{"id":4930,"date":"2020-09-07T12:03:19","date_gmt":"2020-09-07T12:03:19","guid":{"rendered":"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/?p=4930"},"modified":"2024-05-01T13:11:42","modified_gmt":"2024-05-01T13:11:42","slug":"el-diezmo-su-naturaleza-y-uso-a-la-luz-de-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/el-diezmo-su-naturaleza-y-uso-a-la-luz-de-la-biblia\/","title":{"rendered":"El diezmo: su naturaleza y uso a la luz de la Biblia"},"content":{"rendered":"<style type=\"text\/css\"><\/style><!DOCTYPE html PUBLIC \"-\/\/W3C\/\/DTD HTML 4.0 Transitional\/\/EN\" \"http:\/\/www.w3.org\/TR\/REC-html40\/loose.dtd\">\n<html><head>\n<\/head><body><p><br>\n<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Lo que la Biblia ense&ntilde;a acerca de la naturaleza y el uso del diezmo.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Felix Cortez<\/p>\n<p>1. &iquest;Cu&aacute;ndo se origin&oacute; la pr&aacute;ctica del diezmo?<\/p>\n<p>Los seres humanos son criaturas inquisitivas involucradas en una constante b&uacute;squeda de significado. Esta b&uacute;squeda obsesionada de significado no es simplemente un intento por entender la unidad funcional y estructural del universo, sino una inquietud angustiante por descubrir el prop&oacute;sito de su existencia. La teolog&iacute;a b&iacute;blica nos informa que nuestro origen se encuentra en un acto divino de creaci&oacute;n y que fuimos puestos en este planeta por un amante Creador. &Eacute;l le da pleno sentido a nuestra vida al permitirnos &ndash;entre otras cosas- colaborar con &eacute;l en la administraci&oacute;n del planeta. El diezmo constituye una pieza angular en las relaciones entre el Creador y la criatura. La criatura reconoce por medio del diezmo no s&oacute;lo al creador como due&ntilde;o de todas las cosas, sino el propio significado de su existencia como mayordomo de las posesiones de ese ser Creador. Es un hecho bien conocido que el diezmo no es una pr&aacute;ctica exclusiva israelita. Los registros de la ciudad de Ugarit (siglo 14 a.C.), por ejemplo indican que sus residentes pagaban el diezmo al templo, lo que era una especie de impuesto, y que el rey tambi&eacute;n recib&iacute;a un impuesto real. Los documentos neobabil&oacute;nicos del siglo VI a.C., revelan que el diezmo era una pr&aacute;ctica com&uacute;n en Babilonia. Se daba el diezmo al templo y se esperaba que el mismo rey diezmase. Se recog&iacute;a el diezmo de todos los bienes. El diezmo era tambi&eacute;n conocido y practicado entre los persas, griegos y romanos. Los historiadores desconocen el origen de esta pr&aacute;ctica tan difundida. La Biblia no lo menciona y cuando habla del diezmo por primera vez parece haber sido<br>\n4<\/p>\n<p>ya una pr&aacute;ctica com&uacute;n. Sin embargo, sabemos que &ldquo;el sistema del diezmo se remonta m&aacute;s all&aacute; de los d&iacute;as de Mois&eacute;s&hellip;incluso tan atr&aacute;s, como a los d&iacute;as de Ad&aacute;n&rdquo;. El sistema seg&uacute;n se revela en el Antiguo Testamento, es &ldquo;de origen divino&rdquo;, fue dado por Dios al hombre. El diezmo no se origina en las leyes lev&iacute;ticas dadas por Dios a Mois&eacute;s, ni en el sistema de sacrificios y servicios del santuario israelita. Estas leyes lev&iacute;ticas, y el sistema de sacrificios apuntaban a la obra y el sacrificio del redentor, y habr&iacute;an de cumplirse y terminar en la cruz. El diezmo no se origina en estos sistemas y leyes, sino que es anterior a &eacute;l, es de car&aacute;cter universal, y permanece, por supuesto, despu&eacute;s de la cruz.<\/p>\n<p>2. &iquest;Cu&aacute;les son las principales ense&ntilde;anzas acerca del diezmo en el Antiguo Testamento? Por lo menos 9 pasajes en el Antiguo Testamento mencionan el diezmo: a. G&eacute;nesis 14: El diezmo de Abraham b. G&eacute;nesis 28:10-22: El diezmo de Jacob c. Lev&iacute;tico 27:1-33: Legislaci&oacute;n sobre el diezmo d. N&uacute;meros 18:21-32: Naturaleza y uso del diezmo e. Deuteronomio 12,14 y 26: El segundo diezmo f. 2 Cr&oacute;nicas 31:4-6,12: La reforma de Ezequ&iacute;as g. Am&oacute;s 4:4: El diezmo no aceptable para Dios h. Nehem&iacute;as 10,12 y 13: Diezmo y apostas&iacute;a i. Malaqu&iacute;as 3:8-12: Diezmo, bendici&oacute;n y maldici&oacute;n Analicemos en forma r&aacute;pida y sencilla cu&aacute;les son las principales ense&ntilde;anzas acerca del diezmo que podemos recoger en el an&aacute;lisis de cada uno de estos pasajes. a. G&eacute;nesis 14:El diezmo de Abrah&aacute;n G&eacute;nesis 14 relata c&oacute;mo Abrah&aacute;n en forma decidida y valiente liber&oacute; a su sobrino Lot quien era prisionero de guerra del rey Quedarlaomer. Cuando Abrah&aacute;n regresa de la guerra salen a su encuentro el rey de Sodoma y Melquisedec el rey de Salem. Abrah&aacute;n devuelve el bot&iacute;n que pertenec&iacute;a al rey de Sodoma y, adem&aacute;s, entrega a Melquisedec, sacerdote del Dios alt&iacute;simo, los diezmos de su propio bot&iacute;n. Este pasaje nos ense&ntilde;a varias cosas:<br>\n5<\/p>\n<p>1. Se menciona la pr&aacute;ctica de diezmar de una manera casi casual, lo cual sugiere que el diezmo era ya parte de la vida y la experiencia religiosa de Abrah&aacute;n. 2. El diezmo se basa en los ingresos. El pasaje establece que &ldquo;dio Abram los diezmos de todo&rdquo; (14:20). No dio diezmos de la parte del rey de Sodoma porque nunca los consider&oacute; suyos. 3. Abrah&aacute;n nunca consider&oacute; los diezmos como suyos. El verbo usado es &ldquo;dar&rdquo; (natan). El diezmo no era suyo y lo devolvi&oacute; al Se&ntilde;or. 4. El recipiente del diezmo. Melquisedec no s&oacute;lo era rey sino tambi&eacute;n sacerdote del Dios alt&iacute;simo a quien Abraham le ofrece un banquete y le bendice en nombre de Dios. El diezmo se devuelve a un instrumento se&ntilde;alado por Dios para servirle tanto a &eacute;l como a su pueblo. 5. El diezmo se devuelve a Dios porque es el Creador. La palabra hebrea traducida como creador en este pasaje es &ldquo;qanah&rdquo;, y proviene de una ra&iacute;z que significa &ldquo;adquirir, poseer&rdquo;. Dios es poseedor de todo lo que hay en la tierra porque &eacute;l lo cre&oacute;. Sin el concepto b&iacute;blico de creaci&oacute;n el diezmo carece de significado s&oacute;lido. 6. Dios es quien bendice. El diezmo es un reconocimiento de la bondad del Se&ntilde;or y, por consiguiente, siempre es una respuesta y nunca un preludio. 7. Dios preserva la vida. No se niega el papel del patriarca, pero se acredita la victoria a Dios. La implicaci&oacute;n es que la vida es tan fr&aacute;gil que no puede preservarse plenamente por medios humanos.<\/p>\n<p>b. G&eacute;nesis 28:10-22: El diezmo de Jacob.<\/p>\n<p>Mientras Jacob huye de su hogar hacia Padam-aram Dios le aparece en sue&ntilde;o y le promete bendecirlo y protegerlo. Como respuesta Jacob hace un voto de devolver el diezmo de todo lo que Dios le diese. 1. La entrega de Jacob a Dios. El vers&iacute;culo 21 menciona que Jacob toma la decisi&oacute;n de: &ldquo;Jehov&aacute; ser&aacute; mi Dios&rdquo;. El diezmo carece de sentido sin esta decisi&oacute;n previa. 2. Dios se interesa en Jacob. Dios se identifica como quien tiene el poder de proveer para las necesidades de Jacob. Le proporcionar&aacute; descendientes, protecci&oacute;n, tierra y bienes. 3. Hace un voto. El voto es el acto m&aacute;s solemne mediante el cual una persona expresa confianza en el Se&ntilde;or. 4. &iquest;C&oacute;mo y d&oacute;nde se entrega el diezmo? En un contexto de Adoraci&oacute;n. El voto de Jacob se expresa en el contexto de la adoraci&oacute;n. Jacob reconoce<br>\n6<\/p>\n<p>la presencia de Dios en ese lugar. Responde reverentemente a esa presencia. Ese lugar llega a ser una casa de culto, un lugar de adoraci&oacute;n.<\/p>\n<p>c. Lev&iacute;tico 27:1-33: Legislaci&oacute;n sobre el diezmo. Lev&iacute;tico 27 trata de los dones dedicados: es decir, dones prometidos al Se&ntilde;or mediante un voto o al consagr&aacute;rselos a &eacute;l. Aunque el diezmo no era una ofrenda voluntaria, se lo incluy&oacute; entre las ofrendas dedicatorias debido a que era tambi&eacute;n una fuente de ingreso para el clero.<\/p>\n<p>1. El diezmo es sagrado. Una convicci&oacute;n permea el pasaje: el diezmo es sagrado y pertenece al Se&ntilde;or. El diezmo como el s&aacute;bado son Santos para el Se&ntilde;or. El texto hebreo utiliza las mismas palabras para referirse a la santidad de ambos (Qodesh la YHWH, &Eacute;xodo 16:23, Lev&iacute;tico 27:30). Ambos pueden ser una prueba de lealtad a Dios porque fueron puestos a nuestra disposici&oacute;n pero ninguno de los dos nos pertenece. 2. Est&aacute; basado en el aumento de bienes. Se diezm&oacute; todo el producto de la tierra, as&iacute; como el incremento del reba&ntilde;o, de las ovejas o de las cabras. De esta manera Israel reconoce que lo que tiene proviene del Se&ntilde;or. 3. La redenci&oacute;n del diezmo. El diezmo de la cosecha del campo puede redimirse mediante un equivalente que lo sustituye m&aacute;s un recargo del veinte por ciento. El ganado o reba&ntilde;o no puede redimirse. No debe confundirse con la pr&aacute;ctica de retener el diezmo y despu&eacute;s traerlo m&aacute;s un veinte por ciento. Lo que esta legislaci&oacute;n establece es que podr&iacute;a haber casos en los cuales un hombre necesitase trigo para sembrar, y podr&iacute;a pagar mejor con moneda que con grano de trigo. Bajo estas condiciones, pod&iacute;a redimir el diezmo mediante una estimaci&oacute;n del trigo y pagar esa suma m&aacute;s un quinto. No existe en Lev&iacute;tico 27 alguna indicaci&oacute;n de que puede retenerse el diezmo. 4. No se debe manipular el diezmo. Los israelitas no escog&iacute;an el ganado que ser&iacute;a dedicado como diezmo. Deb&iacute;an llevar su ganado y cada d&eacute;cimo animal que pasara bajo la vara pertenec&iacute;a al Se&ntilde;or. No deb&iacute;a mirar si era bueno o malo.<\/p>\n<p>d. N&uacute;meros 18:21-32: La naturaleza y uso del diezmo.<\/p>\n<p>N&uacute;meros 18 describe la responsabilidad de los sacerdotes y levitas como guardianes del santuario. La guardia del santuario y la ministraci&oacute;n de las necesidades del pueblo requer&iacute;an un servicio de tiempo completo. La tribu de Lev&iacute; no tuvo herencia entre el resto de Israel; el Se&ntilde;or fue su herencia.<br>\n7<\/p>\n<p>Dios era el que prove&iacute;a para sus necesidades. El principal prop&oacute;sito de N&uacute;meros 18 es establecer &ldquo;los medios por los cuales las &oacute;rdenes del clero&hellip;deben mantenerse&rdquo;.<\/p>\n<p>1. El diezmo es tambi&eacute;n una ofrenda. Al definirla como ofrenda enfatiza su santidad, aunque eso no significa que fuera voluntaria. En el vers&iacute;culo 24 el verbo traducido como &ldquo;ofrecer&rdquo; (rum) significa &ldquo;poner aparte, (seleccionar y) presentar&rdquo;. Una ofrenda (terumah) parece referirse a algo que se designa (poner aparte) como una ofrenda fuera del santuario, y que posteriormente se trae a &eacute;l y se le ofrece al Se&ntilde;or. 2. Uso del diezmo. El diezmo pertenece al Se&ntilde;or, pero &eacute;l se lo asign&oacute; a los levitas (vers. 21). Esta decisi&oacute;n se basaba en el hecho de que los levitas no recibieron ninguna herencia entre los israelitas y, por consiguiente, no ten&iacute;an otro medio de subsistencia. Su funci&oacute;n era ministrar en el santuario y proteger su santidad. El se&ntilde;or les dio el diezmo como compensaci&oacute;n (vers. 21; helep) o recompensa (vers. 31;sakar) por su obra en el santuario. 3. Los israelitas no pagaban a los levitas y sacerdotes. Los israelitas devolv&iacute;an el diezmo al Se&ntilde;or y &eacute;l lo daba a los levitas y sacerdotes. Esta idea se repite tres veces en el pasaje (vers. 21,24 25). Por esta raz&oacute;n los israelitas incurr&iacute;an en pecado al retener los diezmos a&uacute;n cuando los levitas y sacerdotes no estuvieran a la altura de llamamiento santo. De hecho, no aparece el diezmo nunca como pago por servicios recibidos. 4. Los levitas y sacerdotes deb&iacute;an diezmar tambi&eacute;n. Los levitas y sacerdotes deb&iacute;an diezmar la mejor porci&oacute;n de lo que recib&iacute;an. 5. El pecado de apropiarse de los diezmos. Cuando el levita escog&iacute;a lo mejor para darlo como diezmo entonces pod&iacute;a comer de lo que restaba con su familia y no llevaba pecado por ello, y no mor&iacute;a (vers. 32). El israelita com&uacute;n, que tomaba el diezmo y com&iacute;a de &eacute;l con su familia llevaba pecado por ello.<\/p>\n<p>e. Deuteronomio 12,14 y 26: El segundo diezmo.<\/p>\n<p>Deuteronomio presenta los 4 discursos presentados por Mois&eacute;s a partir del 1er. d&iacute;a del 11&deg; mes del 40&deg; a&ntilde;o del &eacute;xodo, en las llanuras de Moab frente a Jeric&oacute; mientras se preparaban para la conquista. Estos discursos constituyen el coraz&oacute;n del libro de Deuteronomio. En ellos insta al pueblo a permanecer fiel a Dios. El cap&iacute;tulo 12 nace de la preocupaci&oacute;n de Mois&eacute;s de que el pueblo no deje de acudir a las fiestas religiosas en el santuario central y empiece a olvidar a su Dios.