldes e impenitentes eran quitados del campamento. No hab&iacute;a ninguna provisi&oacute;n sacrificial para ellos. Esto es precisamente lo que Daniel dice acerca del destino final del cuerno peque&ntilde;o: &laquo;Ser&aacute; quebrantado, aunque no por mano humana&raquo; (Dan. 8:25); es decir, no por medio de la intervenci&oacute;n del hombre. El d&iacute;a de expiaci&oacute;n es un evento al final del cual el pueblo de Dios experimentar&aacute; la salvaci&oacute;n definitiva y los imp&iacute;os ser&aacute;n destruidos. Entonces el orden y la armon&iacute;a ser&aacute;n restaurados en el universo.<br>\nAs&iacute;, la profanaci&oacute;n del santuario perpetrada por el cuerno peque&ntilde;o ser&aacute; corregida mediante la destrucci&oacute;n de &eacute;ste. Seg&uacute;n el Antiguo Testamento, la profanaci&oacute;n del santuario se arreglaba exterminando al pecador y no mediante la sangre de los sacrificios. (23) Cuando los babilonios atacaron y destruyeron el templo, lo profanaron (Eze. 7:22; 25:3; cf. 24:21). &iquest;C&oacute;mo se resolvi&oacute; el problema de la profanaci&oacute;n? Dios los destruy&oacute; (Jer. 51:11; cf. Sal. 74:3-14), y se construy&oacute; un templo nuevo m&aacute;s tarde para &eacute;l.<br>\nSe pronunciaba la pena de muerte contra cualquier israelita que profanara el santuario (Eze. 23:39, 46-49; cf. Mal. 2:11, 12), las ofrendas sacrificiales (Lev.19:8; N&uacute;m.18:32), el s&aacute;bado (Exo. 31:14), o la tierra (Jer. 16:16-18). La expiaci&oacute;n se produc&iacute;a, por as&iacute; decirlo, mediante la muerte del culpable (por ejemplo, v&eacute;ase N&uacute;m. 35:33; cf. Deut. 32:43; 2 Sam. 21:1-9). La pena de muerte tambi&eacute;n se requer&iacute;a en los casos de pecados perpetrados con rebeld&iacute;a, que resultaban en la contaminaci&oacute;n ilegal del santuario (Lev. 15:31; 20:2-5).<br>\nDaniel aplica este mismo principio legal al poder profanador del cuerno peque&ntilde;o. El resultado de sus malas acciones se corregir&iacute;a por medio de una poderosa manifestaci&oacute;n de santidad y justicia de Dios al final del D&iacute;a de Expiaci&oacute;n escatol&oacute;gico que concluir&aacute; con el exterminio del cuerno peque&ntilde;o.<\/span><\/p>\n<p class=\"bodytext\" style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span class=\"bodytext\"><strong><em>2. El principio d&iacute;a por a&ntilde;o<\/em><\/strong><br>\nDaniel 8:14 no s&oacute;lo contiene una referencia al d&iacute;a escatol&oacute;gico de expiaci&oacute;n, sino que tambi&eacute;n incluye un per&iacute;odo de tiempo prof&eacute;tico que nos informa con respecto al momento hist&oacute;rico cuando comienza ese evento. &laquo;Hasta 2,300 tardes y ma&ntilde;anas&hellip;&raquo;<\/span><\/p>\n<p class=\"bodytext\" style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span class=\"bodytext\"><strong>a. Tardes y ma&ntilde;anas<\/strong><br>\nLa frase &laquo;tardes y ma&ntilde;anas&raquo; se usa muy rara vez en la Biblia. El &uacute;nico otro lugar donde encontramos la expresi&oacute;n es en G&eacute;nesis 1:5, 13, 19, 23, 31, donde se usa para referirse a un d&iacute;a completo. Basados en eso, algunos eruditos han sugerido que &laquo;la forma natural de comprender la frase [en Daniel] es con el significado de 2,300 d&iacute;as&raquo;. (24) Tambi&eacute;n sabemos que en los servicios del santuario se mencionaban ciertas actividades que se realizaban tarde y ma&ntilde;ana, es decir, cada d&iacute;a (por ejemplo v&eacute;ase Exo. 27:20, 21; Lev. 24:2, 3). (25) Esto muestra una vez m&aacute;s la conexi&oacute;n que hay entre Daniel 8:9-14 y los servicios del santuario.<br>\n&iquest;Deber&iacute;amos interpretar los 2,300 d&iacute;as en t&eacute;rminos del principio d&iacute;a por a&ntilde;o? El texto mismo se&ntilde;ala en esta direcci&oacute;n. En el vers&iacute;culo 13 se formula esta pregunta: .&iquest;Hasta cu&aacute;ndo durar&aacute; la visi&oacute;n&hellip; ? Ya hemos visto que la palabra &laquo;visi&oacute;n&raquo; designa toda la visi&oacute;n, comenzando con el carnero de Media y Persia. Los 2,300 d&iacute;as iban a comenzar durante el tiempo del Imperio Medopersa y terminar&iacute;an cuando comenzara el d&iacute;a escatol&oacute;gico de expiaci&oacute;n. El hecho de que la visi&oacute;n cubra por lo menos la historia de dos imperios mencionados expl&iacute;citamente en ella (vers. 20, 21) es evidencia de que los 2,300 d&iacute;as no pueden ser literales sino prof&eacute;ticos. (26)<\/span><\/p>\n<p class=\"bodytext\" style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span class=\"bodytext\"><strong>b. El principio d&iacute;a por a&ntilde;o en el Antiguo Testamento<\/strong><br>\nOtros lugares de la Biblia tambi&eacute;n convalidan el principio d&iacute;a por a&ntilde;o. El t&eacute;rmino &laquo;d&iacute;a&raquo; puede ser usado en las Escrituras para designar un a&ntilde;o. (27) Por ejemplo, en algunas versiones un sacrificio anual es llamado &laquo;sacrificio de d&iacute;as&raquo; (1 Sam. 20:6); el per&iacute;odo de &laquo;un a&ntilde;o y cuatro meses&raquo; es llamado &laquo;d&iacute;as y cuatro meses&raquo; (1 Sam. 27:7); una persona anciana es &laquo;avanzada en d&iacute;as&raquo;, lo cual obviamente significa &laquo;avanzada en a&ntilde;os&raquo; (1 Rey. 1:1). En los libros po&eacute;ticos encontramos d&iacute;as y a&ntilde;os paralelamente y como sin&oacute;nimos (por ejemplo, v&eacute;ase Job 10:5; 15:20; Sal. 90:9, 10).<br>\nUn caso interesante en el cual &laquo;d&iacute;a&raquo; se toma en lugar de a&ntilde;o se encuentra en la ley sab&aacute;tica. El s&eacute;ptimo a&ntilde;o es llamado &laquo;un s&aacute;bado en honor del Eterno&raquo; (Lev. 25:2, Nueva Reina-Valera); el nombre de un d&iacute;a se usa para referirse a un a&ntilde;o; el s&aacute;bado semanal se toma aqu&iacute; en lugar del a&ntilde;o sab&aacute;tico. En el caso del jubileo, siete per&iacute;odos de a&ntilde;os sab&aacute;ticos eran seguidos por el a&ntilde;o del jubileo. &laquo;Y contar&aacute;s siete semanas de a&ntilde;os, siete veces siete a&ntilde;os, de modo que los d&iacute;as de las siete semanas de a&ntilde;os vendr&aacute;n a ser cuarenta y nueve a&ntilde;os&raquo; (vers. 8). Dios dice aqu&iacute; a los israelitas que interpreten los 49 d&iacute;as como 49 a&ntilde;os.