{"id":5610,"date":"2021-07-20T12:23:06","date_gmt":"2021-07-20T12:23:06","guid":{"rendered":"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/?p=5610"},"modified":"2021-07-20T12:23:43","modified_gmt":"2021-07-20T12:23:43","slug":"salmo-23-el-senor-es-mi-pastor-nada-me-faltara","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/salmo-23-el-senor-es-mi-pastor-nada-me-faltara\/","title":{"rendered":"Salmo 23 &#8211; El Se\u00f1or es mi Pastor, nada me faltar\u00e1&#8230;"},"content":{"rendered":"<style type=\"text\/css\"><\/style><!DOCTYPE html PUBLIC \"-\/\/W3C\/\/DTD HTML 4.0 Transitional\/\/EN\" \"http:\/\/www.w3.org\/TR\/REC-html40\/loose.dtd\">\n<html><body><p><b>Salmo 23 &ndash; El Se&ntilde;or es mi Pastor, nada me faltar&aacute;&hellip;<\/b><\/p>\n<p><b>Charles L. Allen<\/b><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/drive.google.com\/file\/d\/17B6Pf79pSOB1FR6xuD3OEsq9KVzWRSj9\/view?usp=sharing\">PDF<\/a><\/p>\n<ol>\n<li><b> Una f&oacute;rmula para el pensamiento.<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"><br>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Un pastor recibi&oacute; la visita de un hombre que admira much&iacute;simo. Hab&iacute;a comenzado a trabajar en cierta empresa, muchos a&ntilde;os atr&aacute;s, ejerciendo una funci&oacute;n inferior, pero con muchos deseos de vencer. Hab&iacute;a sido dotado de muchas habilidades, y de una gran energ&iacute;a, y le dio un buen uso. Hoy, ese hombre es el presidente de la compa&ntilde;&iacute;a, y posee todo lo que el cargo representa.<\/span><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Sin embargo, durante la trayectoria que lo llevar&iacute;a a esta posici&oacute;n, &eacute;l no obtuvo felicidad personal. Se volvi&oacute; nervioso, tenso, preocupado, enfermizo. Uno de sus m&eacute;dicos le sugiri&oacute; que buscara a un pastor.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&nbsp;Convers&oacute; junto con el pastor sobre los remedios que le hab&iacute;an recetado y que hab&iacute;a tomado. Despu&eacute;s, el pastor tom&oacute; una hoja de papel y le dio su receta: leer el Salmo 23 cinco veces por d&iacute;a durante una semana. Le dijo que lo cumpliera exactamente como se lo hab&iacute;a indicado. Primero, deber&iacute;a leerlo por la ma&ntilde;ana al despertarse, con detenimiento, meditando bien en las palabras, y con esp&iacute;ritu de oraci&oacute;n. Tambi&eacute;n lo leer&iacute;a despu&eacute;s del desayuno, del mismo modo. Lo leer&iacute;a despu&eacute;s del almuerzo, y nuevamente despu&eacute;s de cenar, y finalmente antes de dormir.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La lectura no pod&iacute;a ser r&aacute;pida, apresurada. Tendr&iacute;a que detenerse en cada frase, y dejar que la mente se embebiera bien del significado de cada una. El pastor le asegur&oacute; que en una semana las cosas cambiar&iacute;an.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Esto puede parecer demasiado sencillo, pero en realidad no lo es. El Salmo 23 es uno de los textos de prosas m&aacute;s poderosos que existen, obra maravillas en el coraz&oacute;n de cualquiera. Yo ya le indiqu&eacute; el estudio a varias personas, y todos los que lo hicieron obtuvieron buenos resultados. Puede cambiar toda una vida en siete d&iacute;as.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cierto hombre dijo que no ten&iacute;a tiempo para leerlo durante el d&iacute;a, por eso leer&iacute;a las cinco veces por la ma&ntilde;ana. Sin embargo, si un m&eacute;dico le recetara un remedio para tomarlo despu&eacute;s de las comidas, de tantas en tantas horas, ni &eacute;l ni nadie, en sano juicio, tomar&iacute;a todas las dosis de una vez.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Algunas personas me dijeron que despu&eacute;s de dos o tres d&iacute;as de meditaci&oacute;n, creen que ya lo conocen bien, y no lo leen m&aacute;s; solo se detienen a meditar en &eacute;l durante el d&iacute;a. Esto no resuelve el problema. Para obtener buenos resultados, el estudio necesita hacerse de la manera indicada.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El fil&oacute;sofo Ralph Waldo Emerson dijo: &ldquo;El hombre es lo que piensa constantemente&rdquo;. Marco Aurelio afirm&oacute;: &ldquo;La vida del hombre es lo que sus pensamientos hacen&rdquo;. Norman Vincent Peale: &ldquo;Cambie sus pensamientos y cambiar&aacute; su mundo&rdquo;. Y la Biblia ense&ntilde;a: &ldquo;Porque cu&aacute;l es su pensamiento en su coraz&oacute;n, tal es &eacute;l&rdquo; (Prov. 23:7).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El Salmo 23 es una f&oacute;rmula por la cual podemos modelar nuestro pensamiento. Cuando saturamos la mente con las verdades que encontramos en ella, adquirimos un modo nuevo de pensar, una nueva forma de vida. El salmo no es muy largo. Cualquiera puede memorizarlo con facilidad en poco tiempo. Y en realidad muchas personas lo saben de memoria. Sin embargo, el poder de este salmo no est&aacute; en memorizar las palabras, sino en meditar en los pensamientos que contiene.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El valor de este texto est&aacute; en el hecho de que representa una visi&oacute;n positiva de la vida, una visi&oacute;n de esperanza y llena de fe. Creemos que fue escrito por David, el mismo David que tuvo un cap&iacute;tulo negro en su pasado, un cap&iacute;tulo de pecado y de derrota. Sin embargo, &eacute;l no perdi&oacute; tiempo lament&aacute;ndose, remedi&oacute; el hecho.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Aqu&iacute;, el Rey David est&aacute; animado por el mismo esp&iacute;ritu que llev&oacute; al ap&oacute;stol Pablo a escribir: &ldquo;[&hellip; <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">olvidando ciertamente lo que queda atr&aacute;s, y extendi&eacute;ndome a lo que est&aacute; delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jes&uacute;s&rdquo; (Fil. 3:13, 14), o el mismo esp&iacute;ritu que dominaba al Se&ntilde;or cuando dijo: &ldquo;Ni yo te condeno; vete y no peques m&aacute;s&rdquo; (Juan 8:11).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">L&eacute;alo como se indic&oacute;. Dentro de siete d&iacute;as, usted tendr&aacute; un modo nuevo y valioso de pensar, que estar&aacute; firmemente arraigado en su mente, obrar&aacute; cambios maravillosos en su l&iacute;nea de razonamiento y le dar&aacute; una vida nueva.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"2\">\n<li><b> El Se&ntilde;or es mi pastor; nada me faltar&aacute;.&nbsp;<\/b><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Despu&eacute;s de la Segunda Guerra Mundial, los ej&eacute;rcitos aliados recogieron a miles de ni&ntilde;os sin hogar y hambrientos, y los llevaron a alojamientos especiales. All&iacute; esos ni&ntilde;os fueron alimentados y tratados. Sin embargo, por la noche no pod&iacute;an dormir bien. Parec&iacute;an siempre inquietos y temerosos.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por fin, un psic&oacute;logo descubri&oacute; la raz&oacute;n del problema y c&oacute;mo solucionarlo; se trataba de inseguridad. Entonces, decidieron que, cuando los ni&ntilde;os fueran a dormir, recibir&iacute;an una rodaja de pan para sostener. Ese pedazo de pan no era para que lo comieran; solo deb&iacute;an sostenerlo. Si demostraban el deseo de comerlo, deb&iacute;an recibir otra rodaja de pan, pero no pod&iacute;an comerla.