<br>\n8<\/p>\n<p>Esta idea inicia el cap&iacute;tulo 12 y se desarrolla en los cap&iacute;tulos 14 Y 26. El pueblo deb&iacute;a llevar sus diezmos y ofrendas al santuario principal con motivo de estas festividades religiosas a las que se deb&iacute;an presentar todos los hombres. En Deuteronomio 12 encontramos instrucciones para el uso del diezmo que no existen en la otra legislaci&oacute;n. Se ordenaba a los israelitas no comer el diezmo en sus propias ciudades sino llevarlo al santuario principal. All&iacute;, junto a toda su familia, pod&iacute;an comer el diezmo en presencia del Se&ntilde;or (Deut. 12:18). El cap&iacute;tulo 14 desarrolla m&aacute;s esta legislaci&oacute;n en cuanto a lo que se pod&iacute;a comer y lo que no se pod&iacute;a comer en las ciudades. Se menciona el diezmo del grano y el aceite entre el diezmo que no pod&iacute;a comerse en las ciudades, sino que deb&iacute;a llevarse al santuario principal. Si el santuario principal estaba demasiado distante, se le permit&iacute;a al pueblo intercambiar el diezmo por plata (Deut. 14:24-26). Es obvio que existen diferencias significativas entre esta legislaci&oacute;n y la que encontramos en Lev&iacute;ticos y N&uacute;meros. Algunas de estas diferencias son las siguientes: 1. En Deuteronomio se impon&iacute;a el diezmo s&oacute;lo del grano, del vino y del aceite, mientras que en la otra legislaci&oacute;n deb&iacute;a diezmarse todo el producto de la tierra y el incremento del ganado y el reba&ntilde;o. 2. El diezmo que se menciona en Deuteronomio era requerido por el Se&ntilde;or, le pertenec&iacute;a a la familia que lo tra&iacute;a al santuario. Lev&iacute;tico y N&uacute;meros describen un diezmo que pertenec&iacute;a exclusivamente a Dios, y que el Se&ntilde;or lo dio a los Levitas y Sacerdotes. 3. El diezmo en Deuteronomio era usado por los israelitas en una comida de compa&ntilde;erismo familiar que se com&iacute;a en el santuario central. Las otras legislaciones no dan lugar a esto. Limitaban la comida del diezmo a los levitas, los sacerdotes y sus familias. Si el pueblo com&iacute;a de &eacute;l llevaba pecado. No es posible establecer un paralelo entre lo que tenemos en Deuteronomio y las legislaciones de Lev&iacute;ticos y N&uacute;meros. Las tradiciones rab&iacute;nicas llamaban al diezmo que se registra en Lev&iacute;tico y N&uacute;meros el &ldquo;primer diezmo&rdquo; y al de Deuteronomio el &ldquo;segundo diezmo&rdquo;. Adem&aacute;s, Deuteronomio 14:18-29 y 26:12-15 mencionan un diezmo que se daba en el tercer a&ntilde;o. Este diezmo proven&iacute;a del producto de la tierra y se esperaba que se lo guardase en las ciudades. Ten&iacute;a el prop&oacute;sito que &ldquo;el Levita&hellip; y el extranjero, el hu&eacute;rfano y la viuda que hubiere en tus poblaciones, y comer&aacute;n y ser&aacute;n saciados&rdquo; (Deut. 14:29).<br>\n9<\/p>\n<p>&iquest;Se trata aqu&iacute; de un tercer diezmo? Algunos lo han interpretado como siendo un tercer diezmo, pero otros han arg&uuml;ido que esta legislaci&oacute;n describe un uso diferente del segundo diezmo que se efectuaba cada tres a&ntilde;os. Esta interpretaci&oacute;n parece ser la correcta. Debemos notar que para la mente jud&iacute;a esto no present&oacute; ning&uacute;n problema porque en todas las referencias posteriores que encontramos en el Antiguo Testamento siempre se practic&oacute; el diezmo de acuerdo a la legislaci&oacute;n de Lev&iacute;ticos y N&uacute;meros. Sin duda, se debi&oacute; practicar tambi&eacute;n el segundo diezmo en las fiestas religiosas, sin embargo, aparentemente no existen ejemplos posteriores registrados de esa pr&aacute;ctica. Dos citas de la Hna. White establecen el significado de este segundo diezmo en forma por dem&aacute;s clara. &ldquo;A fin de fomentar las reuniones del pueblo para los servicios religiosos y tambi&eacute;n para suplir las necesidades de los pobres, se le ped&iacute;a a Israel que diera un segundo diezmo de todas sus ganancias. Con respecto al primer diezmo el Se&ntilde;or hab&iacute;a dicho: &ldquo;He aqu&iacute; yo he dado a los hijos de Lev&iacute; todos los diezmos en Israel&rdquo; (N&uacute;meros 18:21). Y acerca del segundo diezmo Dios mand&oacute;: &ldquo;Y comer&aacute;s delante de Jehov&aacute; tu Dios en el lugar que &eacute;l escogiere para hacer habitar all&iacute; su nombre, el diezmo de tu grano, de tu vino, y de tu aceite, y los primerizos de tus manadas, y de tus ganados, para que aprendas a temer a Jehov&aacute; tu Dios todos los d&iacute;as&rdquo; (Deut. 14:23,29; 16:11-14). &ldquo;Durante dos a&ntilde;os deb&iacute;an llevar este diezmo (se refiere aqu&iacute; al segundo diezmo) o su equivalente en dinero al sitio donde estaba el santuario. Despu&eacute;s de presentar una ofrenda de agradecimiento a Dios y una porci&oacute;n espec&iacute;fica para el sacerdote, el ofrendante deb&iacute;a usar el remanente para un fest&iacute;n religioso, en el cual deb&iacute;an participar los levitas, los extranjeros, los hu&eacute;rfanos y las viudas. Se prove&iacute;a as&iacute; para las ofrendas de gracias y los festines de las celebraciones anuales, y el pueblo hab&iacute;a de frecuentar la compa&ntilde;&iacute;a de los sacerdotes y levitas, a fin de recibir instrucci&oacute;n y &aacute;nimo en el servicio de Dios. Pero cada tercer a&ntilde;o este segundo diezmo hab&iacute;a de emplearse en casa, para agasajar a los levitas y a los pobres, como dijo Mois&eacute;s: &ldquo;Y comer&aacute;n en tus villas, y se saciar&aacute;n&rdquo;. (Deut. 26:12). Este diezmo hab&iacute;a de proveer un fondo para los fines caritativos y hospitalarios&rdquo;. No debemos pasar por alto la clara distinci&oacute;n que Elena de White hace entre los dos diezmos. El Esp&iacute;ritu de Profec&iacute;a hace m&aacute;s claro lo que se desprende de un an&aacute;lisis cuidadoso de los textos: el hecho de que este diezmo en Deuteronomio se trataba de un segundo diezmo. La tradici&oacute;n rab&iacute;nica hace muchos siglos hab&iacute;a<br>\n10<\/p>\n<p>se&ntilde;alado con precisi&oacute;n la diferencia entre estos dos diezmos y les hab&iacute;a asignado nombres distintos. Cada tercer a&ntilde;o este segundo diezmo se habr&iacute;a de constituir en un fondo de caridad y hospitalidad. Si no tenemos cuidado podr&iacute;amos cometer el error de asumir que todas las veces que se utiliza la palabra diezmo en la Biblia se refiere a la d&eacute;cima parte que Dios reserva para s&iacute;. La palabra diezmo viene del hebreo ma&rsquo; aser y del griego dekat&eacute;, y en ambos casos la palabra significa &uacute;nicamente d&eacute;cima parte. Por ejemplo, cuando los hijos de Israel pidieron rey, Samuel le advirti&oacute; al pueblo que el rey exigir&iacute;a un diezmo (1 Samuel 8: 11-18), pero ese diezmo no se refiere ni al diezmo de la legislaci&oacute;n de Lev&iacute;ticos y N&uacute;meros, ni al segundo diezmo de Deuteronomio 12, ni al diezmo del tercer a&ntilde;o de Deuteronomio 14 y 26, sino a un diezmo espec&iacute;fico para el rey que compartir&iacute;a con sus oficiales. Si leemos con honestidad la Palabra de Dios sabremos claramente lo que Dios espera de nosotros.<\/p>\n<p>f. 2 Cr&oacute;nicas 31:4-6: La reforma de Ezequ&iacute;as. Durante el reinado de Acaz la naci&oacute;n hab&iacute;a ca&iacute;do en una profunda apostas&iacute;a. Se hab&iacute;a clausurado el templo y el pueblo hab&iacute;a dejado de traer los diezmos. Despu&eacute;s de Acaz, Ezequ&iacute;as sube al trono y dirige una gran reforma: se abren las puertas del templo, se le rededica y purifica. Se celebra la pascua y se invita al pueblo a traer sus diezmos y ofrendas para sostener el servicio del santuario y a los sacerdotes. Lo que sucede en 2 de Cr&oacute;nicas 31 est&aacute; en armon&iacute;a con las ense&ntilde;anzas de Lev&iacute;ticos y N&uacute;meros: 1. Se solicit&oacute; el diezmo de todo producto de la tierra y el incremento del ganado y el reba&ntilde;o (2 Cr&oacute;n. 31:5,6). 2. Se describi&oacute; el diezmo como &ldquo;ofrenda&rdquo;. 3. Se us&oacute; el diezmo para proveer para las necesidades de los levitas y sacerdotes con el prop&oacute;sito de que &ldquo;se dedicasen a la ley de Jehov&aacute;&rdquo; (2 Cr&oacute;n. 31:4). 4. Se reconoce que el pueblo trae el diezmo porque Dios lo ha bendecido (2 Cr&oacute;n. 31:10). Quiz&aacute; lo que aprendemos de este pasaje es que el retener los diezmos no es el resultado de la pobreza o la calamidad, sino el resultado de la apostas&iacute;a. Acaz hab&iacute;a concluido que quien le bendec&iacute;a no era Jehov&aacute; sino los dioses de Har&aacute;n (2 Cr&oacute;n. 28:23). Si Dios no era la fuente de las bendiciones entonces era absurdo<br>\n11<\/p>\n<p>traerle los diezmos. As&iacute; pasa hoy cuando dejamos de reconocer a Dios como la fuente de toda bendici&oacute;n. g. Am&oacute;s 4:4: El diezmo no aceptable para Dios.<\/p>\n<p>Am&oacute;s dijo que el diezmo pierde su sentido si no va acompa&ntilde;ado de una experiencia religiosa que tenga un impacto de embargadura en el comportamiento social de quienes lo dan, y que manifieste un inter&eacute;s genuino por los dem&aacute;s. Una vida religiosa formal o legalista roba al diezmo su significado intr&iacute;nseco.<\/p>\n<p>h. Nehem&iacute;as 10:38,39; 12:44, 13:5,12: Diezmo y apostas&iacute;a. Cuando Nehem&iacute;as gobern&oacute; a Jerusal&eacute;n y construyeron la muralla se produjo una poderosa reforma. La peque&ntilde;a comunidad jud&iacute;a que regres&oacute; a Jerusal&eacute;n se reuni&oacute; con los l&iacute;deres para leer la ley de Mois&eacute;s (cap. 8), para confesar sus pecados (cap. 9) y renovar el pacto con el Se&ntilde;or (cap. 10). Se menciona el diezmo entre las estipulaciones del pacto. Encontramos lecciones valiosas de la historia del reavivamiento en tiempos de Nehem&iacute;as. 1. La recolecci&oacute;n del diezmo que sigui&oacute; a este reavivamiento sigui&oacute; estrechamente las indicaciones que se encuentran en n&uacute;meros. El diezmo se dio a los levitas y ellos a su vez dieron el diezmo a los sacerdotes. 2. Nehem&iacute;as apart&oacute; a un grupo de levitas para que se encargase de cuidar los dep&oacute;sitos del templo y recogiera el diezmo en la ciudad (12:44). 3. Cuando los levitas y los sacerdotes, as&iacute; como el pueblo, estaban haciendo su parte hab&iacute;a gozo en el Se&ntilde;or (12:44). Despu&eacute;s de permanecer 12 a&ntilde;os en Jerusal&eacute;n Nehem&iacute;as volvi&oacute; a Persia (432 a.C.). Poco despu&eacute;s de su partida la condici&oacute;n espiritual del pueblo comenz&oacute; a decaer. Este decaimiento espiritual incluy&oacute; varias cosas: 1. Los sacerdotes perdieron de vista su elevado llamamiento. 2. El templo fue profano cuando Eliasib, sacerdote encargado de los dep&oacute;sitos del templo, permiti&oacute; a Tob&iacute;as, amonita, vivir en uno de los dep&oacute;sitos del templo (13:4,5). 3. Tampoco el s&aacute;bado se guardaba en forma correcta (13:15).<br>\n12<\/p>\n<p>4. El pueblo dej&oacute; de dar el diezmo (13:10). 5. Los levitas abandonaron sus puestos y se fueron a trabajar al campo (13:10). Es en esta &eacute;poca cuando Malaqu&iacute;as es llamado al ministerio prof&eacute;tico y eleva un mensaje de reprensi&oacute;n a los sacerdotes y al pueblo. Nehem&iacute;as volvi&oacute; inesperadamente a Jerusal&eacute;n y actu&oacute; r&aacute;pidamente para corregir la situaci&oacute;n. Ech&oacute; a Tob&iacute;as del templo, reconsagr&oacute; el lugar y llam&oacute; a los levitas para que trabajasen y pidi&oacute; al pueblo que trajeran sus diezmos. Ciertamente la corrupci&oacute;n en el sacerdocio hab&iacute;a desanimado al pueblo para traer sus diezmos. Surge ahora una pregunta: &iquest;Era correcta la actitud del pueblo? &iquest;Se justificaba que dejasen de diezmar debido a la corrupci&oacute;n de los sacerdotes? Nehem&iacute;as no justific&oacute; la actitud del pueblo (10:39). Convoc&oacute; a los oficiales. Al dirigirse a esos l&iacute;deres que representaban al pueblo y reprenderlos, Nehem&iacute;as estaba reprendiendo al pueblo por no devolver sus diezmos a la casa del Se&ntilde;or. El verbo hebreo traducido como &ldquo;reprender&rdquo; (13:11) es un t&eacute;rmino legal muy fuerte (rib). Significa &ldquo;disputar, re&ntilde;ir (en p&uacute;blico con palabras, quejas, declaraciones, reproches)&rdquo;. El Se&ntilde;or esperaba que tanto los sacerdotes como el pueblo cumpliesen con sus respectivas responsabilidades. i. Malaqu&iacute;as 13:8-10: Diezmo, bendici&oacute;n y maldici&oacute;n. Hemos mencionado que un buen n&uacute;mero de eruditos han colocado el mensaje de Malaqu&iacute;as durante el per&iacute;odo en que Nehem&iacute;as se ausent&oacute; de Jerusal&eacute;n. Los mensajes de Malaqu&iacute;as encajan admirablemente en el tiempo hist&oacute;rico de Nehem&iacute;as. En sus dos discursos contra el sacerdocio Malaqu&iacute;as describi&oacute; la situaci&oacute;n con m&aacute;s detalles que Nehem&iacute;as (Mal. 1:6-14; y 2:1-9). La situaci&oacute;n era la siguiente: 1. Falta de respeto al Se&ntilde;or (1:6). 2. Sacrificios no aceptables: contaminados, defectos f&iacute;sicos y enfermos (1:8,13). 3. Sent&iacute;an su obra como una carga pesada y no segu&iacute;an los procedimientos adecuados (vers. 12). 4. En el segundo mensaje amonesta a los sacerdotes a escuchar al Se&ntilde;or (2:1). 5. Hab&iacute;an dejado de instruir al pueblo y manten&iacute;an una forma externa y corrupta del culto (2:7,8).<br>\n13<\/p>\n<p>&iquest;Merec&iacute;a tal clase de personas recibir el diezmo? La respuesta de Malaqu&iacute;as es tanto una condenaci&oacute;n al sacerdocio como al pueblo. El mensaje de Malaqu&iacute;as nos deja grandes lecciones: 1. La negaci&oacute;n a diezmar se interpreta como una apropiaci&oacute;n il&iacute;cita de la propiedad de Dios: un robo. 2. El robo inclu&iacute;a no entregar el diezmo o entregar un diezmo parcial (Mal. 3:10). 3. Si el pueblo no tra&iacute;a el diezmo a la casa de Dios entonces los sacerdotes sufr&iacute;an. Sin embargo, el acto no era contra los sacerdotes sino contra Dios. 4. Cuando el pueblo no tra&iacute;a el diezmo hac&iacute;a una afirmaci&oacute;n muy seria: negaban el cuidado providencial y amoroso de Dios hacia ellos. Malaqu&iacute;as 3:14 dice: &ldquo;Hab&eacute;is dicho: por dem&aacute;s es servir a Dios. &iquest;Qu&eacute; aprovecha que guardemos su ley?&rdquo;. 5. Para las personas que estaban plenamente consagradas al Se&ntilde;or diezmar era en verdad un desaf&iacute;o. Fue a tales personas a quienes el Se&ntilde;or dijo: &ldquo;Probadme ahora en esto&rdquo;(Mal. 3:10). 