{"id":5143,"date":"2020-11-23T11:57:12","date_gmt":"2020-11-23T11:57:12","guid":{"rendered":"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/?p=5143"},"modified":"2020-11-23T20:10:28","modified_gmt":"2020-11-23T20:10:28","slug":"los-elementos-escatologicos-de-la-doctrina-del-sabado-adventista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/los-elementos-escatologicos-de-la-doctrina-del-sabado-adventista\/","title":{"rendered":"Los Elementos Escatol\u00f3gicos de la Doctrina del S\u00e1bado Adventista"},"content":{"rendered":"<style type=\"text\/css\"><\/style><!DOCTYPE html PUBLIC \"-\/\/W3C\/\/DTD HTML 4.0 Transitional\/\/EN\" \"http:\/\/www.w3.org\/TR\/REC-html40\/loose.dtd\">\n<html><body><p style=\"text-align: center;\"><strong>LOS ELEMENTOS ESCATOL&Oacute;GICOS DE LA DOCTRINA&nbsp;<\/strong><strong>DEL S&Aacute;BADO ADVENTISTA<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Sergio Becerra<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Resumen:<\/strong><\/p>\n<p>El presente trabajo analiza los documentos publicados por Thomas M.&nbsp; Preble&nbsp; y Joseph Bates entre 1845-1849. Son los primeros escritos a&nbsp; favor&nbsp; del&nbsp; s&eacute;ptimo&nbsp; d&iacute;a entre los adventistas norteamericanos del siglo XIX. Pretende descubrir por qu&eacute; el adventismo adopta una doctrina b&iacute;blico-hist&oacute;rica siendo un movimiento escatol&oacute;gico. Explorar&aacute; en busca de aportes originales del adventismo a la doctrina del s&aacute;bado.<\/p>\n<p><strong>Palabras clave:<\/strong><\/p>\n<p>S&aacute;bado, Adventismo, Escatolog&iacute;a adventista<\/p>\n<p>Al investigar los or&iacute;genes de la doctrina del s&aacute;bado del adventismo del s&eacute;ptimo d&iacute;a, es inevitable preguntarse por qu&eacute; una doctrina relacionada con la pr&aacute;ctica religiosa y con un largo debate hist&oacute;rico en torno a su vigencia y modo de observancia llega a formar parte del conjunto de doctrinas distintivas de este movimiento religioso desde su mismo comienzo. En efecto, uno esperar&iacute;a que el n&uacute;cleo doctrinal adventista se sit&uacute;e en un contexto escatol&oacute;gico, considerando que su foco de inter&eacute;s se orienta hacia el fin de los tiempos y la inminencia de la Segunda Venida de Cristo.<\/p>\n<p>Los or&iacute;genes hist&oacute;ricos de la adopci&oacute;n del s&aacute;bado por el grupo de adventistas milleritas que dar&iacute;an nacimiento al adventismo del s&eacute;ptimo d&iacute;a, son conocidos y no son el objeto de inter&eacute;s de este estudio. Tampoco lo es el debate sobre la fuente de la doctrina del s&aacute;bado adventista, ya que ha sido establecido sin lugar a duda que se debe a la influencia de los bautistas del s&eacute;ptimo d&iacute;a, a trav&eacute;s de individuos y por medio de su literatura.<sup>1<\/sup><\/p>\n<p>S&iacute; nos interesa comprender por qu&eacute; fue adoptada esta doctrina en el adventismo y qu&eacute; caracter&iacute;sticas propias adquiere al hacerlo. Ser&aacute; el objetivo de esta presentaci&oacute;n profundizar el estudio de los or&iacute;genes de la doctrina del s&aacute;bado adventista analizando los elementos escatol&oacute;gicos que adopta en los primeros a&ntilde;os del movimiento adventista observador del s&aacute;bado.<\/p>\n<p>Para lograr nuestro objetivo nos concentraremos en dos autores adventistas, que publican tratados sobre el s&aacute;bado situ&aacute;ndolo en un contexto escatol&oacute;gico desde 1845-1849, Thomas M. Preble y Joseph Bates. Estos autores aunque formulan una teolog&iacute;a del s&aacute;bado adventista en estado embrionario, ya esbozan los elementos m&aacute;s importantes de lo que ser&iacute;a la doctrina del s&aacute;bado adventista del siglo XIX.<\/p>\n<p>El tratado de Thomas M. Preble<\/p>\n<p>La primera publicaci&oacute;n que provoca reacciones importantes a favor del s&aacute;bado entre los adventistas milleritas es el art&iacute;culo de Thomas M. Preble, un pastor adventista de origen bautista, publicado en el <em>Hope of Israel <\/em><sup>2<\/sup> <em>(La Esperanza de Israel)<\/em>. Este art&iacute;culo es publicado nuevamente un mes despu&eacute;s como tratado y lleva el t&iacute;tulo <em>A Tract, Showing that the Seventh Day Should Be Observed as the Sabbath, instead of the First Day<\/em><sup>3<\/sup> <em>(Un tratado que demuestra que el s&eacute;ptimo d&iacute;a deber&iacute;a ser observado como el s&aacute;bado, en vez del primer d&iacute;a)<\/em>. El tratado es corto, as&iacute; que lo extra&iacute;ble de &eacute;l es limitado. En cuanto a sus contenidos y argumentos es evidente que los mismos reflejan la literatura apolog&eacute;tica de<\/p>\n<p>1 Ver a George R. Knight, <em>Nuestra identidad: origen y desarrollo<\/em>, El legado adventista, (Doral, Florida: APIA; M&eacute;xico, D. F.: Gema Editores, 2005), 80. Ver tambi&eacute;n la tesis de Sergio Becerra, <em>Racines puritaines de la doctrine du Sabbat adventiste du septi&egrave;me jour: &eacute;tude historique et th&eacute;ologique, <\/em>[Ra&iacute;ces puritanas de la doctrina del s&aacute;bado adventista del s&eacute;ptimo d&iacute;a: estudio hist&oacute;rico y teol&oacute;gico], (Tesis. D.Th. Universit&eacute; Marc Bloch. 2001), que tiene como su tema principal establecer el origen y las caracter&iacute;sticas de la doctrina del s&aacute;bado adventista.<\/p>\n<p>2 Peri&oacute;dico adventista millerita publicado en Portland, Maine, de 1844-1845 por John Pearson, Jr. y Joseph Turner. Cf. Don F. Neufeld, ed., <em>Seventh-day Adventist Encyclopedia<\/em>, 2nd rev. ed., 2 vols., Commentary Reference Series; 10 y 11 (Hagerstown, Maryland: Review and Herald Publishing Association, 1996), 1:713.<\/p>\n<p>3 Thomas M. Preble, <em>A Tract Showing that the Seventh Day Should be Observed as the Sabbath, Instead of the First Day; According to the Commandment, <\/em>(Nashua: Printed by Murray &amp; Kimball, 1845).<\/p>\n<p>los bautistas del s&eacute;ptimo d&iacute;a de la &eacute;poca.<sup>4<\/sup> No se sabe con certidumbre de qui&eacute;n recibe Preble la doctrina del s&aacute;bado.<sup>5<\/sup> En cuanto al contenido en s&iacute;, su originalidad reside en el tono milenarista usado para llamar a la observancia del s&eacute;ptimo d&iacute;a. Es en este contexto que podemos reconocer algunas alusiones nuevas que aparecer&aacute;n en la literatura adventista observadora del s&aacute;bado posterior.<\/p>\n<p>Preble dirige su llamado a los &ldquo;verdaderos hijos de Dios&rdquo;, a quienes plantea este importante tema, porque para &eacute;l es imperativo que los hijos de Dios, &ldquo;especialmente aquellos relacionados con la segunda venida, posean toda la verdad sobre todos los temas&rdquo;.<sup>6<\/sup> Sus destinatarios son los adventistas milleritas, y el est&iacute;mulo para publicarlo radica en la convicci&oacute;n que la doctrina del s&aacute;bado deber&iacute;a formar parte del credo millerita. Siguiendo esta l&iacute;nea de argumentaci&oacute;n, Preble refuerza su llamado apoy&aacute;ndose en la autoridad de William Miller, el fundador del movimiento. Cita algunas declaraciones sabatistas tradicionales (en defensa de la observancia del domingo) que Miller utiliza en su obra <em>Lecture on the Typical Sabbaths and Great Jubilee <\/em><sup>7<\/sup> <em>(Una conferencia sobre los s&aacute;bados tipol&oacute;gicos y el Gran Jubileo)<\/em>. Esta argumentaci&oacute;n es sorprendente ya que Miller nunca fue un observador del s&eacute;ptimo d&iacute;a. Aun as&iacute;, Preble afirma haberse convencido de la importancia del s&eacute;ptimo d&iacute;a influenciado por &ldquo;las ideas del hermano Miller sobre el gran s&aacute;bado [&hellip;] que el s&aacute;bado era una se&ntilde;al de los siete mil a&ntilde;os del mundo&rdquo;.<sup>8<\/sup> Queda claro que la ideolog&iacute;a sabatista del s&eacute;ptimo d&iacute;a y la escatolog&iacute;a millerita se unen en Preble para producir un sabatismo adventista del s&eacute;ptimo d&iacute;a.