{"id":5617,"date":"2021-07-29T12:39:31","date_gmt":"2021-07-29T12:39:31","guid":{"rendered":"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/?p=5617"},"modified":"2021-07-29T12:39:49","modified_gmt":"2021-07-29T12:39:49","slug":"salmo-46-dios-es-nuestro-refugio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/salmo-46-dios-es-nuestro-refugio\/","title":{"rendered":"SALMO 46 \u2013 DIOS ES NUESTRO REFUGIO"},"content":{"rendered":"<style type=\"text\/css\"><\/style><!DOCTYPE html PUBLIC \"-\/\/W3C\/\/DTD HTML 4.0 Transitional\/\/EN\" \"http:\/\/www.w3.org\/TR\/REC-html40\/loose.dtd\">\n<html><body><p><b>SALMO 46 &ndash; DIOS ES NUESTRO REFUGIO<\/b><\/p>\n<p><b>Pr. Roberto Biagini<\/b><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/drive.google.com\/file\/d\/1mgwxaifdyBo-ZcUD6mQYh8rpINt5qpva\/view?usp=sharing\">PDF<\/a><\/p>\n<p><b>Introducci&oacute;n:<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los d&iacute;as 5 y 9 de agosto de 1945, respectivamente, dos desventuradas ciudades japonesas, Hiroshima y Nagasaki, recibieron dos diab&oacute;licos regalos, dos poderosas bombas, dos bombas at&oacute;micas; y como resultado, 180.000 personas se transformaron en cenizas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y el mundo se aterroriz&oacute; ante una bomba que liberaba una energ&iacute;a tan espantosa y espeluznante. Y los hombres comenzaron a temer por su seguridad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">M&aacute;s tarde, en 1948, los rusos tambi&eacute;n detonaron su primera bomba at&oacute;mica atr&aacute;s de los montes Urales. Y los historiadores registraron ese como otro hecho hist&oacute;rico.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Entonces, en Am&eacute;rica del Norte fundaron un club, el &ldquo;Club de los Asustados&rdquo;, con 20.000 hombres. No eran hombres con debilidades mentales: eran soci&oacute;logos, profesores universitarios, cient&iacute;ficos at&oacute;micos, militares, hombres asustados.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Tres a&ntilde;os despu&eacute;s, Estados Unidos explot&oacute; la primera bomba de hidr&oacute;geno, liberando una energ&iacute;a aterrorizadoramente m&aacute;s espantosa. Y ellos dijeron: &ldquo;Nunca una bomba de hidr&oacute;geno deber&iacute;a ser lanzada sobre una ciudad que tenga menos de 2 millones de habitantes, porque ser&iacute;a mucha p&oacute;lvora para poca destrucci&oacute;n&rdquo;. Y el temor se instal&oacute; en todos los corazones, y vivimos bajo la constante amenaza del miedo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los periodistas y los militares que siguieron kil&oacute;metros, millas y m&aacute;s millas de distancia aquella nube radioactiva, aquella inmensa bola de fuego, no pudieron controlar toda su angustia, todo su temor ante tanta fuerza liberada por la ciencia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y uno de los periodistas que vio esta prueba en el laboratorio de la naturaleza, escribi&oacute; un libro, y el t&iacute;tulo del libro es: &ldquo;NO HAY M&Aacute;S REFUGIO&rdquo;. Su tesis es esta: No hay m&aacute;s refugio para el hombre. No hay m&aacute;s escape de la destrucci&oacute;n final que pronto tendr&aacute; lugar. &ldquo;No hay m&aacute;s refugio&rdquo;.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li aria-level=\"1\"><b>DIOS ES NUESTRO REFUGIO<\/b><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pero hoy nos proponemos defender otra tesis, la tesis de que hay un Refugio, hay una Fortaleza, y ya los invito a abrir sus Biblias en el Salmo 46. El Salmo 46:1 dice &ldquo;Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones&rdquo;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando los hombres de nuestro mundo contempor&aacute;neo, intimidados por la crisis de seguridad, desde los inicios de la era at&oacute;mica, la era termonuclear, proclaman que &ldquo;no hay m&aacute;s refugio&rdquo;, nosotros proclamamos a&uacute;n m&aacute;s elocuentemente: &ldquo;Dios es nuestro amparo y fortaleza&rdquo;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando los hombres viven amenazados por la violencia, por el asalto a mano armada, por los robos y hurtos, asustados ante un tercer conflicto mundial, apoyada en un detonar de m&aacute;quinas infernales de destrucci&oacute;n masiva, se levantan los cristianos proclamando: &ldquo;Dios es nuestro amparo y fortaleza&rdquo;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hay inseguridad en la calle, en el trabajo, en el hogar. Hay inseguridad pol&iacute;tica, inseguridad econ&oacute;mica, inseguridad social. Sin embargo, en estos d&iacute;as agitados, hoy como siempre, &ldquo;Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones&rdquo;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y SI TENEMOS