<br>\nTambi&eacute;n hallamos un d&iacute;a tomado por un a&ntilde;o en el contexto de las profec&iacute;as del juicio. Este mismo principio se establece en N&uacute;meros 14:34 y Ezequiel 4:6. En N&uacute;meros, 40 d&iacute;as vienen a ser 40 a&ntilde;os, mientras que en Ezequiel 40 a&ntilde;os se reducen a 40 d&iacute;as. Sin embargo, en ambos casos hallamos la misma fraseolog&iacute;a con respecto al principio involucrado: &laquo;D&iacute;a por a&ntilde;o, d&iacute;a por a&ntilde;o te lo he dado&raquo;. Otro ejemplo interesante se registra en la primera profec&iacute;a del juicio que se halla en la Biblia. Dios anunci&oacute;al mundo antediluviano que &laquo;ser&aacute;n sus d&iacute;as ciento veinte a&ntilde;os&raquo; (G&eacute;n. 6:3). Aqu&iacute; encontramos de nuevo una clara conexi&oacute;n entre &laquo;d&iacute;a&raquo; y &laquo;a&ntilde;o&raquo;, indicando que uno equivale al otro.<br>\nLa evidencia indica que para la mentalidad hebrea era natural usar &laquo;d&iacute;a&raquo; o &laquo;a&ntilde;o&raquo; en forma intercambiable. Dios puso en pr&aacute;ctica la idea de que un d&iacute;a pod&iacute;a tomarse por un a&ntilde;o en las visiones apocal&iacute;pticas de Daniel como un s&iacute;mbolo para referirse a largos per&iacute;odos prof&eacute;ticos. Es interesante observar que el principio d&iacute;a por a&ntilde;o lo usaron tambi&eacute;n los escritores jud&iacute;os durante el per&iacute;odo intertestamentario, tambi&eacute;n los que vivieron en la comunidad de Qumr&aacute;n, posiblemente Josefo, y algunos escritores rab&iacute;nicos. (28)<br>\nBasados en este fondo b&iacute;blico que acabamos de revisar y en la evidencia interna de Daniel 8, confiadamente podemos concluir que los 2,300 d&iacute;as significan 2,300 a&ntilde;os. De acuerdo a la profec&iacute;a, este largo per&iacute;odo iba a comenzar en alg&uacute;n momento durante el Imperio Medopersa. Esto explica la omisi&oacute;n de Babilonia en la visi&oacute;n. Encontramos el dato espec&iacute;fico para el comienzo en Daniel 9.<\/span><\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><\/div>\n<p class=\"bodytext\" style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span class=\"bodytext\"><strong>II. DANIEL 8:14 y 9:23-27<\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"bodytext\" style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span class=\"bodytext\"><strong>A. Relaciones entre Daniel 8 y 9:23-27<\/strong><br>\nLos estudiosos de la Biblia reconocen, por lo general, que hay una conexi&oacute;n entre el contenido de Daniel 9 y Daniel 8. Ninguna visi&oacute;n se registra en el cap&iacute;tulo 9. Lo que encontramos all&iacute; es, m&aacute;s bien, una discusi&oacute;n e interpretaci&oacute;n de un per&iacute;odo prof&eacute;tico de 70 semanas. Esta viene precedida por una oraci&oacute;n intercesora ofrecida por Daniel en favor de la ciudad de Jerusal&eacute;n y de su pueblo (Dan. 9:4-19). El motivo de su preocupaci&oacute;n se refleja en la interpretaci&oacute;n de las setenta semanas (vers. 24). Esta profec&iacute;a de tiempo est&aacute; directamente relacionada con Daniel 8, particularmente con el per&iacute;odo prof&eacute;tico que all&iacute; se registra: los 2,300 a&ntilde;os. Una serie de eslabones usados por Daniel establece una conexi&oacute;n entre los dos per&iacute;odos prof&eacute;ticos. (29)<\/span><\/p>\n<p class=\"bodytext\" style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span class=\"bodytext\"><strong><em>1. Eslabones terminol&oacute;gicos<\/em> <\/strong><br>\nDaniel usa varios t&eacute;rminos claves tanto en el cap&iacute;tulo 8 como en el 9:23-27. Uno de ellos es<em>mar&rsquo;eh<\/em>, &laquo;visi&oacute;n, aparici&oacute;n&raquo;. Gabriel vino a explicarle a Daniel la <em>mar&rsquo;eh<\/em>(Dan. 9:23). Pero en el cap&iacute;tulo 9 no hay visi&oacute;n. Por tanto, el &aacute;ngel se est&aacute; refiriendo a una visi&oacute;n que el profeta hab&iacute;a tenido antes. <em>Mar&rsquo;eh<\/em>es el mismo t&eacute;rmino usado en Daniel 8:26 para designar la &laquo;visi&oacute;n&raquo; relacionada con el per&iacute;odo de los 2,300 a&ntilde;os. Y es interesante notar que la parte de la visi&oacute;n (<em>chazon<\/em>) en Daniel 8 que el profeta no hab&iacute;a comprendido era la que se relacionaba con los 2,300 a&ntilde;os, que &eacute;l llama la <em>mar&rsquo;eh<\/em>(vers. 27). El verbo que utiliza, <em>bin<\/em> (&laquo;comprender&raquo;), es usado una vez m&aacute;s en Daniel 9:23 cuando Gabriel dice a Daniel &laquo;entiende (<em>bin<\/em>) la visi&oacute;n [<em>mar&rsquo;eh<\/em>]&raquo;. En otras palabras, el &aacute;ngel vino para ayudar a Daniel a comprender lo que no hab&iacute;a entendido antes en el cap&iacute;tulo 8.<br>\nOtro t&eacute;rmino com&uacute;n a ambos cap&iacute;tulos es el nombre del &aacute;ngel que interpreta el significado de la visi&oacute;n de Daniel, es decir, Gabriel. Su explicaci&oacute;n de la visi&oacute;n registrada en Daniel 8 hab&iacute;a concluido al terminar el cap&iacute;tulo. Volvi&oacute; para darle m&aacute;s informaci&oacute;n en respuesta a la oraci&oacute;n del profeta.