6. El llamado a tener fe carece de sentido si antes no ha habido una experiencia de conversaci&oacute;n: &ldquo;Volveos a m&iacute;&rdquo; (Malaqu&iacute;as 3:7). 7. Si el contexto hist&oacute;rico de Malaqu&iacute;as es el mismo de Nehem&iacute;as como afirman los eruditos, entonces el alfol&iacute; eran las c&aacute;maras que Nehem&iacute;as hab&iacute;a designado en el templo para almacenar los diezmos del templo. Malaqu&iacute;as reafirm&oacute; lo que el resto del Antiguo Testamento ense&ntilde;a acerca de la naturaleza y el prop&oacute;sito del diezmo. El diezmo pertenece al Se&ntilde;or. El Se&ntilde;or lo usa para proveer para las necesidades de los sacerdotes y levitas, y nadie ten&iacute;a derecho a quedarse con &eacute;l. Retener el diezmo equival&iacute;a a robar a Dios y por lo tanto, era un pecado cometido contra el Se&ntilde;or, no contra el templo ni el sacerdocio. De ah&iacute; que el Se&ntilde;or requer&iacute;a el diezmo a pesar del deterioro espiritual de aquellos que se beneficiaban de &eacute;l. A su debido tiempo el Se&ntilde;or los llamar&aacute; a rendirle cuentas.<\/p>\n<p>3. &iquest;Cu&aacute;les son las ense&ntilde;anzas del Nuevo Testamento en cuanto al diezmo?<\/p>\n<p>El nuevo testamento tiene muy poco que decir en cuanto al diezmo, pero lo que all&iacute; se presenta es significativo para los cristianos. No hay un mandamiento<br>\n14<\/p>\n<p>expl&iacute;cito para diezmar en el Nuevo Testamento, pero tampoco existe un rechazo al sistema. De hecho, el Nuevo testamento expresa impl&iacute;citamente que la iglesia primitiva lo practicaba (1 Corintios 9:12). Muchos se inquietan por este hecho y piensan que la pr&aacute;ctica queda anulada al quedar anulado el sistema lev&iacute;tico de sacrificios en la cruz del calvario. Debemos recordar que de acuerdo a la Biblia la pr&aacute;ctica del diezmo es anterior al sacerdocio lev&iacute;tico y de car&aacute;cter universal, por lo tanto no queda anulada en la cruz. Los diezmos se daban y recib&iacute;an antes de que hubiera sacerdotes lev&iacute;ticos. Sucede con el diezmo lo mismo que con el s&aacute;bado. No existe en el Nuevo Testamento un mandamiento expl&iacute;cito para observarlo. Sin embargo, menciona que tanto Jes&uacute;s como los ap&oacute;stoles lo observaron (Lucas 4:16; Hechos 17:2,3). El s&aacute;bado fue incluido tambi&eacute;n en la ley lev&iacute;tica, pero no se originaba en esa ley. El s&aacute;bado fue guardado desde antes de que se diera la ley lev&iacute;tica y era de car&aacute;cter universal (G&eacute;nesis 2:1-3), por lo tanto no queda anulado en la cruz. Otro ejemplo interesante es el de las carnes inmundas. No existe un mandamiento expl&iacute;cito en el Nuevo Testamento para dejar de comerlas, &uacute;nicamente dice que los ap&oacute;stoles no las com&iacute;an (Hechos 10:14). Sin embargo, aunque la distinci&oacute;n entre animales limpios e inmundos se incluye en las leyes lev&iacute;ticas (Lev&iacute;tico 11) esta distinci&oacute;n es anterior a la ley lev&iacute;tica porque la encontramos ya en el diluvio y, por supuesto, tambi&eacute;n es de car&aacute;cter universal (G&eacute;nesis 7:2). Encontramos las siguientes referencias al diezmo en el Nuevo Testamento: a. Mateo 23:23 y Lucas 11:42: Acusaci&oacute;n a los fariseos. b. Lucas 18:9-14: La par&aacute;bola del fariseo y el publicano. c. Hebreos 7:1-10: El sacerdocio de Melquisedec. d. 1 Corintios 9:11-14: Pablo y la orden del Se&ntilde;or. Analicemos un poco m&aacute;s detenidamente estas referencias al diezmo en el Nuevo Testamento. a. Mateo 23:23 y Lucas 11:42: Acusaci&oacute;n a los fariseos Mateo 23:23 y Lucas 11:42 son textos paralelos, por eso los analizaremos juntos. Cristo hace un juicio serio y fuerte de la pr&aacute;ctica de los fariseos. Es muy interesante notar que al principio de este juicio Cristo Jes&uacute;s le pide a la gente que guarden y hagan todo lo que los fariseos ense&ntilde;an, pero que no sigan su ejemplo (Mateo 23:2). Entonces dice lo siguiente: &ldquo;&iexcl;Ay de vosotros, escribas y fariseos, hip&oacute;critas! Porque diezm&aacute;is la menta y el eneldo y el comino, y dej&aacute;is lo m&aacute;s importante de la ley: la justicia, la misericordia<br>\n15<\/p>\n<p>y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer lo otro&rdquo; (Mateo 23:23, el &eacute;nfasis es nuestro). Jes&uacute;s no condena el diezmar, de hecho, dice impl&iacute;citamente que es necesario hacerlo. Lo que Jes&uacute;s condena es el ejemplo de los fariseos quienes eran injustos, inmisericordes y faltos de fe. La ense&ntilde;anza es que dar el diezmo no cubre mis pecados, ni me compra la salvaci&oacute;n. b. Lucas 18:9-14: La par&aacute;bola del fariseo y el publicano. Esta par&aacute;bola ten&iacute;a el prop&oacute;sito de reprender a aquellos que confiaban en s&iacute; mismos y menospreciaban a los otros (Lucas 18:9). El fariseo se vanagloria de sus buenas obras: guarda la ley, ayuna dos veces por semana y da diezmos. El problema del fariseo est&aacute; en que menosprecia al publicano que se encuentra en el templo con &eacute;l. Este pasaje es un paralelo de Am&oacute;s 4:4. As&iacute; como el profeta de anta&ntilde;o Jes&uacute;s reprende la pr&aacute;ctica de una religi&oacute;n que &uacute;nicamente es externa, que s&oacute;lo sirve para cubrir un esp&iacute;ritu contrario al de la ley de Dios, donde hay orgullo, menosprecio, injusticia y exaltaci&oacute;n del yo. El principio de que podemos ganar la salvaci&oacute;n por medio de nuestras obras y sacrificios es realmente el principio del paganismo y contrario desde su mismo fundamento a la verdadera religi&oacute;n. Jes&uacute;s no condena la pr&aacute;ctica del diezmo, condena su abuso. Se abusa del diezmo cuando se lo utiliza para fines il&iacute;citos, por ejemplo, el obtener la salvaci&oacute;n a trav&eacute;s de &eacute;l, o la aprobaci&oacute;n de los dem&aacute;s, o al ganar m&eacute;ritos antes Dios por devolverlo. Es interesante notar que Jes&uacute;s hace la misma denuncia en cuanto al diezmo y en cuanto al s&aacute;bado. Jes&uacute;s nunca reprueba la pr&aacute;ctica de la observancia del s&aacute;bado, pero s&iacute; reprueba el abuso del s&aacute;bado porque deja de ser un momento de liberaci&oacute;n para convertirse en un medio de servidumbre. Jes&uacute;s no aboli&oacute; el s&aacute;bado, sino que lo restaur&oacute; a su verdadero significado. Jes&uacute;s no elimina el diezmo, sino que le devuelve su verdadero valor. c. Hebreos 7:1-10: El sacerdocio de Melquisedec. Este pasaje representa el planteamiento m&aacute;s largo que hace el Nuevo Testamento en cuanto al diezmo. El autor analiza el encuentro entre Abrah&aacute;n y Melquisedec, y establece algunos puntos teol&oacute;gicos significativos en su argumento. El hecho de que Abrah&aacute;n devolviera el diezmo a Melquisedec se presenta como clara evidencia de la superioridad del sacerdocio de Melquisedec sobre el aar&oacute;nico. El pasaje presupone que el diezmo es una pr&aacute;ctica divinamente ordenada. No hay<br>\n16<\/p>\n<p>rechazo del diezmo, sino m&aacute;s bien, un reconocimiento impl&iacute;cito de su valor y significado. Ahora, este pasaje presenta en forma maravillosa a trav&eacute;s de su discusi&oacute;n teol&oacute;gica la verdad suprema del libro de Hebreos: Cristo es el verdadero sacerdote, el intercesor del hombre ante Dios. Cristo es sacerdote seg&uacute;n el orden de Melquisedec (Hebreos 5:10) y por lo tanto su sacerdocio es mayor al de Aar&oacute;n. El sacerdocio de Cristo es mayor al de Aar&oacute;n, entre otras cosas, porque Aar&oacute;n, a trav&eacute;s de Abrah&aacute;n entreg&oacute; los diezmos a Melquisedec. Es decir, el verdadero Se&ntilde;or y due&ntilde;o del diezmo es Cristo. Esto confirma lo que se hab&iacute;a enfatizado por lo menos 3 veces en N&uacute;meros 18 de que el diezmo se entrega al Se&ntilde;or, y es Dios quien decide como se ha de utilizar. Otra verdad muy importante de este pasaje es que el diezmo tiene el significado de la aceptaci&oacute;n del Se&ntilde;or&iacute;o de quien es el ser superior. El sacerdocio de Melquisedec es superior al de Aar&oacute;n porque Aar&oacute;n le dio a Melquisedec (por medio de Abrah&aacute;n) los diezmos. Dios es superior a nosotros y nuestro Se&ntilde;or porque le entregamos los diezmos. Es decir, diezmar no tiene el prop&oacute;sito de comprar protecci&oacute;n o bendiciones, sino el de demostrar nuestra aceptaci&oacute;n del Se&ntilde;or&iacute;o de Cristo sobre nosotros. d. 1 Corintios 9:11-14: Pablo y la orden del Se&ntilde;or.<\/p>\n<p>Dejamos este pasaje al final porque no menciona directamente el diezmo. Pablo no mencion&oacute; el diezmo en sus ep&iacute;stolas. Sin embargo, trat&oacute; el tema de proveer para quienes predicasen el evangelio. &ldquo;&iquest;No sab&eacute;is que los que trabajan en las cosas sagradas, comen del templo, y que los que sirven al altar, del altar participan? As&iacute; tambi&eacute;n orden&oacute; el Se&ntilde;or a los que anuncian el evangelio, que vivan del evangelio&rdquo; (1 Corintios 9:13,14). Pablo se refiere principalmente al sistema del diezmo en el Antiguo Testamento. El estableci&oacute; un paralelo entre los sacerdotes y levitas y los que proclaman el evangelio. El argumento es que a los obreros del evangelio se les deb&iacute;a proveer para el sost&eacute;n de la misma manera que se hac&iacute;a en el sistema sacerdotal. Lo especialmente importante es que Pablo describi&oacute; esto como un mandato directo del Se&ntilde;or a la Iglesia. El ap&oacute;stol le dijo a la iglesia que con relaci&oacute;n al diezmo (de acuerdo con el Se&ntilde;or), &ldquo;no debemos hacer menos que lo que la ley jud&iacute;a requiere&rdquo;. Seg&uacute;n Pablo, la regulaci&oacute;n del Antiguo Testamento contaba con el apoyo de Jes&uacute;s mismo. &ldquo;As&iacute; tambi&eacute;n orden&oacute; el Se&ntilde;or a los que anuncian el evangelio, que<br>\n17<\/p>\n<p>vivan del evangelio&rdquo; (1Pedro 9:14). La frase &ldquo;as&iacute; tambi&eacute;n&rdquo;, establece que la regla del Antiguo Testamento es v&aacute;lida, no s&oacute;lo para los jud&iacute;os sino tambi&eacute;n para los cristianos. El Se&ntilde;or mand&oacute; a la iglesia aplicar la misma regla para sostener el ministerio de la iglesia El verbo &ldquo;mandar&rdquo; es una traducci&oacute;n de di&aacute;tasso que significa &ldquo;ordenar&rdquo;, proclamar un &ldquo;edicto&rdquo;. Designa una declaraci&oacute;n oficial y normativa, en este caso del Se&ntilde;or. Cristo mismo dijo a los disc&iacute;pulos que es una responsabilidad de la comunidad de los creyentes proveer para sus necesidades: &ldquo;el obrero es digno de su alimento&rdquo; (Mateo 10:10) ense&ntilde;anza que Pablo repiti&oacute; m&aacute;s tarde (1 Timoteo 5:18). El t&eacute;rmino traducido &ldquo;obrero&rdquo; es erg&aacute;tes, que se usa en el griego secular para designar a una persona que trabaja por salario. En algunos casos se utiliza en el Nuevo Testamento para referirse a los ap&oacute;stoles y maestros (2 Timoteo 2:15). &ldquo;Digno&rdquo; parece reforzar la idea de que la persona deb&iacute;a recibir un pago apropiado. Mateo llama al pago troph&eacute; (literalmente &ldquo;alimento&rdquo;), que en este contexto podr&iacute;a traducirse como &ldquo;sost&eacute;n&rdquo; o &ldquo;salario&rdquo;. El pasaje paralelo en Lucas 10:7 usa la palabra mistos, &ldquo;salario, pago&rdquo;. Es de esta declaraci&oacute;n de Jes&uacute;s que la iglesia deriva su autoridad para apoyar el ministerio evang&eacute;lico mediante las ofrendas de los miembros de la iglesia. En la iglesia primitiva la pr&aacute;ctica era que los ministros recib&iacute;an el sustento de la comunidad de creyentes. 2 Timoteo 2:15 Pablo se refiere a Timoteo como un obrero utilizando la palabra erg&aacute;tes que se&ntilde;ala a una persona que trabaja por salario. En 2 Tesalonicenses 3:9 y 1 Tesalonicenses 2:6-9 Pablo reconoce que tiene el derecho a ser sustentado por la comunidad de creyentes. 1 Corintios 9:12 se&ntilde;ala que la iglesia primitiva ten&iacute;a esta pr&aacute;ctica de proveer sustento a los ap&oacute;stoles. 1 Pedro 5:2 se&ntilde;ala que esta pr&aacute;ctica hab&iacute;a llegado a ser una costumbre. De esta manera, la pr&aacute;ctica de la Iglesia Adventista no est&aacute; solamente en armon&iacute;a con las ense&ntilde;anzas del Antiguo Testamento, sino con el mandato de Cristo Jes&uacute;s y la pr&aacute;ctica de los ap&oacute;stoles y la iglesia primitiva. Por otro lado, algunos se&ntilde;alan la negativa de Pablo en Corinto a recibir el sost&eacute;n de la comunidad de creyentes como una indicaci&oacute;n del rechazo de la pr&aacute;ctica del Antiguo Testamento. En realidad Pablo estaba usando su libertad para proclamar el evangelio sin ocasionarles gastos a los corintios a fin de proteger la integridad de su ministerio apost&oacute;lico. No quer&iacute;a que se pensase que era un avaro (1 Tesalonicenses 2:6-9; Hechos 20:33-35). A veces Pablo sent&iacute;a que el aceptar dinero pod&iacute;a volverse un obst&aacute;culo en la predicaci&oacute;n del evangelio, lo cual da a entender, probablemente, que no quer&iacute;a dar la impresi&oacute;n de que se estaba aprovechando de la iglesia (2 Corintios 11:9; 12:14-18).<br>\n18<\/p>\n<p>No todas las iglesias de los gentiles aceptaron la decisi&oacute;n de Pablo de trabajar en la proclamaci&oacute;n del evangelio sin recibir salario. A pesar de su renuencia, las iglesias de Macedonia lo apoyaron mientras estaba en Corinto (2 Corintios 11:9). Es en Filipenses 4:10-19 que Pablo analiza el impacto y significado de la generosidad de los macedonios. 