UN REFUGIO, &iquest;cu&aacute;l es la CONCLUSI&Oacute;N m&aacute;s evidente que podemos sacar ahora? Vers&iacute;culo 2 y 3. &ldquo;Por tanto&rdquo;, dicen los hijos de Cor&eacute;, de modo conclusivo, &ldquo;no temeremos, aunque la tierra sea removida, y se traspasen los montes al coraz&oacute;n del mar; aunque bramen y se turben sus aguas, y tiemblen los montes a causa de su braveza&rdquo;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Alguna especie de temor persigue al ser humano. El hombre moderno teme perder el trabajo, teme el colapso card&iacute;aco, teme una tercera guerra mundial, teme a su compa&ntilde;ero. El hombre contempor&aacute;neo teme a la vida, teme a la muerte, teme el m&aacute;s all&aacute; de la muerte, teme al propio miedo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pero, &ldquo;no temeremos, aunque la tierra sea removida&rdquo;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El 1&deg; de noviembre de 1755 ocurri&oacute; el gran terremoto de Lisboa, Portugal, cuyos efectos fueron sentidos en un &aacute;rea de 8 millones de km<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">2<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">. La ciudad de Lisboa, que contaba con 150.000 habitantes fue casi enteramente destruida. Cayeron todas las iglesias y conventos y casi todos los edificios p&uacute;blicos, y la cuarta parte de las casas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cerca de dos horas despu&eacute;s, el fuego irrumpi&oacute; en diferentes lugares, y se propag&oacute; con tal violencia por el periodo de tres d&iacute;as que la ciudad fue completamente desolada.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El terror del pueblo no pod&iacute;a ser descripto. Nadie lloraba: estaban m&aacute;s all&aacute; de las l&aacute;grimas. Corr&iacute;an de aqu&iacute; para all&aacute;, delirando de horror y asombro, golpe&aacute;ndose la cara y el pecho, y gritando en angustia indecible: &ldquo;&iexcl;Misericordia! &iexcl;Misericordia! &iexcl;Es el fin del mundo!&rdquo;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Las madres se olvidaban de sus hijos, y corr&iacute;an cargando crucifijos. Desafortunadamente, muchos corr&iacute;an a las iglesias en busca de refugio y protecci&oacute;n; pero en vano fue ministrado el sacramento; en vano las pobres criaturas abrazaban los altares y besaban a los &iacute;dolos; las im&aacute;genes, los sacerdotes, el pueblo y las iglesias fueron enterrados en la ruina catastr&oacute;fica: 90.000 personas perecieron, sucumbieron en forma dram&aacute;tica. &ldquo;&iexcl;Misericordia! &iexcl;Misericordia! &iexcl;Es el fin del mundo!&rdquo;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El Salmo 46 es un Salmo apocal&iacute;ptico. Este es un Salmo no solo po&eacute;tico, sino tambi&eacute;n prof&eacute;tico. No fue escrito solo para las generaciones pasadas, sino que tambi&eacute;n de un modo muy especial est&aacute; dirigido a la &uacute;ltima generaci&oacute;n, a la generaci&oacute;n del tiempo del fin, a la iglesia que precede el regreso de Jesucristo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El contenido apocal&iacute;ptico, las figuras, las im&aacute;genes, el simbolismo y los acontecimientos aqu&iacute; descriptos testifican que este es un mensaje especial de Dios para la Iglesia de Laodicea, que presenciar&aacute; los momentos m&aacute;s dram&aacute;ticos de la historia terrestre.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Sino veamos: somos informados en Apocalipsis (6:14) que todos los montes e islas ser&aacute;n movidos de sus lugares. De acuerdo con Apoc. 16:20, eso ocurrir&aacute; bajo la s&eacute;ptima plaga, cuando las islas huyen y los montes no son encontrados.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&iquest;Podemos imaginarnos este cuadro apocal&iacute;ptico? &iquest;Podemos percibir la solemnidad del tiempo en el que vivimos? &iquest;Est&aacute; preparado para enfrentar eso? &iquest;Puede decir: &ldquo;Dios es nuestro amparo y fortaleza&rdquo;? &iquest;Est&aacute; listo para el mayor terremoto que jam&aacute;s ha ocurrido?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Poco antes del regreso de Jesucristo, los montes ser&aacute;n sacudidos &ldquo;en el seno de los mares&rdquo;, las monta&ntilde;as ser&aacute;n removidas de la Tierra y transportadas al mar; y los mares a su vez avanzar&aacute;n dentro de las grandes ciudades mar&iacute;timas, destruyendo completamente esas selvas de piedra que se volvieron s&iacute;mbolos de corrupci&oacute;n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Muchas islas desaparecer&aacute;n, islas repletas de habitantes imp&iacute;os que no se sensibilizar&aacute;n con el mensaje que anuncia el juicio divino.