<\/span><\/p>\n<p class=\"bodytext\" style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span class=\"bodytext\"><strong><em>2. La perspectiva del santuario<\/em><\/strong><br>\nYa hemos notado que Daniel 8:9-14 usa los conceptos del santuario para describir la obra del Pr&iacute;ncipe y la naturaleza del ataque del cuerno peque&ntilde;o. Encontramos un inter&eacute;s similar en el santuario en Daniel 9, con referencia a la expiaci&oacute;n (vers. 24), las ofrendas sacrificiales (vers. 27), y la inauguraci&oacute;n del santuario (vers. 25). Daniel 9 menciona la iniciaci&oacute;n de los servicios del santuario despu&eacute;s de la muerte del Mes&iacute;as. En Daniel 8 encontramos al Pr&iacute;ncipe oficiando en el santuario como sacerdote, y tambi&eacute;n vemos al cuerno peque&ntilde;o oponi&eacute;ndose a su ministerio, pero as&iacute; mismo vemos al Pr&iacute;ncipe iniciando la fase final de su mediaci&oacute;n sacerdotal y el final de los 2,300 a&ntilde;os.<br>\nEl uso de los conceptos del santuario en Daniel 9 nos sirve en parte para describir al Mes&iacute;as como una v&iacute;ctima sacrificial y se&ntilde;ala el principio de su obra sacerdotal. En el cap&iacute;tulo 8 el Mes&iacute;as se describe como el sumo sacerdote encargado del continuo y oficiando en el D&iacute;a de Expiaci&oacute;n escatol&oacute;gico. Deber&iacute;amos a&ntilde;adir que en el cap&iacute;tulo siete el Mes&iacute;as se describe como Rey. (30) Las visiones apocal&iacute;pticas de Daniel tratan esencialmente acerca de la obra de Cristo como sacrificio, sacerdote y rey.<\/span><\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><strong><em>3. El elemento tiempo<\/em><\/strong><\/div>\n<p class=\"bodytext\" style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span class=\"bodytext\"> El elemento tiempo de Daniel 8 fue dejado sin explicaci&oacute;n. Daniel 9 incluye un elemento de tiempo que es una explicaci&oacute;n parcial pero significativa del que se halla en Daniel 8. El &eacute;nfasis principal del per&iacute;odo de tiempo en el cap&iacute;tulo 8 se hace en la parte final de la profec&iacute;a. Daniel 9 enfatiza el comienzo del periodo de tiempo y los eventos que conducir&iacute;an a la inauguraci&oacute;n de la obra del Mes&iacute;as en el santuario celestial. El ministerio diario del Pr&iacute;ncipe comenz&oacute; inmediatamente despu&eacute;s que el santuario fue ungido (Dan. 9:24).<\/span><\/p>\n<p class=\"bodytext\" style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span class=\"bodytext\"><strong><em>4. El verbo Inicial de Daniel 9:24<\/em><\/strong><br>\nSeg&uacute;n el &aacute;ngel int&eacute;rprete, 70 semanas fueron &laquo;determinadas\/cortadas con respecto a tu pueblo y a tu santa ciudad&raquo;. El verbo usado por Daniel es <em>chathak<\/em>, y esta es la &uacute;nica vez que aparece en la Biblia hebrea. Los estudios de esta ra&iacute;z realizados en la literatura cananita y en escritos jud&iacute;os hebreos indican que puede significar tanto &laquo;determinar&raquo; como &laquo;cortar&raquo;. (31) El significado del verbo se desarrolla desde una acci&oacute;n concreta (&laquo;cortar&raquo;) hasta una m&aacute;s abstracta (&laquo;determinar&raquo;, &laquo;decidir&raquo;, etc.). La interpretaci&oacute;n m&aacute;s com&uacute;n en aquellas fuentes parece ser &laquo;cortar&raquo;. La posibilidad de que el sentido del verbo en Daniel sea &laquo;cortar&raquo; queda confirmada por el hecho de que, como ya hemos visto, hay claros v&iacute;nculos que conectan los per&iacute;odos de tiempo en Daniel 8 y 9. Por lo tanto, uno podr&iacute;a sugerir que las 70 semanas fueron cortadas de los 2,300 a&ntilde;os mencionados en Daniel 8.<\/span><\/p>\n<p class=\"bodytext\" style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span class=\"bodytext\"><strong>B. Contenido de las 70 semanas (32)<\/strong><br>\nDaniel 9:24-27 es esencialmente una profec&iacute;a mesi&aacute;nica que anuncia la venida del Salvador y su obra salv&iacute;fica. Salvo la referencia a la reconstrucci&oacute;n de la ciudad (vers. 25), el resto de la profec&iacute;a describe la experiencia del Mes&iacute;as y provee una lista de eventos que habr&iacute;an de tener lugar como resultado de su experiencia.<br>\nHacia el fin de las 70 semanas el Mes&iacute;as habr&iacute;a de ser muerto (vers. 26). Su sacrificio pondr&iacute;a punto final a la transgresi&oacute;n trayendo la justicia sempiterna; sellar&iacute;a o pondr&iacute;a fin al pecado por medio del perd&oacute;n; sellar&iacute;a o confirmar&iacute;a la veracidad de la visi&oacute;n por medio de su cumplimiento; expiar&iacute;a el pecado a trav&eacute;s de su sacrificio; ungir&iacute;a el santuario celestial; har&iacute;a un pacto firme y fuerte con muchos (el nuevo pacto); y har&iacute;a que cesara el sistema sacrificial del santuario terrenal (el tipo se encontrar&iacute;a con el antitipo). Durante las 70 semanas habr&iacute;a de decretarse la destrucci&oacute;n de la ciudad y el templo (vers. 26, 27).<br>\nEsta profec&iacute;a se cumpli&oacute; maravillosamente en Cristo Jes&uacute;s, quien por medio de su muerte sacrificial trajo eterna salvaci&oacute;n y perd&oacute;n del pecado. Resucit&oacute; y ascendi&oacute; al cielo para ministrar en nuestro favor en el santuario celestial. As&iacute;, el santuario terrenal y sus servicios llegaron a su fin, hallando su total cumplimiento en Cristo. Rechazado por su propio pueblo, anunci&oacute; la destrucci&oacute;n de la ciudad y el templo (Mat. 24:1, 2).