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El pedazo de pan produjo resultados milagrosos. Los ni&ntilde;os dorm&iacute;an con la seguridad subconsciente de que tendr&iacute;an algo para comer al d&iacute;a siguiente. Eso les proporcionaba un sue&ntilde;o tranquilo y en calma.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En el Salmo 23, David habla de la presencia de este sentimiento de seguridad en el coraz&oacute;n de la oveja, cuando dijo: &ldquo;Jehov&aacute; es mi pastor, nada me faltar&aacute;&rdquo;. La oveja sabe por instinto que el pastor tiene reservas para alimentarlos al d&iacute;a siguiente, pues si tiene provisiones para hoy, tendr&aacute; para el futuro tambi&eacute;n. Entonces se acuesta tranquilamente, teniendo en la mano, hablando figuradamente, un pedazo de pan.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Como vemos, este salmo no comienza con un pedido, sino con una declaraci&oacute;n sencilla de un hecho: &ldquo;Jehov&aacute; es mi pastor, nada me faltar&aacute;&rdquo; No necesitamos suplicar bendiciones a Dios.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Roy Smith ya lo dijo (y otros pensadores cristianos tambi&eacute;n): &ldquo;Dios tiene las provisiones necesarias para atender nuestras necesidades, tiene preparadas provisiones antes de que tengamos necesidad de ellas&rdquo;. Antes de que comenz&aacute;ramos a sentir fr&iacute;o, Dios ya hab&iacute;a reservado petr&oacute;leo, carb&oacute;n y gas en el subsuelo para que pudi&eacute;ramos calentarnos. Ya sab&iacute;a que sentir&iacute;amos hambre, y por eso, antes de crear al hombre, Dios prepar&oacute; la tierra f&eacute;rtil y puso la vida dentro de cada semilla. &ldquo;vuestro Padre sabe de qu&eacute; cosas ten&eacute;is necesidad, antes que vosotros le pid&aacute;is&rdquo;, dijo Jes&uacute;s (Mat. 6:8).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La mayor parte de nuestras preocupaciones es por el d&iacute;a de ma&ntilde;ana, como sucedi&oacute; a las mujeres que se encaminaban al sepulcro de Cristo. Ellas no pudieron apreciar las bellezas de ese sol matinal y de las flores que bordeaban el camino. Estaban preocupadas con la cuesti&oacute;n de qui&eacute;n les correr&iacute;a la piedra de la puerta del sepulcro. Al llegar all&aacute;, vieron que ya estaba corrida.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En el otro pasaje (Sal. 37:25), vemos el comentario de David: &ldquo;Joven fui, y he envejecido, y no he visto justo desamparado, ni su descendencia que mendigue pan&rdquo;. Pensando bien, yo tampoco, &iquest;y usted?<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Toda especie de vida viene de Dios. Esto incluye mi vida tambi&eacute;n. Dios cuida de las aves del cielo y de la hierba en el campo. Y Jes&uacute;s nos pide que notemos que, si Dios hace tanto por un simple p&aacute;jaro y por una flor silvestre, cu&aacute;nto m&aacute;s har&aacute; por nosotros (Mat. 6:25, 34).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El ap&oacute;stol Pablo dijo lo siguiente: &ldquo;Mi Dios, pues, suplir&aacute; todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jes&uacute;s&rdquo; (Fil. 4:19). David expresa la misma idea aqu&iacute; en este vers&iacute;culo: &ldquo;Jehov&aacute; es mi pastor, nada me faltar&aacute;&rdquo;. Si creemos esto podremos trabajar y vivir hoy sin preocuparnos por el ma&ntilde;ana.<\/span><\/p>\n<ol start=\"3\">\n<li><span style=\"font-weight: 400;\"><br>\n<\/span><b> En lugares de delicados pastos me har&aacute; descansar<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"><br>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Cierta ma&ntilde;ana, un pastor, mientras se preparaba para comenzar otro d&iacute;a completo de trabajo sinti&oacute; un dolor en la espalda. Mencion&oacute; el hecho a su esposa, seguro de que la incomodidad era pasajera. Sin embargo, ella le insisti&oacute; que consultara a un m&eacute;dico. Este le orden&oacute; su internaci&oacute;n inmediata.<\/span><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No se sinti&oacute; feliz de estar en el hospital. No ten&iacute;a tiempo que desperdiciar, no pod&iacute;a quedarse en cama. La agenda estaba repleta de anotaciones de actividades, pero el m&eacute;dico le dijo que cancelara todos los compromisos que hab&iacute;a hecho para los pr&oacute;ximos 30 d&iacute;as. Recibi&oacute; la visita de un querido amigo suyo, tambi&eacute;n pastor, quien le dijo: &ldquo;Charles, quiero recordarte solo una cosa: &ldquo;[&Eacute;l] me har&aacute; descansar&hellip;&rdquo;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mucho despu&eacute;s que termin&oacute; la visita y haber salido, el pastor todav&iacute;a estaba all&iacute;, acostado, pensando en el Salmo 23. Record&oacute; c&oacute;mo el pastor oriental sale con las ovejas al campo a las cuatro de la ma&ntilde;ana. Mientras pastan, est&aacute;n siempre en movimiento, nunca se detienen.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Alrededor de las diez, el sol ya est&aacute; calentando y las ovejas comienzan a sentir calor; est&aacute;n cansadas y sedientas. El pastor inteligente sabe que no pueden beber agua en esas condiciones, y con el est&oacute;mago lleno de hierba todav&iacute;a no completamente digerida.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por eso, las lleva a un lugar fresco y tranquilo de esos pastos verdes y hace que descansen all&iacute;. Cuando est&aacute; en reposo, la oveja no pasta, y comienza a rumiar, su manera natural de proceder a la digesti&oacute;n.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Si estudiamos la vida de los grandes hombres, veremos que cada uno, a cierta altura de su existencia, se retir&oacute; un poco del bullicio de la sociedad para entregarse a un per&iacute;odo de descanso y meditaci&oacute;n. Los grandes poemas de la literatura no fueron escritos en medio del bullicio de las calles con movimiento. Las m&aacute;s bellas canciones no fueron producidas entre el clamor de las multitudes. Tenemos visiones de Dios solo cuando nos detenemos. El salmista dijo: &ldquo;Estad quietos y conoced que yo soy Dios&rdquo; (Sal. 46:10).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">El&iacute;as no encontr&oacute; a Dios ni en el terremoto, ni en el fuego, sino en la voz suave y apacible.<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Mois&eacute;s vio la zarza ardiente cuando estaba solo en la colina.<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Saulo de Tarso transitaba un camino desierto, yendo a Damasco, cuando tuvo la visi&oacute;n celestial.<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Jes&uacute;s, tambi&eacute;n, a veces sal&iacute;a a un lugar a parte para orar.<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Tal vez, detenerse sea una de las cosas m&aacute;s dif&iacute;ciles para nosotros. Nos gusta estar trabajando para el Se&ntilde;or, cantar, predicar, ense&ntilde;ar. Estamos dispuestos hasta a una cierta medida de sacrificio. Nos gusta cantar alegremente himnos como &ldquo;Estas manos Dios me dio&rdquo;, &ldquo;Trabajad, trabajad, somos siervos de Dios&rdquo;, etc.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Casi nunca recordamos que antes de enviar a sus disc&iacute;pulos para conquistar el mundo, Jes&uacute;s les dijo que esperaran en oraci&oacute;n el poder del Esp&iacute;ritu Santo.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A veces, Dios permite que nos enfermemos para obligarnos a mirar hacia arriba. &ldquo;[&hellip;] me hace descansar&rdquo; Y muchas veces nos sentimos forzados, no por Dios, sino por las circunstancias, a quedarnos presos en cama. Eso puede convertirse en una experiencia de bendici&oacute;n. Hasta la cama de un inv&aacute;lido puede ser un lugar de bendici&oacute;n, si la persona sabe transformar en beneficio su infortunio.