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y para completar el cuadro, habr&aacute; un gran terremoto, seguido de maremotos, un sacud&oacute;n s&iacute;smico jam&aacute;s igualado en cualquier tiempo de la historia, un temblor de tierra jam&aacute;s registrado por los sism&oacute;grafos [Apoc. 16:18].<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&iquest;Est&aacute; listo? &iquest;Qu&eacute; ocurrir&aacute; con usted? &iquest;D&oacute;nde se encontrar&aacute;? &iquest;Cu&aacute;l ser&aacute; su seguridad, su refugio?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En el norte de Italia, al sur de los Alpes, cierta vez hubo un gran terremoto. Una peque&ntilde;a villa fue sacudida y agitada por la furia de ese temblor. Todos los habitantes de la peque&ntilde;a ciudad corr&iacute;an asustados. Y una ni&ntilde;a tambi&eacute;n corr&iacute;a con su madre. Pero su madre ya era anciana y cansada. Y la ni&ntilde;a de pasos r&aacute;pidos, ligeros, avanzaba, pero ten&iacute;a que parar de vez en cuando para ver d&oacute;nde estaba su madre. Y la madre iba a un paso m&aacute;s lento y cansado. Al final, la mam&aacute; decidi&oacute; no correr m&aacute;s, y la ni&ntilde;a, nerviosa, pregunt&oacute;: &ldquo;Mam&aacute;, &iquest;qu&eacute; est&aacute;s pensando que no corres?&rdquo;. La madre le respondi&oacute;: &ldquo;Hija m&iacute;a, estaba pensando que un Dios capaz de sacudir estas monta&ntilde;as tambi&eacute;n es capaz de protegerme&rdquo;. De hecho, &ldquo;Dios es nuestro amparo y fortaleza&rdquo;. &Eacute;l es capaz de protegernos de los terremotos de la naturaleza, bajo su control.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Vivimos en un mundo de inseguridad, por causa de los elementos destructores de la naturaleza. Hay terremotos: temblor en la tierra. Hay maremotos: temblor en las aguas. Hay tsunamis: revoluciones altaneras en las aguas, ocasionando inmensa destrucci&oacute;n.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li aria-level=\"1\"><b>AGUAS DE LA CIUDAD DE DIOS<\/b><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pero, si las aguas aqu&iacute;, las aguas del mar, son revoltosas, si las aguas son tormentosas, &iquest;c&oacute;mo son las AGUAS DE LA CIUDAD DE DIOS? Vers&iacute;culos 4, 5: &ldquo;Del r&iacute;o sus corrientes alegran la ciudad de Dios, el santuario de las moradas del Alt&iacute;simo. Dios est&aacute; en medio de ella; no ser&aacute; conmovida. Dios la ayudar&aacute; al clarear la ma&ntilde;ana&rdquo;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Las aguas de la ciudad de Dios son aguas que alegran. Existen aguas que contaminan, aguas que destruyen, aguas que matan. En la ciudad de Dios hay aguas que alegran. S&iacute;, alegran porque refrigeran, alegran porque purifican, alegran porque mitigan.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Dice Gon&ccedil;alves Dias en su Canci&oacute;n del exilio:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&ldquo;Mi tierra tiene palmeras<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Donde canta el zorzal.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Las aves que aqu&iacute; gorjean,<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">no gorjean como all&aacute;&rdquo;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Parafraseando, nosotros dir&iacute;amos:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&ldquo;Mi tierra tiene palmeras<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">donde canta el zorzal.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Las aguas que aqu&iacute; sacian,<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">no sacian como all&aacute;&rdquo;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pero hay otra cualidad en las aguas, otra virtud extraordinaria, porque de acuerdo con la visi&oacute;n del ap&oacute;stol Juan en Apocalipsis, las aguas de la Ciudad de Dios son aguas que vivifican, dan la vida eterna, la eterna juventud, bajo el poder de Dios. Juan dice que Dios le &ldquo;mostr&oacute; un r&iacute;o limpio de agua de vida, resplandeciente como cristal, que sal&iacute;a del trono de Dios y del Cordero&rdquo; (Apoc. 22:1). Cuando los justos beban de esas aguas jam&aacute;s morir&aacute;n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La reverencia al Cordero es a Jesucristo que es presentado en Apocalipsis como &ldquo;El Cordero de Dios que saca el pecado del mundo&rdquo; (Juan 1:29). &Eacute;l muri&oacute; en la cruz del Calvario a fin de garantizarnos la vida eterna. Todos los que creen en Cristo como su Salvador personal podr&aacute;n beber de esas aguas cristalinas y vivir mientras Dios exista.