<\/span><\/p>\n<p class=\"bodytext\" style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span class=\"bodytext\"><strong>C. EL PERIODO DE TIEMPO: SETENTA SEMANAS<\/strong><br>\nA fin de interpretar apropiadamente las setenta semanas, el principio d&iacute;a por a&ntilde;o es indispensable. La palabra hebrea <em>shabucim<\/em>, &laquo;semanas&raquo;, siempre designa un per&iacute;odo de siete d&iacute;as en el Antiguo Testamento. (33) Aqu&iacute; en Daniel las setenta semanas forman una unidad particular de tiempo ininterrumpido de 490 d&iacute;as (7 x 70 = 490). La profec&iacute;a misma nos da los puntos que se&ntilde;alan el principio y el fin de dicho per&iacute;odo. El per&iacute;odo prof&eacute;tico cubre el tiempo desde el Imperio Medopersa hasta el ungimiento y muerte del Mes&iacute;as, incluyendo el establecimiento del nuevo pacto, haciendo disponible la salvaci&oacute;n tanto para los jud&iacute;os como para los gentiles. (34)<\/span><\/p>\n<p class=\"bodytext\" style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span class=\"bodytext\"><strong>1. Los decretos<\/strong><br>\nM&aacute;s espec&iacute;ficamente la profec&iacute;a comienza con &laquo;la salida de la orden para restaurar y edificar a Jerusal&eacute;n&raquo; (Dan. 9:25). La frase &laquo;la salida de la palabra&raquo; designa un decreto real (cf. Est. 1:19; 7:8). El decreto habr&iacute;a de autorizar la restauraci&oacute;n de la ciudad. El verbo que se traduce como &laquo;restaurar&raquo; no se refiere a la reconstrucci&oacute;n f&iacute;sica de la ciudad sino a la restituci&oacute;n de la ciudad a los jud&iacute;os para que la administraran de acuerdo a sus propias leyes (cf. 1 Rey. 20:34; 2 Rey. 14:22). (35) La reconstrucci&oacute;n f&iacute;sica de la ciudad se indica mediante el segundo verbo, &laquo;edificar&raquo;.<br>\nEl libro de Esdras menciona varios decretos persas que autorizan la reconstrucci&oacute;n del templo de Jerusal&eacute;n, pero s&oacute;lo uno de ellos orden&oacute; la reconstrucci&oacute;n de la ciudad y la restauraci&oacute;n del sistema legal israelita. Encontramos all&iacute; un decreto emitido por Ciro el a&ntilde;o 537 a.C. (Esd. 1 :1-4); otro por Dar&iacute;o el a&ntilde;o 520 a.C., el cual fue una reafirmaci&oacute;n del decreto de Ciro (Esd. 6:1-12), y el decreto de Artajerjes en el 457 a.C. autorizando la restauraci&oacute;n total de Jerusal&eacute;n (Esd.7:12-26). Este decreto fue renovado el a&ntilde;o 444 a.C. cuando Nehem&iacute;as regres&oacute; a Jerusal&eacute;n (Neh. 1).<\/span><\/p>\n<p class=\"bodytext\" style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span class=\"bodytext\"><strong>2. El decreto de Artajerjes<\/strong><br>\nEl decreto de Artajerjes en el 457 a.C. comprend&iacute;a varios elementos importantes, la mayor&iacute;a de los cuales no estaban incluidos en los decretos anteriores: (1) Conced&iacute;a permiso a los exiliados para regresar a Jerusal&eacute;n; (2) asignaba fondos para el sostenimiento del templo; (3) el templo y su personal quedaban exentos de impuestos; (4) Esdras habr&iacute;a de investigar la situaci&oacute;n del pueblo de Jud&aacute;, posiblemente con el prop&oacute;sito de poner sus vidas en armon&iacute;a con la ley de Mois&eacute;s; (5) y &eacute;l mismo habr&iacute;a de establecer un sistema legal basado en la Tora para todos los jud&iacute;os de Judea y de la provincia al sur del Eufrates. Este &uacute;ltimo punto inclu&iacute;a el nombramiento de magistrados y jueces para aplicar la ley.<br>\nEl decreto del a&ntilde;o 457 a.C era lo suficientemente amplio como para incluir la reconstrucci&oacute;n de la ciudad. Esdras nos dice que los exiliados que hab&iacute;an sido autorizados por Artajerjes para regresar a Jerusal&eacute;n comenzaron inmediatamente a reconstruirla (Esd. 4:7-23; cf. Esd. 7:9). Sus enemigos pudieron detener el proceso de reconstrucci&oacute;n, no porque &eacute;ste se considerara ilegal, sino porque tem&iacute;an que el poder concedido por el rey a los jud&iacute;os condujera a una insurrecci&oacute;n. Varios a&ntilde;os m&aacute;s tarde Artajerjes renov&oacute; el decreto original y autoriz&oacute; a Nehem&iacute;as para que fuera a Jerusal&eacute;n a terminar el proyecto (Neh. 1 ).<\/span><\/p>\n<p class=\"bodytext\" style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span class=\"bodytext\"><strong>3. 457 a.C.: a&ntilde;o s&eacute;ptimo de Artajerjes <\/strong><br>\nEl a&ntilde;o s&eacute;ptimo del reinado de Artajerjes (457 a.C.) es una fecha bien establecida en la historia antigua. Seg&uacute;n fuentes griegas, Xerxes, el padre de Artajerjes, muri&oacute; durante la &uacute;ltima parte del a&ntilde;o 465 a.C. Un texto astron&oacute;mico egipcio sugiere que muri&oacute; entre diciembre y el a&ntilde;o nuevo persa, es decir en la primavera. Textos astron&oacute;micos babilonios y documentos escritos en papiros encontrados en la Isla de Elefantina, en Egipto, confirman el hecho de que Artajerjes ascendi&oacute; al trono en el 465 a.C. Ese fue su a&ntilde;o de ascensi&oacute;n; su primer a&ntilde;o completo como rey comenz&oacute; en la primavera del 464 a.C., al inicio del nuevo a&ntilde;o. Entonces el s&eacute;ptimo a&ntilde;o de Artajerjes ser&iacute;a el 457 a.C.<br>\nAlgunos han sugerido que durante el per&iacute;odo postex&iacute;lico los jud&iacute;os usaron un calendario de primavera a primavera y que, consecuentemente, el s&eacute;ptimo a&ntilde;o del rey ser&iacute;a el 458 a.C. La evidencia b&iacute;blica se&ntilde;ala una conclusi&oacute;n diferente. Los estudios realizados en la cronolog&iacute;a de los reyes de Jud&aacute; indican que el calendario civil usado en Jerusal&eacute;n corr&iacute;a de oto&ntilde;o a oto&ntilde;o. Este era tambi&eacute;n el caso durante el per&iacute;odo ex&iacute;lico (Eze. 1:2; 8:1; 40:1 ), y durante los tiempos de Esdras y Nehem&iacute;as (Neh. 1:1; 2:1). El calendario de Esdras funcionaba de oto&ntilde;o a oto&ntilde;o, haciendo que el s&eacute;ptimo a&ntilde;o de Artajerjes fuera el 457 a.C.<\/span><\/p>\n<p class=\"bodytext\" style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span class=\"bodytext\"><strong>4. La cronolog&iacute;a<\/strong><br>\nUna vez que hemos fijado la fecha del comienzo de las setenta semanas y de los 2,300 d&iacute;as, su cronolog&iacute;a se convierte en un asunto sencillo. Podemos resumirlo as&iacute;:<\/span><\/p>\n<table align=\"center\">\n<tbody>\n<tr bgcolor=\"#ffffff\">\n<td class=\"bodytext\" width=\"20%\" height=\"22\"><span class=\"bodytext\">457 a.C.<\/span><\/td>\n<td width=\"3%\" height=\"22\"><span class=\"bodytext\">&nbsp;<\/span><\/td>\n<td class=\"bodytext\" width=\"77%\" height=\"22\"><span class=\"bodytext\">Decreto para restaurar y edificar a Jerusal&eacute;n.