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><br>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Quita de nuestra alma la tensi&oacute;n y el esfuerzo y as&iacute; nuestra vida perfeccionada habla de la belleza de tu paz.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Whittier<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br>\n<\/span><b>4. Junto a aguas de reposo me pastorear&aacute;<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"><br>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Las ovejas en general son muy miedosas. Tienen miedo, especialmente de las fuertes correntadas, y con buena raz&oacute;n. Por su pesada capa de lana, son p&eacute;simas nadadoras. Ser&iacute;a como si un hombre vestido con un pesado abrigo intentara nadar. La lana absorbe el agua y lo arrastra al fondo.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La oveja sabe, por instinto, que no podr&iacute;a nadar en una correntada fuerte, y por eso no se acerca a riachos para beber; solamente lo hace en aguas calmas.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El pastor no se burla de los temores de la oveja, ni intenta forzarla a hacer lo que no quiere. Por el contrario, las gu&iacute;a por monta&ntilde;as y valles y busca aguas tranquilas, para all&iacute; saciar su sed. Si no encuentra un lago tranquilo, mientras las ovejas est&aacute;n descansando, el pastor junta algunas piedras y hace una especie de represa en el riacho, y as&iacute;, hasta el menor de los corderitos puede beber sin peligro.&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Esta petici&oacute;n del Salmo 23 tiene un significado maravilloso para nosotros. Dios conoce nuestras limitaciones, y no nos condena por nuestras debilidades. &Eacute;l no nos fuerza a ir donde no nos sentir&iacute;amos seguros y felices. El Se&ntilde;or nunca exige de nosotros un servicio que est&eacute; m&aacute;s all&aacute; de nuestras energ&iacute;as y habilidades.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Dios est&aacute; constantemente atendiendo nuestras necesidades. &Eacute;l conoce las cargas que est&aacute;n sobre nuestros hombros. Sabe tambi&eacute;n d&oacute;nde est&aacute;n ubicados los mejores pastos de nutrici&oacute;n y provisi&oacute;n.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Es bueno saber que, mientras dormimos, el Pastor est&aacute; preparando las cosas que necesitaremos al d&iacute;a siguiente. Esto nos da un gran sentimiento de seguridad.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La Biblia declara: &ldquo;No dar&aacute; tu pie al resbaladero, ni se dormir&aacute; el que te guarda. He aqu&iacute;, no se adormecer&aacute; ni dormir&aacute; el que guarda a Israel&rdquo;. (Sal. 121:3, 4).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Uno de los mejores medios de deshacer una tensi&oacute;n interior es mentalizar el cuadro de un lago tranquilo; tal vez un peque&ntilde;o lago, rodeado de pinos. O tal vez una vertiente serena, descendiendo a un remanso, o a una superficie lisa de un mar en calma de olas suaves. Despu&eacute;s que el cuadro est&aacute; bien delineado en nuestra mente, podemos repetir, con fe el vers&iacute;culo: &ldquo;Junto a aguas de reposo me pastorear&aacute;&rdquo;. Esta experiencia resulta en una maravillosa entrega del alma y un fuerte sentimiento de seguridad que nos capacitan para enfrentar el &ldquo;calor del d&iacute;a&rdquo; con confianza, sabiendo que hay para nosotros un poder que nos revigoriza y restaura, cuando nos ponemos bajo la direcci&oacute;n de quien es m&aacute;s sabio que nosotros.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El gran reformador Mart&iacute;n Lutero escribi&oacute;:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&ldquo;Castillo fuerte es nuestro Dios;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">defensa y buen escudo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Con su poder nos librar&aacute;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">en este trance agudo&rdquo;.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Este sentimiento de confianza llev&oacute; a David a escribir el Salmo 23. A medida que llenamos la mente con la lectura del salmo, nosotros tambi&eacute;n adquirimos la misma seguridad.<\/span><\/p>\n<ol start=\"5\">\n<li><span style=\"font-weight: 400;\"><br>\n<\/span><b> Confortar&aacute; mi alma.<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"><br>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Un pastor recibi&oacute; una carta que, entre otras cosas, al final dec&iacute;a as&iacute;: &ldquo;La vida se termin&oacute; para m&iacute; durante aquellos a&ntilde;os&hellip; a trav&eacute;s de un proceso lento. Pasaron muchos a&ntilde;os mientras mi fe se debilitaba, y ahora se muri&oacute; totalmente. Soy una c&aacute;scara vac&iacute;a. Tal vez la propia c&aacute;scara&hellip; se haya acabado tambi&eacute;n&rdquo;.&nbsp;<\/span><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Me gustar&iacute;a hablar del autor de esta carta y sobre el significado de las palabras de David en el Salmo 23: &ldquo;Confortar&aacute; mi alma&rdquo;. &Eacute;l recordaba que cuando el reba&ntilde;o sal&iacute;a a pastar, cada oveja ten&iacute;a un lugar determinado en la fila, y durante todo el d&iacute;a conservaba la misma posici&oacute;n.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pero a veces, en el transcurso del d&iacute;a, ellas dejaban su lugar y se acercaban al pastor. Este pon&iacute;a la mano en el hocico o en la oreja del animal, lo acariciaba y susurraba algo en su o&iacute;do. Despu&eacute;s, reconfortada y m&aacute;s animada, ella volv&iacute;a a su lugar.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">David recuerda c&oacute;mo &eacute;l mismo hab&iacute;a estado cerca de Dios antes, de c&oacute;mo Dios lo hab&iacute;a protegido cuando sali&oacute; para enfrentar al gigante Goliat, y de c&oacute;mo lo hab&iacute;a guiado a lo largo de su experiencia hacia el &eacute;xito. Despu&eacute;s, David comenz&oacute; a estar siempre muy ocupado, se volvi&oacute; m&aacute;s capaz de cuidar de s&iacute; mismo, y no sent&iacute;a necesidad de una dependencia directa de Dios.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">David se alej&oacute; de Dios; despu&eacute;s pec&oacute;, y esto lo hizo sentirse infeliz. El peso de la culpa se hizo insoportable. Entonces, se arrepinti&oacute; y Dios lo escuch&oacute;, perdon&oacute; y restaur&oacute; su alma. Se transform&oacute; en un hombre nuevo.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La mente humana, a semejanza del cuerpo, puede sufrir lesiones. El arrepentimiento revela que se produjo una herida en el alma y conduce a la restauraci&oacute;n. Cuando hay una herida profunda, pero est&aacute; limpia, exenta de infecci&oacute;n, esa herida cicatriza r&aacute;pidamente, a menos que penetre en ella alg&uacute;n cuerpo extra&ntilde;o, como la amargura, la autocompasi&oacute;n o el resentimiento.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El pecado es una herida. Cuando quebranto alguno de los principios de vida, estoy haciendo una herida en mi alma; esta es una herida infectada, una herida que el tiempo no cicatriza. El sentimiento de culpa puede destruir gradualmente una vida y hacerla una c&aacute;scara vac&iacute;a, sin contenido. Solo existe un m&eacute;dico que puede sanarla. El Salmo 51 es la oraci&oacute;n confesional de David.