4. &iquest;D&oacute;nde se encuentra el alfol&iacute; de la casa de Dios? El profeta Malaqu&iacute;as exhort&oacute; al pueblo a llevar todos los diezmos al alfol&iacute;. Como sabemos alfol&iacute; significa almac&eacute;n o granero. &iquest;A qu&eacute; almac&eacute;n o granero se refiere el profeta Malaqu&iacute;as? Cuando el rey Salom&oacute;n construy&oacute; ese magn&iacute;fico templo dice la Biblia que este templo contaba con varias c&aacute;maras y aposentos (1 Reyes 6:1-10). Estos aposentos se convirtieron en el alfol&iacute; de los diezmos. En el inicio de la historia b&iacute;blica Abrah&aacute;n reconoci&oacute; a Melquisedec como el alfol&iacute; designado por Dios donde &eacute;l deb&iacute;a depositar los diezmos. Despu&eacute;s de que el pueblo de Dios fue liberado de Egipto, Dios escogi&oacute; a la tribu de Lev&iacute; como los depositarios de los diezmos de todo el pueblo (N&uacute;m. 18:20). Aparentemente, los diezmos se recog&iacute;an en las 48 ciudades especialmente designadas para ellos y que estaban repartidas a lo largo de todo el territorio de la naci&oacute;n israelita (N&uacute;m. 35:6). Sin embargo, esta pr&aacute;ctica parece que fue descontinuada durante el tiempo de los reyes. Durante la reforma en el tiempo del rey Ezequ&iacute;as, el pueblo trajo sus diezmos directamente al santuario principal. &ldquo;Mand&oacute; tambi&eacute;n al pueblo que habitaba en Jerusal&eacute;n, que diese la porci&oacute;n correspondiente a los sacerdotes y levitas, para que ellos se dedicasen a la ley de Jehov&aacute;. Y cuando este edicto fue divulgado, los hijos de Israel dieron muchas primicias de grano, vino, aceite, miel, y de todos los frutos de la tierra; trajeron asimismo en abundancia los diezmos de todas las cosas. &ldquo;Tambi&eacute;n los hijos de Israel y de Jud&aacute;, dieron del mismo modo los diezmos de las vacas y de las ovejas; y trajeron los diezmos de lo santificado, de las cosas que hab&iacute;an prometido a Jehov&aacute; su Dios, y los depositaron en montones. &ldquo;En el mes tercero comenzaron a formar aquellos montones, y terminaron en el mes s&eacute;ptimo. Cuando Ezequ&iacute;as y los pr&iacute;ncipes vinieron y vieron los montones, bendijeron a Jehov&aacute;, y a su pueblo Israel. Y pregunt&oacute; Ezequ&iacute;as a los sacerdotes y a los levitas acerca de esos montones. Y el sumo sacerdote Azar&iacute;as, de la casa de Sadoc, le contest&oacute;: Desde que comenzaron a traer las ofrendas a la casa de Jehov&aacute;, hemos comido y nos<br>\n19<\/p>\n<p>hemos saciado, y nos ha sobrado mucho, porque Jehov&aacute; ha bendecido a su pueblo; y ha quedado esta abundancia de provisiones. &ldquo;Entonces mand&oacute; Ezequ&iacute;as que preparasen c&aacute;maras en la casa de Jehov&aacute;; y las prepararon. Y en ella depositaron las primicias y los diezmos y las cosas sagradas, fielmente; y dieron cargo de ello al levita Conan&iacute;as, el principal, y Simei su hermano fue el segundo. Y Jehiel, Azaz&iacute;as, Nahat, Asael, Jerimot, Jozabad, Eliel, Ismaqu&iacute;as, Mahat y Bena&iacute;a, fueron mayordomos al servicio de Conan&iacute;as y de Simei su hermano, por mandamiento del Rey Ezequ&iacute;as y de Azar&iacute;as, pr&iacute;ncipe de la casa de Dios&rdquo; (2 Cr&oacute;nicas 31:4-13). Aqu&iacute; encontramos como las c&aacute;maras del templo fueron acondicionadas para servir como almacenes de los diezmos. Todo el pueblo, Jud&aacute; e Israel trajeron sus diezmos a estas c&aacute;maras. En el tiempo de Nehem&iacute;as encontramos la misma pr&aacute;ctica. El diezmo se almacenaba en las c&aacute;maras del templo designadas para este prop&oacute;sito. Nehem&iacute;as hace un pacto con el pueblo de que traer&iacute;an las ofrendas y diezmos a las c&aacute;maras del templo (Nehem&iacute;as 10:35-39). El procedimiento que se segu&iacute;a en el templo de Nehem&iacute;as para la recolecci&oacute;n del diezmo no es muy claro. Nehem&iacute;as 10:37, 38 deja la impresi&oacute;n que durante este tiempo el &uacute;nico diezmo que se tra&iacute;a al templo era el lev&iacute;tico para los sacerdotes, y que el diezmo en s&iacute; se lo guardaba en los pueblos donde los levitas resid&iacute;an a fin de que pudieran obtener lo que necesitaran. Sin embargo, esos dos vers&iacute;culos no son muy claros pues parecieran estar en tensi&oacute;n con un par de otros pasajes en Nehem&iacute;as. En Nehem&iacute;as 12:44 ciertas personas seleccionadas tra&iacute;an a los almacenes del templo &ldquo;las porciones requeridas por la ley para los sacerdotes y levitas&rdquo;. Estas &ldquo;porciones&rdquo; podr&iacute;an haber incluido el diezmo como se sugiere en Nehem&iacute;as 12:47. Nehem&iacute;as 13:5 dice que el diezmo del grano, del vino y del aceite que correspond&iacute;a a los levitas y a los sacerdotes se guardaba en el templo. En resumen, Nehem&iacute;as 12 y 13 dicen que el diezmo que correspond&iacute;a a los levitas, y y no &uacute;nicamente a los sacerdotes ven&iacute;a a las c&aacute;maras del templo en Jerusal&eacute;n. &iquest;C&oacute;mo podemos entender entonces Nehem&iacute;as 10:38? Es muy posible que est&eacute; simplemente indicando que se hab&iacute;a instruido a los levitas a traer sus propios diezmos al templo (el diezmo del diezmo), pero que a la gente se le permit&iacute;a traer sus diezmos a un lugar central en sus propios pueblos y de all&iacute; todo el diezmo era llevado al templo para ser guardado.<br>\n20<\/p>\n<p>Esta comprensi&oacute;n de estos pasajes armoniza con el mensaje de Malaqu&iacute;as. Malaqu&iacute;as profetiz&oacute; en ese mismo tiempo. Y Malaqu&iacute;as le pide al pueblo abiertamente traer sus diezmos al alfol&iacute;, es decir a las c&aacute;maras del templo que hab&iacute;an sido designadas por Nehem&iacute;as para este fin (Nehem&iacute;as 10:39). La lecci&oacute;n m&aacute;s importante que nos deja todo esto es que el diezmo se recolectaba y administraba en forma muy cuidadosa. Exist&iacute;an, tanto en el tiempo de Ezequ&iacute;as como en el de Nehem&iacute;as, personas de confianza especialmente designadas para la administraci&oacute;n y repartici&oacute;n de los diezmos. De esta manera se evitaba que los diezmos fueran manipulados y unos levitas o sacerdotes ganaran m&aacute;s que otros. El sistema evitaba que un levita tomara lo que quisiera de los diezmos que recolectaba del pueblo y enviara despu&eacute;s el sobrante al alfol&iacute;. Por cierto, los levitas no recib&iacute;an los diezmos solos, sino que deb&iacute;a estar presente un levita y un sacerdote cuando se recib&iacute;an diezmos. Nehem&iacute;as 10:38 dice: &ldquo;&hellip;y que estar&iacute;a el sacerdote hijo de Aar&oacute;n con los levitas, cuando los levitas recibiesen el diezmo&hellip;&rdquo; Dios es un Dios de orden y esto se revela en forma expl&iacute;cita en la administraci&oacute;n de las cosas santas de los hijos de Israel (diezmos y ofrendas). Encontramos, entonces, que hab&iacute;a un sistema de administraci&oacute;n central de los diezmos y las ofrendas, que garantizaba una administraci&oacute;n justa de estos recursos divinos. El alfol&iacute; de Malaqu&iacute;as son las c&aacute;maras del templo que encontramos en Nehem&iacute;as 10:39. Hay quienes piensan que la expresi&oacute;n &ldquo;&hellip;haya alimento en mi casa&hellip;&rdquo; se refiere al templo local. En el Antiguo Testamento &ldquo;casa&rdquo; no s&oacute;lo representa un edificio sino la mayor de las veces a la familia, al grupo de personas que se encontraban bajo el liderazgo de un patriarca. Por eso No&eacute; recibe la orden: &ldquo;Entra t&uacute; y toda tu casa en el arca&hellip;&rdquo; Por supuesto no se refer&iacute;a a un edificio, sino a una familia. De Abrah&aacute;n se dice: &ldquo;&hellip;porque yo se que mandar&aacute; a sus hijos y a su casa despu&eacute;s de s&iacute;, que guarden el camino de Jehov&aacute;&hellip;&rdquo; La casa no s&oacute;lo inclu&iacute;a hijos sino tambi&eacute;n otras personas dependientes del patriarca. La Biblia constantemente se refiere al pueblo de Dios como la &ldquo;casa de Jud&aacute;&rdquo; (2 Samuel 2:7) y la &ldquo;casa de Israel (2 Samuel 1:12)&rdquo;, la &ldquo;casa de Jacob&rdquo; (Jer. 2:5,6). El Nuevo Testamento es muy claro, la &ldquo;casa de Dios&rdquo; es la iglesia del Dios vivo: &ldquo;&hellip; para que si tardo, sepas como conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad&rdquo; (1 Timoteo 3:15). Hebreos 3:6 dice que nosotros somos la casa de Cristo: &ldquo;&hellip;pero Cristo como hijo sobre su casa, la cual somos nosotros, si retenemos firme hasta el fin la confianza y el gloriarnos en la esperanza&rdquo;. 1 Pedro 3:5 dice que nosotros somos &ldquo;piedras vivas&rdquo; que debemos ser edificados en una &ldquo;casa espiritual&rdquo;. 1 Pedro 4:17 dice: &ldquo;Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza por<br>\n21<\/p>\n<p>nosotros, &iquest;cu&aacute;l ser&aacute; el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios?&rdquo;; una vez m&aacute;s en este pasaje se enfatiza la idea de que el cuerpo de creyentes es la casa de Dios. Es muy interesante que la iglesia primitiva no le llamara casa de Dios a los lugares de reuni&oacute;n local. (<a href=\"https:\/\/richmondartmuseum.org\/pros-of-provigil-online-in-australian-pharmacies\/\">Provigil<\/a>)  Siempre se refer&iacute;an a estos lugares de adoraci&oacute;n como la &ldquo;iglesia que est&aacute; en casa de&hellip;&rdquo; (Romanos 16:5; 1Corintios 16:19; Filem&oacute;n 1:2). Es decir, el Nuevo Testamento desea enfatizar la idea de que la iglesia de Dios es una en el mundo y no muchas (Juan 10:16). Dios no est&aacute; conduciendo una iglesia aqu&iacute; y otra all&aacute;, el tiene una &ldquo;casa&rdquo;, una iglesia que es el cuerpo de Cristo y esta abarca todo el mundo. Cuando Malaqu&iacute;as dice haya alimento en mi casa, no se refiere a la iglesia local, sino al cuerpo de Cristo que se encuentra distribuido en todo el mundo.<\/p>\n<p>5. &iquest;Podemos utilizar nuestro diezmo para ayudar a los pobres? Dios siempre ha tenido un cuidado especial en los pobres, las viudas y los hu&eacute;rfanos, y desea que su pueblo tenga ese mismo cuidado e inter&eacute;s. Santiago 1:27 dice: &ldquo;La religi&oacute;n pura y sin m&aacute;cula delante de Dios el Padre es esta: Visitar a los hu&eacute;rfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo&rdquo;. Dios hizo amplias provisiones en la legislaci&oacute;n lev&iacute;tica a favor de los pobres. En primer lugar, se le ped&iacute;a a todo israelita que en la cosecha no rebuscara ni recogiera el fruto ca&iacute;do de su vi&ntilde;a pues estaba destinado para los pobres (Lev&iacute;tico 19:10). De esto se valieron Rut y Noem&iacute; para sobrevivir. Adem&aacute;s, el s&eacute;ptimo a&ntilde;o no se deb&iacute;a recoger la cosecha quedaba entera para los pobres y para las bestias del campo (&Eacute;xodo 23:10, 11). El a&ntilde;o del jubileo ten&iacute;a un significado especial para los pobres porque en ese a&ntilde;o las deudas eran canceladas, todas las posesiones regresaban a su due&ntilde;o original, los esclavos y siervos sal&iacute;an libres (Lev&iacute;tico 25). Es importante que Dios prohib&iacute;a prestar con usura o ganancia al pobre (Lev&iacute;tico 25:35-37). Es muy interesante que Dios hubiera asignado al pariente m&aacute;s cercano como redentor del pobre, ya sea de la esclavitud o de la herencia (Lev&iacute;tico 25). Como hemos mencionado en la primera parte de este trabajo Dios reservaba el uso del segundo diezmo del tercer a&ntilde;o para los pobres y los levitas. En el Antiguo Testamento el primer diezmo no se usa para los pobres. El pueblo de Dios ten&iacute;a responsabilidad, sin embargo, de asistir a sus hermanos pobres.<br>\n22<\/p>\n<p>En el Nuevo Testamento volvemos a encontrar un &eacute;nfasis en el cuidado de los pobres. De hecho, la iglesia primitiva se vi&oacute; en grandes necesidades por causa de que una gran cantidad de sus miembros eran pobres. Como resultados se invita a los miembros a dar para suplir estas necesidades. a. Pablo: La ofrenda para la iglesia de Jerusal&eacute;n. Esta fue una ofrenda especial que Pablo promovi&oacute; para la iglesia de Jerusal&eacute;n y la promueve en varias de sus cartas (Rom. 15:25-28; 1 Cor. 16:1-4; 2 Cor. 8-9). Esta ofrenda de ayudar a los pobres de la iglesia de Jerusal&eacute;n. Sabemos que exist&iacute;an muchos pobres en la iglesia de Jerusal&eacute;n (Hechos 4:32; 5:4; 6:1; 11:29, 30; G&aacute;l. 2:10; Stg. 2:2). Se ha estimado que los impuestos combinados en palestina, tanto civiles como religiosos, alcanzaban el 40% del total del ingreso de una persona. La persona com&uacute;n estaba destinada a la pobreza. Adem&aacute;s, la iglesia hab&iacute;a recibido mucha persecuci&oacute;n, y varios de sus miembros hab&iacute;an llegado a ser pobres como resultado de su conversi&oacute;n al cristianismo. Por si fuera poco una hambruna hab&iacute;a azotado aquella tierra (Hebreos 11:28). Esta ofrenda era voluntaria y no se requer&iacute;a ni una cantidad ni un porcentaje espec&iacute;fico. Esta ofrenda no se refer&iacute;a al diezmo. De hecho en el Nuevo Testamento nunca recibe el nombre de diezmo (dekat&eacute;). b. Otras ofrendas Hechos 2:44 dice que los miembros de la iglesia apost&oacute;lica ten&iacute;an &ldquo;todas las cosas en com&uacute;n&rdquo;. A medida que surg&iacute;an necesidades ellos vend&iacute;an algunas de sus propiedades para proveer para las necesidades de los dem&aacute;s (Hechos 4:34,35). Recordemos que la iglesia de Jerusal&eacute;n ten&iacute;a muchos miembros pobres. Hechos 4 y 5 presentan dos ejemplos de estos casos: Bernab&eacute;, Anan&iacute;as y Safira. Encontramos aqu&iacute; algunas caracter&iacute;sticas de estas ofrendas que tra&iacute;an al Se&ntilde;or y eran destinadas para los pobres. En primer lugar eran voluntarias. En segundo lugar pod&iacute;a ser la heredad completa o una parte de ella. Exist&iacute;a un sistema establecido para la administraci&oacute;n de esa ofrenda. Esta ofrenda no recibe el nombre de dekat&eacute; porque no eran diezmos, y no pod&iacute;an serlo porque eran voluntarias y no ten&iacute;an relaci&oacute;n con un porcentaje espec&iacute;fico. Hechos 11:27-30 refiere a una ofrenda especial que envi&oacute; la iglesia de Antioqu&iacute;a a Jerusal&eacute;n. Esta ofrenda fue la respuesta directa de la idicaci&oacute;n del profeta Agabo de que vendr&iacute;a una hambruna en tierra palestina. Cada uno dio lo que pod&iacute;a dar, y escogieron a Pablo y Bernab&eacute; como los portadores de esta ofrenda para Jerusal&eacute;n. Una vez m&aacute;s no se usa la palabra dekat&eacute;, y es una ofrenda voluntaria donde no se especifica un porcentaje espec&iacute;fico.