<\/p>\n<p>A prop&oacute;sito del tratado, el historiador adventista P. Gerald Damsteegt, se&ntilde;ala que &ldquo;una gran parte de la exposici&oacute;n incluye los argumentos bautistas del s&eacute;ptimo d&iacute;a en favor de la observancia del s&aacute;bado, el valor<\/p>\n<p>4 Ver el estudio comparativo del documento con la literatura bautista del s&eacute;ptimo d&iacute;a de la &eacute;poca llevado a cabo en Becerra, <em>Racines puritaines<\/em>, 240-250.<\/p>\n<p>5 Hay tres fuentes posibles: de Rachel Oakes Preston, la bautista del s&eacute;ptimo d&iacute;a que frecuenta la Iglesia adventista de Washington, New Hampshire; de Frederick Wheeler, el pastor de la misma iglesia, luego que &eacute;ste aceptara el s&aacute;bado de Oakes Preston o a trav&eacute;s de un estudio independiente. Es posible que todas estas fuentes tuvieran un impacto sobre &eacute;l ya que Preble era pastor de una iglesia bautista cercana a la iglesia adventista de Washington. Ver David Young, &ldquo;When Adventists Became Sabbath Keepers,&rdquo; <em>Adventist <\/em><em>Heritage<\/em>, 2, 2 (Winter, 1975), 7-10.<\/p>\n<p>6 Preble, <em>A Tract<\/em>, 2, 3.<\/p>\n<p>7 Preble, 3.<\/p>\n<p>8 Thomas M. Preble, Carta, <em>Advent Herald<\/em>, (3 de julio de 1852), 214.<\/p>\n<p>permanente del Dec&aacute;logo para los cristianos y el s&aacute;bado como se&ntilde;al perpetua entre Dios y su pueblo&rdquo;.<sup>9<\/sup> Efectivamente, el s&aacute;bado como se&ntilde;al perpetua,<sup>10<\/sup> la distinci&oacute;n entre el s&aacute;bado de la creaci&oacute;n y los s&aacute;bados jud&iacute;os,<sup>11<\/sup> la instituci&oacute;n del s&aacute;bado en la creaci&oacute;n del mundo,<sup>12<\/sup> la&nbsp; confirmaci&oacute;n de Jes&uacute;s y los ap&oacute;stoles,<sup>13<\/sup> el cambio del s&aacute;bado al domingo por el papado,<sup>14<\/sup> y el cambio del s&aacute;bado al domingo como&nbsp; un cumplimiento de la profec&iacute;a de Daniel 7:25,<sup>15<\/sup> todos parecen ser argumentos bautistas del s&eacute;ptimo d&iacute;a.<sup>16<\/sup> No podemos saber a ciencia cierta en qu&eacute; obra u obras se inspira Preble, ya que no cita ninguna. No obstante, es evidente a la luz del tratado, que Preble hizo suya la perspectiva bautista del s&eacute;ptimo d&iacute;a y la presenta a sus correligionarios adventistas milleritas.<\/p>\n<p>Por otra parte, Preble parece agregar dos elementos originales a su discurso: (1) le da al s&aacute;bado un significado escatol&oacute;gico, y (2) establece una dicotom&iacute;a excluyente entre los observadores del s&aacute;bado &ldquo;de Dios&rdquo; y los observadores del primer d&iacute;a &ldquo;del papa.&rdquo;<sup>17<\/sup> Presentaremos de manera m&aacute;s amplia ambos elementos.<\/p>\n<p>Significado escatol&oacute;gico del s&aacute;bado<\/p>\n<p>Preble sit&uacute;a al s&aacute;bado de lleno en un contexto escatol&oacute;gico. Dice: &ldquo;Creemos que es muy importante para nosotros tener la verdad en todos los temas, en particular respecto a la segunda venida inminente de Cristo; presentar&eacute; algunas reflexiones en torno al s&aacute;bado.&rdquo; Al final del tratado concluye diciendo: &ldquo;Que el Se&ntilde;or nos d&eacute; sabidur&iacute;a, y que nos ayude a observar todos &lsquo;sus mandamientos para que tengamos acceso al &aacute;rbol de la vida&rsquo;, Ap. xxii: 14&rdquo;. Luego agrega una conclusi&oacute;n complementaria: &ldquo;Soy<\/p>\n<p>9 P. Gerard Damsteegt, <em>Toward a Theology of Mission of the Seventh-day Adventist Church<\/em>, (Grand Rapids, Mich.: Eerdmans, 1977), 137.<\/p>\n<p>10 &Eacute;xodo 31:17; Ezequiel 20:12 Preble, <em>Tract<\/em>, 3, 4.<\/p>\n<p>11 Preble, 5.<\/p>\n<p>12&nbsp; Ib&iacute;d., 9.<\/p>\n<p>13&nbsp; Ib&iacute;d., 8.<\/p>\n<p>14&nbsp; Ib&iacute;d., 10.<\/p>\n<p>15&nbsp; Ib&iacute;d., 10.<\/p>\n<p>16 Ver Becerra, 116-130.<\/p>\n<p>17 Preble, 10.<\/p>\n<p>18 Ib&iacute;d., 3.<\/p>\n<p>19 Esta cita es una traducci&oacute;n del texto de Ap. 22:14 seg&uacute;n las versiones de la &eacute;poca en ingl&eacute;s. Lleg&oacute; a ser un texto favorito de los adventistas observadores del s&aacute;bado. La cr&iacute;tica vuestro, esperando cada d&iacute;a pacientemente la esperanza bienaventurada y la gloriosa aparici&oacute;n del gran Dios, y de nuestro Se&ntilde;or Jesucristo&rdquo;.<sup>21<\/sup> En otra parte, refutando &ldquo;la idolatr&iacute;a&rdquo; de los observadores del domingo, concluye con una exhortaci&oacute;n apasionada: &ldquo;Como tenemos todo tipo de motivos por los cuales velar, todos los d&iacute;as, en vista del pronto regreso del Se&ntilde;or que vendr&aacute; y nos llamar&aacute; al juicio, que el lector y el autor OBSERVEN TODOS LOS MANDAMIENTOS DE DIOS, PARA ESTAR LISTOS AQUEL D&Iacute;A. AMEN&rdquo;.<sup>22<\/sup><\/p>\n<p>Es evidente que Preble comprende el s&aacute;bado en un contexto escatol&oacute;gico. Para un adventista millerita que acababa de vivir &ldquo;la gran desilusi&oacute;n del 22 de octubre&rdquo;, pero que cree a&uacute;n en el retorno inminente de Jesucristo, era imperativo encontrar una explicaci&oacute;n a la esperanza chasqueada. Algo hab&iacute;a salido mal, &iquest;ser&iacute;a acaso &eacute;sta la raz&oacute;n? Es posible que Preble haya considerado que la no observancia de todos los mandamientos (en alusi&oacute;n al cuarto que requiere la santificaci&oacute;n del s&aacute;bado) era motivo suficiente para explicar el retraso de la parus&iacute;a. Sent&iacute;a que el pueblo de Dios (los adventistas) deb&iacute;a ser advertido de su obligaci&oacute;n de santificar el s&eacute;ptimo d&iacute;a, un requisito indispensable para la preparaci&oacute;n en vista del juicio final.<\/p>\n<p>M&aacute;s adelante, veremos que para los adventistas observadores del s&aacute;bado<sup>23<\/sup> los elementos salientes de su doctrina del s&aacute;bado son la observancia del s&eacute;ptimo d&iacute;a como preparaci&oacute;n para el Advenimiento, el juicio y la entrada al cielo.<\/p>\n<p>El s&aacute;bado, se&ntilde;al de separaci&oacute;n<\/p>\n<p>Preble afirma que el s&aacute;bado es una se&ntilde;al de separaci&oacute;n. Defiende animadamente su posici&oacute;n diciendo:<\/p>\n<p>As&iacute; vemos el cumplimiento de Dn. vii: 25, el &ldquo;cuerno peque&ntilde;o&rdquo; que cambia&nbsp; &ldquo;los tiempos y la ley.&rdquo; En consecuencia, me parece que todos los que observan el textual contempor&aacute;nea ha eliminado toda referencia a los mandamientos por considerarla incorrecta.<\/p>\n<p>20 Preble, <em>Tract<\/em>, 10.<\/p>\n<p>21 Preble, 10.<\/p>\n<p>22 Preble, 12. May&uacute;sculas en el original.<\/p>\n<p>23 Movimiento que antecede a los adventistas del s&eacute;ptimo d&iacute;a.<\/p>\n<p>primer d&iacute;a de la semana como &ldquo;<em>el s&aacute;bado<\/em>&rdquo; &iexcl;&iexcl;son <em>los observadores del domingo del papa<\/em>!! y<\/p>\n<p>&iexcl;&iexcl;&iexcl;LOS PROFANADORES DEL S&Aacute;BADO DE DIOS!!!<sup>24<\/sup><\/p>\n<p>Este pasaje b&iacute;blico es el &uacute;nico intento de interpretaci&oacute;n prof&eacute;tica de los bautistas del s&eacute;ptimo d&iacute;a. No es sorprendente que Preble lo utilice, porque acent&uacute;a desde el punto de vista de la profec&iacute;a apocal&iacute;ptica qui&eacute;n es el responsable del cambio del d&iacute;a de reposo. Entonces, seg&uacute;n Preble, en un futuro escatol&oacute;gico todos los hombres estar&aacute;n en una posici&oacute;n que les obligar&iacute;a a escoger entre el s&eacute;ptimo d&iacute;a o el primero, Dios o Sat&aacute;n, lealtad o deslealtad; no habr&iacute;a posibilidad de llegar a un compromiso o a evadirse. En la &uacute;ltima parte de su <em>Suplemento<\/em>, declara:<\/p>\n<p>Este mundo pecador siempre se ha opuesto a la verdad, a todos los que la practican y continuar&aacute;n haci&eacute;ndolo en el futuro. Pero personalmente prefiero obedecer a Dios y contar con su aprobaci&oacute;n sobre este punto, y poder gozar finalmente de la tierra nueva, aunque todos los hombres me odien, y en vez de&nbsp; tener una buena reputaci&oacute;n delante de los hombres aqu&iacute; [en la tierra], y perecer en&nbsp; el fin.