{"id":946,"date":"2015-09-08T19:54:35","date_gmt":"2015-09-08T19:54:35","guid":{"rendered":"http:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/?p=946"},"modified":"2015-09-08T19:54:35","modified_gmt":"2015-09-08T19:54:35","slug":"la-dictadura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pastor.adventistas.org\/es\/la-dictadura\/","title":{"rendered":"La Dictadura"},"content":{"rendered":"<style type=\"text\/css\"><\/style><!DOCTYPE html PUBLIC \"-\/\/W3C\/\/DTD HTML 4.0 Transitional\/\/EN\" \"http:\/\/www.w3.org\/TR\/REC-html40\/loose.dtd\">\n<html><body><p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"text-decoration: underline;\">El Resultado de la Dominaci&oacute;n.<\/span> &laquo;Los principios santos que Dios ha dado son representados por el fuego sagrado; pero se ha usado fuego com&uacute;n en lugar de sagrado. De manera sutil se han introducido planes contrarios a la verdad y a la justicia so pretexto de que esto tiene que ser hecho y lo otro tiene que hacerse, porque es para el progreso de la causa de Dios. Pero son maquinaciones de hombres que llevan a la opresi&oacute;n, la injusticia y la maldad. La causa de Dios debe estar libre de toda mancha de injusticia. No puede obtener ventaja alguna despojando a los miembros de la familia de Dios de su individualidad y de sus derechos. Todas estas pr&aacute;cticas son aborrecibles para Dios &hellip;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El poder desp&oacute;tico que se ha desarrollado, como si los puestos convirtiera a los hombres en dioses, me asusta y deber&iacute;a causar temor. Es una maldici&oacute;n donde y quienquiera lo ejerza. Este ense&ntilde;oramiento sobre la heredad de Dios crear&aacute; tal disgusto por la jurisdicci&oacute;n del hombre que se producir&aacute; un estado de insubordinaci&oacute;n. El pueblo est&aacute; aprendiendo que no se puede confiar en hombres que ocupan altos puestos de responsabilidad para modelar y formar las mentes y caracteres de otros hombres. El resultado ser&aacute; la p&eacute;rdida de confianza en la administraci&oacute;n a&uacute;n de hombres fieles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El esp&iacute;ritu de dominaci&oacute;n se est&aacute; extendiendo a los presidentes de asociaciones. Si un hombre est&aacute; confiado en su propia fortaleza y trata de ejercer dominio sobre sus hermanos, creyendo que est&aacute; investido de autoridad para hacer de su voluntad el poder gobernante, lo mejor y lo &uacute;nico seguro es quitarlo de su cargo, no sea que resulte un gran da&ntilde;o, y &eacute;l pierda su propia alma y ponga en peligro las almas de otros. &lsquo;Todos vosotros sois hermanos&rsquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta disposici&oacute;n de ense&ntilde;orearse sobre la heredad del Se&ntilde;or causar&aacute; una reacci&oacute;n a menos que estos hombres cambien su curso de acci&oacute;n. Los que tienen autoridad deber&iacute;an ir con el peso del Esp&iacute;ritu Santo. La posici&oacute;n de un hombre no lo hace una jota o tilde mayor a la vista de Dios; es tan solo el car&aacute;cter lo que Dios valora&raquo; Carta 55, 1895 (Sept. 19, 1895, a O.A. Olson).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"text-decoration: underline;\">C&oacute;mo se Obstruyen las Ruedas del Progreso.<\/span> &laquo;Si fuera posible, el enemigo obstruir&iacute;a las ruedas del progreso y evitar&iacute;a que las verdades del Evangelio circularan por todas partes. Con este fin &eacute;l induce a hombres a sentir que es su privilegio controlar las conciencias de sus semejantes de acuerdo con sus propias ideas pervertidas. Ellos despiden al Esp&iacute;ritu Santo de sus conciencias, y entonces, con la autoridad y en nombre de la Asociaci&oacute;n General, inventan reglamentos por medio de los cuales obligan a los hombres a ser gobernados por su propias ideas y no por el Esp&iacute;ritu Santo&hellip;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se requiere una educaci&oacute;n con respecto a los derechos y deberes de los hombres que tienen autoridad y se han ense&ntilde;oreado sobre la heredad del Se&ntilde;or. Cuando un hombre colocado en un puesto de confianza, no sabe qu&eacute; esp&iacute;ritu debe manifestar al tratar con mentes humanas, debe aprender los principios b&aacute;sicos en lo que se refiere a su autoridad sobre sus semejantes. Los principios rectos tienen que ser introducidos en el coraz&oacute;n y entretejidos en la trama y urdimbre del car&aacute;cter&raquo; Carta 83, 1896 (Mayo 22, 1896 a O.A. Olson).