<\/span><\/td>\n<\/tr>\n<tr bgcolor=\"#ffffff\">\n<td class=\"bodytext\" width=\"20%\"><span class=\"bodytext\">408 d.C.<\/span><\/td>\n<td width=\"3%\"><span class=\"bodytext\">&nbsp;<\/span><\/td>\n<td class=\"bodytext\" width=\"77%\"><span class=\"bodytext\">Siete semanas para reconstruir la ciudad.<\/span><\/td>\n<\/tr>\n<tr bgcolor=\"#ffffff\">\n<td class=\"bodytext\" width=\"20%\"><span class=\"bodytext\">27 d.C.<\/span><\/td>\n<td width=\"3%\"><span class=\"bodytext\">&nbsp;<\/span><\/td>\n<td class=\"bodytext\" width=\"77%\"><span class=\"bodytext\">Despu&eacute;s de las 69 semanas el Pr&iacute;ncipe fue ungido (bautismo de Jes&uacute;s, Lucas 3:1, 21) [483 a&ntilde;os].<\/span><\/td>\n<\/tr>\n<tr bgcolor=\"#ffffff\">\n<td class=\"bodytext\" width=\"20%\" height=\"20\"><span class=\"bodytext\">30\/31 d.C.<\/span><\/td>\n<td width=\"3%\" height=\"20\"><span class=\"bodytext\">&nbsp;<\/span><\/td>\n<td class=\"bodytext\" width=\"77%\" height=\"20\"><span class=\"bodytext\">El Mes&iacute;as muri&oacute; durante la &uacute;ltima semana (la crucifixi&oacute;n de Cristo).<\/span><\/td>\n<\/tr>\n<tr bgcolor=\"#ffffff\">\n<td class=\"bodytext\" valign=\"top\" width=\"20%\" height=\"20\"><span class=\"bodytext\">34 d.C.<\/span><\/td>\n<td width=\"3%\" height=\"20\"><span class=\"bodytext\">&nbsp;<\/span><\/td>\n<td width=\"77%\" height=\"20\">\n<p class=\"bodytext\"><span class=\"bodytext\">El apedreamiento de Esteban (Hech. 6:12-7:60); el evangelio alcanza al mundo gentil (Hech. 9, 10).<br>\nEn alg&uacute;n punto durante el resto de los 1810 a&ntilde;os (2,300 &ndash; 490 = 1810) el cuerno peque&ntilde;o interfiri&oacute; con la obra sacerdotal del Pr&iacute;ncipe en el lugar santo (v&eacute;ase Dan. 7:25; y 12:11).<\/span><\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<tr bgcolor=\"#ffffff\">\n<td class=\"bodytext\" valign=\"top\" width=\"20%\" height=\"20\"><span class=\"bodytext\">1844 d.C.<\/span><\/td>\n<td width=\"3%\" height=\"20\"><span class=\"bodytext\">&nbsp;<\/span><\/td>\n<td class=\"bodytext\" width=\"77%\" height=\"20\"><span class=\"bodytext\">Se cumple la visi&oacute;n total de Daniel. El ministerio diario del Pr&iacute;ncipe da lugar al D&iacute;a de Expiaci&oacute;n escatol&oacute;gico. La usurpaci&oacute;n del continuo por parte del cuerno peque&ntilde;o llega a su fin.<\/span><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p class=\"bodytext\" style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span class=\"bodytext\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Esta es una profec&iacute;a impresionante, &uacute;nica en la Biblia. Su cumplimiento exacto muestra que Dios es en verdad el Se&ntilde;or de la historia y que no nos ha dejado en la ignorancia con respecto al desarrollo del plan de salvaci&oacute;n a lo largo de esa historia. La profec&iacute;a centra su inter&eacute;s en la obra de nuestro Se&ntilde;or y Salvador Jesucristo. A trav&eacute;s de un cuidadoso estudio de las Escrituras, intensa oraci&oacute;n, y la direcci&oacute;n especial del Esp&iacute;ritu Santo, nuestros pioneros encontraron en esta profec&iacute;a acerca de Cristo la raz&oacute;n de la existencia del remanente.<\/span><\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><\/div>\n<p class=\"bodytext\" style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span class=\"bodytext\"><strong>III. EL SIGNIFICADO DE DANIEL 8:14<\/strong> (36)<\/span><\/p>\n<div class=\"bodytext\" style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span class=\"bodytext\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Fue a trav&eacute;s del estudio de Daniel 8:14, como punto de partida, que el adventismo lleg&oacute; a la existencia como movimiento hist&oacute;rico, desarroll&oacute; su identidad doctrinal e identific&oacute; su misi&oacute;n. Somos confrontados aqu&iacute; con un aspecto fundamental del pensamiento adventista. Este tipo de desarrollo fue posible porque Daniel 8 incluye una profec&iacute;a de tiempo que identifica el 1844 como una fecha significativa en el calendario divino y tambi&eacute;n porque Daniel 8 y 9:23-27 apuntan a la obra de redenci&oacute;n de Cristo. Esta tarea salv&iacute;fica est&aacute; conectada en esos pasajes no s&oacute;lo con la cruz sino tambi&eacute;n con la obra mediadora actual de Cristo en el santuario celestial. El an&aacute;lisis de los servicios del santuario y su significado simb&oacute;lico dio lugar a la doctrina adventista del santuario.<br>\n1. Daniel 8 nos da a los adventistas una identidad hist&oacute;rica. El movimiento adventista no es un accidente hist&oacute;rico, sino el resultado de la intervenci&oacute;n especial de Dios en los asuntos humanos. El cumplimiento de Daniel 8:14 en 1844 valida, incluso legitimiza, su presencia en el mundo y particularmente entre la comunidad cristiana.<br>\nCuando Cristo inici&oacute; su obra sumo-sacerdotal en el cielo, la iglesia fue bautizada con el Esp&iacute;ritu Santo (Hech. 2:33). Los disc&iacute;pulos supieron que algo de trascendental importancia hab&iacute;a ocurrido en el cielo puesto que el Esp&iacute;ritu Santo hab&iacute;a sido derramado sobre ellos. Del mismo modo, cuando la profec&iacute;a de los 2,300 d&iacute;as se cumpli&oacute; en 1844, algo de importancia sin precedente tuvo lugar en el santuario celestial: el d&iacute;a antit&iacute;pico de la expiaci&oacute;n hab&iacute;a comenzado. En ese momento Dios suscit&oacute;un movimiento de reforma sobre la tierra que trabajar&iacute;a con &eacute;l en la preparaci&oacute;n del mundo para encontrarse con su Juez, en la restauraci&oacute;n de la verdad que hab&iacute;a sido echada por tierra, y en la obra de desenmascarar el &uacute;ltimo enga&ntilde;o de Satan&aacute;s antes del segundo advenimiento de Cristo (Apoc.10: 11; 14:7-12).