<sup>25<\/sup><\/p>\n<p>El &ldquo;mundo pecador&rdquo; se opondr&aacute; a la verdad y la odiar&iacute;a, odiando tambi&eacute;n &ldquo;a todos los que la practican&rdquo;. Es indudable que para Preble habr&iacute;a una separaci&oacute;n manifiesta entre el bien y el mal. El s&aacute;bado ser&aacute; la se&ntilde;al de separaci&oacute;n. Este lenguaje que enfatiza una dicotom&iacute;a excluyente llegar&iacute;a a ser t&iacute;pico de los adventistas observadores del s&aacute;bado. Es verdad que esta divisi&oacute;n en dos bandos est&aacute; presente en la literatura bautista del s&eacute;ptimo d&iacute;a, pero no de un modo tan acentuado. Por ejemplo, William H. Black, un te&oacute;logo bautista del s&eacute;ptimo d&iacute;a e ingl&eacute;s declara: &ldquo;La observancia exclusiva del primer d&iacute;a, como un s&aacute;bado, es una profanaci&oacute;n p&uacute;blica del santo mandamiento de Dios&rdquo;.<sup>26<\/sup> Otro ejemplo: el s&aacute;bado &ldquo;llega a ser la se&ntilde;al de separaci&oacute;n entre los adoradores de Jehov&aacute; y los paganos&rdquo;.<sup>27<\/sup><\/p>\n<p>24 Preble, <em>Tract<\/em>, 12. May&uacute;sculas y cursiva en el original.<\/p>\n<p>25 Preble, 12.<\/p>\n<p>26 William H. Black, <em>Doubts on the Authority of what is commonly called the Christian Sabbath, <\/em>Sabbatic Tract, 1, (London: J. C. Beard, 1838), 4.<\/p>\n<p>27 Thomas B. Brown, <em>The Sabbath: Its Moral Nature and Observance<\/em>, Sabbath Tract, 2 (New York: s. n., 1842), 37.<\/p>\n<p>Preble fue un observador del s&aacute;bado durante un per&iacute;odo breve. Renunci&oacute; a &eacute;l al cabo de tres a&ntilde;os.<sup>28<\/sup> Pero su art&iacute;culo y tratado en defensa de la restauraci&oacute;n del s&aacute;bado b&iacute;blico despertaron el inter&eacute;s de adventistas milleritas como Joseph Bates, John N. Andrews y otros. Bates, a su vez, fue determinante en convencer a James y Ellen White de aceptarlo. De este grupo de dirigentes surgir&iacute;a el adventismo observador del s&aacute;bado. El acento escatol&oacute;gico y el pensamiento dicot&oacute;mico excluyente ser&iacute;an las caracter&iacute;sticas centrales de su doctrina del s&aacute;bado.<\/p>\n<p>Las publicaciones de Joseph Bates<\/p>\n<p>Joseph Bates, uno de los fundadores del adventismo del s&eacute;ptimo d&iacute;a, juega un rol central en la formaci&oacute;n de la teolog&iacute;a adventista del s&aacute;bado. Es un hecho reconocido por los historiadores del adventismo. Arthur L. White lo llama &ldquo;el ap&oacute;stol de la verdad del s&aacute;bado&rdquo;.<sup>29<\/sup> LeRoy E. Froom lo categoriza de &ldquo;el heraldo del s&aacute;bado&rdquo;<sup>30<\/sup> y C. Mervyn Maxwell lo llama &ldquo;el padre de la verdad del s&aacute;bado entre los adventistas del s&eacute;ptimo d&iacute;a&rdquo;.<sup>31<\/sup> No hay duda de su rol formador y promotor de la doctrina del s&aacute;bado entre los adventistas del s&eacute;ptimo d&iacute;a. Pero m&aacute;s all&aacute; de su defensa de la observancia del s&aacute;bado, Bates desarrolla una aut&eacute;ntica teolog&iacute;a adventista del s&aacute;bado integrando las doctrinas adventistas del santuario, la segunda venida y el s&aacute;bado.<sup>32<\/sup><\/p>\n<p>Convencido de la importancia del s&aacute;bado, Bates publicar&iacute;a una serie de seis tratados desde 1846 hasta 1849. El s&aacute;bado ser&iacute;a el tema dominante en estas publicaciones. Presentaremos brevemente cada una de ellas&nbsp; se&ntilde;alando de qu&eacute; manera contribuyen en la explicaci&oacute;n de la doctrina del s&aacute;bado desde la perspectiva adventista, durante esta etapa formativa.<\/p>\n<p>28 Thomas M. Preble, <em>The First-Day Sabbath: Clearly Proved by Showing that the Old Covenant, or Ten Commandments, Have Been Changed or Made Complete, in the Christian Dispensation, <\/em>(Buchanan: W.A.C.P. Association, 1867), 9.<\/p>\n<p>29 Arthur L. White, <em>Ellen G. White, <\/em>vol. 1, <em>The Early Years, 1827-1862<\/em>, (Washington,<\/p>\n<ol start=\"284\">\n<li>C.: Review and Herald, 1985), 284.<\/li>\n<\/ol>\n<p>30 LeRoy E. Froom, <em>Movement of Destiny<\/em>, (Washington, D. C.: Review and Herald, 1971), 81.<\/p>\n<p>31 C. Mervyn Maxwell, <em>Tell it to the World: the Story of Seventh-day Adventism,<\/em><\/p>\n<p>(Mountain View, Calif.: Pacific Press, 1982), 76.<\/p>\n<p>32 Knight, <em>Nuestra identidad<\/em>, 80.<\/p>\n<p><strong>The Opening Heavens<\/strong><\/p>\n<p>El primer tratado de Bates, titulado <em>The Opening Heavens, or a Connected View of the Testimony of the Prophets and Apostles, Concerning the Opening Heavens, Compared with Astronomical Observations, and of the Present and Future Location of the New Jerusalem, the Paradise of God <\/em>(Los cielos abri&eacute;ndose, o una perspectiva conectada del testimonio de los profetas y los ap&oacute;stoles, respecto a los cielos abri&eacute;ndose, comparado con observaciones astron&oacute;micas, y del lugar presente y futuro de la Nueva Jerusal&eacute;n, el Para&iacute;so de Dios) fue publicado en agosto de 1846.<sup>33<\/sup> Este largo t&iacute;tulo da una descripci&oacute;n bastante precisa del contenido. Bates afirma all&iacute; la realidad del &ldquo;santuario celestial&rdquo;, y aprovecha para demostrar sus conocimientos de astronom&iacute;a. Trata brevemente el tema del s&aacute;bado diciendo:<\/p>\n<p>Aqu&iacute; quisiera plantear algunas preguntas sobre uno de los m&aacute;s grandes errores que el mundo ha adoptado jam&aacute;s, [error] certificado primeramente por el papa Gregorio en 603 D. C. Hago referencia al cambio del s&aacute;bado de Dios (porque es un enga&ntilde;o llamarlo el s&aacute;bado jud&iacute;o, dado que Jes&uacute;s, nuestro Maestro divino dice que &ldquo;fue hecho para el hombre&rdquo;), y no el primer d&iacute;a de la semana.&rdquo;<sup>34<\/sup><\/p>\n<p>Haciendo alusi&oacute;n al santuario, agrega:<\/p>\n<p>&iquest;Por qu&eacute; todo este costoso atav&iacute;o en la &ldquo;construcci&oacute;n del tabern&aacute;culo y m&aacute;s tarde en el del templo&rdquo;? <em>Respuesta<\/em>: Era para instalar all&iacute; al arca [&hellip;] &iquest;Y qu&eacute; es el arca? Una peque&ntilde;a caja donde se encontraba una reliquia preciosa; los mandamientos de Dios; su testimonio para el hombre [&hellip;] &iquest;Qu&eacute; representan los mandamientos para nosotros? Que aquellos que los observen entrar&aacute;n &ldquo;por las puertas de la ciudad. Ap. 22:14.<sup>35<\/sup><\/p>\n<p>Y contin&uacute;a diciendo:<\/p>\n<p>&iquest;Quiere decir usted que el cuarto mandamiento ha sido abolido? Si es as&iacute;, por favor cite el cap&iacute;tulo y vers&iacute;culo [b&iacute;blico para demostrarlo]. Yo sostengo [que un tal texto] no puede encontrarse entre las tapas de la Biblia [&hellip;] Si no se encuentra, &iquest;por qu&eacute; violar entonces este mandamiento sagrado de Dios y rechazar toda la luz que alumbra vuestra senda?<sup>36<\/sup><\/p>\n<p>33 (New Bedford: Press of Benjamin Lindsey, 1846).<\/p>\n<p>34 Bates, 35.<\/p>\n<p>35 Bates, 36. Cursiva en el original.<\/p>\n<p>36 Ib&iacute;d., 36.<\/p>\n<p>Este es el primer llamado en favor del s&aacute;bado de Bates. Podemos destacar dos elementos distintivos a partir de estas declaraciones. Primero, parece ser que Bates sigue la argumentaci&oacute;n de Preble, incluido su tono escatol&oacute;gico y sus implicaciones. Segundo, aunque Bates no establece expl&iacute;citamente un nexo entre el s&aacute;bado y la nueva doctrina adventista del santuario, si lo hace indirectamente. Este tema del santuario celestial, del arca del pacto y del s&aacute;bado en el cielo ser&aacute; un tema recurrente en Bates y otros autores adventistas observadores del s&aacute;bado.<\/p>\n<p><strong>The Seventh D ay Sabbath, a Perpetual Sign<\/strong><\/p>\n<p>En agosto de 1846 Bates publica su primer tratado consagrado integralmente a la doctrina del s&aacute;bado que lleva por t&iacute;tulo: <em>The Seventh Day Sabbath, a Perpetual Sign, From the Beginnings to the Entering Into the Gates of the Holy City, According to the Commandment <\/em><sup>37<\/sup>(El s&aacute;bado del s&eacute;ptimo d&iacute;a, una se&ntilde;al perpetua, desde los comienzos hasta entrar por las puertas de la Santa Ciudad, de acuerdo al mandamiento). En este tratado distinguimos tres tipos de argumentaciones a favor del s&aacute;bado. Una es b&iacute;blica e hist&oacute;rica, otra gira en torno al tema del &ldquo;restablecimiento de la verdad&rdquo; y la tercera utiliza el mensaje de los tres &aacute;ngeles de Ap 14:6-12 para justificar la importancia del s&aacute;bado en el tiempo del fin.