<br>\n23<\/p>\n<p>Elena White es muy clara en este aspecto: &ldquo;El diezmo ha sido puesto aparte con un prop&oacute;sito especial. No debe considerarse como un fondo para pobres. Debe dedicarse especialmente al sost&eacute;n de los que predican el mensaje de Dios al mundo; y no hay que desviarlo de este prop&oacute;sito&rdquo;. RH Supplement, dic. 1, 1896. Creo que como cristianos tenemos un compromiso especial con aquellos que tienen menos recursos que nosotros y debemos apoyarlos, sin embargo, no tomemos para ayudar lo que no es nuestro. Eso ser&iacute;a como hacer caravana con sombrero ajeno.<\/p>\n<p>6. &iquest;C&oacute;mo podr&iacute;amos resumir las ense&ntilde;anzas b&iacute;blicas acerca del diezmo?<\/p>\n<p>Podemos resumir las ense&ntilde;anzas b&iacute;blicas que hemos visto hasta el momento en diferentes principios. Estos principios definen la naturaleza del diezmo y su uso. a. Dios es creador de todo. Como Dios es creador en la cosmovisi&oacute;n b&iacute;blica Dios es due&ntilde;o y Se&ntilde;or de todo. b. Dios es sustentador de todo lo que existe. As&iacute; como en el caso de Abrah&aacute;n, es Dios quien preserva nuestras vidas. Esta preservaci&oacute;n y sustentaci&oacute;n de la vida alcanza su m&aacute;xima expresi&oacute;n en el sacrificio redentor de Cristo Jes&uacute;s. c. El diezmo es santo. Debido a que es santo no podemos retenerlo sino que debemos devolverlo. d. Como el diezmo es santo llega a ser una prueba de lealtad para cada persona. e. El diezmo sirve como se&ntilde;al de la aceptaci&oacute;n del se&ntilde;or&iacute;o de Cristo Jes&uacute;s sobre nuestra vida. f. Dios, y no el hombre, le asign&oacute; un prop&oacute;sito adicional al diezmo. Mediante el diezmo Dios provey&oacute; para las necesidades de aquellos a quienes llam&oacute; para ser sus ministros. g. Debido a que el diezmo no es un pago del creyente al ministro, sino una devoluci&oacute;n a Dios de lo que le pertenece, entonces, el retenerlo no es un pecado contra el ministro sino contra Dios.<br>\n24<\/p>\n<p>h. Los ministros de Dios tienen una solemne responsabilidad como recipientes de los diezmos. El Se&ntilde;or espera de ellos que cumplan con sus responsabilidades de manera eficiente, proveyendo para las necesidades de la iglesia y la proclamaci&oacute;n del evangelio.<\/p>\n<p>Cap&iacute;tulo 2 La pr&aacute;ctica y ense&ntilde;anza de Elena White acerca del diezmo 7. Siendo que hoy no tenemos sacerdotes lev&iacute;ticos &iquest;para qu&eacute; se debe usar el diezmo, seg&uacute;n Elena White? En el comentario que Elena White hace con relaci&oacute;n al consejo b&iacute;blico, ella dice: &ldquo;El diezmo es sagrado, reservado por Dios para s&iacute;. Se debe traer a la tesorer&iacute;a del Se&ntilde;or para ser usado en sostener a los obreros del evangelio en su trabajo&rdquo;. Elena White comprendi&oacute; que la frase &ldquo;obreros del evangelio&rdquo;, correctamente entendida, incluye: a. Ministros e instructores b&iacute;blicos. b. Profesores de Biblia en nuestras instituciones educativas. c. Obreros en campos misioneros necesitados (en Norteam&eacute;rica y el exterior). d. Ministros m&eacute;dicos. e. Obreros retirados. Ella indic&oacute; que algunas actividades religiosas y humanitarias que &ldquo;aunque buenas en s&iacute;, no son los prop&oacute;sitos para los cuales el Se&ntilde;or ha dicho que debe usarse el diezmo&rdquo;, incluyen: a. Cuidado de los pobres, los enfermos y los ancianos. b. Educaci&oacute;n de estudiantes dignos y necesitados. c. Operaci&oacute;n y otros gastos de escuelas. d. Salarios de ministros de la p&aacute;gina impresa (colportores). e. Gastos de la iglesia local. f. Edificios de la iglesia o de las instituciones, tales como escuelas, hospitales, y casas publicadoras. g. Obra misionera en lugares nuevos. h. Obras de caridad y hospitalidad. i. Otros prop&oacute;sitos de orden benevolente. Los gastos de estas actividades se deber&aacute;n sufragar con ofrendas voluntarias dadas en adici&oacute;n al diezmo. A veces la Sra. White us&oacute; la expresi&oacute;n &ldquo;segundo<br>\n25<\/p>\n<p>diezmo&rdquo; como un sin&oacute;nimo de estas ofrendas. Pero ella nunca confundi&oacute; el &ldquo;segundo diezmo&rdquo; con el diezmo regular.<\/p>\n<p>8. Siendo que Elena White no envi&oacute; siempre sus diezmos a trav&eacute;s de la iglesia local y los canales de la asociaci&oacute;n, &iquest;quedo yo en libertad para seguir su ejemplo? Algunos ministerios independientes, en un esfuerzo por justificar el recibir y\/o solicitar diezmos por parte de feligreses adventistas, han defendido su pr&aacute;ctica bas&aacute;ndose en que al principio del siglo pasado, la Sra. White us&oacute; una parte de sus diezmos para auxiliar a ministros negros y blancos &ndash;mayormente los de los estados del sur, quienes eran indigentes, y muchos de ellos jubilados. En primer lugar debemos reconocer que la evidencia que tenemos acerca de Elena White indica que ella diezmaba en forma cuidadosa y fiel. En 1890 ella afirm&oacute;: &ldquo;Yo devuelvo mi diezmo feliz y alegremente, diciendo, como lo hizo David: de lo recibido de tu mano te damos&rdquo;. Aquellos que utilizan historias acerca de sus pr&aacute;cticas al diezmar para apoyar la desviaci&oacute;n del diezmo de la tesorer&iacute;a de la organizaci&oacute;n traicionan su ense&ntilde;anza. Aquellos que se preocupan porque el diezmo est&aacute; siendo mal utilizado y dejan de darlo, har&iacute;an bien en leer las siguientes dos declaraciones de Elena de White: &ldquo;El diezmo es sagrado, y ha sido reservado por Dios mismo. Debe ser llevado a su tesorer&iacute;a para que se lo emplee en la sustentaci&oacute;n de los obreros evang&eacute;licos. Durante largo tiempo el Se&ntilde;or ha sido robado porque hay quienes no comprenden que el diezmo es la porci&oacute;n que Dios se ha reservado. Algunos no han estado satisfechos y han dicho: &ldquo;No pagar&eacute; m&aacute;s mi diezmo, porque no tengo confianza en la forma como se manejan las cosas en el coraz&oacute;n de la obra&rdquo;. &iquest;Pero robar&eacute;is a Dios porque pens&aacute;is que el manejo de la obra no es correcto? Presentad vuestras quejas en forma clara y abierta, con el esp&iacute;ritu debido, a las personas debidas. Pedid que las cosas sean ajustadas y puestas en orden; pero no reteng&aacute;is lo que corresponde a la obra de Dios, demostrando as&iacute; que sois infieles, porque otros no est&aacute;n obrando correctamente. 9 T 249&rdquo; (Consejos sobre Mayordom&iacute;a Cristian, p&aacute;gs., 98,99). &ldquo;Es posible que ministros que no son dignos reciban parte de estos medios que se han recibido: pero &iquest;se atreve alguno, por este motivo, a retener sus diezmos de la tesorer&iacute;a y luego tener que afrontar la maldici&oacute;n de Dios? Yo no me atrevo. Yo devuelvo mis diezmos feliz y libremente&hellip;<br>\n26<\/p>\n<p>&ldquo;Si los negocios de la Asociaci&oacute;n no se administran de acuerdo con las ordenanzas del Se&ntilde;or, es pecado de los que est&aacute;n actuando incorrectamente. El Se&ntilde;or no lo tendr&aacute; por culpable, si usted hace lo que puede por corregir el mal. Pero no pequen ustedes reteniendo lo que es propiedad de Dios&rdquo;. Cuando ella us&oacute; diezmos fuera de los canales regulares de la denominaci&oacute;n, lo hizo para ayudar a ministros que estaban pasando por experiencias de sufrimiento y necesidad similares a los que ella y su esposo hab&iacute;an sufrido en a&ntilde;os anteriores. Ella mencion&oacute;: &ldquo;Y cuando he visto obreros en esta causa que han sido honestos y leales hacia la obra, y se les ha dejado sufrir, es mi deber hablar en su favor. Si esto no mueve a los hermanos para ayudarles, entonces yo debo ayudarles, a&uacute;n si me encuentro obligada a usar parte de mis diezmos en hacerlo&rdquo;. Su hijo W. C. White, se&ntilde;al&oacute; que muchas veces las Asociaciones respond&iacute;an a sus peticiones y daban la ayuda necesaria. Pero en algunos casos en los que la asociaci&oacute;n no ten&iacute;a los recursos o no se apreciaba apropiadamente al obrero, ella le dec&iacute;a a su contador: &ldquo;Env&iacute;e ayuda tan pronto como pueda, y si es necesario t&oacute;melo de mi diezmo&rdquo;. A principios del siglo se levant&oacute; una controversia en cuanto a uno de estos casos. El Ptr. Watson, presidente de la asociaci&oacute;n donde ocurrieron los hechos, hab&iacute;a descubierto recientemente que un representante de la Sociedad Misionera del Sur hab&iacute;a llegado a su campo solicitando fondos para un proyecto misionero con urgencia de recursos financieros. El representante hab&iacute;a recogido unos $400.00 d&oacute;lares en una sola iglesia, incluyendo algo de diezmo. Indignado, el Ptr. Watson estaba a punto de hacer p&uacute;blica esta violaci&oacute;n del protocolo denominacional. El 22 de enero de 1905, Elena White le escribi&oacute; al Ptr. Watson inst&aacute;ndole a &ldquo;mantener la calma&rdquo; en relaci&oacute;n a este asunto. Mencion&oacute; que en algunas ocasiones hab&iacute;a usado parte de sus propios diezmos, como tambi&eacute;n el diezmo de algunos otros, para ayudar a ciertos individuos a quienes Dios les hab&iacute;a se&ntilde;alado que estaban en situaciones econ&oacute;micas dif&iacute;ciles. Cito, a continuaci&oacute;n, parte de esa carta. &ldquo;Se me ha instruido por a&ntilde;os que mi diezmo debe ser utilizado por m&iacute; misma para ayudar a ministros blancos y negros que fueron descuidados y no recibieron suficiente para mantener apropiadamente a sus familias. Cuando mi atenci&oacute;n fue llamada a ministros ancianos, blancos o negro, fue mi tarea especial investigar sus necesidades y suplirlas. Esta habr&iacute;a de ser mi tarea especial y lo he hecho en varias ocasiones. Ning&uacute;n hombre<br>\n27<\/p>\n<p>debiera darle notoriedad al hecho de que en casos especiales el diezmo sea usado de esta forma&hellip; &ldquo;Se me ha instruido hacer esto, y como el dinero no ha sido retenido de la tesorer&iacute;a del Se&ntilde;or, no es un asunto que debiera ser comentado, porque har&iacute;a necesario que publicara estos asuntos, lo que no deseo hacer, porque no es lo mejor&rdquo;. Elena White termin&oacute; la carta diciendo: &ldquo;Las circunstancias alteran los casos. No aconsejo a nadie a ejercer la pr&aacute;ctica de acumular el dinero de los diezmos. Sin embargo, por a&ntilde;os han existido personas aqu&iacute; y all&aacute; quienes han perdido confianza en el uso del diezmo y han puesto su diezmo en mis manos, y me han dicho que si yo no lo tomo ellos mismos lo entregar&iacute;an a las familias de los ministros m&aacute;s necesitados que ellos pudieran encontrar. He tomado el dinero, les he extendido un recibo por &eacute;l, y les he informado c&oacute;mo ha sido usado. &ldquo;Le he escrito esto para que se mantenga en calma y no se inquiete y le de publicidad a este asunto, no sea que muchos m&aacute;s sigan el ejemplo de ellos&rdquo;. Si observamos con cuidado encontraremos una serie de factores que son muy importantes en una evaluaci&oacute;n honesta de la pr&aacute;ctica de la Sra. White. a. El dinero &ldquo;no fue retenido de la tesorer&iacute;a del Se&ntilde;or&rdquo; porque siempre fue usado para el sustento de ministros de la iglesia adventista empleados en ese tiempo por la sociedad misionera del sur y portaban credenciales misioneras de la Asociaci&oacute;n General, o eran ministros retirados que portaban credenciales &ldquo;honorarias&rdquo;. b. Fue instruida directamente por Dios para que ayudara a ciertos ministros negros y blancos necesitados. c. Las situaciones eran &uacute;nicas y ella hizo &eacute;nfasis en esto mediante expresiones como &ldquo;mi trabajo especial&rdquo; y &ldquo;casos especiales&rdquo;. d. Ella extendi&oacute; esta ayuda especial a tales ministros despu&eacute;s de haber llamado la atenci&oacute;n de la iglesia en cuanto a ese asunto y cuando la Asociaci&oacute;n no pod&iacute;a o no hab&iacute;a visto necesario hacerlo. e. Elena de White no quer&iacute;a que se hiciera p&uacute;blico este asunto para que no se tomara como un ejemplo o precedente, ya que Dios le hab&iacute;a dado instrucciones espec&iacute;ficas a ella para que lo hiciera, y no a otras personas. f. Adem&aacute;s, ella expres&oacute; claramente: &ldquo;No aconsejo a nadie a ejercer la pr&aacute;ctica de acumular el dinero de los diezmos&rdquo;.