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"text-decoration: underline;\">Satan&aacute;s Ataca Fieramente a Hombres con Responsabilidades.<\/span> &laquo;Observando cuidadosamente instrucci&oacute;n que el Se&ntilde;or ha especificado en cuanto a la armadura cristiana, andar&eacute;is delante de &eacute;l quietamente y trabajar&eacute;is con discreci&oacute;n. No llevar&eacute;is con vosotros yugos para atar a los hombres a vuestros planes, ni intentar&eacute;is hacer que los obreros de Dios est&eacute;n sujetos a alguna mente finita. Las m&aacute;ximas y preceptos de hombres no deben controlar a sus obreros. Que ning&uacute;n hombre sea colocado en una posici&oacute;n desde la cual pueda dominar sobre la heredad de Dios; porque esto pone en peligro el alma del que se&ntilde;orea as&iacute; como las almas que est&aacute;n bajo su dominio&raquo; Manuscrito 140, 1902 (Nov. 6, 1902 &ndash; Principios para la Orientaci&oacute;n de Hombres en Cargos de Responsabilidad).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"text-decoration: underline;\">Nadie Debe Mandar.<\/span> &laquo;Entre los siervos de Dios, nadie debe mandar. Ning&uacute;n yugo debe ser puesto sobre los que Dios ha comprado como herencia con su sangre. Los yugos deben ser quebrantados. Los hombres y mujeres son m&aacute;s preciosos a los ojos de Dios de lo que la mente humana puede calcular. Cristo entiende su valor; se sacrific&oacute; a s&iacute; mismo por su redenci&oacute;n. Somos propiedad suya, nos ha comprado con su sangre. No vende su lealtad a ninguna jurisdicci&oacute;n o poder humano&raquo; 1 de Corintios 6:19, 20.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"text-decoration: underline;\">El Peligro de la Autoexaltaci&oacute;n.<\/span> &laquo;A veces un hombre colocado en una responsabilidad como director concibe la idea de que est&aacute; en una posici&oacute;n de suprema autoridad, y de que todos sus hermanos, antes de hacer ning&uacute;n movimiento de avance, deben primeramente acudir a &eacute;l para pedir permiso para hacer aquello que debe hacerse. Tal hombre se encuentra en una posici&oacute;n peligrosa. Ha perdido de vista en qu&eacute; consiste la obra de un verdadero dirigente entre el pueblo de Dios. En lugar de actuar como un sabio consejero, asume las prerrogativas de un gobernante impositivo. Dios es deshonrado por toda manifestaci&oacute;n semejante de autoridad y exaltaci&oacute;n propia. Ning&uacute;n hombre, confiando en su propia fuerza, ha de erigirse en criterio y juicio de otro hombre a quien Dios est&aacute; usando en su obra. Nadie ha de trazar reglas y reglamentos humanos para gobernar arbitrariamente a sus compa&ntilde;eros que tienen una experiencia viva en la verdad&raquo; (Testimonios para los Ministros, p&aacute;gs. 499, 500).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"text-decoration: underline;\">Liderato no es Se&ntilde;or&iacute;o.<\/span> &laquo;Nadie debe colocarse a s&iacute; mismo como gobernante, como se&ntilde;or sobre sus semejantes, para actuar de acuerdo con sus impulsos naturales. No se debe permitir que la voz o influencia de un solo hombre llegue a ser un poder controlador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">He sido instruida por el Se&ntilde;or para decir que ninguna posici&oacute;n concede gracia a un hombre, ni lo hace justo. &lsquo;El temor de Jehov&aacute; es el principio de la sabidur&iacute;a&rsquo;. Algunos a quienes se les ha confiado cargos de responsabilidad tienen la idea que el puesto es para el engrandecimiento de] yo&raquo; (Medical Ministry, p&aacute;gs. 164,165).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"text-decoration: underline;\">No Juzgar ni Dominar.