<br>\n2. La identidad hist&oacute;rica, la teolog&iacute;a y la misi&oacute;n del movimiento adventista no pueden separarse de la obra redentora de Cristo. Fue precisamente esa obra de Cristo lo que hizo necesaria la creaci&oacute;n del movimiento. Por lo tanto, es Cristo quien le da su identidad al movimiento. La doctrina del santuario es una exposici&oacute;n del plan de salvaci&oacute;n de Dios a trav&eacute;s de Cristo, y provee una columna fundamental a la fe adventista.<br>\nLa doctrina del santuario es una perspectiva singular desde la cual se puede estudiar el plan de redenci&oacute;n. Ilumina el desarrollo del plan dentro de la historia, identificando sus componentes claves y, en conjunci&oacute;n con las profec&iacute;as de Daniel, incluso el momento hist&oacute;rico cuando tendr&iacute;an lugar y la oposici&oacute;n hist&oacute;rica de los enemigos de Dios que confrontar&iacute;a. Esta doctrina est&aacute; centrada en la obra de Cristo y nos da una visi&oacute;n integrada de ella. Uno puede ver f&aacute;cilmente la progresi&oacute;n en la obra de Cristo a trav&eacute;s del estudio de la teolog&iacute;a del santuario. Cristo se ve como una v&iacute;ctima sacrificial, Sumo Sacerdote, Mediador, Juez, Abogado y Rey.<br>\n3. El fin de los 2,300 a&ntilde;os en 1844 nos recuerda que la historia de la salvaci&oacute;n todav&iacute;a est&aacute; en progreso, que el plan de Dios est&aacute; desarroll&aacute;ndose como &eacute;l lo dise&ntilde;&oacute; y previ&oacute;. La historia de la salvaci&oacute;n no lleg&oacute; a su fin el a&ntilde;o 31 d.C. Las profec&iacute;as b&iacute;blicas nos recuerdan que Dios todav&iacute;a est&aacute; activo dentro de la historia del mundo, dirigi&eacute;ndola hacia su objetivo particular, esto es, el establecimiento de reino sempiterno sobre la tierra. Los per&iacute;odos prof&eacute;ticos sirven como hitos dentro de la historia, se&ntilde;alando el momento cuando el plan divino de la redenci&oacute;n se est&aacute; aproximando a su consumaci&oacute;n.<br>\n4. Daniel 8:14 y la doctrina del santuario nos informan que Cristo est&aacute; realizando ahora mismo el &uacute;ltimo aspecto de su obra sumo-sacerdotal en el santuario celestial. Sabemos d&oacute;nde estamos con respecto a lo que est&aacute; ocurriendo en el cielo. El d&iacute;a antit&iacute;pico de la expiaci&oacute;n est&aacute; transcurriendo, y Dios est&aacute; juzgando a su pueblo. Estamos llegando al mismo final de la misericordia de Dios, y a punto de presenciar la confrontaci&oacute;n entre las fuerzas de Dios y las de Satan&aacute;s. La consumaci&oacute;n de nuestra salvaci&oacute;n est&aacute; a punto de realizarse.<br>\n5. La obra mediadora de Cristo y el juicio no s&oacute;lo nos invitan a involucrarnos agresivamente en la proclamaci&oacute;n del evangelio eterno de Dios en el marco del mensaje de los tres &aacute;ngeles, sino que tambi&eacute;n nos desaf&iacute;a a evaluar nuestra relaci&oacute;n personal con Cristo. Nuestra experiencia religiosa deber&iacute;a caracterizarse por una humilde dependencia de nuestro Salvador y por un descanso en &eacute;l por la fe. Si bien el santuario celestial est&aacute; siendo purificado, nuestra vida espiritual debiera ser limpiada tambi&eacute;n de todo pecado. Esta purificaci&oacute;n personal ocurre mediante el arrepentimiento y el perd&oacute;n por medio de Cristo.<br>\n6. El juicio investigador que est&aacute; en proceso en el cielo ahora mismo es un testimonio del hecho de que Dios y el universo toman en serio a cada ser humano. Esto reafirma nuestra dignidad y valor en Cristo, quien representa a cada uno de nosotros como nuestro Abogado. Ning&uacute;n ser humano es un desconocido en el concilio divino. Los redimidos se unir&aacute;n a la familia celestial, no como extranjeros sino como personas conocidas, como parientes que gozan de la simpat&iacute;a y el respeto del resto de la familia de Dios.<br>\n7. El juicio investigador significa que las decisiones y las acciones humanas tienen un impacto c&oacute;smico. Lo que somos, lo que pensamos y hacemos queda registrado indeleblemente en los libros del cielo. Esto, lejos de ser un motivo de angustia y temor, debiera ser el fundamento mismo del gozo. Lo que hacemos, lo que llegamos a ser, no se pierde en la vastedad del tiempo y del espacio, sino que es preservado dentro del santuario divino. Toda buena obra, toda oraci&oacute;n, toda palabra de aliento, toda expresi&oacute;n de amor, son preservadas como testigos de la multiforme sabidur&iacute;a de Dios, quien es capaz de transformar a los seres humanos pecaminosos en criaturas nuevas y santas. Por supuesto, nuestros pecados tambi&eacute;n quedan registrados. Las debilidades humanas, las rebeliones, los errores, y los fracasos est&aacute;n gravados all&iacute;. Pero como Cristo es el Abogado del creyente, el perd&oacute;n est&aacute; disponible y se ofrece a aquellos que se acercan a Dios por medio de &eacute;l. Los pecados no les ser&aacute;n contados durante el juicio investigador a aquellos que mantuvieron una relaci&oacute;n pactual con Cristo, porque fueron colocados sobre &eacute;l en la cruz. Entonces &eacute;stos ser&aacute;n borrados, para nunca m&aacute;s volver a recordarlos. El car&aacute;cter semejante a Cristo del creyente ser&aacute; fijado por toda la eternidad.<br>\n8. La purificaci&oacute;n del santuario celestial se&ntilde;ala de manera especial la naturaleza moral de nuestro Dios. Aquel que gobierna el universo es una Persona cuya voluntad es ley: una ley de amor. El es el Arbitro moral del universo y por lo tanto, es moralmente responsable delante de &eacute;l. El remanente debiera tranquilizarse al saber que hay Uno que est&aacute; a cargo del cosmos, que es todopoderoso y todo amor. A fin de restaurar y preservar el orden en el universo, el juicio y la responsabilidad moral son indispensables. Siendo que el juicio se basa en la ley de Dios, el remanente es caracterizado como &laquo;Los que guardan los mandamientos de Dios&raquo;, como una amante respuesta a su gracia.