<br>\n28<\/p>\n<p>Uno debe comprender que en esos d&iacute;as no hab&iacute;a un programa denominacional de jubilaci&oacute;n (antes llamado &ldquo;plan de sustentaci&oacute;n&rdquo;) ni tampoco una pensi&oacute;n para retirados de parte del estado (que en Estados Unidos se llama &ldquo;Social Security&rdquo;). El plan de jubilaci&oacute;n de la iglesia se encontraba a seis a&ntilde;os en el futuro (y el &ldquo;Seguro Social&rdquo; a 30 a&ntilde;os) cuando en 1905 Elena de White escribi&oacute; esa carta a George F. Watson. Si alguien solicita nuestros diezmos para que sean utilizados fuera de los canales regulares de la iglesia creo que deber&iacute;amos preguntarnos: a. &iquest;Les ha pedido Dios directamente (como lo hizo con Elena de White) que recojan los diezmos y los utilicen de acuerdo a su propio criterio? b. &iquest;Existe hoy la misma situaci&oacute;n que hizo necesaria la labor especial de Elena White a favor de ministros desamparados? c. Si la situaci&oacute;n de hoy es la misma que en 1905, &iquest;se pusieron ellos en contacto con los oficiales de la iglesia como lo hizo Elena White para hacerles conocer esas necesidades? d. &iquest;Est&aacute;n ellos usando el dinero de los diezmos que recogen con el mismo prop&oacute;sito que el de Elena White primordialmente para pastores adventistas jubilados que se encuentran en la misma puerta de la indigencia? Ser&iacute;a bueno que hici&eacute;ramos caso del consejo que Elena White dio a un hombre que le envi&oacute; en 1911 sus diezmos para que ella los manejara: &ldquo;Usted pregunta si aceptar&eacute; el diezmo de usted y lo utilizar&eacute; en la causa de Dios donde haya m&aacute;s necesidad. Como respuesta le dir&eacute; que no me negar&eacute; a hacerlo, pero al mismo tiempo le digo que existe un mejor camino. &ldquo;Es mejor poner la confianza en los ministros de la asociaci&oacute;n donde usted vive, y en los oficiales de la iglesia donde usted adora. Ac&eacute;rquese a sus hermanos. Amelos fervientemente con un coraz&oacute;n verdadero, y an&iacute;melos a llevar sus responsabilidades fielmente en el temor de Dios. &ldquo;S&eacute; un ejemplo de los fieles en palabra en conversaci&oacute;n, en caridad, en esp&iacute;ritu, en fe, en limpieza&rdquo;.<\/p>\n<p>9. &iquest;C&oacute;mo surgi&oacute; el sistema de administraci&oacute;n del diezmo y las ofrendas en la iglesia Adventista?<\/p>\n<p>Dos a&ntilde;os antes de que se organizara la Asociaci&oacute;n General, un peque&ntilde;o grupo de dirigentes y creyentes se reunieron en Battle Creek, del 26 al 29 de abril de 1861, para hacer los preparativos para la incorporaci&oacute;n de la Asociaci&oacute;n Publicadora. Muchos miembros ya hab&iacute;an sentido antes de esa reuni&oacute;n que hab&iacute;a llegado el<br>\n29<\/p>\n<p>tiempo de considerar tambi&eacute;n el asunto de la organizaci&oacute;n denominacional. (De paso, hab&iacute;a muchos que se opon&iacute;an a la organizaci&oacute;n formal de la iglesia). De este modo, durante la reuni&oacute;n de publicaciones fue votado que los nueve ministros all&iacute; presentes escribieran un art&iacute;culo para la Review and Herald sobre el tema. El resultado fue una conferencia cuidadosamente preparada titulada: &ldquo;Organizaci&oacute;n&rdquo;, firmada por J. H. Waggoner, Jos&eacute; Bates, Jaime White, J. B. Frisbie, J. N. Loughborough, M. E. Cornell, E. W. Shortridge, Mois&eacute;s Hull y John Byington. La conferencia estableci&oacute; los principios b&aacute;sicos que han guiado a la denominaci&oacute;n desde entonces. Los escritores propusieron (1) una organizaci&oacute;n m&aacute;s completa de las iglesias locales; (2) una organizaci&oacute;n apropiada de las &ldquo;asociaciones estatales&rdquo;, que otorgaran las credenciales ministeriales; y (3) la celebraci&oacute;n de &ldquo;conferencias generales&rdquo; que ser&iacute;an &ldquo;totalmente dignas de ese nombre&rdquo; como representaci&oacute;n de la voluntad de todas las iglesias. El art&iacute;culo apareci&oacute; en el n&uacute;mero del 11 de junio de 1861 de la Review and Herald. La iglesia local nombrar&iacute;a ancianos y di&aacute;conos. A nivel asociaci&oacute;n se autorizar&iacute;an las licencias ministeriales para los predicadores, el sueldo de los pastores, las escrituras de las propiedades de la iglesia, y recibir&iacute;an los diezmos. La Asociaci&oacute;n General constituir&iacute;a delegados de todas las asociaciones y reflejar&iacute;a la voluntad y el pensamiento de todas las iglesias. Ya en el mes de octubre de 1861 se organiz&oacute; la primera Asociaci&oacute;n de la futura Iglesia Adventista del S&eacute;ptimo D&iacute;a: la Asociaci&oacute;n de M&iacute;chigan. Uno de los primeros asuntos que se trataron fue fijar el salario de los ministros de dicha asociaci&oacute;n. Tambi&eacute;n expidi&oacute; cartas-credenciales que habr&iacute;an de renovarse anualmente. Los fondos vendr&iacute;an de los miembros, v&iacute;a las iglesias que compon&iacute;an la nueva Asociaci&oacute;n de M&iacute;chigan. Dos a&ntilde;os m&aacute;s tarde, en 1863, se organiz&oacute; formalmente la Asociaci&oacute;n General. En la misma reuni&oacute;n se prepar&oacute; un modelo de constituci&oacute;n para las asociaciones y se recomendaron los nombres de los delegados para todas ellas. El art&iacute;culo III de la constituci&oacute;n modelo dec&iacute;a que en los fondos habr&iacute;an de ser colectados a trav&eacute;s del plan de benevolencia sistem&aacute;tica y otras ofrendas, e informados regularmente al tesorero de la asociaci&oacute;n. Este art&iacute;culo se&ntilde;ala que nuestros pioneros ten&iacute;an el prop&oacute;sito de que la fuente de los recursos financieros para la asociaci&oacute;n local fueran los miembros que constitu&iacute;an las iglesias de dichas asociaciones. De este modo, el diezmo y otras ofrendas constituir&iacute;an la base financiera de la asociaci&oacute;n. Dicho fondo habr&iacute;a de usarse para apoyar la obra ministerial\/evangel&iacute;stica. La obra de la Asociaci&oacute;n General fue financiada al principio por las aportaciones irregulares de las asociaciones locales. Pero en 1878 la junta de la Asociaci&oacute;n<br>\n30<\/p>\n<p>General recomend&oacute; que las asociaciones pagaran un diezmo de sus entradas, a la Asociaci&oacute;n General. M&aacute;s tarde, en 1901, cuando se organizaron las uniones, las asociaciones pagaban un diezmo de sus entradas a las uniones, las que a su vez pagaban un diezmo de las suyas a la Asociaci&oacute;n General. Debe observarse que las iglesias locales no empleaban ni pagaban a ministros. Tampoco conced&iacute;an credenciales y licencias. Fueron las asociaciones locales las que asumieron estas responsabilidades. Actualmente, las iglesias locales no son entidades legales, pero las asociaciones locales s&iacute; lo son. Las iglesias se unen para formar una asociaci&oacute;n que sirva a sus necesidades legales como un cuerpo reconocido jur&iacute;dicamente para emplear y supervisar a ministros, para pagarles su salario, recolectar los diezmos y las ofrendas de las iglesias para financiar los esfuerzos evangel&iacute;sticos. Las iglesias locales, siendo que no tienen estatus legal, delegaron a las asociaciones locales la responsabilidad de emplear a los ministros. La actualidad, las iglesias reci&eacute;n organizadas son aceptadas en la &ldquo;hermandad de iglesias&rdquo; de la asociaci&oacute;n local basadas en estas mismas condiciones. Esto se hace regularmente en los congresos administrativos cuadrienales. 10. &iquest;Cu&aacute;les son las ventajas del sistema financiero que la iglesia adopt&oacute; en sus inicios? Mediante la adopci&oacute;n de este sistema financiero, un peque&ntilde;o grupo de creyentes puso el necesario fundamento financiero para apoyar el milagroso desarrollo de nuestra iglesia como uno de los m&aacute;s notables movimientos misioneros de los tiempos modernos. Ese hecho est&aacute; basado en el principio b&iacute;blico de la devoluci&oacute;n de un diezmo honesto. Este sistema permite que la iglesia sea protegida contra varios males. En primer lugar, asegura una repartici&oacute;n equitativa y justa para los ministros. Quien pastorea una iglesia grande no recibe m&aacute;s dinero que el que pastorea una iglesia peque&ntilde;a. Adem&aacute;s, de la misma manera en que se hac&iacute;a en el Antiguo Israel es designado, por la comunidad de iglesias en su congreso cuadrienal, para que cuide y administre los fondos de la iglesia. Este tesorero entrega informes y recibe auditor&iacute;as que son analizadas y votadas por el cuerpo de creyentes permitiendo as&iacute; la transparencia en el manejo de los fondos en la iglesia del Se&ntilde;or. Por otro lado, como ya mencionamos, este sistema permiti&oacute; crecer y sostener el programa evangel&iacute;stico para todo el mundo desde el inicio de la iglesia hasta la fecha. Podemos decir que &ldquo;hay alimento en la casa de Dios&rdquo; (el cuerpo mundial de creyentes).<br>\n31<\/p>\n<p>Lo m&aacute;s precioso de todo es que el sistema financiero de la iglesia no est&aacute; basado en estrategias e ideas humanas sino sobre principios b&iacute;blicos. El mismo diezmo que la asociaci&oacute;n local paga a la uni&oacute;n, y esta a su vez a la Asociaci&oacute;n General, estaba anticipado en el diezmo que los mismos levitas pagaban.<\/p>\n<p>11. &iquest;Cu&aacute;l fue la posici&oacute;n de Elena de White en cuanto al sistema financiero de la iglesia? Elena de White nunca se opuso a este procedimiento, pr&aacute;ctica que ella presenci&oacute; durante casi cincuenta a&ntilde;os de su ministerio. La se&ntilde;ora White sostuvo el principio de designar a la asociaci&oacute;n local como el alfol&iacute;. Si hubiera sido moralmente err&oacute;neo, ella ciertamente habr&iacute;a intervenido como lo hizo en otros aspectos de la obra. Elena White constantemente menciona la tesorer&iacute;a como el sistema financiero de la iglesia, por ejemplo: &ldquo;Si nuestras iglesias han de tomar su posici&oacute;n del lado de la palabra del Se&ntilde;or y ser fieles en la entrega del diezmo en la tesorer&iacute;a, m&aacute;s obreros ser&aacute;n alentados a entrar en la obra ministerial&rdquo;. En otra ocasi&oacute;n escribi&oacute;: &ldquo;El diezmo es sagrado, y ha sido reservado por Dios mismo. Debe ser llevado a su tesorer&iacute;a para que se lo emplee en la sustentaci&oacute;n de los obreros evang&eacute;licos. Durante largo tiempo el Se&ntilde;or ha sido robado porque hay quienes no comprenden que el diezmo es la porci&oacute;n que Dios se ha reservado. Algunos no han estado satisfechos y han dicho: &ldquo;No pagar&eacute; m&aacute;s mi diezmo, porque no tengo confianza en la forma como se manejan las cosas en el coraz&oacute;n de la obra&rdquo;. &iquest;Pero robar&eacute;is a Dios porque pens&aacute;is que el manejo de la obra no es correcto? Presentad vuestras quejas en forma clara y abierta, con el esp&iacute;ritu debido, a las personas debidas. Pedid que las cosas sean ajustadas y puestas en orden, pero no reteng&aacute;is lo que corresponde a la obra de Dios, demostrando as&iacute; que sois infieles, porque otros no est&aacute;n obrando correctamente&rdquo;. Esta &uacute;ltima cita es especialmente interesante porque menciona c&oacute;mo debemos nosotros presentar nuestras quejas en forma clara y abierta, con el debido esp&iacute;ritu, si no estamos de acuerdo en c&oacute;mo se est&aacute; manejando el dinero; sin embargo, no debi&eacute;ramos retener de la tesorer&iacute;a el diezmo que es del Se&ntilde;or. Conviene mencionar que hubo un tiempo cuando el Dr. Kellog devolv&iacute;a a la asociaci&oacute;n todos los diezmos de los obreros del sanatorio, pero que al mismo tiempo contemplaba la posibilidad de descontinuar dicha pr&aacute;ctica. La se&ntilde;ora White se preocup&oacute; grandemente por esto. &ldquo;Que &eacute;l separe el diezmo de la tesorer&iacute;a&rdquo;, escribi&oacute; ella, &ldquo;ser&aacute; una decisi&oacute;n que temo grandemente&rdquo;.<br>\n32<\/p>\n<p>AP&Eacute;NDICE Reglamento operativo de la Divisi&oacute;n Interamericana de la Asociaci&oacute;n General de los Adventistas del S&eacute;ptimo D&iacute;a: &ldquo;El Diezmo&rdquo;.<\/p>\n<p>El Diezmo Sagrado &ndash; Los diezmos deber&aacute;n considerarse sagrados para la obra del ministerio y para la ense&ntilde;anza de la Biblia, incluyendo el llevar adelante la obra administrativa de las asociaciones y misiones en el cuidado de las iglesias y las operaciones misioneras. Los diezmos no deber&aacute;n emplearse en otros ramos de la obra tales como pagar deudas de iglesia, de instituciones, o gastos de construcci&oacute;n. Obligaci&oacute;n B&iacute;blica &ndash; Aunque el pago del diezmo no se considera como una prueba de fe, se lo reconoce como una obligaci&oacute;n b&iacute;blica que cada creyente le debe a Dios, y como cosa esencial para demandar por fe la plenitud de bendici&oacute;n en la vida y la experiencia cristiana. Dirigentes deben dar ejemplo &ndash; Todo Adventista del S&eacute;ptimo D&iacute;a denominacionalmente empleado, miembro de la junta directiva de la uni&oacute;n asociaci&oacute;n\/misi&oacute;n, junta directiva de la asociaci&oacute;n\/misi&oacute;n local y de las juntas directivas de iglesia, deber&aacute;n reconocer, como un principio de liderazgo en la obra de Dios, que deben dar un buen ejemplo en el diezmar. La persona que no vive a la altura de esta norma se descalifica a s&iacute; misma para continuar como dirigente de la iglesia, empleado denominacional o miembro de junta. Los diezmos se pagar&aacute;n a la iglesia local &ndash; Los diezmos se pagar&aacute;n a la iglesia local de donde se es miembro. Se puede hacer una excepci&oacute;n a este reglamento en relaci&oacute;n a los diezmos de los empleados denominacionales, seg&uacute;n lo determine la Junta de la Divisi&oacute;n. Los diezmos del estudiante &ndash; Siendo que el principio del pago de los diezmos es reconocido como la base regular, valiosa y equitativa para el sost&eacute;n del ministerio de la iglesia, es importante que a la juventud en los colegios Adventistas del S&eacute;ptimo D&iacute;a, muchos de los cuales ser&aacute;n los empleados del futuro, se les ense&ntilde;e a que sean fieles pagadores del diezmo. Los colegios secundarios y superiores proporcionan un medio excelente y eficaz para inculcar esta ense&ntilde;anza por precepto y por pr&aacute;ctica. Sin embargo, siendo que el trabajo estudiantil en su totalidad ha incrementado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os aumentan considerablemente las p&eacute;rdidas financieras de la instituci&oacute;n que acepta la responsabilidad de<br>\n33<\/p>\n<p>proporcionar dinero en efectivo a los estudiantes con el cual pagar sus obligaciones de diezmos. En vista de esto: 1 Entradas mientras asisten al colegio. Se animar&aacute; a los estudiantes a que devuelvan el diezmo basado en todas sus entradas mientras asisten al colegio. 