<\/p>\n<p><em>La argumentaci&oacute;n b&iacute;blica e hist&oacute;rica tradicional<\/em><\/p>\n<p>Gran parte del tratado de Bates es consagrado a reiterar los argumentos b&iacute;blicos en favor del s&aacute;bado, en la l&iacute;nea de los puritanos y los bautistas observadores del s&aacute;bado. Por ejemplo, para &eacute;l, el valor permanente del s&aacute;bado radica en que fue instituido por Dios en Ed&eacute;n. Dice: &ldquo;Dios estableci&oacute; el s&eacute;ptimo d&iacute;a en el Para&iacute;so; all&iacute; fue instituido para conmemorar la extraordinaria obra de la creaci&oacute;n&rdquo;.<sup>38<\/sup> Tambi&eacute;n pretende demostrar que el s&aacute;bado es una instituci&oacute;n universal que fue observada por los patriarcas antes de su proclamaci&oacute;n en el Sina&iacute;.<sup>39<\/sup> A la vez intenta demostrar que el s&aacute;bado nunca fue abolido.<sup>40<\/sup> Para reforzar su argumentaci&oacute;n anterior, dedica once p&aacute;ginas a la explicaci&oacute;n del contraste entre la ley moral y la ley ceremonial de las Escrituras. La primera ser&iacute;a permanente y la segunda<\/p>\n<p>37 (New Bedford: Press of Benjamin Lindsey, 1846).<\/p>\n<p>38 Bates, <em>Perpetual Sign<\/em>, 3.<\/p>\n<p>39 Ib&iacute;d., 4-6.<\/p>\n<p>40 Ib&iacute;d., 9-16.<\/p>\n<p>habr&iacute;a sido abolida en la cruz.<sup>41<\/sup> Afirma que Cristo y los ap&oacute;stoles confirmaron la perennidad del s&aacute;bado por medio de su ejemplo y ense&ntilde;anza.<sup>42<\/sup> Las &uacute;ltimas veinti&uacute;n p&aacute;ginas del tratado buscan se&ntilde;alar claramente qui&eacute;n es responsable del cambio del s&aacute;bado al domingo.<sup>43<\/sup> Para Bates es evidente que se trata del &ldquo;cuerno peque&ntilde;o&rdquo; de Dn 7:25 (el papado). Concluye este razonamiento diciendo: &ldquo;Si el argumento b&iacute;blico y el testimonio de la historia son una evidencia fiable, entonces queda claro como un rayo del sol, que el s&aacute;bado del s&eacute;ptimo d&iacute;a es una se&ntilde;al perpetua, todav&iacute;a obligatorio para el hombre, igual que en el pasado.&rdquo;44<\/p>\n<p><em>El acento escatol&oacute;gico<\/em><\/p>\n<p>Bates asocia su perspectiva escatol&oacute;gica del s&aacute;bado a la idea sabatista tradicional seg&uacute;n la cual los mandamientos de Dios son perennes. Como lo mencionamos antes, uno de sus textos favoritos es Ap 22:14. Las versiones conocidas del texto ingl&eacute;s de la &eacute;poca apoyan su interpretaci&oacute;n. Bates la usa por primera vez en la portada de su tratado en los siguientes t&eacute;rminos: &ldquo;Bienaventurados son los que observan los mandamientos, para que tengan acceso al &aacute;rbol de la vida, y entren por las puertas en la ciudad&rdquo;. La cr&iacute;tica textual establece m&aacute;s tarde que el pasaje b&iacute;blico hace referencia no a los mandamientos, sino al lavamiento de las ropas de los santos, como condici&oacute;n de acceso a la Santa Ciudad y al &aacute;rbol de la vida. Bates continua diciendo: &ldquo;Recordad que la observancia de los mandamientos es la &uacute;nica gu&iacute;a fiel que nos conducir&aacute; a las puertas de la ciudad&rdquo;.<sup>45<\/sup> M&aacute;s adelante agrega: &ldquo;El pacto y se&ntilde;al [el s&eacute;ptimo d&iacute;a] es obligatorio para ellos [el pueblo de Dios] hasta que entren por las puertas de la Santa Ciudad. Ap. xx: 14.&rdquo;<sup>46<\/sup> As&iacute;, Bates asocia su comprensi&oacute;n de la doctrina de la salvaci&oacute;n al s&aacute;bado y la escatolog&iacute;a.<\/p>\n<p><em>El restablecimiento de la verdad<\/em><\/p>\n<p>Otra idea que Bates incorpora a su escatolog&iacute;a, y que merece una menci&oacute;n aparte, es el tema del &ldquo;restablecimiento de la verdad&rdquo;. La necesidad de restablecer la verdad b&iacute;blica en la vida y la creencia de la Iglesia fue tambi&eacute;n un motor poderoso en el proceso de formaci&oacute;n del<\/p>\n<p>41 Ib&iacute;d., 16-27.<\/p>\n<p>42 Ib&iacute;d., 32ss.<\/p>\n<p>43 Ib&iacute;d., 27-47.<\/p>\n<p>44 Ib&iacute;d., 42.<\/p>\n<p>45 Bates, <em>Perpetual Sign<\/em>, 40.<\/p>\n<p>46 Ib&iacute;d., 47.<\/p>\n<p>adventismo del s&eacute;ptimo d&iacute;a. En el prefacio de su obra, Bates asocia el &ldquo;restablecimiento de la verdad&rdquo; al s&aacute;bado en los siguientes t&eacute;rminos:<\/p>\n<p>Entre TODAS las cosas que deben ser restablecidas antes de la segunda venida de Jesucristo, comprendo que el s&aacute;bado del <em>s&eacute;ptimo <\/em>d&iacute;a no es el <em>menor <\/em>[de ellos], sabiendo que el poder romano imperial y papal, desde los d&iacute;as de los ap&oacute;stoles, remplaz&oacute; el s&aacute;bado del s&eacute;ptimo d&iacute;a por el del primer d&iacute;a de la semana.47<\/p>\n<p>El restablecimiento de &ldquo;toda&rdquo; la verdad b&iacute;blica antes del fin ser&aacute; un tema que volver&aacute; a surgir a menudo en la literatura adventista observadora del s&aacute;bado.<\/p>\n<p><em>El s&aacute;bado y el mensaje de los tres &aacute;ngeles de Ap 14:6-12<\/em><\/p>\n<p>Paralelamente al tema del restablecimiento de la verdad, Bates es probablemente el primer adventista que asocia el &ldquo;mensaje de los tres &aacute;ngeles&rdquo; de Ap 14:6-12 al s&aacute;bado. Lo dice as&iacute;:<\/p>\n<p>En el cap&iacute;tulo xiv de Ap. [vers&iacute;culos] 6-11, &eacute;l [Juan] vio tres &aacute;ngeles&nbsp; seguirse uno al otro: el primero predicando el Evangelio eterno (la doctrina del segundo advenimiento); el segundo, anunciando la ca&iacute;da de Babilonia; el tercero, llamando al pueblo de Dios a salir de ella ilustrando la terrible destrucci&oacute;n que les espera a&nbsp; todos los que no obedecen. [Juan] ve la separaci&oacute;n y clama, &ldquo;he aqu&iacute; la paciencia de los santos, he aqu&iacute; los que guardan los <em>mandamientos <\/em>de Dios y la fe de Jes&uacute;s.&rdquo; Y esta imagen fue grabada tan profundamente en su esp&iacute;ritu, que al escuchar las palabras del Salvador dici&eacute;ndole &ldquo;he aqu&iacute; vengo pronto y mi recompensa conmigo&rdquo;, parece comprender, y responde a la vez: &ldquo;Bienaventurados los que <em>obedecen <\/em>los mandamientos, porque tendr&aacute;n acceso al &aacute;rbol de la vida, y entrar&aacute;n por las puertas de la ciudad.&rdquo; xxii: 14.48<\/p>\n<p><em>Innovaci&oacute;n<\/em><\/p>\n<p>El tratado aporta una innovaci&oacute;n digna de destacar. Desde el punto de vista de la observancia del s&aacute;bado, Bates propone una hora definida para su comienzo y su fin, la hora 18:00. Esto para ser uniformes en la observancia, en todos los hemisferios, sin importar la estaci&oacute;n del a&ntilde;o y las circunstancias particulares.<sup>49<\/sup> Esta posici&oacute;n se impone en el movimiento debido al prestigio e influencia de Bates, pero provocar&aacute; oposici&oacute;n y debate en el futuro, porque es pragm&aacute;tica y su base b&iacute;blica no es evidente, aunque Bates trata de ofrecerla.<\/p>\n<p>47 Ib&iacute;d., 1. May&uacute;sculas y cursiva en el original.<\/p>\n<p>48 Ib&iacute;d., 24. Cursiva en el original.<\/p>\n<p>49 Ib&iacute;d., 43.<\/p>\n<p><strong>The<\/strong> <strong>Seventh<\/strong> <strong>D ay Sabbath, a Perpetual Sign, edici&oacute;n aum entada de 1847<\/strong><\/p>\n<p>En enero de 1847, Bates publica una segunda edici&oacute;n, revisada y aumentada de su tratado sobre el s&aacute;bado.<sup>50<\/sup> La importancia de esta obra es considerable. Las principales caracter&iacute;sticas de la doctrina adventista del s&aacute;bado surgen en esta peque&ntilde;a obra de sesenta y cuatro p&aacute;ginas. Daremos una presentaci&oacute;n sucinta de las ideas nuevas que presenta Bates.