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Pero si Dios es nuestro refugio, amparo y protecci&oacute;n, auxilio y fortaleza, &iquest;QU&Eacute; POSEE DIOS, ADEM&Aacute;S DE LAS AGUAS para ofrecernos? &iquest;D&oacute;nde habitaremos con seguridad? &iquest;Con qui&eacute;n habitaremos? Los vers&iacute;culos 4 y 5 ya le&iacute;dos, destacan adem&aacute;s de las aguas 2 elementos m&aacute;s: la ciudad, las moradas del Alt&iacute;simo, y la presencia de Dios mismo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El Se&ntilde;or Jesucristo prometi&oacute; preparar un lugar para todos los que conf&iacute;en en &eacute;l: &ldquo;No se turbe vuestro coraz&oacute;n; cre&eacute;is en Dios, creed tambi&eacute;n en m&iacute;. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si as&iacute; no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros&rdquo; (Juan 14:1-3).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Podremos habitar con Jesucristo, porque &eacute;l es nuestro amparo, porque &eacute;l es nuestro Salvador. &Eacute;l habita en el santuario de las moradas del Alt&iacute;simo. Fue &eacute;l quien dijo: &ldquo;vendr&eacute; otra vez, y os tomar&eacute; a m&iacute; mismo, para que donde yo estoy, vosotros tambi&eacute;n est&eacute;is&rdquo;. Por la fe contemplamos la Ciudad Celestial, la Nueva Jerusal&eacute;n, cuyo r&iacute;o de Agua de la Vida que procede del trono de Dios alegra la Ciudad de oro, cristal y piedras preciosas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En un mundo de aguas contaminadas, Dios nos promete que habremos de beber de las aguas cristalinas del r&iacute;o, cuyas corrientes jam&aacute;s secan, sino que alegran la ciudad de Dios.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Es m&aacute;s: no solo habitaremos con Dios, sino que nuestras moradas ser&aacute;n eternamente seguras, porque Dios es un refugio seguro y eterno, y &eacute;l estar&aacute; en la Ciudad de la Nueva Jerusal&eacute;n; por lo tanto, ella jam&aacute;s ser&aacute; sacudida.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">PERO MUCHOS INTENTAR&Aacute;N SACUDIR LA CIUDAD, muchos intentar&aacute;n derrumbar los muros de la Nueva Jerusal&eacute;n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Nos cuenta la revelaci&oacute;n en Apoc. 20 que los imp&iacute;os cercar&aacute;n la Ciudad amada y, liderados por Satan&aacute;s, tratar&aacute;n de invadir la Ciudad Santa, en un intento de vencer a Dios y a los santos, en una &uacute;ltima embestida desesperada contra el Alt&iacute;simo (Apoc. 21:2; 20:9).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Entonces se cumplir&aacute; el vers&iacute;culo 6 del Salmo: &ldquo;Bramaron las naciones, titubearon los reinos; dio &eacute;l su voz, se derriti&oacute; la tierra&rdquo;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Las naciones y los reinos estar&aacute;n alrededor de la ciudad celestial que abriga a los justos refugiados. Los imp&iacute;os intentan sacudir la ciudad, pero, &iquest;qu&eacute; ocurre? Se levanta la figura incomparable de Cristo de su alto y sublime trono y su fulgurante gloria envuelve la ciudad y sale por los muros, alcanzando toda la Tierra.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El Hijo de Dios habla con solemne y tronante voz: &ldquo;Nunca os conoc&iacute;; apartaos de m&iacute;, hacedores de maldad&rdquo;. Y su voz, como de muchas aguas, es escuchada en toda la Tierra, y las naciones y reinos se sacuden, y su voz hace temblar toda la Tierra.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&iquest;QU&Eacute; HAR&Aacute;N LOS JUSTOS? Ellos comenzar&aacute;n a cantar. &iquest;Qu&eacute; dicen en su c&aacute;ntico? Vers&iacute;culo 7: &ldquo;Jehov&aacute; de los ej&eacute;rcitos est&aacute; con nosotros; nuestro refugio es el Dios de Jacob&rdquo;. Ellos le est&aacute;n diciendo a los imp&iacute;os: &ldquo;No sirve de nada que intenten luchar contra Cristo, &eacute;l es el Se&ntilde;or de los ej&eacute;rcitos, &eacute;l tiene poder omnipotente, &eacute;l no puede ser vencido, y &eacute;l est&aacute; con nosotros; el Dios de Jacob es nuestro refugio. Ser&aacute;, entonces, vano el intento de guerrear contra &eacute;l. Su voz sacude los mismos fundamentos donde ustedes ponen sus pies&rdquo;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">ENTONCES, los justos le hacen una INVITACI&Oacute;N A LOS IMP&Iacute;OS. Este ser&aacute; su &Uacute;LTIMO LLAMADO. Vers&iacute;culo 8: &ldquo;Venid, ved las obras de Jehov&aacute;, que ha puesto asolamientos en la Tierra&rdquo;. &ldquo;&iquest;Quieren una prueba del gran poder de Dios y de su Hijo? Contemplen las obras a su alrededor, qu&eacute; destrucci&oacute;n, qu&eacute; asolaci&oacute;n fue efectuada. Los montes cayeron, las islas desaparecieron y los mares invadieron las ciudades. &iquest;A&uacute;n quieren luchar contra el Se&ntilde;or del Universo?