<br>\n9. La purificaci&oacute;n del santuario da testimonio del hecho de que el mal no es eterno. Tarde o temprano llegar&aacute; a su fin, acompa&ntilde;ado por los gritos de gozo de las criaturas leales a Dios que alabar&aacute;n su justicia y su amor. Solamente a trav&eacute;s de la justicia y el amor pueden ser extinguidos el pecado y el mal. Al final de su ministerio en el lugar sant&iacute;simo del santuario celestial Cristo vendr&aacute; a libertar a su pueblo del poder de la muerte y de sus enemigos. En ese momento Azazel-Sat&aacute;n ser&aacute; reconocido por todo el universo como la fuente y el originador del mal y del pecado y se decretar&aacute; su extinci&oacute;n La victoria de Dios y del Cordero sobre los poderes de Satan&aacute;s ser&aacute; definitiva.<br>\nEl significado salv&iacute;fico de la cruz se enriquece a trav&eacute;s del estudio del sacerdocio de Cristo. Poco se sabe acerca del impacto completo y de los logros de la cruz. Es, en verdad, la mayor revelaci&oacute;n de Dios al universo y el evento indispensable en la soluci&oacute;n del problema del pecado. Pero una revelaci&oacute;n tal todav&iacute;a no ha sido sondeada en toda su plenitud y hay dimensiones de ella que s&oacute;lo en la eternidad ser&aacute;n comprendidas. La obra sacerdotal de Cristo en el santuario celestial est&aacute; poniendo al descubierto constantemente la riqueza de la cruz. De hecho, su obra de mediaci&oacute;n y juicio es simple y fundamentalmente una revelaci&oacute;n del misterio de la cruz.<\/span><\/div>\n<div class=\"bodytext\" style=\"text-align: justify;\" align=\"left\">\n<p><span class=\"bodytext\">____________________<\/span><\/p>\n<\/div>\n<p class=\"bodytext\" style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span class=\"bodytext\">(1). T. Cuyler Young, Jr., &laquo;The Early History of the Medes and the Persians and the Archaemenid Empire to the Death of Cambises&raquo;, in <em>The Cambridge Ancient History<\/em>, ed. John Boardman, N. G. L. Hammond, D. M. Lewis, and M. Ostwald (Cambridge: University Press, 1988), tomo 4, p&aacute;gs. 29-33.<br>\n(2). John E. Goldingay, in <em>Daniel<\/em> (Dallas: Word, 1989), p&aacute;g. 208, identifica el tercer a&ntilde;o de Belsasar romo el 548\/547. El est&aacute; siguiendo a Gerhard F. Hasel, &laquo;The First and Third Years of Belshazzar (Dan. 7:1; 8:1),&raquo; <em>Andrews University Seminary Studies<\/em> 15 (1977): 153-168.<br>\n(3). Young, &laquo;Early History&raquo;, p&aacute;g. 36.<br>\n(4). Esta soluci&oacute;n al problema en el vers&iacute;culo 9 fue sugerida por W. Shea, <em>Selected Studies on Prophetic Interpretations<\/em>, Daniel and Revelation Committee Series (W&aacute;shington, D. C.: Review and Herald, 1982), tomo 1, p&aacute;gs. 41-43. El se&ntilde;ala correctamente que el texto hebreo dice en el vers&iacute;culo 9: &laquo;Y de uno de ellos&raquo;, no &laquo;de uno de ellos&raquo;. Esto refuerza la idea de que el cuerno peque&ntilde;o surgi&oacute; de uno de los vientos del cielo.<br>\n(5). Gerhard F. Hasel, &laquo;The &lsquo;Little Horn&rsquo;, the Heavenly Sanctuary and the Time of the End: A Study of Daniel 8:9-14&raquo;, in <em>Symposium on Daniel<\/em>, Daniel and Revelation Committee Series, ed. Frank B. Holbrook (W&aacute;shington, D. C.: Biblical Research Institute, 1986), tomo 2, p&aacute;g. 394.<br>\n(6). Para una discusi&oacute;n sobre las etapas de crecimiento del cuerno peque&ntilde;o, v&eacute;ase Shea, &laquo;Spatial Dimensions in the Vision of Daniel 8&raquo;, in <em>Symposium on Daniel<\/em>, p&aacute;gs. 496-526; and Hasel, &laquo;Little Horn&raquo;, p&aacute;gs. 380-383.<br>\n(7). Goldingay, p&aacute;g. 197.<br>\n(8). F. Brown, S. A. Driver, and Charles A. Briggs, <em>Hebrew and English Lexicon of the Old Testament<\/em>(Oxford: Clarendon Press, 1951), p&aacute;g. 680.<br>\n(9). Consulte John J. Collins, <em>Daniel: A Commentary on the Book of Daniel<\/em> (Minneapolis Fortress, 1993), p. 335.<br>\n(10). <em>Ibid.<\/em><br>\n(11). R. Knierim, &laquo;<em>Pesac <\/em>Verbrechen,&raquo; in <em>Theologisches Handw&ouml;terbuch zum Alten Testament<\/em>, ed. Ernst Jenni and Claus Westerman (Munich: Chr. Kaiser Verlag, 1976), tomo 2, col. 493.<br>\n(12). V&eacute;ase Hasel, .&raquo;Little Horn&raquo;., p&aacute;g. 429.<br>\n(13). Bruce C. Waltke and M. O&rsquo;Connor, <em>An Introductionn to Biblical Hebrew Syntax<\/em> (Winona Lake, Ind.: Eisenbrauns, 1990), p&aacute;g. 215.<br>\n(14). Vea, Shea, <em>Studies<\/em>, pp. 80-82.<br>\n(15). V&eacute;ase F. Stolz, &laquo;Smm&ouml;de liegen&raquo;, in <em>Theologisches Hand&ouml;rterbuch zum Alten Testament<\/em>, tomo 2, cols. 971-974.<br>\n(16). V&eacute;ase, por ejemplo, F. R. Achtemeier, &laquo;Righteousness in the Old Testament&raquo;, in <em>The Intepreter&rsquo;s, Dictionary of the Bible<\/em>, ed. G. A. Buttrick (Nashville. Abingdon, 1962), tomo 4, p&aacute;gs. 80- 85: K. Koch, &laquo;Sdq gemeinschaftstreu\/heilvoll sein&raquo; <em>Theologisches Handw&ouml;rterbuch zum Alten Testament<\/em> tomo 2, cols. 507-530; J J. Scullion, &laquo;Righteousness: Old Testament&raquo;, in <em>The Anchor Bible Dictionary<\/em>, ed. David N. Freedman (New York: Doubleday, 1992), tomo 5, p&aacute;gs. 724-736; J. P. Justesen, &laquo;On the Meaning of SADAQ., <em>Andrews University Seminary Studies<\/em> 2 (1964): 53-61; Hasel, &laquo;Little Horn&raquo;, p&aacute;gs. 448-454.<br>\n(17). Achtemeier, p&aacute;g. 81.<br>\n(18). <em>Id<\/em>., p&aacute;g . 83.<br>\n(19). Koch, col. 522.<br>\n(20). V&eacute;ase Scullion, p&aacute;g. 731.<br>\n(21). Vase Justesen, p&aacute;gs. 58-61; Koch, cols. 519-525; &Aacute;ngel M. Rodr&iacute;guez, &laquo;Significance of the Celtic Language in Daniel 8:9-14&raquo;, in <em>Symposium on Daniel<\/em>, p&aacute;gs. 537-543; Gerhard F. Hasel, &laquo;Studies in Biblical Atonement I&raquo;, in <em>Sanctuary and the Atonement<\/em>, ed. A. V. Wallenkampf (Washington, D. C.: Review and Herald, 1981), p&aacute;gs. 87-114.