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La frase: &ldquo;Confortar&aacute; mi alma&rdquo; puede tener tambi&eacute;n otro significado. La versi&oacute;n inglesa de Moffat dice lo siguiente: &ldquo;&Eacute;l me restaura la vida&rdquo;. El esp&iacute;ritu humano a veces pierde la vivacidad, como si fuera una pila de reloj, que se acaba. Nosotros perdemos nuestro vigor e incentivo espiritual. Nos sentimos menos dispuestos a luchar contra las dificultades. Dejamos de actuar como verdaderos soldados de la fe.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La vida puede robarle la vitalidad de las personas, como se retira el jugo de una fruta, y se deja solo el bagazo. La persona queda solo con la c&aacute;scara. No siente m&aacute;s entusiasmo por nada. El comienzo de un nuevo d&iacute;a no le da ning&uacute;n &aacute;nimo o nuevo aliento.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La Biblia dice que Dios cre&oacute; al hombre &ldquo;y sopl&oacute; en su nariz el aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente&rdquo; (G&eacute;n. 2:7). Dios puede y quiere soplar vida nueva en el que est&aacute; perdido. Solo Dios puede hacerlo.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mientras hablaba a un grupo de m&eacute;dicos en Atlanta, Estados Unidos, el Dr. R. B. Robins hizo la siguiente declaraci&oacute;n: &ldquo;El sill&oacute;n de un psiquiatra nunca puede tomar el lugar de la iglesia en la funci&oacute;n de resolver los problemas de una sociedad frustrada&rdquo;.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&ldquo;Conforta mi alma&rdquo;. &ldquo;Restaura la vida&rdquo;.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"6\">\n<li><b> Me guiar&aacute; por sendas de justicia por amor de su nombre.<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"><br>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Hay una inscripci&oacute;n en un monumento de Florida que dice lo siguiente: &ldquo;Vengo aqu&iacute; para encontrarme conmigo mismo. Es tan f&aacute;cil perdernos en el mundo&rdquo;. Esto es verdad.&nbsp;<\/span><\/li>\n<\/ol>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Muchas veces llegamos a las encrucijadas de la vida y no sabemos qu&eacute; direcci&oacute;n seguir. Hay muchas decisiones para tomar, y a veces, es muy dif&iacute;cil llegar a una de ellas. Entonces nos sentimos desorientados, perdidos y necesitamos orientaci&oacute;n. En ese Salmo 23, David dice con confianza: &ldquo;Me guiar&aacute; por sendas de justicia&rdquo; (por los caminos seguros).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Con seguridad, David est&aacute; recordando sus d&iacute;as como pastor. &Eacute;l sab&iacute;a que las ovejas no tienen mucho sentido de orientaci&oacute;n. Un perro, un gato o un caballo, cuando se extrav&iacute;an, saben perfectamente encontrar el camino de vuelta. Parecen poseer una br&uacute;jula interior. Con la oveja esto no ocurre.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La oveja no posee buena visi&oacute;n. No distingue a m&aacute;s de ocho o diez metros de distancia por delante. Las campi&ntilde;as de Palestina estaban cortadas por senderos estrechos, por los cuales los pastores llevaban el reba&ntilde;o a pastar. Algunos de esos senderos terminaban al borde de los precipicios, en los cuales la oveja distra&iacute;da podr&iacute;a caer y morir. Otros, terminaban en zanjas sin salida. Pero hab&iacute;a otros que llevaban a pastos verdes y a aguas tranquilas. A veces, el pastor las guiaba a trav&eacute;s de pasajes escarpados y peligrosos, pero los caminos por donde pasaban siempre llevaban a un buen lugar.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Las ovejas estaban siempre dispuestas a dejar que el pastor escogiera el lugar por donde transitar. As&iacute; como lo dice el canto:<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Se&ntilde;or, quiero poner mi mano en la tuya,<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">sin murmurar, sin reclamar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Estar contento, cualquiera sea mi suerte,<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">con tal que sea mi Dios quien me guie.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><br>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Tal vez David estaba pensando en sus antepasados, andando por un desierto sin senderos seguros, en su recorrido de Egipto a la tierra prometida. Dios envi&oacute; una columna de fuego para guiarlos de noche, y una nube de d&iacute;a. Los israelitas la siguieron hasta llegar a la tierra que anhelaban.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Para algunas personas, esas &ldquo;sendas de justicia&rdquo;, a veces significar&aacute;n dificultades.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Se cuenta la historia de un jovencito ingl&eacute;s que resolvi&oacute; enrolarse en el ej&eacute;rcito brit&aacute;nico para servir en India. Cuando se le pregunt&oacute; la raz&oacute;n de esa elecci&oacute;n, respondi&oacute;: &ldquo;Me enter&eacute; que en el ej&eacute;rcito en la India pagan bien, y se trabaja poco. Despu&eacute;s de alg&uacute;n tiempo, aumentan el sueldo y disminuye el servicio. Cuando la persona se jubila, pagan bien por no hacer nada&rdquo;.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Aunque Dios no nos da un mar de rosas, en este campo de batalla, ni ponga una alfombra en nuestra pista de carreras, aunque no nos prometa una vida sin luchas, nos garantiza fuerzas para el recorrido y su presencia constante.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Notemos lo que dice el salmo: &ldquo;Me guiar&aacute;&rdquo;. &Eacute;l no nos empuja por el camino. Va adelante, subiendo la misma ladera que tenemos que subir, el hombre no est&aacute; solo. Cuando vamos por la vida, dando un paso a la vez, andamos con &eacute;l en las &ldquo;sendas de justicia&rdquo;.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El sabio Salom&oacute;n afirm&oacute;: &ldquo;Recon&oacute;celo en todos tus caminos, y &eacute;l enderezar&aacute; tus veredas&rdquo; (Prov. 3:6). Esto es verdad. Todos los que con sinceridad tratan de hacer la voluntad de Dios, cualquiera que sea, conocer&aacute;n la fuerza de la orientaci&oacute;n y sabidur&iacute;a eterna. &Eacute;l lo llevar&aacute; a la tierra prometida.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"7\">\n<li><b> Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temer&eacute; mal alguno, porque t&uacute; estar&aacute;s conmigo.<\/b><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Deseo contar aqu&iacute; una ilustraci&oacute;n acerca de una se&ntilde;ora que recibi&oacute; la noticia que su hijo hab&iacute;a muerto. Entonces qued&oacute; desesperada. Se encerr&oacute; en su cuarto y no quiso recibir a nadie.&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Su pastor fue a visitarla. Se sent&oacute; al borde de su cama, pero ella rehus&oacute; darle atenci&oacute;n. &Eacute;l qued&oacute; en silencio durante alg&uacute;n tiempo y despu&eacute;s comenz&oacute; a decir: &ldquo;Jehov&aacute; es mi pastor, nada me faltar&aacute;&rdquo;. Y recit&oacute; todo el salmo, frase por frase, con voz suave y calmada. La mujer lo escuch&oacute;.