&rdquo;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Durante el Milenio, la Tierra parecer&aacute; un caos, por causa de las asolaciones que Dios efectuar&aacute; durante las 7 &uacute;ltimas plagas (Apoc. 16) antes de la segunda venida de Jes&uacute;s. &ldquo;Vean las obras de Dios. Ellas testifican de su incre&iacute;ble poder&rdquo;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cristo centra su mirada sobre los imp&iacute;os y estos se vuelven conscientes de su vida de rebeli&oacute;n contra el cielo. La ley de Dios se levanta en lo alto, y todos reconocen sus culpas y pecados. Ven que estuvieron luchando contra su propio Creador, y se convencen de la justicia divina, y de su eterna perdici&oacute;n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Satan&aacute;s intenta convencerlos de enfrentar la lucha, y avanzar, pero ellos se vuelven contra el pr&iacute;ncipe de las tinieblas en ira y venganza.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&iquest;QU&Eacute; M&Aacute;S CANTAN LOS JUSTOS? &iquest;Es ese un momento para cantar? S&iacute;, los justos enaltecen y alaban a Dios. &iquest;Qu&eacute; est&aacute;n cantando? Vers&iacute;culo 9: &ldquo;Que hace cesar las guerras hasta los fines de la tierra. Que quiebra el arco, corta la lanza, y quema los carros en el fuego&rdquo;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando termin&oacute; la 1<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">a<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> Guerra Mundial, en 1918, los peri&oacute;dicos de Francia anunciaron en letras may&uacute;sculas la noticia: &ldquo;Ces&oacute; la Guerra Mundial y nunca m&aacute;s los hombres se valdr&aacute;n de las armas para luchar unos contra otros&rdquo;. La experiencia hab&iacute;a sido amarga. Y un peri&oacute;dico ilustr&oacute; lo siguiente: &ldquo;Toquen las campanas de las iglesias, repiquen las campanas de las catedrales porque los hombres nunca m&aacute;s luchar&aacute;n los unos contra los otros&rdquo;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Solamente en Francia, las madres recibieron 2 millones de hijos mutilados, ciegos, sordos, paral&iacute;ticos, cojos, con psicosis de guerra, locos. Era un cuadro dram&aacute;tico: las madres recibieron 2 millones de muchachos que salieron de sus casas fuertes y sanos, fueron a las fuerzas de batalla, y volvieron mutilados; eran andrajos humanos. Pero las madres, con l&aacute;grimas recibieron a sus hijos con la esperanza de que aquella hubiera sido la &uacute;ltima guerra; nunca m&aacute;s los hombres ver&iacute;an el terrible fantasma de la guerra.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&iexcl;Que esperanza vana! Poco despu&eacute;s vino la Segunda Guerra Mundial, con 48 millones de vidas sesgadas. Y, cuando termin&oacute; la Segunda Guerra Mundial, otra vez surgi&oacute; la esperanza: nunca m&aacute;s los hombres ver&iacute;an la guerra. Sin embargo, la historia ya ha registrado m&aacute;s de 100 guerras, varios conflictos armados; porque solo Dios puede poner fin a la guerra. Y eso &eacute;l lo cumplir&aacute;, esta esperanza pronto se concretar&aacute;, cuando el Se&ntilde;or se levante para juzgar la Tierra.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El punto focal del vers&iacute;culo 9, no trata tanto de la destrucci&oacute;n de los enemigos, sino sobre la destrucci&oacute;n de las armas. Dios destruy&oacute; sus instrumentos de guerra. Los enemigos confiaban en sus carros, en sus caballos, en sus armas, en sus bombas. Pero Dios los desarma, destruyendo todo eso. Y desarmados, ellos son impotentes y d&eacute;biles. Y entonces, los propios enemigos ser&aacute;n destruidos porque en lugar de confiar en Dios, ellos confiaron en las armas, en la tecnolog&iacute;a contra el pueblo escogido.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Dios destruye las cosas en las que los imp&iacute;os tanto confiaban para tener seguridad. La &uacute;nica seguridad est&aacute; en Dios. La eterna seguridad no est&aacute; en las armas, sino en nuestra relaci&oacute;n con Dios y con Jesucristo. &ldquo;Estos conf&iacute;an en carros, y aqu&eacute;llos en caballos; mas nosotros del nombre de Jehov&aacute; nuestro Dios tendremos memoria&rdquo; (Sal. 20:7).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&Eacute;l &ldquo;quiebra el arco, corta la lanza&rdquo;, para usar un lenguaje b&eacute;lico antiguo. &Eacute;l desarma a sus enemigos, deshace el poder de los ca&ntilde;ones y de las m&aacute;quinas de destrucci&oacute;n. &Eacute;l quema todo eso en el fuego.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y, en efecto, el fuego con azufre quemar&aacute; todos los aparatos de guerra que har&aacute;n los imp&iacute;os. Y el fuego que quemar&aacute; las armas b&eacute;licas, tambi&eacute;n destruir&aacute; al pecado y a los pecadores. Todos los imp&iacute;os ser&aacute;n aniquilados, y la angustia no se levantar&aacute; dos veces. Entonces, de las cenizas de este mundo, Dios har&aacute; nuevos cielos y nueva tierra en los que habita la justicia (Mal. 4:3; 2 Ped. 3:13).