<\/p>\n<p><em>Relaci&oacute;n entre el santuario celestial y el s&aacute;bado<\/em><\/p>\n<p>Bates refuerza su argumentaci&oacute;n a favor de una relaci&oacute;n entre el santuario celestial de la profec&iacute;a y el s&aacute;bado en las siguientes palabras: Dios, buscando instruir a sus hijos honestos y confiados de una manera&nbsp; singular, les muestra espiritualmente por la voz del s&eacute;ptimo &aacute;ngel el arca de su testamento, en el templo de Dios abierto del cielo [Ap.] xi: 10. Estos son los diez mandamientos.51<\/p>\n<p>Lo que impresiona la imaginaci&oacute;n de Bates de esta visi&oacute;n es que &eacute;sta sugiere que el arca del testamento se encuentra en un lugar preeminente en el templo de Dios. Esto significar&iacute;a para &eacute;l que los mandamientos de Dios, el objeto m&aacute;s importante que se encuentra en el arca, guardar&iacute;a su valor hasta el tiempo del fin. Esta &uacute;ltima idea es reforzada al describirse que el arca se encuentra abierta.<sup>52<\/sup><\/p>\n<p><em>La &ldquo;marca de la bestia&rdquo;<\/em><\/p>\n<p>Bates desarrolla su exposici&oacute;n del mensaje del tercer &aacute;ngel de Ap 14:9 y<\/p>\n<ol start=\"11\">\n<li>Se interesa en particular en la expresi&oacute;n &ldquo;la marca de la bestia&rdquo;, que se encuentra tambi&eacute;n en Ap 13:16-17. Par &eacute;l esta marca es la observancia del domingo:<\/li>\n<\/ol>\n<p>&Eacute;l [Juan] describe solamente dos grupos. Vean [Ap.] xiv: 9-11, 12. Uno observa los mandamientos y la fe de Jes&uacute;s. El otro la marca de la bestia. &iquest;C&oacute;mo? [&hellip;] &iquest;No<\/p>\n<p>50 Joseph Bates, <em>A Perpetual Sign<\/em>, (New Bedford: Press of Benjamin Lindsey, 1847).<\/p>\n<p>51 Bates, <em>Perpetual Sign<\/em>, (1847), iii, iv.<\/p>\n<p>52 Esta interpretaci&oacute;n de Ap 11:10 ya es usada de este modo por William Stillman, un comentador bautista del s&eacute;ptimo d&iacute;a. Ver su obra <em>The Sabbath Day, Remember to Keep it Holy<\/em>, (Pawcatuck: s. n., 1843). queda claro que [al observar] el primer d&iacute;a de la semana como un s&aacute;bado o d&iacute;a santo, uno tiene la marca de &ldquo;la bestia [?]&rdquo;.53<\/p>\n<p>Es posible que Bates haya sido el primer adventista en designar a la observancia del domingo como &ldquo;la marca de la bestia&rdquo;.<sup>54<\/sup><\/p>\n<p><em>El s&aacute;bado al centro del conflicto entre Dios y Satan&aacute;s<\/em><\/p>\n<p>Bates sit&uacute;a al s&aacute;bado al centro del conflicto entre Dios y Satan&aacute;s al establecer una conexi&oacute;n entre Ap. 14:6-13 y Ap. 12:17:<\/p>\n<p>Juan muestra m&aacute;s adelante que &eacute;ste [el pueblo de Dios] es un remanente [&hellip;] al cual le hacen la guerra [&hellip;] debido a su observancia de &ldquo;los mandamientos de Dios&nbsp; y la fe de Jes&uacute;s.&rdquo; [Ap.] xii: 17 [&hellip;] &iquest;Por qu&eacute; se persigue a este pueblo al guardar los mandamientos? [&hellip;] Imagino que todo esto debe airar al diablo y su ej&eacute;rcito [&hellip;]&nbsp; que el remanente <em>practique <\/em>lo que &eacute;l cree que es el testimonio de Dios y el testimonio de Jes&uacute;s.55<\/p>\n<p>Es reconocido que el diablo fue y es todav&iacute;a el padre de todos los actos malvados cometidos por la Roma imperial y papal. La historia demuestra sin lugar a duda que el domingo, o primer d&iacute;a, es su s&aacute;bado, observado por la cristiandad [&hellip;] El cuidar&aacute; entonces, de no hacer <em>la guerra <\/em>a nadie salvo a los que observan el santo s&aacute;bado de Dios.56<\/p>\n<p>Queda claro que &eacute;l tendr&aacute; todav&iacute;a un gran conflicto en torno a la restauraci&oacute;n y la observancia del s&eacute;ptimo d&iacute;a, que ser&aacute; vivida por toda alma viviente que entrar&aacute; por las puertas de la ciudad. Es evidente que el diablo hace la guerra a&nbsp; todos aquellos [que observan el s&aacute;bado]. Ved Ap. xii: 17.57<\/p>\n<p>El tema del conflicto entre Dios y Satan&aacute;s estar&aacute; situado en la misma base de la escatolog&iacute;a adventista. Bates emplaza al s&aacute;bado al centro de esta confrontaci&oacute;n c&oacute;smica, d&aacute;ndole una importancia crucial. Otros autores adventistas desarrollar&aacute;n m&aacute;s que Bates la interpretaci&oacute;n de los libros apocal&iacute;pticos de la Escritura, pero el lugar que Bates destina al s&aacute;bado en este contexto escatol&oacute;gico no ser&aacute; cuestionado por nadie.<\/p>\n<p>53 Bates, <em>Perpetual Sign<\/em>, (1847), 59.<\/p>\n<p>54 Los bautistas del s&eacute;ptimo d&iacute;a ya hab&iacute;an afirmado lo mismo. &ldquo;El hombre de pecado <em>cambi&oacute; los tiempos y la ley<\/em>, y los pretendidos amigos de Cristo llevan la marca de la bestia sin ning&uacute;n escr&uacute;pulo.&rdquo; Cursiva en el original. &ldquo;The Midnight Cry,&rdquo; <em>The Sabbath Recorder<\/em>, 1, 16 (10 de octubre de 1844), 62.<\/p>\n<p>55 Bates, <em>Perpetual Sign<\/em>, (1847), 59. Cursiva en el original.<\/p>\n<p>56 Ib&iacute;d., 59. Cursiva en el original.<\/p>\n<p>Bates no es el primero en explicar los t&eacute;rminos &ldquo;remanente&rdquo;, &ldquo;persecuci&oacute;n&rdquo;, &ldquo;prueba&rdquo; y sus equivalentes propios a los libros de Daniel y el Apocalipsis de Juan. La mayor&iacute;a de estos usos ya hab&iacute;an ocurrido en autores adventistas milleritas o bautistas del s&eacute;ptimo d&iacute;a, y a veces en ambos. Por ejemplo, Miller hab&iacute;a dicho: &ldquo;Queda claro que la expresi&oacute;n &lsquo;el resto de su descendencia&rsquo; quiere decir la &uacute;ltima Iglesia &lsquo;que observa los mandamientos de Dios, y guarda el testimonio de Jes&uacute;s&rsquo;.&rdquo;<sup>58<\/sup> El <em>Sabbath Tract <\/em>n&ordm; 1 de los bautistas del s&eacute;ptimo d&iacute;a dice tambi&eacute;n: &ldquo;Admitiendo que el s&aacute;bado del cuarto mandamiento sea todav&iacute;a obligatorio, no hay duda que habr&aacute; un remanente, por lo menos, que lo observar&aacute; de manera meticulosa&rdquo;.<sup>59<\/sup> De este modo, estos t&eacute;rminos ya eran familiares para los adventistas milleritas o los bautistas del s&eacute;ptimo d&iacute;a. No obstante, es Joseph Bates quien los incorpora en el contexto del Apocalipsis de Juan y del s&aacute;bado.<\/p>\n<p><em>La &ldquo;restauraci&oacute;n&rdquo; del s&aacute;bado<\/em><\/p>\n<p>Bates regresa al tema de la restauraci&oacute;n del s&aacute;bado. Esta vez, cita Hch 3:20-21 y particularmente Is 58:12 como base de su argumentaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Ahora que la observancia del s&aacute;bado del s&eacute;ptimo d&iacute;a ha sido anulada por la intervenci&oacute;n de Satan&aacute;s, debe ser restaurada como parte de <em>todas <\/em>las cosas [que deben ser restauradas], seg&uacute;n las palabras de los santos profetas desde la fundaci&oacute;n del mundo, antes que Jes&uacute;s pueda regresar [&hellip;] Vea Hechos iii: 20, 21.<\/p>\n<p>&ldquo;<em>Se reconstruir&aacute; <\/em>gracias a TI las devastaciones del pasado, <em>los fundamentos abandonados de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n<\/em>, t&uacute; los levantar&aacute;s; y te llamar&aacute;n: <em>REPARADOR de brechas<\/em>, el RESTAURADOR de calles para que habiten all&iacute;.&rdquo; Is. 58:12 [&hellip;] observar y restaurar el s&aacute;bado es esta obra especial.60<\/p>\n<p>No podemos enfatizar demasiado cu&aacute;n importante es el tema de la restauraci&oacute;n para los adventistas observadores del s&aacute;bado. Les era indispensable para explicar el no retorno de Cristo el 22 de octubre de 1844. Aparte de la explicaci&oacute;n soteriol&oacute;gica y escatol&oacute;gica que se llevaba a cabo a trav&eacute;s de la doctrina del santuario, el tema de la restauraci&oacute;n de la<\/p>\n<p>58 William Miller, <em>Evidence from the Scriptures &amp; History of the Second Coming of Christ, about the Year 1843, and of His Personal Reign of 1000 Years, <\/em>(Brandon: Vermont Telegraph Office, 1833), 213.<\/p>\n<p>59 [Jabez] Chadwick, <em>Reasons for introducing the Sabbath of the Fourth Commandment to the consideration of the Christian public<\/em>, Sabbath Tract; 1 (New York: [American Sabbath Tract Society], 1842), 4, 7.<\/p>\n<p>60 Bates, <em>Perpetual Sign<\/em>, (1847), 60. May&uacute;sculas y cursiva en el original.<\/p>\n<p>57 Ib&iacute;d., 60<\/p>\n<p>verdad les parec&iacute;a crucial. Era necesario que el proceso de restauraci&oacute;n fuese alcanzado en el &ldquo;remanente&rdquo;, antes que pudiera ocurrir la parus&iacute;a.