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando lleg&oacute; a este vers&iacute;culo, que tiene un gran poder reconfortante, ella comenz&oacute; a recitar junto con &eacute;l: &ldquo;Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temer&eacute; mal alguno, porque t&uacute; estar&aacute;s conmigo&rdquo;. Cuando termin&oacute;, ella sonri&oacute; d&eacute;bilmente y dijo: &ldquo;Ahora parece que todo cambi&oacute;&rdquo;.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Henry Beecher dijo que el Salmo 23 es el ruise&ntilde;or del libro de Salmos. El canto del ruise&ntilde;or nunca es m&aacute;s bello que en una noche oscura. Para la mayor&iacute;a de los hombres, la muerte es el hecho m&aacute;s terrible.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Despu&eacute;s de un culto f&uacute;nebre, alguien se acerc&oacute; al pastor, y le dijo: &ldquo;Usted ya ofici&oacute; muchos de estos cultos. &iquest;Ser&aacute; que esto se volvi&oacute; una rutina para usted?&rdquo; La respuesta fue: &ldquo;No, yo nunca me acostumbro a la muerte. Cada una es un acontecimiento diferente&rdquo;.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Nosotros le ponemos flores y coronas y cantamos himnos de consuelo, pero ni las flores ni la m&uacute;sica pueden transformar una sepultura en un lugar de fiesta. La muerte nos llena de temor. Nos sentimos solos y desamparados&rdquo;.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Es cierto que la expresi&oacute;n &ldquo;valle de sombra de muerte&rdquo; no significa solo muerte f&iacute;sica, tambi&eacute;n se tradujo como: &ldquo;el corredor sombr&iacute;o&rdquo;, y comprende todas las experiencias duras y terribles de la vida.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Alguien dijo que el valle de sombra de muerte es un valle que existe en Palestina, que va desde Jerusal&eacute;n al Mar Muerto. Es un camino estrecho y peligroso que va entre monta&ntilde;as. Es un camino arduo, es muy f&aacute;cil que una oveja se precipite barranca abajo y muera. Es un viaje dif&iacute;cil que nadie desea hacer. Sin embargo, las ovejas no se resisten. &iquest;Por qu&eacute;? Porque saben que el pastor va con ellas.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y para nosotros hay momentos sombr&iacute;os en la vida, los que tenemos que atravesar. La muerte es uno. Las desilusiones son otros de esos momentos. La soledad es otro. Y adem&aacute;s hay varios otros.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">He conversado con muchas personas que estaban atravesando el &ldquo;valle de sombras&rdquo;, y les dije que buscaran un lugar y estuvieran a solas con Dios. Les dije que dejaran de luchar; que se olvidaran por unos instantes de las circunstancias adversas de la vida; que le impidieran a la mente preocuparse con el ma&ntilde;ana, con el a&ntilde;o siguiente, con el futuro.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Det&eacute;ngase un poco. Permanezca quieto, en silencio, aunque este dentro del &ldquo;corredor sombr&iacute;o&rdquo;, usted sentir&aacute; una presencia extra&ntilde;a y maravillosa, y la sentir&aacute; m&aacute;s fuerte que antes. Muchas personas me contaron que sintieron esta presencia, que oyeron el canto del ruise&ntilde;or en medio de la oscuridad. Donde quiera que el sendero de la vida me lleve, yo no temer&eacute; nada, dijo David. Miles y miles de otras personas tambi&eacute;n se liberaron de ese miedo. &iquest;C&oacute;mo? &ldquo;T&uacute; estar&aacute;s conmigo&rdquo;. Hay un gran poder en esta presencia.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"8\">\n<li><b> Tu vara y tu cayado me infundir&aacute;n aliento&nbsp;<\/b><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Un hombre qued&oacute; gravemente herido en un cicl&oacute;n. Despu&eacute;s del accidente, perdi&oacute; mucha de su alegr&iacute;a de vivir. No por las lesiones que hab&iacute;a sufrido, sino porque sent&iacute;a temor de que otro cicl&oacute;n lo alcanzara nuevamente. Si eso suced&iacute;a, no hab&iacute;a nada que pod&iacute;a hacer.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Se preocupaba porque sab&iacute;a que, si ten&iacute;a que enfrentar otro cicl&oacute;n, no ten&iacute;a medios para defenderse. Hasta que un d&iacute;a sus hijos resolvieron construirle un refugio subterr&aacute;neo. Cuando estuvo listo, el hombre lo mir&oacute;, y su rostro se ilumin&oacute; con una sonrisa de alegr&iacute;a. Ahora, pod&iacute;a venir el cicl&oacute;n m&aacute;s terrible. Ahora ten&iacute;a protecci&oacute;n; eso fue un consuelo muy grande para &eacute;l.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En el Salmo 23 hay un vers&iacute;culo que dice: &ldquo;Tu vara y tu cayado me infundir&aacute;n aliento&rdquo;. La oveja es un animal muy vulnerable. Ella no tiene medios propios de defensa. Es una presa f&aacute;cil para cualquier animal feroz. Es la raz&oacute;n por la cual siente temor.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El pastor siempre lleva consigo un bast&oacute;n pesado y duro, de cerca de 60 cent&iacute;metros a un metro de largo. Cuando David escribi&oacute; este salmo, probablemente recordaba cuando &eacute;l tuvo la necesidad de usar esa vara. En 1 Samuel 17, &eacute;l le cuenta a Sa&uacute;l que hab&iacute;a matado a un le&oacute;n y a un oso para proteger a su reba&ntilde;o.&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Adem&aacute;s de la vara, el pastor tambi&eacute;n tiene un cayado, de casi tres metros. La punta de ese cayado es curva, formando un gancho. Muchos senderos de Palestina van contorneando barrancas escabrosas. Era muy f&aacute;cil que la oveja, a veces, perdiera el equilibrio y resbalara al abismo, o quedara suspendida solo por una saliente estrecha. Entonces, el pastor extend&iacute;a el cayado, lo encajaba en el pecho de la oveja, y la levantaba poni&eacute;ndola en el camino. La oveja se siente instintivamente protegida por el cayado y por la vara que lleva el pastor. Siente la tranquilidad de saber que el pastor es capaz de solucionar cualquier emergencia que surja.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Yo tengo mi auto asegurado, espero que nunca necesite utilizarlo, pero me siento m&aacute;s tranquilo teniendo el seguro. No aprecio mucho la idea de que nuestro pa&iacute;s tenga que emplear tanta cantidad de dinero para mantener un potencial b&eacute;lico. Sin embargo, cuando pienso en la inseguridad de la situaci&oacute;n mundial, la fuerza b&eacute;lica del pa&iacute;s nos da cierto alivio.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pero tengo algunas necesidades que yo mismo no puedo atender. Como el ap&oacute;stol Pablo, siento consuelo al decir: &ldquo;Y Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho m&aacute;s abundantemente de lo que pedimos o entendemos, seg&uacute;n el poder que act&uacute;a en nosotros, a &eacute;l sea gloria [&hellip;]&rdquo; (Efe. 3:20).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El mal parece estar dominando el mundo hoy. Todos nosotros estamos con temor y muchas veces tenemos una fuerte sensaci&oacute;n de desamparo. Entonces es cuando encontramos consuelo en pensar en el poder de Dios. Es l&oacute;gico que no piense en Dios como un refugio subterr&aacute;neo o un seguro contra accidentes. Sin embargo, puedo decir como el poeta cristiano:&nbsp;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Dios es mi salvaci&oacute;n: &iquest;de qui&eacute;n temer&eacute;?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En tinieblas, en tentaci&oacute;n, &eacute;l es mi luz y mi ayudador.