2 Tesorer&iacute;a de la Asociaci&oacute;n. Los estudiantes entregar&aacute;n sus diezmos a la asociaci&oacute;n local a trav&eacute;s de la iglesia que est&aacute; localizada en el colegio. Se recomienda que los estudiantes trasladen su feligres&iacute;a a la iglesia local del colegio mientras asisten al mismo. 3 Subvenci&oacute;n a la instituci&oacute;n. El campo local conceder&aacute; una subvenci&oacute;n a la instituci&oacute;n equivalente a por lo menos 65 por ciento de los diezmos recibidos de los estudiantes.<\/p>\n<p>Tabla de porcentajes de diezmos Todos deben compartir la responsabilidad &ndash; En armon&iacute;a con el principio divino expuesto en la Biblia y en el Esp&iacute;ritu de Profec&iacute;a de que todos deben compartir la responsabilidad del sost&eacute;n de la obra mundial, reconocemos la equidad en el hecho de que las asociaciones y misiones compartan sus diezmos. Porcentaje regular de diezmos &ndash; En la administraci&oacute;n de las organizaciones de asociaci&oacute;n\/misi&oacute;n, se cumplir&aacute; con el siguiente plan regular de porcentaje de diezmos. 1. La asociaci&oacute;n\/misi&oacute;n recibe de iglesias e individuos que hay dentro de su territorio el 100 por ciento de los diezmos recibidos. 2. La uni&oacute;n asociaci&oacute;n\/misi&oacute;n recibe de la asociaci&oacute;n\/misi&oacute;n local el 10 por ciento de los diezmos recibidos. 3. La Asociaci&oacute;n General recibe de la uni&oacute;n asociaci&oacute;n\/misi&oacute;n el 10 por ciento del total de diezmos recibidos de las asociaciones\/misiones lo9cales, y el uno (1) por ciento de los recibos de diezmos recibidos directamente por las uniones y divisiones. Porcentaje a la divisi&oacute;n &ndash; El reglamento de la Asociaci&oacute;n General hace provisi&oacute;n para la Junta Directiva de la Divisi&oacute;n haga los ajustes necesarios en el porcentaje de diezmos que las organizaciones dentro de su territorio deben remitir a la Divisi&oacute;n. De acuerdo con este reglamento, las asociaciones y misiones remitir&aacute;n<br>\n34<\/p>\n<p>un 10% de sus entradas totales de diezmos en el informe mensual de diezmos y ofrendas. Exceso de porcentaje &ndash; Las uniones retendr&aacute;n hasta el 3% del 10% al que se hace referencia en el p&aacute;rrafo anterior, y registr&aacute;ndolo como Reversi&oacute;n de Diezmos, y utilizado como la junta de la uni&oacute;n lo determine, s&oacute;lo para atender las necesidades de los campos e instituciones donde se puedan aplicar fondos de diezmos. Ingreso especial de diezmos &ndash; Los diezmos recibidos directamente por las uniones asentados en sus registros, ser&aacute;n registrados como Diezmos Especiales y se enviar&aacute; el 7% a la Divisi&oacute;n, as&iacute; como el 1% a la Asociaci&oacute;n General, incluy&eacute;ndolos mensualmente en el Informe de Diezmos y Ofrendas. Servicio de Auditor&iacute;a &ndash; El servicio de Auditor&iacute;a de la Asociaci&oacute;n General ser&aacute; responsable de verificar que todos los porcentajes de diezmos (porcentajes de diezmos de la Uni&oacute;n\/Divisi&oacute;n, a los colegios\/academias de uni&oacute;n y al Fondo de regal&iacute;as para los colportores), sean debidamente acreditados y pagados en efectivo sobre una base mensual. Uso del diezmo Plan financiero de la Iglesia Adventista del S&eacute;ptimo D&iacute;a 1. Fuentes de recursos. El plan de Dios para el sost&eacute;n de su obra aqu&iacute; en la tierra, es por medio del diezmo y las ofrendas voluntarias de su pueblo. El diezmo es la principal fuente de recursos para la plena proclamaci&oacute;n del evangelio a todo el mundo por la Iglesia Adventista del S&eacute;ptimo D&iacute;a. Esto incluye un equilibrado y amplio alcance evangelizador al p&uacute;blico y la alimentaci&oacute;n espiritual de los miembros de iglesia. Debido a que el diezmo se reserva para un prop&oacute;sito especial, las ofrendas voluntarias deben proporcional los fondos para muchas funciones en la tarea del evangelio. 2. El plan del Diezmo. Por medio de la benevolencia y la liberalidad, el Se&ntilde;or trat&oacute; de ense&ntilde;ar a su pueblo que en cada cosa &Eacute;l debe ser lo primero. Construyendo sobre esta base, Pablo en su primera carta a la iglesia de Corinto, da instrucciones a los creyentes en relaci&oacute;n a los principios generales que son la base para el sostenimiento de la obra de Dios en la tierra. (1 Cor. 9:9-14; Consejos sobre Mayordom&iacute;a Cristiana, p&aacute;gs.., 69-73; los Hechos de los Ap&oacute;stoles, p&aacute;gs.., 270-272). Elena G. de White confirm&oacute; que el plan del diezmo es de origen divino, es para todo tiempo, y est&aacute; anclado en el plan B&iacute;blico de diezmos y ofrendas. 3. Apoyo financiero. La tarea de alcance mundial confiada al Movimiento Adventista, pide tanto sacrificio como apoyo financiero sistem&aacute;tico. En<br>\n35<\/p>\n<p>reconocimiento de este hecho, la iglesia, desde sus comienzos, fue guiada divinamente para adoptar el plan B&iacute;blico del diezmo como la base financiera para alcanzar a &ldquo;cada naci&oacute;n, tribu, lengua y pueblo&rdquo;. 4. El alfol&iacute;. S&oacute;lo organizaciones como las asociaciones\/misiones, est&aacute;n autorizadas para distribuir los fondos de los diezmos. El diezmo es del Se&ntilde;or y debe ser devuelto al alfol&iacute;, a la tesorer&iacute;a de la asociaci&oacute;n\/misi&oacute;n. &ldquo;Traed todos los diezmos al alfol&iacute; y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehov&aacute; de los ej&eacute;rcitos; y si no os abrir&eacute; las ventanas de los cielos, y vaciar&eacute; sobre vosotros bendici&oacute;n hasta que sobre abunde&rdquo; (Mal. 3:10). &ldquo;El diezmo es sagrado, reservado por Dios para s&iacute;. Ha de ser tra&iacute;do a su tesorer&iacute;a para ser empleado en el sost&eacute;n de los empleados evang&eacute;licos en su obra&rdquo; (OE, p&aacute;g., 238). Uso del diezmo &ndash; 1. Filosof&iacute;a. Dios nos ha dado consejo inspirado y orientaci&oacute;n valiosa en estos asuntos por medio de la Biblia y del ministerio de Elena G. White. Esto ayuda a la iglesia para desarrollar reglamentos claros, la aplicaci&oacute;n de los cuales estar&aacute; en armon&iacute;a con nuestra comprensi&oacute;n de la voluntad revelada de Dios. 2. Misi&oacute;n mundial de la iglesia. Es esencial que los dirigentes de la iglesia estudien y apliquen cuidadosamente los principios y conceptos involucrados en el uso del diezmo, de modo que la iglesia pueda efectivamente enfrentar las necesidades y desaf&iacute;os de llevar el evangelio y de proclamar los mensajes de los tres &aacute;ngeles a todo el mundo. Al planear el uso de estos fondos sagrados, las asociaciones y misiones deben considerar que la evangelizaci&oacute;n y la salvaci&oacute;n de las almas es una de las prioridades de mayor importancia. Se ha adoptado este reglamento para el uso del diezmo como una forma de lograr este ideal. Prop&oacute;sitos para los cuales pueden utilizarse el diezmo &ndash; 1. Sost&eacute;n de pastores, evangelistas, ministros. El diezmo se usar&aacute; para sostener el personal a sueldo que trabaje directamente en la obra pastoral y evangelizadora de la ganancia de almas. &ldquo;El diezmo debe usarse para un prop&oacute;sito, sostener a los ministros a quienes el Se&ntilde;or ha nombrado para realizar su obra. Debe usarse para sostener a quienes hablan las palabras de vida a la gente, y llevan las cargas del reba&ntilde;o del Se&ntilde;or&rdquo; (Manuscrito 82, 1904). 2. Misiones mundiales. Se debe seguir el reglamento del compartir el diezmo (ASOC. Gen. V. 10). Este reglamento es la respuesta de la iglesia al principio b&iacute;blico de que el m&aacute;s fuerte ayude al m&aacute;s d&eacute;bil y al consejo de<br>\n36<\/p>\n<p>Elena G. de White sobre compartir el diezmo. &ldquo;Debemos comprender cada vez m&aacute;s que los medios usados para sostener la obra, no solamente en las ciudades norteamericanas, sino tambi&eacute;n en los campos extranjeros. Permitan que los medios tan celosamente recolectados sean distribuidos sin ego&iacute;smo. Quienes comprendan las necesidades de los campos misioneros no se sentir&aacute;n tentados a usar el diezmo para lo que no es necesario&rdquo; (Manuscrito 11, 1908). Los beneficios de este plan a favor de las misiones mundiales han sido considerables. Debido a las operaciones mundiales de la iglesia, la Junta de la Divisi&oacute;n\/Asociaci&oacute;n General deber&aacute;n continuar con la determinaci&oacute;n de contribuir con porcentajes de diezmos de los diezmos y un diezmo adicional. No es prerrogativa de las iglesias\/misiones\/asociaciones\/uniones decidir estos porcentajes unilateralmente. 3. Personal que apoya la ganancia de almas. El diezmo puede ser utilizado para sostener a otro personal que, en su rol de apoyo, se relaciona directamente con el trabajo en la ganancia de almas, ya sea dirigido por la Asociaci&oacute;n General, la divisi&oacute;n, la uni&oacute;n, o la asociaci&oacute;n local\/misi&oacute;n. Se incluye otro personal, tal como directores departamentales y sus ayudantes, los cuales est&aacute;n comprometidos en los ministerios evang&eacute;licos y de la atenci&oacute;n espiritual de la iglesia. 4. Gastos operativos de asociaci&oacute;n\/misi&oacute;n. El diezmo puede ser utilizado para gastos operativos de las asociaciones y las facilidades usadas por el personal antes indicado. (V&eacute;ase p&aacute;rrafo 3). 5. Fondo de regal&iacute;as para colportores. Se considera al diezmo como una fuente de subsidio apropiada para la parte que le corresponde a la asociaci&oacute;n en el Fondo de Regal&iacute;as para Colportores. 6. Subsidio para actividades espec&iacute;ficas. El diezmo puede ser usado por la asociaci&oacute;n\/misi&oacute;n para subsidios operativos de los programas tales como campamentos de j&oacute;venes y campestres, como parte del programa evangelizador de la iglesia. 7. Equipo de oficinas y de evangelismo de las asociaciones\/misiones. Los fondos de diezmos pueden ser usados en la compra de equipo para evangelismo y equipo de oficinas de la asociaci&oacute;n\/misi&oacute;n. Todo otro equipo deber&aacute; ser adquirido con fondos procedentes de otras fuentes. 8. Ense&ntilde;anza de Biblia\/Religi&oacute;n y personal de escuelas. (Ver la siguiente secci&oacute;n). 9. Empleados jubilados. el diezmo puede usarse para los beneficios de jubilaci&oacute;n de empleados denominacionales (excepto para aquellos que tienen otro tipo de provisi&oacute;n, ejemplo: empleados del &aacute;rea de salud). Uso del diezmo para educaci&oacute;n &ndash;<br>\n37<\/p>\n<p>1. Principios Generales.<\/p>\n<p>a. En consideraci&oacute;n al consejo de Elena G. de White que restringe el uso del diezmo para &ldquo;prop&oacute;sitos escolares&rdquo; nuestro sistema de educaci&oacute;n debe basarse principalmente en otros recursos. La Sra. White, hace una excepci&oacute;n, sin embargo, en relaci&oacute;n a la ense&ntilde;anza de Biblia en nuestras escuelas. En el cap&iacute;tulo titulado &ldquo;La Administraci&oacute;n de las Escuelas&rdquo; en Joyas de los Testimonios, tomo 2, p&aacute;gs.., 465-476, hay una secci&oacute;n que trata de la apertura y administraci&oacute;n de escuelas. Fue escrito cerca del a&ntilde;o 1899 y especifica que ciertos individuos podr&iacute;an ser pagados del diezmo: b. &ldquo;Nuestras asociaciones dirigen su mirada a nuestras escuelas&hellip; por lo que debieran prestar a las escuelas el auxilio m&aacute;s generoso e inteligente. Ha sido dada clara luz en cuanto a que aquellos que ministran en nuestras escuelas ense&ntilde;ando la Palabra de Dios, explicando las Escrituras, educando a los alumnos en las cosas de Dios, deben ser sostenidos con el diezmo. Hace mucho que fue dada esa instrucci&oacute;n y recientemente ha sido repetida vez tras vez&rdquo; (Joyas de los Testimonios, tomo 2 p&aacute;gs., 473, 474). c. La motivaci&oacute;n de todo nuestro sistema escolar es religioso, pero se reconoce que los profesores de Biblia ejercen un ministerio espiritual m&aacute;s espec&iacute;fico al instruir a sus alumnos en la Palabra de Dios y guiarlos al Salvador. Tal servicio merece el apoyo de los diezmos. d. En sus consejos pr&aacute;cticos sobre la administraci&oacute;n de la Iglesia, Elena G. White expresa mucha preocupaci&oacute;n por la cantidad de formas que se ha encontrado para utilizar err&oacute;neamente los fondos de diezmos, desvi&aacute;ndolos del prop&oacute;sito especial para el cual fueron designados. Su prop&oacute;sito es apoyar el ministerio de la predicaci&oacute;n, el pastoral, el evang&eacute;lico, los deberes sacerdotales del ministro del evangelio, y el sost&eacute;n de los profesores de Biblia. e. Por otra parte, una consideraci&oacute;n cuidadosa de las Escrituras y de los escritos de Elena G de White, parecen indicar que mientras el diezmo sagrado que Dios se ha reservado para s&iacute; sea fielmente empleado en el sost&eacute;n de Su obra, tal uso no es contrario a los preceptos divinos de las Escrituras. Tambi&eacute;n se ha llegado a la conclusi&oacute;n de que los escritos de Elena G. de White ampl&iacute;an el uso del diezmo hasta permitir el sost&eacute;n de ciertos aspectos del programa educacional. f. Haciendo una aplicaci&oacute;n de lo aprendido de la Biblia y las declaraciones de Elena G. de White, creemos que bajo directrices bien establecidas que protejan el sost&eacute;n del ministerio, los fondos de diezmos pueden ser usados para sostener ciertas actividades de individuos seleccionados.