<\/p>\n<p><em>El s&aacute;bado como &ldquo;verdad presente&rdquo;<\/em><\/p>\n<p>La expresi&oacute;n &ldquo;la verdad presente&rdquo; llega a ser para los adventistas observadores del s&aacute;bado un sin&oacute;nimo de la proclamaci&oacute;n de sus doctrinas. En un sentido reducido, tambi&eacute;n llega a ser un equivalente del s&aacute;bado. Esta expresi&oacute;n fue adoptada como lema del movimiento con mucho &eacute;xito.<sup>61<\/sup> As&iacute; es como James White la utiliza como t&iacute;tulo de su primera publicaci&oacute;n peri&oacute;dica, <em>The Present Truth<\/em>.<\/p>\n<p><em>La salvaci&oacute;n por medio de la observancia de los mandamientos<\/em><\/p>\n<p>Hay un ligero tono que sugiere la observancia de los mandamientos como condici&oacute;n para la salvaci&oacute;n en las exposiciones de Bates. Este acento es un desarrollo del excesivo &eacute;nfasis que le adjudica al s&aacute;bado en su primera edici&oacute;n del tratado sobre el s&aacute;bado. En esta nueva edici&oacute;n dice: &ldquo;Observar los mandamientos salva el alma&rdquo;.<sup>62<\/sup><\/p>\n<p>Si estudiamos la Biblia en relaci&oacute;n con el s&aacute;bado, aprendemos que las advertencias, los juicios y las promesas de Dios se multiplican por diez, en comparaci&oacute;n a los otros nueve mandamientos. &iquest;Cu&aacute;l es el motivo? &iexcl;La observancia del SANTO S&Aacute;BADO DE DIOS SANTIFICA Y SALVA EL ALMA!63<\/p>\n<p>Debemos observar todos [los mandamientos] si queremos ser salvos; y no podemos tampoco ser salvos solamente observando el s&aacute;bado.64<\/p>\n<p>Aparentemente, el deseo de destacar la doctrina del s&aacute;bado y enfatizar su rol de &ldquo;verdad presente&rdquo; conduce a algunos autores adventistas, entre los cuales el primero fue Joseph Bates, hacia una apolog&eacute;tica que parece defender la salvaci&oacute;n por la observancia de los mandamientos. Este modo de presentar la importancia del s&aacute;bado y de los mandamientos conducir&aacute; al adventismo del s&eacute;ptimo d&iacute;a hacia una crisis muy importante en torno a la comprensi&oacute;n del rol de la fe en oposici&oacute;n al de la obediencia, en el proceso<\/p>\n<p>61 Bates usa la expresi&oacute;n siete veces en la segunda edici&oacute;n de su tratado sobre el s&aacute;bado, siempre en relaci&oacute;n con el s&aacute;bado. Ver, Bates, <em>Perpetual Sign<\/em>, (1847), ii, iii, 49, 56, 57.<\/p>\n<p>62 Bates, <em>Perpetual Sign<\/em>, (1847), iii.<\/p>\n<p>63 Ib&iacute;d., 55.<\/p>\n<p>de la salvaci&oacute;n d&eacute;cadas m&aacute;s tarde. Esta crisis estall&oacute; en 1888 y no ser&aacute; resuelta hasta fines del siglo XIX.<sup>65<\/sup><\/p>\n<p>Como lo veremos m&aacute;s tarde, Bates publica todav&iacute;a cinco tratados m&aacute;s entre los cuales el s&aacute;bado ocupa un rol de cierta importancia. No obstante, podemos afirmar que las dos ediciones de <em>The Sabbath, a Perpetual Sign<\/em>, presentan de manera completa la posici&oacute;n de Bates sobre el s&aacute;bado, y que sus ideas llegar&aacute;n a ser el coraz&oacute;n de la doctrina del s&aacute;bado de los adventistas del s&eacute;ptimo d&iacute;a. &iquest;Cu&aacute;l fue el m&aacute;s importante aporte de Bates en esta tem&aacute;tica? Ubica al s&aacute;bado en el contexto de la historia de la salvaci&oacute;n. En otras palabras, como adventista millerita, Bates ve&iacute;a al s&aacute;bado situado al centro mismo de la trama hist&oacute;rica y prof&eacute;tica (en particular Ap 14:9-12, el &ldquo;mensaje del tercer &aacute;ngel&rdquo;). Esta interpretaci&oacute;n les da a los adventistas un rol preponderante en los eventos finales de la historia del mundo. Contribuir&aacute; a otorgarles su auto-comprensi&oacute;n como &ldquo;remanente&rdquo; del tiempo del fin.<\/p>\n<p><strong>Second Advent Waym arks <\/strong><\/p>\n<p>Durante la primavera de 1847, Bates publica un tratado de 80 p&aacute;ginas bajo el t&iacute;tulo de <em>Second Advent Waymarks and High Heaps, or a Connected View of the Fulfillment of Prophecy by God&rsquo;s Peculiar People, From the Year 1840 to 1847<\/em><sup>66<\/sup> (Hitos y puntos salientes del Segundo Advenimiento, o una visualizaci&oacute;n interconectada del cumplimiento de las profec&iacute;as por medio del pueblo escogido de Dios, desde el a&ntilde;o 1840-1847). En esta nueva obra, Bates hace un reconocimiento hist&oacute;rico de la experiencia del movimiento adventista, es decir del millerismo. Su tono revela intenciones apolog&eacute;ticas. Defiende la experiencia adventista millerita y luego la de los adventistas observadores del s&aacute;bado como los verdaderos herederos del adventismo millerita. Las &uacute;ltimas diez p&aacute;ginas del tratado son dedicadas a una exposici&oacute;n de la doctrina del s&aacute;bado. Como ya es habitual en &eacute;l, Bates explica Ap 14:12 (&ldquo;es la hora de la perseverencia de los santos que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jes&uacute;s&rdquo;).<sup>67<\/sup> Ap 22:14 (&ldquo;Bienaventurados los que OBSERVAN los mandamientos de Dios&rdquo;,<sup>68<\/sup> traducci&oacute;n de la King<\/p>\n<p>65 Ver George R. Knight, <em>Angry Saints: Tensions and Possibilities in the Adventist Struggle over Righteousness by Faith<\/em>, (Washington, D. C.: Review and Herald, 1989).<\/p>\n<p>66 (New Bedford: Press of Benjamin Lindsey, 1847).<\/p>\n<p>67 Bates, <em>Waymarks<\/em>, 68-69.<\/p>\n<p>68 Ib&iacute;d., 69.<\/p>\n<p>James Version), y de Ap 11:19 (&ldquo;El templo de Dios en el cielo fue abierto&nbsp; y el arca de la alianza apareci&oacute; en su templo&rdquo;).<sup>69<\/sup> Bates hace impl&iacute;citamente del s&aacute;bado el elemento que separar&iacute;a a los verdaderos creyentes de los falsos, al afirmar que los mandamientos son una condici&oacute;n indispensable para la salvaci&oacute;n.<\/p>\n<p>[El grupo descripto en Ap. 14:12] es el remanente que ser&aacute; salvo de la gran asamblea que proclama la buena nueva [&hellip;] del regreso del Salvador. &ldquo;Bienaventurados los que OBSERVAN los mandamientos, porque&nbsp; tendr&aacute;n derecho al &aacute;rbol de la vida y entrar&aacute;n por las puertas de la ciudad&rdquo;; Ap. xxii: 14. Estas personas ser&aacute;n salvas porque observan los mandamientos de Dios y la fe o testimonio de Jes&uacute;s.70<\/p>\n<p>Cuando Bates hace alusi&oacute;n a los mandamientos, quiere decir el s&aacute;bado, porque s&oacute;lo la observancia del mismo los separa del resto de los adventistas milleritas. Cuando se trata de comprender el rol de los mandamientos en la vida del cristiano, y de los adventistas en particular, dice: [Existen] tres grupos [&hellip;]. El primero, los adventistas nominales; el segundo,&nbsp; los espiritualizantes; el tercero, los que observan los mandamientos de Dios y la fe de Jes&uacute;s. Uno de los tres ser&aacute; salvo; Dios los escucha cuando claman, y dice, yo declarar&eacute; que son mi pueblo y ellos dir&aacute;n que el Se&ntilde;or es su Dios. Los dos otros grupos morir&aacute;n.71<\/p>\n<p>Aqu&iacute; Bates separa a los antiguos adventistas milleritas en tres grupos. Los nominales ser&iacute;an aquellos que hab&iacute;an perdido la fe o que habr&iacute;an abandonado la creencia en la experiencia que gui&oacute; a esperar a Jesucristo para el 22 de octubre de 1844, probablemente adventistas conservadores. Los espiritualizantes ser&iacute;an los que abandonaron la interpretaci&oacute;n literal de las profec&iacute;as por una comprensi&oacute;n aleg&oacute;rica o simb&oacute;lica. Es el grupo entre los cuales hab&iacute;a m&aacute;s reacciones extremas despu&eacute;s del 22 de octubre. Finalmente, Bates incluye a los adventistas observadores del s&aacute;bado. Para &eacute;l, son los &uacute;nicos que observan todos los mandamientos. En la mente de Bates no hay dudas; los observadores del s&aacute;bado son los &uacute;nicos que ser&aacute;n salvos, porque son fieles a Dios en todo.<\/p>\n<p>69 Ib&iacute;d., 72.<\/p>\n<p>70 Ib&iacute;d., May&uacute;sculas en el original.<\/p>\n<p>71 Ib&iacute;d., 79.