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&nbsp;&iexcl;Entonces vendr&aacute; la paz! El prop&oacute;sito de Dios para este mundo es la paz. Jesucristo es el Pr&iacute;ncipe de Paz. Despu&eacute;s del milenio, jam&aacute;s se levantar&aacute; nuevamente un movimiento para la guerra. La guerra de Gog y Magog, la &uacute;ltima guerra, acabar&aacute; con todas las guerras, por toda la eternidad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">PERO, ANTES de ser destruidos, LOS IMP&Iacute;OS VER&Aacute;N A CRISTO EXALTADO. Sobre eso, leemos en el vers&iacute;culo 10: &ldquo;Estad quietos, y conoced que yo soy Dios; Ser&eacute; exaltado entre las naciones; enaltecido ser&eacute; en la tierra&rdquo;. En presencia de los habitantes de la Tierra y el cielo, reunidos en una multitud innumerable, es efectuada la coronaci&oacute;n final de Jesucristo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Entonces, &eacute;l levanta su poderosa voz y dice: &ldquo;Estad quietos&rdquo;, y todos en solemne y respetuoso silencio se quedan quietos. &ldquo;conoced que yo soy Dios&rdquo;. Millares e incluso miles de millones de imp&iacute;os no quisieron antes rendirse a las claras evidencias de la divinidad de Cristo; y, sin embargo, ahora all&iacute; est&aacute;n para reconocer al Dios a quien tanto afrontaron.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y Cristo contin&uacute;a: &ldquo;Ser&eacute; exaltado entre las naciones&rdquo;. Y los imp&iacute;os, extasiados, contemplan a Cristo siendo coronado como &ldquo;Rey de reyes y Se&ntilde;or de se&ntilde;ores&rdquo;, e investido de poder y majestad supremos (Apoc. 17:14; 19:16).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El propio Satan&aacute;s se paraliza al contemplar la gloria y majestad de Cristo. &Eacute;l ve cuando un &aacute;ngel de elevada estatura y fulgor, coloca la corona gloriosa sobre la cabeza de Cristo, siendo exaltado el Hijo de Dios sobre todo el universo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En ese momento, todos los &Aacute;NGELES, todos los JUSTOS, todos los IMP&Iacute;OS de todos los tiempos doblan sus rodillas ante Aquel que fue exaltado, y all&iacute; tambi&eacute;n Satan&aacute;s con todos los demonios est&aacute;n inclinados, y reconocen la justicia y la soberan&iacute;a de Cristo (Fil. 2:9-11).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y los justos cantar&aacute;n sus alabanzas a Dios. &iquest;Qu&eacute; estar&aacute;n cantando? Vers&iacute;culo 11: &ldquo;Jehov&aacute; de los ej&eacute;rcitos est&aacute; con nosotros; nuestro refugio es el Dios de Jacob&rdquo;.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mientras los imp&iacute;os reciben su justo castigo, mientras fuego desciende del cielo con estrepitoso estruendo, cuando los elementos ser&aacute;n abrasados y los imp&iacute;os destruidos, los santos estar&aacute;n cantando: &ldquo;Jehov&aacute; de los ej&eacute;rcitos est&aacute; con nosotros; nuestro refugio es el Dios de Jacob&rdquo;.<\/span><\/p>\n<p><b>Llamado:<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> &iquest;Tiene usted ese refugio? &iquest;Cu&aacute;l es su seguridad hoy? Muchos est&aacute;n viviendo en una seguridad carnal, en una seguridad mundana e ilusoria, apoyados en una falsa seguridad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">&iquest;Cu&aacute;l es su refugio espiritual? &iquest;Se siente en paz con Dios o vive en las pr&aacute;cticas del pecado? &iquest;Est&aacute; salvo en Cristo o se agrada en los encantos del mundo?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ap&eacute;guese a Jesucristo como su Salvador, hoy y siempre, y en ese d&iacute;a usted podr&aacute; cantar: &ldquo;Dios es nuestro amparo y fortaleza&rdquo;.<\/span><\/p>\n<\/body><\/html>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SALMO 46 &ndash; DIOS ES NUESTRO REFUGIO Pr. Roberto Biagini PDF Introducci&oacute;n: Los d&iacute;as 5 y 9 de agosto de 1945, respectivamente, dos desventuradas ciudades japonesas, Hiroshima y Nagasaki, recibieron dos diab&oacute;licos regalos, dos poderosas bombas, dos bombas at&oacute;micas; y como resultado, 180.000 personas se transformaron en cenizas. Y el mundo se aterroriz&oacute; ante una&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":5618,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[829],"tags":[],"class_list":["post-5617","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos-todos"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v26.9 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>SALMO 46 \u2013 DIOS ES NUESTRO REFUGIO - Pastor Adventista<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/salmo-46-dios-es-nuestro-refugio\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"SALMO 46 \u2013 DIOS ES NUESTRO REFUGIO - Pastor Adventista\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"SALMO 46 &ndash; DIOS ES NUESTRO REFUGIO Pr. Roberto Biagini PDF Introducci&oacute;n: Los d&iacute;as 5 y 9 de agosto de 1945, respectivamente, dos desventuradas ciudades japonesas, Hiroshima y Nagasaki, recibieron dos diab&oacute;licos regalos, dos poderosas bombas, dos bombas at&oacute;micas; y como resultado, 180.000 personas se transformaron en cenizas. Y el mundo se aterroriz&oacute; ante una...