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Aunque las huestes del mal acampen a mi alrededor<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Estoy firme en la batalla.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ning&uacute;n temor me puede sacudir, con Dios a mi diestra.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&ldquo;Tu vaya y tu cayado me infundir&aacute;n aliento&rdquo;, esta frase disipa de mi coraz&oacute;n toda la ansiedad y el temor al futuro.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"9\">\n<li><b> Aderezas mesa delante de m&iacute; en presencia de mis angustiadores<\/b><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Una familia vivi&oacute; cierta vez en una ciudad del interior y hubo una cuesti&oacute;n sobre la instalaci&oacute;n o no de un sal&oacute;n de billar.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El padre fue uno de los que se opusieron violentamente. Alguien le pregunt&oacute; en tono de broma si tem&iacute;a sentirse tentado a jugar billar. &Eacute;l respondi&oacute; que no, pero que ten&iacute;a hijos y que no quer&iacute;a verlos nunca en un sal&oacute;n de billar. &Eacute;l tambi&eacute;n hubiera podido impedir que los hijos fueran al lugar, pero prefer&iacute;a impedir que se instalara el sal&oacute;n.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La opini&oacute;n de ese padre sobre el asunto ilustra bien lo que David quer&iacute;a decir con las palabras: &ldquo;aderezas mesa delante de m&iacute; en presencia de mis angustiadores&rdquo;. En las campi&ntilde;as de la Tierra Santa, hab&iacute;a algunas plantas que, si se las inger&iacute;a, podr&iacute;an ser fatales para las ovejas.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Adem&aacute;s, hab&iacute;a otras que pose&iacute;an espinas, y lastimar&iacute;an el hocico del animal, provoc&aacute;ndole serias heridas.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Antes de iniciar el per&iacute;odo de pastoreo, el pastor sal&iacute;a con una azada y destru&iacute;a esos &ldquo;enemigos&rdquo; de la oveja. M&aacute;s tarde, ven&iacute;a y amontonaba la hierba seca y la quemaba. Despu&eacute;s, el pasto estaba listo para recibir las ovejas. &Eacute;l se volv&iacute;a, por as&iacute; decir, una mesa preparada para ellas. Los enemigos hab&iacute;an sido apartados.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Nosotros tenemos que hacer eso constantemente para nuestros hijos. En los Estados Unidos, en los horarios cuando los ni&ntilde;os regresan de la escuela, siempre hay un oficial de Polic&iacute;a Femenina parado en la esquina de la calle. Ella est&aacute; all&iacute; para protegerlos. Eso protege los casos graves del uso de drogas, y por eso los ciudadanos apoyan esta actitud de las autoridades municipales de mantener la vigilancia, a fin de conservar el establecimiento libre del problema.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pienso lo mismo acerca de la literatura obscena, y de otras cosas que destruyen la integridad moral de las personas. Tenemos que estar constantemente protegi&eacute;ndonos de esos enemigos.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Si quiere obtener una buena cosecha, el labrador tiene que hacer m&aacute;s que sembrar el campo. Tiene que estar siempre limpiando el &aacute;rea de las hierbas da&ntilde;inas. As&iacute; tambi&eacute;n, el Esp&iacute;ritu de Dios tiene que estar continuamente en una lucha con el hombre interior. No basta predicar el evangelio; tenemos que destruir al enemigo.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hace alg&uacute;n tiempo fui vacunado contra cierta enfermedad. Estoy agradecido a la ciencia m&eacute;dica por ese trabajo de prevenci&oacute;n y destrucci&oacute;n de los virus que causan las molestias. Tanto los padres, como la ciencia, el gobierno y la sociedad deben preparar la mesa, destruyendo al enemigo, para que la vida humana pueda desarrollarse con seguridad.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Otra cosa: Jes&uacute;s expres&oacute; la misma petici&oacute;n de David, cuando dijo: &ldquo;No nos dejes caer en tentaci&oacute;n&rdquo;. Sabemos muy bien que, en la jornada de esta vida, encontraremos innumerables enemigos tratando de destruirnos. Muchas personas temen no soportar las presiones; tienen miedo de equivocarse y caer. Pero el Pastor de nuestras almas va delante de nosotros, y podemos estar seguros de su protecci&oacute;n y de su poder. Existe una &ldquo;victoria que vence al mundo, nuestra fe&rdquo; (1 Juan 5:4).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"10\">\n<li><b> Unges mi cabeza con aceite; mi copa est&aacute; rebosando&nbsp;<\/b><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El t&eacute;cnico de un equipo de f&uacute;tbol americano dijo a los universitarios en su primera capacitaci&oacute;n que &eacute;l f&uacute;tbol americano era un deporte muy violento, as&iacute; que, si quer&iacute;an practicarlo, ten&iacute;an que aceptar el hecho de que sufrir&iacute;an algunas contusiones.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">As&iacute; tambi&eacute;n es la vida. Si queremos vivirla, tenemos que esperar algunas heridas y amarguras, y reamente es as&iacute;. Pensando en esto, David escribi&oacute;: &ldquo;Unges mi cabeza con aceite; mi copa est&aacute; rebosando&rdquo;. Cuando las ovejas est&aacute;n pastando, a veces se cortan el hocico con alguna piedra escondida en la hierba. Adem&aacute;s, puede haber espinas, y sufren ara&ntilde;azos y heridas.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Otras veces, la subida era escabrosa, y el sol calentaba mucho, con inclemencia. Al final del d&iacute;a el reba&ntilde;o estaba cansado, sin fuerzas. Al llegar al aprisco, el pastor se pon&iacute;a a la entrada y examinaba a cada oveja que pasaba. Si hab&iacute;a alguna con heridas, le aplicaba un aceite, un b&aacute;lsamo que le ayudaba en la cicatrizaci&oacute;n y evitaba la infecci&oacute;n. La oveja pronto se recuperaba.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Otra pieza de los elementos del pastor era un recipiente de barro que llevaba con agua. Un tipo de jarr&oacute;n que conservaba el agua siempre fresca, por el proceso de la evaporaci&oacute;n. A medida que cada oveja se acercaba, &eacute;l sumerg&iacute;a en el agua una gran taza y la llenaba hasta el borde, y la extend&iacute;a al animal. La oveja sedienta y cansada absorb&iacute;a con placer el l&iacute;quido restaurador.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Todos recordamos bien cuando &eacute;ramos ni&ntilde;os y nos cort&aacute;bamos un dedo o recib&iacute;amos un golpe. En seguida corr&iacute;amos a nuestra madre, ella nos besaba, y el dolor pasaba. Parec&iacute;a haber un poder m&iacute;stico, curativo, en su amor.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ahora somos adultos, pero tambi&eacute;n nos herimos. Nuestro coraz&oacute;n sufre tristezas y amarguras. A veces, la conciencia nos duele, como un diente infectado. Tambi&eacute;n recibimos heridas en nuestros sentimientos. El mundo puede parecernos rudo y cruel. Otras veces nos sentimos cansados y desanimados. La vida se vuelve un peso insoportable.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Aqu&iacute; tambi&eacute;n vemos al tierno Pastor que comprende el sufrimiento de sus hijos y est&aacute; siempre listo y capacitado para socorrernos en esos transes.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Harry Lander, el famoso artista escoc&eacute;s se sinti&oacute; moralmente arrasado cuando perdi&oacute; a su hijo, pero se encontr&oacute; con el Pastor.