<\/p>\n<p><strong>A Vindication of the Seventh- day Sabbath<\/strong><\/p>\n<p>En enero de 1848, Bates publica una obra de ciento trece p&aacute;ginas titulada <em>A Vindication of the Seventh-day Sabbath, and the Commandments of God: with a Further History of God&rsquo;s Peculiar People, from 1847 to 1848<\/em><sup>72<\/sup> (Una vindicaci&oacute;n del s&aacute;bado del s&eacute;ptimo d&iacute;a, y los mandamientos de Dios: con una continuaci&oacute;n de la historia del pueblo escogido de Dios, de 1847 a 1848). Bates establece claramente el objetivo de este nuevo tratado en las primeras p&aacute;ginas.<sup>73<\/sup> Sus escritos habr&iacute;an provocado una cierta conmoci&oacute;n, en sus propias palabras.<sup>74<\/sup> Un grupo de adventistas adhiere al s&eacute;ptimo d&iacute;a y otros se oponen a su observancia.<sup>75<\/sup> Este tratado pretende responder a las preguntas surgidas y justificar sus posiciones.<\/p>\n<p>Como en sus otras publicaciones, Bates establece los argumentos b&iacute;blicos en favor del s&aacute;bado: su origen en la creaci&oacute;n; la reforma del s&aacute;bado en los tiempos de Nehem&iacute;as como ejemplo de observancia; el s&aacute;bado, se&ntilde;al y pacto perpetuo, etc. Desde el punto de vista pr&aacute;ctico, defiende siempre la hora 18:00 como hora correcta para comenzar y concluir el s&aacute;bado.<sup>76<\/sup><\/p>\n<p>El tratado contiene otros puntos de inter&eacute;s: recomienda la lectura de un tratado bautista del s&eacute;ptimo d&iacute;a.<sup>77<\/sup> Es evidente que Bates se sirve de la literatura bautista del s&eacute;ptimo d&iacute;a para fortalecer sus argumentos a favor del s&eacute;ptimo d&iacute;a. Anima a que otros adventistas observadores del s&aacute;bado hagan lo mismo. En segundo lugar, incita a que sus hermanos y hermanas en la fe presten atenci&oacute;n a &ldquo;las visiones simples y b&iacute;blicas de Ellen G. Harmon, ahora White&rdquo;.<sup>78<\/sup> James y Ellen White hab&iacute;an aceptado el s&aacute;bado bajo la influencia de Joseph Bates, y Bates a la vez hab&iacute;a terminado por aceptar las visiones de Ellen White, como revelaciones de origen divino. El historiador Godfrey T. Anderson escribe al respecto: &ldquo;Hacia 1847, los tres pioneros dirigentes del adventismo del s&eacute;ptimo d&iacute;a, Joseph Bates, James y Ellen White hab&iacute;an concordado en cuanto a fe y creencia. Trabajaron de<\/p>\n<p>72 (New Bedford: Press of Benjamin Lindsey, 1848).<\/p>\n<p>73 Bates, <em>Vindication<\/em>, 3-7.<\/p>\n<p>74 Ib&iacute;d., 3.<\/p>\n<p>75 Ib&iacute;d., 3, 4.<\/p>\n<p>76 Ib&iacute;d., 80-82.<\/p>\n<p>77 Ib&iacute;d., 61.<\/p>\n<p>78 Ib&iacute;d., 97 nota 3.<\/p>\n<p>manera estrecha y de modo eficaz durante muchos a&ntilde;os&rdquo;.<sup>79<\/sup> En tercer lugar, Bates explica el simbolismo del &ldquo;sello de Dios&rdquo; de Ap 7 colocado sobre la frente de los servidores de Dios,<sup>80<\/sup> interpret&aacute;ndolo como el desarrollo del car&aacute;cter cristiano. Tambi&eacute;n asocia este proceso a la purificaci&oacute;n del santuario celestial.<\/p>\n<p>[&hellip;] este sellamiento simultaneo de los 144.000 mostrar&aacute; tal desarrollo del car&aacute;cter cristiano en sus vidas y frentes (o rostros) que se percibir&aacute; claramente que Jes&uacute;s los ha redimido de <em>toda <\/em>iniquidad, purificando &ldquo;para s&iacute;, un <em>pueblo distinto <\/em>CELOSO POR LAS BUENAS OBRAS [&hellip;] Entonces, comprendo que este proceso de sellamiento se lleva a cabo en la manada peque&ntilde;a, progresando de acuerdo con el desarrollo particular de los &uacute;ltimos ocho a&ntilde;os de su experiencia, y ser&aacute; completado y aprobado por Dios en el tiempo de angustia de Daniel y de&nbsp; Jacob, [&hellip;] entonces su expiaci&oacute;n ser&aacute; concluida [y] el santuario ser&aacute; purificado.81<\/p>\n<p>La manada peque&ntilde;a de la profec&iacute;a es otra met&aacute;fora para se&ntilde;alar al movimiento adventista observador del s&aacute;bado.<\/p>\n<p><strong>A Seal of the L iv ing God<\/strong><\/p>\n<p>El &uacute;ltimo tratado de importancia escrito por Bates fue publicado en enero de 1849. Su t&iacute;tulo es <em>A Seal of the Living God, a Hundred Forty-four Thousand of the Servants of God Being Sealed, in 1849<\/em><sup>82<\/sup> (Un sello del Dios Vivo, ciento cuarenta y cuatro mil de los siervos de Dios est&aacute;n siendo sellados en 1849). Esta obra de setenta y dos p&aacute;ginas es un reflejo del consenso doctrinal al cual estaban llegando los adventistas observadores del s&aacute;bado. El a&ntilde;o 1848 hab&iacute;a sido el a&ntilde;o de las <em>Bible Conferences<\/em>, tambi&eacute;n llamadas las <em>Sabbath Bible Conferences<\/em>, que fueron una serie de siete reuniones b&iacute;blicas en las cuales Joseph Bates, James y Ellen White y otros ense&ntilde;aron las nuevas interpretaciones b&iacute;blicas de los observadores del s&aacute;bado a otros adventistas interesados en sus explicaciones. El &uacute;ltimo encuentro fue reservado al estudio y profundizaci&oacute;n de doctrinas entre los dirigentes. Seg&uacute;n el historiador C. Mervyn Maxwell, fue &ldquo;una ocasi&oacute;n de investigar y descubrir<\/p>\n<p>79 Eric Anderson, &ldquo;The Millerite Use of Prophecy: a Case Study of Striking Fulfillment,&rdquo; <em>The Disappointed : Millerism and Millenarianism in the nineteenth century<\/em>, ed. by Ronald L. Numbres and Jonathan M. Butler ; ill. James R. Nix, (Knoxville, Tenn.: The University of Tennessee, 1993), 63.<\/p>\n<p>80 Ap 7:3.<\/p>\n<p>81 Bates, <em>Vindication<\/em>, 96. May&uacute;sculas y cursiva en el original.<\/p>\n<p>82 (New Bedford: Press of Benjamin Lindsey, 1849).<\/p>\n<p>(gracias a una visi&oacute;n de Ellen White) la nueva luz seg&uacute;n la cual el sello de Dios (Ap 7:1-3) es el s&aacute;bado&rdquo;.<sup>83<\/sup><\/p>\n<p>Como puede deducirse a partir de su t&iacute;tulo, el tema central de la obra es &ldquo;el sello del Dios viviente&rdquo; de Ap 7 y el s&eacute;ptimo d&iacute;a.<sup>84<\/sup> El s&aacute;bado, &ldquo;esa se&ntilde;al perpetua entre Dios y su pueblo&rdquo;,<sup>85<\/sup> ser&iacute;a el sello. Todos los rescatados deber&aacute;n poseer el sello del Dios Vivo. &iexcl;Adventistas, observen el s&aacute;bado del s&eacute;ptimo d&iacute;a! Este es el llamado del tratado.<sup>86<\/sup> Paralelamente, el s&eacute;ptimo d&iacute;a es asociado a la doctrina de la &ldquo;puerta cerrada&rdquo;, ambas son consideradas &ldquo;verdad presente&rdquo;.<sup>87<\/sup> Bates dice por ejemplo: &ldquo;La puerta cerrada y el s&aacute;bado son las dos principales marcas por las cuales ellos [los observadores del s&aacute;bado] son conocidos&rdquo;.<sup>88&nbsp;<\/sup>&iquest;Qu&eacute; es la doctrina de la &ldquo;puerta cerrada,&rdquo; y cu&aacute;l fue su importancia para el adventismo observador del s&aacute;bado? La respuesta a esta pregunta todav&iacute;a es el objeto de un debate animado entre los historiadores adventistas motivada principalmente por la duda si Ellen White la apoy&oacute; o no.<sup>89<\/sup> Para las necesidades de esta investigaci&oacute;n simplemente diremos que esta doctrina fue una interpretaci&oacute;n de la mayor&iacute;a de los adventistas milleritas, que es abandonada r&aacute;pidamente por los grupos m&aacute;s conservadores. Usando las im&aacute;genes de la par&aacute;bola de las bodas y la espera 83&nbsp; [C. Mervyn Maxwell], &ldquo;1848 Sabbath and Sanctuary Conferences,&rdquo; <em>Source Book for the Development of Seventh-day Adventist Theology, <\/em>C. Mervyn Maxwell y P. Gerard Damsteegt, eds., rev. ed., (Berrien Springs, Mich.: s. n., 1989), 326.<\/p>\n<p>84 Bates, <em>Seal<\/em>, 17, 18, 24.<\/p>\n<p>85 Ex 31:13, 17.<\/p>\n<p>86 Bates, <em>Seal<\/em>, 96-97.<\/p>\n<p>87&nbsp; Ib&iacute;d., 57.<\/p>\n<p>88&nbsp; Ib&iacute;d., 56.<\/p>\n<p>89&nbsp; Aunque esta doctrina fue abandonada algunos a&ntilde;os despu&eacute;s de haber sido formulada&nbsp;&nbsp; y apoyada, el debate contempor&aacute;neo est&aacute; animado principalmente por el inter&eacute;s en saber&nbsp;&nbsp;&nbsp; si Ellen G. White dio o no su apoyo a esta doctrina. Ver por ejemplo a Francis D.