\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/salmo-46-dios-es-nuestro-refugio\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Pastor Adventista\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/pastoradv\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2021-07-29T12:39:31+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2021-07-29T12:39:49+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/files.adventistas.org\/pastor.adventistas.org\/es\/2021\/07\/ES2907.png\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1280\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"720\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/png\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Asociaci\u00f3n Ministerial\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Asociaci\u00f3n Ministerial\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"17 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/salmo-46-dios-es-nuestro-refugio\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/salmo-46-dios-es-nuestro-refugio\/\"},\"author\":{\"name\":\"Asociaci\u00f3n Ministerial\",\"@id\":\"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/#\/schema\/person\/b62975631befbf27a50ed5a16aaa9705\"},\"headline\":\"SALMO 46 \u2013 DIOS ES NUESTRO REFUGIO\",\"datePublished\":\"2021-07-29T12:39:31+00:00\",\"dateModified\":\"2021-07-29T12:39:49+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/salmo-46-dios-es-nuestro-refugio\/\"},\"wordCount\":3466,\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/salmo-46-dios-es-nuestro-refugio\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/files.adventistas.org\/pastor.adventistas.org\/es\/2021\/07\/ES2907.png\",\"articleSection\":[\"Art\u00edculos - Todos\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/salmo-46-dios-es-nuestro-refugio\/\",\"url\":\"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/salmo-46-dios-es-nuestro-refugio\/\",\"name\":\"SALMO 46 \u2013 DIOS ES NUESTRO REFUGIO - Pastor Adventista\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/salmo-46-dios-es-nuestro-refugio\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/salmo-46-dios-es-nuestro-refugio\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/files.adventistas.org\/pastor.adventistas.org\/es\/2021\/07\/ES2907.png\",\"datePublished\":\"2021-07-29T12:39:31+00:00\",\"dateModified\":\"2021-07-29T12:39:49+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/#\/schema\/person\/b62975631befbf27a50ed5a16aaa9705\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/salmo-46-dios-es-nuestro-refugio\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/salmo-46-dios-es-nuestro-refugio\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/salmo-46-dios-es-nuestro-refugio\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/files.adventistas.org\/pastor.adventistas.org\/es\/2021\/07\/ES2907.png\",\"contentUrl\":\"https:\/\/files.adventistas.org\/pastor.adventistas.org\/es\/2021\/07\/ES2907.png\",\"width\":1280,\"height\":720},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/salmo-46-dios-es-nuestro-refugio\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"SALMO 46 \u2013 DIOS ES NUESTRO REFUGIO\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/#website\",\"url\":\"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/\",\"name\":\"Pastor Adventista\",\"description\":\"Site del Pastor | Iglesia Adventista del S\u00e9ptimo D\u00eda\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/#\/schema\/person\/b62975631befbf27a50ed5a16aaa9705\",\"name\":\"Asociaci\u00f3n Ministerial\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/0fddd0154d1f535e92b122441494ba8e2edb8e724c89c93e17e0b23b366f8590?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/0fddd0154d1f535e92b122441494ba8e2edb8e724c89c93e17e0b23b366f8590?