<br>\n(22). V&eacute;ase Angel M. Rodr&iacute;guez, &laquo;Transfer of Sin in the Leviticus&raquo;, in<em> The Seventy Weeks, Leviticus, and the Nature of Prophecy<\/em>, ed. Frank B. Holbrook (W&aacute;shington, D. C.: Biblical Research Institute),1986, p&aacute;gs 169-197; A. Treiyer, <em>The Day of Atonement and the Heavenly Judgment<\/em>(Arkansas: Creation Enterprises International), p&aacute;g. 167-196.<br>\n(23). Sobre esto v&eacute;ase el excelente material preparado por Albert Treiyer, &laquo;The Day of Atonement as Related to the Contamination and Pacification of the Sanctuary&raquo;, in Holbrook, <em>The Seventy Weeks<\/em>, p&aacute;gs. 198.247.<br>\n(24). Goldingay, p&aacute;g. 213; cf. M. Sabo, &laquo;<em>Yom<\/em>&raquo; in <em>Theological Dictionary of the Old Testament<\/em> ed. G. J. Botterweck and H. Ringgren (Grand Rapids: Eerdmans, 1990), tomo 6, p&aacute;g. 21; y Ernst Jenni, &laquo;<em>Yom<\/em>Tag&raquo;, <em>Theologisches Handw&ouml;rterbuch zum Alten Testament<\/em>, tomo 1, col. 710. V&eacute;ase especialmente S. J. Schwantes, &laquo;<em>cEreb Boqer<\/em> of Daniel 8:14 Re-examined&raquo;, <em>Symposium on Daniel<\/em>, p&aacute;gs. 472-474.<br>\n(25). V&eacute;ase Shea, &laquo;Unity of Daniel&raquo; <em>Symposium on Daniel<\/em>, p&aacute;g. 197.<br>\n(26). V&eacute;ase Shea, <em>Studies<\/em>, p&aacute;gs. 80-83. Yo tengo una deuda con &eacute;l por lo que sigue.<br>\n(27). Jenni, col. 722, menciona el hecho de que &laquo;d&iacute;a&raquo; se usa idiom&aacute;ticamente en lugar de &laquo;a&ntilde;o&raquo; en el Antiguo Testamento cerca de 800 veces. Y esto est&aacute; apoyado tambi&eacute;n por Saebo, p&aacute;g. 21.<br>\n(28). V&eacute;ase Shea, <em>Studies<\/em>, p&aacute;gs. 89-93; y Brempong Owusu-Antwi, &laquo;An Investigation of the Chronology of Daniel 9.24-27&raquo; (Ph.D. Diss., Andrews Universily, 1993), p&aacute;gs. 140-146.<br>\n(29). En cuanto a los eslabones entre Daniel 8 y 9, v&eacute;ase W. Shea, &laquo;The Relationship Between the Prophecies of Daniel 8 and Daniel 9&raquo;, in <em>The Sanctuary and the Atonement<\/em>, p&aacute;gs. 228-250; G. Hasel, &laquo;Little Horn&raquo;, p&aacute;gs 436-439; Jacques Doukhan, &laquo;The Seventy Weeks of Daniel 9: An Exegetical Study&raquo;, in <em>The Sanctuary and the Atonement<\/em> p&aacute;gs. 253-255.<br>\n(30). Esto fue sugerido por Shea, &laquo;Unity&raquo;, <em>Sanctuary and Atonement<\/em> p&aacute;gs. 238-240.<br>\n(31). V&eacute;ase Shea, &laquo;Relationship&raquo;, <em>Sanctuary and Atonement<\/em> p&aacute;gs. 241-246.<br>\n(32). En cuanto a la interpretaci&oacute;n de las setenta semanas, v&eacute;ase a Doukhan, &laquo;Seventy Weeks&raquo;,<em>Sanctuary and Atonemen<\/em> p&aacute;gs. 251-276; y C. Mervyn Maxwell, <em>God Cares: The Message of Daniel<\/em>(Pacific Press, 1981 ), tomo 1, p&aacute;gs. 189-223<br>\n(33). Para un an&aacute;lisis y discusi&oacute;n del significado del plural &laquo;Weeks&raquo;, en Daniel, v&eacute;ase Shea, <em>Studies<\/em>, p&aacute;gs. 74-77; Gerhard F. Hasel, &laquo;The Hebrew Masculine Plural for &lsquo;Weeks&rsquo; in the Expression &lsquo;Seventy Weeks&rsquo; in Daniel 9:24&raquo;, <em>Andrews University Seminary Studies<\/em> 31 (1993): 105-118.<br>\n(34). Para un estudio de la cronolog&iacute;a de esta profec&iacute;a, v&eacute;ase Shea, &laquo;The Prophecy of Daniel 9:24-27&raquo;, in <em>Seventy Weeks<\/em>, p&aacute;gs. 75-118.<br>\n(35). Sobre esto v&eacute;ase Owusu-Antwi, <em>Investigation<\/em>, p&aacute;gs. 173- 177. Para estudios recientes hechos por eruditos adventistas sobre la fecha de inicio de las setenta semanas, v&eacute;ase Arthur Ferch, &laquo;Commencement Date for the Seventy Weeks Prophecy&raquo;, in <em>Seventy Weeks<\/em>, p&aacute;gs. 65-74; W. Shea, &laquo;When Did the Seventy Weeks of Daniel 9:24 Begin? in Symposium on Revelation, ed. Frank B. Holbrook (Silver Spring, Md.: Biblical Research Insutute, 1992), tomo 1, p&aacute;gs. 375-394; Owusu-Antwi, &laquo;Investigation&raquo;, p&aacute;gs. 11-69; Angel M. Rodr&iacute;guez, &laquo;The 70 Weeks and 457 B.C.&raquo; (Puede obtenerse escribiendo al Biblical Research Institute de la Asociaci&oacute;n General).<br>\n(36). En cuanto al significado de la doctrina del santuario y el juicio investigador, v&eacute;ase William G. Johnsson, &laquo;What the Sanctuary Doctrine Means&raquo;, <em>Adventist Review<\/em>, mayo 14, 1981, p&aacute;g.13;28 de mayo de1981, p&aacute;gs. 13, 14; 11 de junio de1981, p&aacute;gs. 11,12; 25 de junio de 1981, p&aacute;g. 17; 9 de julio de 1981, p&aacute;gs. 13, 14; 23 de julio de 1981, p&aacute;gs. 14, 15; &laquo;Eschatology and the Church&raquo;,<em>Adventist Review<\/em>, 26 de nov. de 1981, p&aacute;g. 11; y W. Shea, &laquo;Theological Importance of the Preadvent Judgment&raquo;, en <em>Seventy Weeks<\/em>, p&aacute;gs. 323-331.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span class=\"bodytext\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p class=\"bodytext\" style=\"text-align: justify;\" align=\"left\"><span class=\"bodytext\"><em>Ministerio Adventista<\/em>, septiembre-octubre 1994, pp. 19-25.<br>\n<em>Ministerio Adventista<\/em>, noviembre-diciembre 1994, pp.19-26.<br>\n(Revisado diciembre del 2001).<\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/body><\/html>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El mapa pol&iacute;tico del antiguo Medio Oriente estaba a punto de entrar en un proceso de cambio significativo. Era el a&ntilde;o 550 a.C., y Astiages, rey de Media, y Ciro, de Persia, estaban empe&ntilde;ados en una guerra de supervivencia. Lamentablemente para Astiages, su ej&eacute;rcito fue derrotado, y Ciro asumi&oacute; el control del reino Medo. 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