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Nichol, <em>Ellen G. White and Her Critics<\/em>, (Washington, D. C.: Review and Herald, 1951), 161-252; &nbsp;George &nbsp;I. &nbsp;Butler, &nbsp;&ldquo;Advent &nbsp;Experience,&rdquo; &nbsp;<em>Review &nbsp;and &nbsp;Herald<\/em>, &nbsp;serie &nbsp;de &nbsp;diez art&iacute;culos publicados en 1885, compilados y publicados por el Ellen G. White Estate en&nbsp;&nbsp; <em>The &ldquo;Shut Door&rdquo; Documents<\/em>, Robert W. Olsen, comp., (Washington, D. C.: Ellen G. White Estate, 1982); Arthur L. White, <em>Ellen G. White and the Shut Door <\/em>Question, (Washington, D. C.: Ellen G. White Estate, 1982); Ingemar Lind&eacute;n, <em>1844 and the Shut <\/em><em>Door Problem<\/em>, (Uppsala: s. n., 1982); Rolf J. Poehler, &ldquo;Adventism and 1844: Shut Door or Open Mind?,&rdquo; <em>Spectrum <\/em>19, 1 (Agosto de 1988), 58-60; (este art&iacute;culo es una cr&iacute;tica de la obra de Lind&eacute;n). Para una explicaci&oacute;n detallada del problema ver a&nbsp; Arthur&nbsp; W.&nbsp; Spalding, <em>Origin and History of Seventh-day Adventists, <\/em>3 vols., (Washington, D. C.: Review and Herald, [1961-1962]), 1: 153-170. del esposo de Mt 25, consiste en afirmar que Dios hab&iacute;a cerrado la puerta de la gracia a todos los que hab&iacute;an rechazado la predicaci&oacute;n de William Miller. El resultado fue que durante una docena de a&ntilde;os los observadores del s&aacute;bado no hicieron proselitismo fuera de los c&iacute;rculos adventistas. Cre&iacute;an que deb&iacute;an ser pacientes y esperar, anim&aacute;ndose mutuamente, porque Cristo estaba a las puertas. Esta interpretaci&oacute;n fue abandonada gradualmente y reemplazada por una actitud positiva hacia las misiones en general. La apolog&eacute;tica adventista de la &eacute;poca justifica la nueva postura llam&aacute;ndola la doctrina de la &ldquo;puerta abierta&rdquo;. Esta explicaci&oacute;n, relacionada con la doctrina del santuario celestial, afirmaba que en vista que Cristo hab&iacute;a abierto el acceso al lugar sant&iacute;simo del santuario celestial para todos (despu&eacute;s del 22 de octubre de 1844) por medio de su intercesi&oacute;n delante del Padre, la iglesia tambi&eacute;n deb&iacute;a ampliar su proclamaci&oacute;n del evangelio a todo el mundo. El s&aacute;bado adquiere un lugar destacado en este nuevo per&iacute;odo de intercesi&oacute;n antes de la parus&iacute;a, porque es considerado m&aacute;s que nunca una prueba de lealtad a Dios.<sup>90&nbsp;<\/sup>En l&iacute;nea con sus obras precedentes, Bates repite las ideas del &ldquo;restablecimiento del s&aacute;bado,&rdquo; seg&uacute;n Is 58:12-14,<sup>91<\/sup> la teolog&iacute;a del santuario,<sup>92<\/sup> y la santificaci&oacute;n &ldquo;por la observancia de su [de Dios]&nbsp; s&aacute;bado&rdquo;.<sup>93<\/sup><\/p>\n<p><strong>Conclusi&oacute;n<\/strong><\/p>\n<p>Cuentan que un evangelista adventista del s&eacute;ptimo d&iacute;a dictaba una serie de conferencias en Inglaterra a fines del siglo XIX, a las cuales asist&iacute;a un bautista del s&eacute;ptimo d&iacute;a. Luego de escuchar la explicaci&oacute;n de la doctrina del s&aacute;bado en el contexto del tiempo del fin, este opin&oacute; en voz baja: &ldquo;Yo creo en el s&aacute;bado pero sin cuernos ni pezu&ntilde;as&rdquo; haciendo alusi&oacute;n a la manera de ense&ntilde;ar el s&aacute;bado de los adventistas, integr&aacute;ndolo a su explicaci&oacute;n de las profec&iacute;as apocal&iacute;pticas de Daniel y el Apocalipsis de Juan. Esto es exactamente lo que hacen los fundadores del adventismo observador del s&aacute;bado, situar al s&aacute;bado en un contexto presente y futuro, integr&aacute;ndolo a su escatolog&iacute;a. Le da una relevancia y fuerza que nunca tuvo 90 Ver la descripci&oacute;n de la visi&oacute;n de Ellen G. White del 24 de marzo de 1849 en <em>The Present Truth<\/em>, (agosto de 1849), 21, 22; tambi&eacute;n en <em>The Advent Review, Extra <\/em>(septiembre de 1850), 3. Ver tambi&eacute;n la explicaci&oacute;n que da Knight en <em>Nuestra identidad<\/em>, 65-68.<\/p>\n<p>91 Bates, <em>Seal<\/em>, 23.<\/p>\n<p>92&nbsp; Ib&iacute;d., 38.<\/p>\n<p>93&nbsp; Ib&iacute;d., 64.<\/p>\n<p>en la proclamaci&oacute;n de los bautistas del s&eacute;ptimo d&iacute;a. Es el gran aporte adventista, tarea iniciada por Thomas M. Preble y Joseph Bates.<\/p>\n<p>Podemos sintetizar el aporte de Preble y Bates a la formaci&oacute;n de la doctrina del s&aacute;bado adventista en dos puntos generales. Ayudan a responder a la pregunta &iquest;por qu&eacute; es adoptado el s&aacute;bado en los c&iacute;rculos adventistas del siglo XIX? Tambi&eacute;n contribuye a comprender por qu&eacute; toma las caracter&iacute;sticas doctrinales que le son propias.<\/p>\n<p><em>Significado escatol&oacute;gico del s&aacute;bado<\/em><\/p>\n<p>Preble y Bates le otorgan una perspectiva escatol&oacute;gica a la necesidad de regresar a la observancia del s&aacute;bado. Es indispensable porque forma parte del regreso a la observancia de toda la verdad, una condici&oacute;n requerida para que Cristo regrese. Tambi&eacute;n es parte del proceso restaurador del s&aacute;bado que se dar&aacute; en el tiempo del fin. Forma parte de la preparaci&oacute;n para el cielo, por lo tanto es &ldquo;verdad presente&rdquo;.<\/p>\n<p><em>El s&aacute;bado como se&ntilde;al de separaci&oacute;n<\/em><\/p>\n<p>En los escritos de Preble y Bates, el s&aacute;bado adquiere caracter&iacute;sticas divisorias excluyentes, separando a los cristianos en observadores del s&eacute;ptimo d&iacute;a de los del primer d&iacute;a. La observancia del s&aacute;bado ser&aacute; una caracter&iacute;stica del remanente fiel del tiempo del fin. Es el elemento separador al ser el sello de Dios, en oposici&oacute;n a la marca de la bestia, la identificaci&oacute;n de los rebeldes a Dios. Est&aacute; al centro de la trama hist&oacute;rico- prof&eacute;tica jugando un rol determinante en los eventos finales de la historia del mundo.<\/p>\n<p>Finalmente podr&iacute;amos preguntarnos si hay excesos en la manera como Preble y Bates abordan la doctrina del s&aacute;bado. Sin duda que los hay. El tono apolog&eacute;tico y dicot&oacute;mico favorece el exclusivismo religioso. No es lo que buscan, pero es uno de los resultados posibles si &eacute;ste llega a ser el principal &eacute;nfasis. Tambi&eacute;n notamos en Bates una tendencia a la salvaci&oacute;n por la obediencia de los mandamientos. Este es un elemento que ser&aacute; parte de la soteriolog&iacute;a adventista del siglo XIX. Durante un per&iacute;odo de cuarenta a&ntilde;os se comprende y ense&ntilde;a que el sacrificio de Cristo es necesario para lavar los pecados anteriores a la conversi&oacute;n, pero que luego del bautismo cada cristiano es responsable de asegurar su salvaci&oacute;n por medio de la obediencia perfecta a la ley. Esta comprensi&oacute;n conducir&aacute; a una crisis extraordinaria en la d&eacute;cada de 1880.<\/p>\n<p>En cuanto a las virtudes de la doctrina adventista del s&aacute;bado podemos destacar dos elementos salientes: en primer lugar, hace de la observancia del s&eacute;ptimo d&iacute;a una pr&aacute;ctica actual y muy significativa. En segundo lugar, transforma al s&aacute;bado en un elemento imprescindible de la identidad adventista, en pie de igualdad a la esperanza en el advenimiento. Queda por desarrollar una aut&eacute;ntica teolog&iacute;a del s&aacute;bado que sea m&aacute;s equilibrada en cuanto a sus beneficios en la vida del cristiano, de la iglesia y de la misi&oacute;n. Es algo que ocurrir&aacute; en el transcurso del siglo XX.<\/p>\n<p>Este art&iacute;culo fue extra&iacute;do de la Revista Davar Logos<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/deptos.adventistas.org\/ministerial\/portal-pastor\/es\/articulos\/LOS%20ELEMENTOS%20ESCATOL%C3%93GICOS%20DE%20LA%20DOCTRINA%20DEL%20S%C3%81BADO.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Descargar em PDF<\/a><\/p>\n<\/body><\/html>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LOS ELEMENTOS ESCATOL&Oacute;GICOS DE LA DOCTRINA&nbsp;DEL S&Aacute;BADO ADVENTISTA Sergio Becerra &nbsp; Resumen: El presente trabajo analiza los documentos publicados por Thomas M.&nbsp; Preble&nbsp; y Joseph Bates entre 1845-1849. 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