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Asociaci\u00f3n Ministerial\"},\"sameAs\":[\"http:\/\/pastor.adventistas.org\/\"]}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"SALMO 46 \u2013 DIOS ES NUESTRO REFUGIO - Pastor Adventista","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/salmo-46-dios-es-nuestro-refugio\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"SALMO 46 \u2013 DIOS ES NUESTRO REFUGIO - Pastor Adventista","og_description":"SALMO 46 &ndash; DIOS ES NUESTRO REFUGIO Pr. Roberto Biagini PDF Introducci&oacute;n: Los d&iacute;as 5 y 9 de agosto de 1945, respectivamente, dos desventuradas ciudades japonesas, Hiroshima y Nagasaki, recibieron dos diab&oacute;licos regalos, dos poderosas bombas, dos bombas at&oacute;micas; y como resultado, 180.000 personas se transformaron en cenizas. Y el mundo se aterroriz&oacute; ante una...","og_url":"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/salmo-46-dios-es-nuestro-refugio\/","og_site_name":"Pastor Adventista","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/pastoradv","article_published_time":"2021-07-29T12:39:31+00:00","article_modified_time":"2021-07-29T12:39:49+00:00","og_image":[{"width":1280,"height":720,"url":"https:\/\/files.adventistas.org\/pastor.adventistas.org\/es\/2021\/07\/ES2907.png","type":"image\/png"}],"author":"Asociaci\u00f3n Ministerial","twitter_misc":{"Escrito por":"Asociaci\u00f3n Ministerial","Tiempo de lectura":"17 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/salmo-46-dios-es-nuestro-refugio\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/salmo-46-dios-es-nuestro-refugio\/"},"author":{"name":"Asociaci\u00f3n Ministerial","@id":"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/#\/schema\/person\/b62975631befbf27a50ed5a16aaa9705"},"headline":"SALMO 46 \u2013 DIOS ES NUESTRO REFUGIO","datePublished":"2021-07-29T12:39:31+00:00","dateModified":"2021-07-29T12:39:49+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/salmo-46-dios-es-nuestro-refugio\/"},"wordCount":3466,"image":{"@id":"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/salmo-46-dios-es-nuestro-refugio\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/files.adventistas.org\/pastor.adventistas.org\/es\/2021\/07\/ES2907.png","articleSection":["Art\u00edculos - Todos"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/salmo-46-dios-es-nuestro-refugio\/","url":"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/salmo-46-dios-es-nuestro-refugio\/","name":"SALMO 46 \u2013 DIOS ES NUESTRO REFUGIO - Pastor Adventista","isPartOf":{"@id":"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/salmo-46-dios-es-nuestro-refugio\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/salmo-46-dios-es-nuestro-refugio\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/files.adventistas.org\/pastor.adventistas.org\/es\/2021\/07\/ES2907.png","datePublished":"2021-07-29T12:39:31+00:00","dateModified":"2021-07-29T12:39:49+00:00","author":{"@id":"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/#\/schema\/person\/b62975631befbf27a50ed5a16aaa9705"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/salmo-46-dios-es-nuestro-refugio\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/salmo-46-dios-es-nuestro-refugio\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/salmo-46-dios-es-nuestro-refugio\/#primaryimage","url":"https:\/\/files.adventistas.org\/pastor.adventistas.org\/es\/2021\/07\/ES2907.png","contentUrl":"https:\/\/files.adventistas.org\/pastor.adventistas.org\/es\/2021\/07\/ES2907.png","width":1280,"height":720},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/salmo-46-dios-es-nuestro-refugio\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"SALMO 46 \u2013 DIOS ES NUESTRO REFUGIO"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/#website","url":"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/","name":"Pastor Adventista","description":"Site del Pastor | Iglesia Adventista del S\u00e9ptimo D\u00eda","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/#\/schema\/person\/b62975631befbf27a50ed5a16aaa9705","name":"Asociaci\u00f3n Ministerial","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/0fddd0154d1f535e92b122441494ba8e2edb8e724c89c93e17e0b23b366f8590?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/0fddd0154d1f535e92b122441494ba8e2edb8e724c89c93e17e0b23b366f8590?s=96&d=mm&r=g","caption":"Asociaci\u00f3n Ministerial"},"sameAs":["http:\/\/pastor.adventistas.org\/"]}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5617","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5617"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5617\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5619,"href":"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5617\/revisions\/5619"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5618"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5617"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5617"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5617"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}