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cierta vez, dio un concierto en Chicago delante de un auditorio lleno. Al final, tuvo que atender a los insistentes pedidos de bis. Cuando logr&oacute; silenciar al p&uacute;blico, dijo tranquilamente: &ldquo;No deben aplaudirme a m&iacute;, sino al buen Dios, &eacute;l es el quien puso la m&uacute;sica en mi coraz&oacute;n&rdquo;.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Notemos que David dijo: &ldquo;Unges mi cabeza con aceite; mi copa est&aacute; rebosando&rdquo;. Us&oacute; el pronombre en singular. Durante todo el d&iacute;a, el pastor estuvo cuidando del reba&ntilde;o como un todo, pero cuando entraban en el aprisco, las examinaba una por una.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Uno de mis profesores nunca lograba recordar mi nombre. De cierta forma, yo tampoco aprend&iacute; a gustar de &eacute;l. Jes&uacute;s dijo: &ldquo;A sus ovejas llama por nombre&rdquo; (Juan 10:3). Me gusta este pasaje. Me hace sentir importante. El salmista dijo: &ldquo;Jehov&aacute;&hellip; sana a los quebrantados de coraz&oacute;n&hellip; cuenta el n&uacute;mero de las estrellas&rdquo; (Sal. 147:2, 3, 4). Todo el poder del Universo est&aacute; a mi disposici&oacute;n.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"11\">\n<li><b> Ciertamente el bien y la misericordia me seguir&aacute;n todos los d&iacute;as de mi vida.&nbsp;<\/b><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En el musical &ldquo;South Pacific&rdquo;, Mary Mart&iacute;n cantaba una melod&iacute;a y la maravillosa letra dec&iacute;a: &ldquo;Soy como un adicto, amarrado a una droga llamada esperanza. No puedo arrancarla de mi coraz&oacute;n&rdquo;.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">David dijo exactamente lo mismo, solo con otras palabras: &ldquo;Ciertamente el bien y la misericordia me seguir&aacute;n todos los d&iacute;as de mi vida&rdquo;. No se trata aqu&iacute; de la expresi&oacute;n de un deseo. &Eacute;l dice &lsquo;ciertamente&rsquo;, con toda seguridad, con seguridad absoluta.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">David ya era anciano cuando escribi&oacute; el Salmo 23. Hab&iacute;a pasado por muchas tragedias y sufrido grandes decepciones, pero tambi&eacute;n hab&iacute;a llegado a conocer mejor a Dios, un Dios que conoce las necesidades de sus hijos, y que atiende ampliamente esas necesidades; un Dios que restaura nuestra vida y nos libra del miedo. A pesar de las nubes oscuras que surgieron en el horizonte, teniendo a un Dios como &eacute;l, el salmista estaba seguro que el sol se levantar&iacute;a al d&iacute;a siguiente.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Continuamente o&iacute;mos relatos sobre la maldad del hombre y la destrucci&oacute;n final del mundo. Sabemos de la existencia de bombas que pueden destruir varias ciudades con una sola detonaci&oacute;n. Temblamos al escuchar las horribles predicciones del implacable juicio de Dios.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Sin embargo, cuando nuestra mente se dirige a este cuadro del Pastor amoroso que gu&iacute;a a sus ovejas, de cierta manera, nos sentimos confiados que estar&aacute; con nosotros para conducirnos cuando atravesamos valles oscuros.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Uno de los mayores educadores que se levant&oacute; en Estados Unidos fue el profesor Endicott Peabody, antiguo director de la escuela de Groton. Cierto d&iacute;a, en una reuni&oacute;n de alumnos, dijo: &ldquo;Recuerden que la vida no siempre transcurrir&aacute; mansa y en calma&hellip; La gran verdad que debemos tener en mente es que la tendencia de la civilizaci&oacute;n es progresar siempre hacia lo alto&rdquo;.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Estas palabras quedaron grabadas en la mente de uno de los jovencitos. Ese estudiante, cerca de 40 a&ntilde;os despu&eacute;s, logr&oacute; dar un nuevo aliento a su naci&oacute;n cuando dijo: &ldquo;A lo &uacute;nico que debemos temer es a nuestro propio miedo&rdquo;.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Franklin D. Roosevelt quedar&aacute; siempre en el recuerdo como un hombre que renov&oacute; las esperanzas de un pa&iacute;s en desesperaci&oacute;n.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Muchas personas consideran que van camino al desastre total. Se sienten mal, dejan que la mente est&eacute; dominada por la idea de que est&aacute;n enfermas. Comienzan el d&iacute;a con un sentimiento de un mal presagio. Contemplan el futuro con inquietud y temor.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Le&iacute; de un profesor que hab&iacute;a obtenido mucho &eacute;xito en su trabajo. Les ped&iacute;a a los alumnos que permanecieran en silencio e imaginaran la mente como un papel en blanco o una pantalla cinematogr&aacute;fica. Entonces, que se proyectaran en la pantalla como un cuadro mental: algo que desearan que ocurriera. Despu&eacute;s que borraran el cuadro de la mente. A continuaci&oacute;n, que lo proyectaran otra vez. El proceso se repite varias veces hasta que el cuadro se hace bien n&iacute;tido y definido. De este modo, se fija en el consciente y en el subconsciente de la persona. Por fin, el profesor manda que los alumnos se empe&ntilde;en en el sentido de hacer del cuadro una realidad, manteniendo siempre un esp&iacute;ritu de fe y de oraci&oacute;n. Es notable la rapidez y la perfecci&oacute;n con la que ese cuadro se reproduce en la vida.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Dejemos de pronosticar desgracias para nosotros y nuestro mundo. Digamos con el salmista: &ldquo;Este es el d&iacute;a que hizo el Se&ntilde;or; regocij&eacute;monos y alegr&eacute;monos en &eacute;l&rdquo;. (Sal. 118:24).&nbsp;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Comencemos el d&iacute;a con el coraz&oacute;n lleno de esperanza. Grabemos en nuestra mente este vers&iacute;culo: &ldquo;Ciertamente el bien y la misericordia me seguir&aacute;n todos los d&iacute;as de mi vida&rdquo; y realmente ser&aacute; as&iacute;.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"12\">\n<li><b> Y en la casa de Jehov&aacute; morar&eacute; por largos d&iacute;as&rdquo;.&nbsp;<\/b><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Es un espect&aacute;culo impresionante observar el movimiento del centro de la ciudad de Atlanta a las cinco de la tarde. Las calles est&aacute;n siempre llenas de gente y de autos. Todos los &oacute;mnibus est&aacute;n transitando, y siempre llenos. Y lo que hace que esto sea impresionante es pensar que todas estas personas est&aacute;n yendo a su casa.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El escritor John Howard Payne ya se encontraba fuera de su casa por nueve a&ntilde;os. Una tarde, estaba frente a la ventana y contemplaba a las personas que pasaban, alegres y apuradas, dirigi&eacute;ndose a sus casas. De repente, se vio dominado por un sentimiento de soledad, en ese cuarto de la pensi&oacute;n en Par&iacute;s.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Con un movimiento de impaciencia, se apart&oacute; de la ventana; ten&iacute;a que trabajar. Tal vez estuviera escribiendo una pieza importante, no s&eacute;; pero no ten&iacute;a tiempo para el sentimentalismo. Sin embargo, la atm&oacute;sfera y el recuerdo de cierta ciudad de Long Island no lo abandonaban. Tom&oacute; un l&aacute;piz y escribi&oacute; una canci&oacute;n que en esencia conten&iacute;a este mensaje:<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&ldquo;Aunque podamos compartir la vida y los placeres de un palacio, aun as&iacute;, nada se compara a la vida humilde y sencilla de nuestro hogar&rdquo;.