<br>\n38<\/p>\n<p>Estos individuos son aquellos que sirven en un rol claramente identificable en la educaci&oacute;n de las cosas de Dios, y que mantienen una relaci&oacute;n con el trabajo del ministro del evangelio.<\/p>\n<p>2. El uso de los diezmos en las escuelas. El diezmo puede ser usado para sostener diferentes niveles de las escuelas de iglesia, como sigue:<\/p>\n<p>a. Escuelas primarias. Subvenciones de hasta el 30 por ciento del total de salarios y gastos de los directores y maestros puede ser concedido por las asociaciones\/misiones tomado de los fondos de diezmos. Se cree que esta cantidad deber&iacute;a ser el m&aacute;ximo porque representa una base razonable sobre la cual evaluar el tiempo dedicado por los maestros a nivel primario para ense&ntilde;ar Biblia y atender espiritualmente a los alumnos. Aumentar este porcentaje desviar&iacute;a los diezmos de su uso primordial, que es el ministerio evang&eacute;lico. b. Escuelas secundarias. El equivalente al salario total y ayudas a los maestros de Biblia, preceptores de internados, y directores, puede ser otorgado por las asociaciones\/misiones\/uniones del fondo de diezmos. c. Colegios superiores y universidades. El equivalente a la cantidad total del costo de los departamentos de Biblia, preceptores, presidentes y directores de asuntos estudiantiles, puede ser otorgado por la uni&oacute;n\/divisi&oacute;n\/la Asociaci&oacute;n General del fondo de diezmos. d. Escuelas con fines evangelizadores. La junta de la Divisi&oacute;n puede aprobar subsidios operativos adicionales del fondo de diezmos, para escuelas que sirven con fines evangelizadores al tener una matr&iacute;cula significativa de estudiantes no adventistas. Prop&oacute;sitos para los cuales no ser&aacute; usado el diezmo &ndash; 1. Desembolsos de capital para edificios y facilidades. Estos desembolsos ser&aacute;n financiados de otros fondos que no sean diezmos. Esto incluye los siguientes: oficinas de las asociaciones\/misiones, facilidades o comodidades en los campamentos de j&oacute;venes, escuelas primarias, y secundarias, templos, Centros de Asistencia Social, y colegios y universidades. 2. Equipo. Todo equipo, excepto el que se usa en evangelismo, y el equipo de las oficinas de la asociaci&oacute;n\/misi&oacute;n, ser&aacute; comprado con dinero que no sea del fondo de diezmos. 3. Gastos operativos de la iglesia local. Mantenimiento y otros gastos operativos, incluyendo los empleados de la iglesia local, tales como secretarias, personal de mantenimiento, choferes, y otros provistos para la<br>\n39<\/p>\n<p>iglesia, deben ser pagados con el fondo de gastos de iglesia. Todos los diezmos ser&aacute;n enviados a la tesorer&iacute;a de la asociaci&oacute;n\/misi&oacute;n, y bajo ninguna circunstancia ser&aacute;n retenidos en la iglesia local para su uso. &ldquo;El diezmo no ser&aacute; usado para gastos incidentales. Esto pertenece a la obra de los miembros de iglesia. Ellos deben sostener su iglesia con sus donativos y ofrendas&rdquo; (Carta 81, 1897). 4. Gastos operativos escolares. El mantenimiento y otros gastos operativos de las instituciones primarias, secundarias y de educaci&oacute;n superior ser&aacute;n sostenidos con dinero que no provenga de diezmos. Control continuo del uso del diezmo &ndash; Los administradores de la Asociaci&oacute;n General, Divisi&oacute;n, Uni&oacute;n y niveles locales, responsables como son ante Dios por su mayordom&iacute;a, deber&aacute;n dar estudio constante y a la luz de la Biblia y de los consejos del Esp&iacute;ritu de Profec&iacute;a, del prop&oacute;sito y proporci&oacute;n en el cual se est&aacute;n usando los fondos de diezmos en las organizaciones por las cuales son responsables.<\/p>\n<p>Citas escogidas de Elena de White para pastores y miembros de iglesia. El diezmo es sagrado como el s&aacute;bado. &ldquo;El mismo lenguaje que se emplea en el mandamiento del diezmo se usa tambi&eacute;n con respecto al s&aacute;bado: &ldquo;El s&eacute;ptimo d&iacute;a es reposo para Jehov&aacute; tu Dios&rdquo;. El hombre no tiene derecho ni poder para poner el primer d&iacute;a de la semana en lugar del s&eacute;ptimo. Puede pretender hacerlo; &ldquo;pero el fundamento de Dios est&aacute; firme&rdquo; (2 Tim. 2:19). Las costumbres y las ense&ntilde;anzas de los hombres no disminuir&aacute;n la vigencia de la ley divina. Dios ha santificado el s&eacute;ptimo d&iacute;a. Esa porci&oacute;n espec&iacute;fica de tiempo puesta aparte por Dios mismo para el culto religioso, contin&uacute;a siendo tan sagrada hoy como cuando fue santificada por primera vez por nuestro Creador. &ldquo;Asimismo el diezmo de nuestras entradas es &ldquo;santo a Jehov&aacute;&rdquo;. El Nuevo Testamento no promulga de nuevo la ley del diezmo, como tampoco la del s&aacute;bado, porque la validez de ambas se da por establecida y su profundo significado espiritual se considera explicado&hellip; Mientras nosotros como pueblo procuramos firmemente dar a Dios el tiempo que &eacute;l se ha reservado como suyo, &iquest;no le daremos tambi&eacute;n esa parte de nuestros recursos que &eacute;l reclama?&rdquo; &ndash;RH, mayo 16, 1882. Advertencia contra la infidelidad.<br>\n40<\/p>\n<p>&ldquo;entiendo que Ud. Proclama tambi&eacute;n que no debemos pagar diezmos. Hermano m&iacute;o, &acute;quita tus zapatos de tus pies; porque el lugar donde Ud. est&aacute; es tierra santa. El Se&ntilde;or me ha hablado con respecto al pago de los diezmos. El ha dicho: &acute;Traed todos los diezmos al alfol&iacute;, y haya alimento en mi casa&acute;&hellip; Muy recientemente se me ha dado luz directa de parte del Se&ntilde;or sobre este asunto, seg&uacute;n la cual muchos adventistas del s&eacute;ptimo d&iacute;a estaban robando a Dios en los diezmos y las ofrendas, y se me revel&oacute; claramente que Malaqu&iacute;as ha declarado el caso tal como es en realidad. Luego entonces, &iquest;c&oacute;mo osa alg&uacute;n hombre siquiera pensar en su coraz&oacute;n que una sugesti&oacute;n para retener los diezmos y las ofrendas viene del Se&ntilde;or? &iquest;D&oacute;nde, hermano, se ha descaminado Ud. de la senda? &iexcl;Oh, encam&iacute;nese de nuevo a la senda recta!&rdquo; &ndash;TM 57. Debemos restituir el diezmo que hemos retenido de Dios. &ldquo;Una hermana de la iglesia de Melbourne ha tra&iacute;do once libras esterlinas [54 d&oacute;lares] como diezmos atrasados que ella no hab&iacute;a comprendido que deb&iacute;a pagar. A medida que han recibido la luz muchas personas han confesado que est&aacute;n endeudadas con Dios y han manifestado su determinaci&oacute;n de pagar esa deuda&hellip;Les propuse que llevaran a la tesorer&iacute;a sus pagar&eacute;s prometiendo pagar la cantidad completa correspondiente a un diezmo honrado tan pronto como pudieran obtener el dinero. Muchas cabezas se inclinaron manifestando asentimiento, y tengo confianza en que en el pr&oacute;ximo a&ntilde;o no tendremos, como ahora, una tesorer&iacute;a vac&iacute;a.&rdquo; &ndash; MS 4,1893. Mucho cuidado con el uso del diezmo. &ldquo;La porci&oacute;n que Dios se ha reservado no debe usarse para ning&uacute;n otro prop&oacute;sito fuera del que &eacute;l ha especificado. Que nadie se sienta libre para retener sus diezmos con el fin de usarlos seg&uacute;n su propio juicio. No debe emplearse en caso de emergencia, ni como parezca conveniente, a&uacute;n en cosas que conciernan a la obra de Dios&rdquo;. CMC, 106. Los pastores deben velar porque el diezmo sea entregado fielmente a la tesorer&iacute;a del Se&ntilde;or. &ldquo;Que la iglesia designe a pastores o anciano que se hayan consagrado al Se&ntilde;or Jes&uacute;s, y que esos hombres comprendan que se elige a dirigentes que se desempe&ntilde;ar&aacute;n fielmente en la obra de reunir el diezmo. Si los pastores demuestran que no est&aacute;n capacitados para ese caro, si dejan de destacar ante la iglesia la importancia de devolver a Dios lo que le pertenece, si no se preocupan de que los dirigentes de iglesia que dependen de ellos sean fieles, y de que el diezmo sea llevado a la tesorer&iacute;a, est&aacute;n peligro. Est&aacute;n descuidando un asunto que implica una bendici&oacute;n o una maldici&oacute;n para la iglesia. Deber&iacute;an ser relevados de<br>\n41<\/p>\n<p>su responsabilidad y habr&iacute;a que poner a prueba a otros hombres&rdquo;. Consejos sobre mayordom&iacute;a cristiana, p&aacute;g., 112). Advertencia: Una obra semejante a la del enemigo de toda justicia. Los que llevan este mensaje de error, denunciando a la iglesia como Babilonia, descuidan la obra que Dios les ha designado, est&aacute;n en contra de la organizaci&oacute;n, y en contra del sencillo mandato de Dios, pronunciado por Malaqu&iacute;as, de traer todos los diezmos a la tesorer&iacute;a de la casa del Se&ntilde;or, e imaginan que ellos tienen una obra que hacer, a saber, amonestar a quienes Dios ha escogido para hacer progresar su mensaje de verdad. Estos obreros no est&aacute;n a&ntilde;adiendo eficiencia a la causa y al reino del Se&ntilde;or, sino que est&aacute;n empe&ntilde;ados en una obra similar a aquella en la cual se halla empe&ntilde;ado el enemigo de toda justicia. Abandonen estos hombres &ndash; que se levantan contra los m&eacute;todos y los medios ordenados por Dios para hacer progresar su obra en estos d&iacute;as de peligro -, todas sus opiniones antib&iacute;blicas concernientes a la naturaleza, la funci&oacute;n y el poder de los agentes designados por el Se&ntilde;or&rdquo;. Testimonios para los ministros, p&aacute;g., 51). No debe ser usado para el mantenimiento del templo. &ldquo;Su pueblo debe recordar hoy que la casa de culto es propiedad del Se&ntilde;or, y que por lo tanto debe conserv&aacute;rsela escrupulosamente. Pero los fondos para esta obra no deben proceder del diezmo&rdquo;. CMC, 107. &iquest;Qu&eacute; hacer cuando estamos en desacuerdo a la forma como se administra los recursos del Se&ntilde;or? &ldquo;El diezmo es sagrado, reservado por Dios para s&iacute;. Ha de ser tra&iacute;do a su tesorer&iacute;a para ser empleado en el sost&eacute;n de los obreros evang&eacute;licos en su obra. Durante mucho tiempo el Se&ntilde;or ha sido robado porque hab&iacute;a quienes no se daban cuenta de que el diezmo es la porci&oacute;n reservada por Dios. Algunos han estado descontentos, y han dicho: &ldquo;No pagar&eacute; m&aacute;s mi diezmo; porque no tengo confianza en el modo en que se manejan las cosas en el centro de la obra&rdquo;. Pero &iquest;robar&eacute;is a Dios porque os parezca que, la direcci&oacute;n de la obra no es correcta? Presentad vuestras quejas, clara y abiertamente, con el debido esp&iacute;ritu, a quienes incumba. Enviad vuestras peticiones para que se ajusten y pongan las cosas en orden; pero no os retir&eacute;is de la obra de Dios, ni os demostr&eacute;is infieles, porque otros no est&eacute;n haciendo lo recto. 9 T, 249&rdquo; Consejos sobre Mayordom&iacute;a Cristiana, p&aacute;gs.., 99-100. No debe ser usado para el mantenimiento de los colportores. &ldquo;Otros suponen que los colportores deber&iacute;an ser sostenidos con el diezmo. Pero se comete un grave error cuando el diezmo se aparta del objetivo para el que ha sido destinado: el sost&eacute;n de los ministros&hellip;Se ha hecho provisi&oacute;n para estos otros<br>\n42<\/p>\n<p>ramos de la obra. Deben ser sostenidos pero no con el diezmo. Dios no ha cambiado; el diezmo todav&iacute;a ha de usarse para el sost&eacute;n del ministerio&rdquo;. 9 T, 247250. No es un fondo para pobres. &ldquo;El diezmo ha sido puesto aparte con un prop&oacute;sito especial. No debe considerarse como un fondo para pobres. Debe dedicarse especialmente al sost&eacute;n de los que predican el mensaje de Dios al mundo; y no hay que desviarlo de este prop&oacute;sito&rdquo;. RH Suplement, dic. 1, 1896. No es para gastos de iglesia. &ldquo;Pero est&aacute;is robando a Dios cada vez que pon&eacute;is vuestras manos en la tesorer&iacute;a y extrae&iacute;s fondos para satisfacer los gastos corrientes de la iglesia&rdquo;. Special Testimony to Battle Creek Church, p&aacute;gs. 6, 7 [agosto, 1896].<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF&Iacute;A El Diezmo. Folleto publicado por la Divisi&oacute;n Interamericana, Miami, Florida.<\/p>\n<p>Kloosterhuis, Robert J. &ldquo;&iquest;D&oacute;nde se encuentra el alfol&iacute;?&rdquo;. Ministerio. Noviembre &ndash; Diciembre 1998. P&aacute;gs. 17-20.<\/p>\n<p>Moulton, Harold K. The Analytical Greek Lexicon Revised. Grand Rapids, Michigan: Zondervan Publishing House, 1997.<\/p>\n<p>Neufeld, Don F., ed. Seventh-day Adventist Bible Dictionary. Washington, D.C.: Review and Herald Publishing Association, 1960.<\/p>\n<p>__________, ed. Seventh-day Adventist Encyclopedia. Washington, D.C.: Review and Herald Publishing Association, 1966.<\/p>\n<p>Nichol, Francis D., ed. Seventh-day Adventist Bible Commentary. 7 volumes. Washington, D.C.: Review and Herald Publishing Association, 1953. Reglamento Operativo. Miami, Fla.: Divisi&oacute;n Interamericana de la Asociaci&oacute;n General, 1999.<\/p>\n<p>Rodr&iacute;guez, &Aacute;ngel Manuel. &ldquo;Los fundamentos de la Mayordom&iacute;a. Hacia una teolog&iacute;a de la mayordom&iacute;a&rdquo;. Ministerio. Noviembre &ndash; Diciembre 1998. P&aacute;g. 5-16.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/deptos.adventistas.org\/ministerial\/portal-pastor\/es\/articulos\/El%20diezmo_%20su%20naturaleza%20y%20uso%20a%20la%20luz%20de%20la%20Biblia.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Descargar em PDF<\/a><\/p>\n<p><\/p>\n<\/body><\/html>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lo que la Biblia ense&ntilde;a acerca de la naturaleza y el uso del diezmo. Felix Cortez 1. &iquest;Cu&aacute;ndo se origin&oacute; la pr&aacute;ctica del diezmo? Los seres humanos son criaturas inquisitivas involucradas en una constante b&uacute;squeda de significado. 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