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hace m&aacute;s de cien a&ntilde;os que ocurri&oacute; esto, pero las palabras de esta canci&oacute;n todav&iacute;a traducen el mismo sentimiento, tan real para todos nosotros: &ldquo;Nada se compara a nuestro hogar&rdquo;.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando veo a las personas yendo a sus casas, tambi&eacute;n siento tristeza. S&eacute; que algunos no tienen hogar. Unos andan por las calles buscando un lugar barato para pasar la noche; otros van a la suite m&aacute;s cara de un hotel, que a pesar de ser linda, no es su hogar.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los que trabajan con alcoh&oacute;licos conocen los dramas. Varias mujeres contaron como adquirieron el vicio del alcoholismo. Ellas viv&iacute;an solas en un cuarto o departamento vac&iacute;o y triste. No se siente placer al vivir de esa manera. Muchas personas comienzan a beber a causa de una situaci&oacute;n as&iacute;.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">M&aacute;s triste que ver a una persona sin hogar al fin del d&iacute;a es encontrar a alguien que no tiene una buena relaci&oacute;n con Dios, y no tiene esperanzas de ir al hogar eterno; es una persona que al final de la jornada de la vida solo espera una tumba oscura y el olvido total.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">David termina el Salmo 23 con una fe creciente al decir: &ldquo;Y en la casa de Jehov&aacute; morar&eacute; por largos d&iacute;as&rdquo;.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Uno de los pasajes m&aacute;s emocionantes del libro <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El Peregrino<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, de Juan Bunyan, es el p&aacute;rrafo donde el &ldquo;Sr. Mente d&eacute;bil&rdquo; habla de su esperanza de llegar al hogar celestial. Dice:&nbsp;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&ldquo;Resolv&iacute; correr, mientras pueda correr; caminar, cuando no pueda correr y arrastrarme cuando no pueda caminar. Mi pensamiento est&aacute; fijo en la Tierra que queda m&aacute;s all&aacute; del r&iacute;o que no tiene puentes, a pesar de que soy, como usted puede ver, una mente d&eacute;bil&rdquo;.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A veces, recibimos m&aacute;s aliento para la vida cuando fijamos nuestro pensamiento &ldquo;en la Tierra que queda m&aacute;s all&aacute; del r&iacute;o que no tiene puentes&rdquo;. Si no fuera por esa seguridad, muchas de las experiencias por las que pasamos en esta vida ser&iacute;an insoportables.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">David no ten&iacute;a mucho del conocimiento b&iacute;blico que tenemos hoy. &Eacute;l nunca escuch&oacute; las palabras: &ldquo;Yo soy la resurrecci&oacute;n y la vida; el que cree en m&iacute;, aunque est&eacute; muerto, vivir&aacute;. Y todo aquel que vive y cree en m&iacute;, no morir&aacute; eternamente&rdquo; (Juan 11:25, 26). Fue un conocimiento &iacute;ntimo de un Dios como el que describe en el Salmo 23 que le dio la seguridad de que al fin de su vida ir&iacute;a al cielo.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol start=\"13\">\n<li><b> &ldquo;El conoce al Pastor&rdquo;<\/b><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Existe una historia de un joven y un se&ntilde;or anciano que se encontraron en una plataforma delante de un auditorio grande.&nbsp; Se estaba realizando un programa especial, y en una parte, los dos ten&iacute;an que decir el Salmo 23 de memoria. El joven, que conoc&iacute;a las t&eacute;cnicas de la oratoria y del drama, recit&oacute; el salmo con la elocuencia de un gran orador. &ldquo;Jehov&aacute; es mi pastor&rdquo;.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando termin&oacute;, los asistentes aplaudieron con entusiasmo, pidiendo bis, para tener el placer de disfrutar nuevamente su maravillosa interpretaci&oacute;n.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Despu&eacute;s le toc&oacute; al otro. Apoy&aacute;ndose sobre su bast&oacute;n, el viejito se dirigi&oacute; al centro de la plataforma y con voz d&eacute;bil y temblorosa repiti&oacute; las mismas palabras: &ldquo;Jehov&aacute; es mi pastor&rdquo;. Cuando se sent&oacute;, los oyentes permanecieron en profundo silencio. Todos parec&iacute;an estar en actitud de oraci&oacute;n. El joven se levant&oacute; y dijo lo siguiente:&nbsp;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&ldquo;Amigos, quiero dar una explicaci&oacute;n. Ustedes me pidieron que repitiera la declamaci&oacute;n del salmo, pero permanecieron en silencio despu&eacute;s que mi amigo termin&oacute;. &iquest;Por qu&eacute; ser&aacute;? Les voy a decir. Yo conozco bien el salmo, pero &eacute;l conoce al Pastor del salmo&rdquo;.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Tal vez esta imagen del pastor con su reba&ntilde;o no tenga un gran significado para los habitantes de las grandes ciudades. Sin embargo, las personas nunca se parecieron tanto a un reba&ntilde;o de ovejas asustadas, como en la actualidad. Los gobiernos de las naciones est&aacute;n recelosos unos de otros. Las personas desconf&iacute;an del gobierno, de otras personas y de s&iacute; mismas.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Este salmo de David ha sido cantado a trav&eacute;s de los siglos, atravesado barreras de raza y lengua. Hace 5 mil a&ntilde;os que est&aacute; siendo atesorado en el coraz&oacute;n de los hombres. Y hoy esto ocurre m&aacute;s que nunca.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&iquest;Cu&aacute;l es la raz&oacute;n? No es por el hecho de ser una bella pieza literaria, sino tambi&eacute;n porque ense&ntilde;a que, sobre todas las luchas y temores, sobre el hambre y las flaquezas de la humanidad, hay un Pastor.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Un Pastor que conocer a sus ovejas una por una; un Pastor que es ampliamente capaz de atender todas sus necesidades; que gu&iacute;a y protege, que al fin de la jornada les abrir&aacute; la puerta del aprisco, de la casa &ldquo;no hecha por manos&rdquo;.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando estaba en el Polo Sur, el Almirante Byrd de repente descubri&oacute; que, a pesar de la quietud que lo rodeaba, no estaba solo. Esta sensaci&oacute;n hizo que la fe brotara en su coraz&oacute;n, y aunque estuviera &ldquo;en el lugar m&aacute;s fr&iacute;o de la tierra&rdquo;, sinti&oacute; el calor de una presencia reconfortante.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El Salmo 23 nos produce este mismo sentimiento de seguridad. Por eso perdur&oacute; vivo en el coraz&oacute;n de toda la gente, cualquiera sea el credo o la raza. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><\/span><\/p>\n<p><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Charles L. Allen<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/body><\/html>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Salmo 23 &ndash; El Se&ntilde;or es mi Pastor, nada me faltar&aacute;&hellip; Charles L. Allen PDF Una f&oacute;rmula para el pensamiento. Un pastor recibi&oacute; la visita de un hombre que admira much&iacute;simo. 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