<\/span> &laquo;Es un acto peligros investir a hombres con autoridad para juzgar y gobernar a sus semejantes. Ni a Ud. ni a nadie se le ha dado el poder de controlar las acciones del pueblo &nbsp;Dios, y los esfuerzos para lograr esto no deben continuar por m&aacute;s tiempo Dios ha sido deshonrado por la educaci&oacute;n dada a las iglesias del sur de California para mirar a un hombre como su conciencia y criterio. Dios nunca ha autorizado a hombre alguno para ejercer poder dominante sobre sus compa&ntilde;eros obreros, y los que han permitido que el esp&iacute;ritu dictatorial se manifieste en su trabajo oficial, necesitan experimentar el poder convertidor de Dios en sus corazones. Ellos han colocado al hombre en el lugar donde deber&iacute;a estar Dios&raquo; Carta 290, 1907, p&aacute;gs. 2, 3 (Agosto 29, 1907).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"text-decoration: underline;\">El Presidente de Asociaci&oacute;n y la Autoridad.<\/span> &laquo;Es un error que una asociaci&oacute;n seleccione &nbsp;presidente alguien que considera que su cargo pone en sus manos poderes ilimitados. El Se&ntilde;or me ha instruido para decirle que Ud. no sabe cu&aacute;ndo emplear autoridad y cu&aacute;ndo refrenarse para no usarla imprudentemente. Usted tiene . mucho que aprender antes de poder desempe&ntilde;ar el trabajo de presidente. Usted debe recordar que en la causa de Dios hay un Dirigente-Jefe, cuyo poder y sabidur&iacute;a est&aacute; por encima de las mentes humanas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios no tendr&aacute; nada que hacer con los m&eacute;todos de trabajo donde se permita a hombres finitos ejercer dominio sobre sus semejantes. El pide que se haga un cambio decidido. No se debe escuchar m&aacute;s voz de mando. El Se&ntilde;or tiene entre sus obreros hombres humildes y discretos; de entre ellos debe escogerse a los hombres que dirijan la obra en el temor de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seria conveniente invitar al pastor Cottrell y a un obrero de amplia experiencia m&aacute;s por lo menos, para intercambiar ideas y considerar los planes que afectan a la obra m&eacute;dica. Dios ha dispuesto que sus siervos desempe&ntilde;en las responsabilidades de esa asociaci&oacute;n en un esp&iacute;ritu de humildad y dependencia en &eacute;l&rdquo; Carta 290, 1907, p&aacute;gs . 2, 3 (Agosto 29, 1907 a George W. Reaser).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"text-decoration: underline;\">Dios no Vindicar&aacute; Proyectos para Oprimir Hombres.<\/span> &laquo;Dios no vindicar&aacute; proyecto alguno por medio del cual &eacute;l hombre domine u oprima, aunque sea en grado m&iacute;nimo a sus semejantes. La &uacute;nica esperanza para el hombre caldo es mirar a Jes&uacute;s, y recibirlo a &eacute;l como su &uacute;nico Salvador. Tan pronto como un hombre empieza a formular reglamentos f&eacute;rreos para otros hombres, tan como empieza a enjaezar y a inducir a los hombres de acuerdo con sus propias ideas, deshonra a Dios y pone su propia alma y el alma de sus hermanos en peligro. Los hombres pecadores pueden encontrar esperanza y justicia &uacute;nicamente en Dios; y ning&uacute;n ser humano es justo por m&aacute;s tiempo que el tiempo que tenga fe en Dios, y mantenga una conexi&oacute;n vital con &eacute;l. La flor del campo &nbsp;que tener sus ra&iacute;ces en la tierra; tiene que tener aire, roc&iacute;o, lluvia y sol. S&oacute;lo florecer&aacute; mientras reciba estas ventajas, y todas provienen de Dios. As&iacute; es con los hombres. Nosotros recibimos de Dios lo que suministra vida al alma. Se nos advierte que no confiemos en el hombre, ni hagamos de la carne nuestro brazo&raquo;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"text-decoration: underline;\">El Presidente de Asociaci&oacute;n.<\/span> &laquo;Vez tras vez repito la advertencia: Nunca pongan de presidente de una asociaci&oacute;n a un hombre que supone que una posici&oacute;n de esta clase le da autoridad para dictaminar y controlar las conciencias de otros. Es natural que el hombre tenga una gran estimaci&oacute;n de si mismo; los viejos h&aacute;bitos luchan por supremac&iacute;a; pero el hombre que ocupa un cargo de confianza no deber&iacute;a glorificarse a si mismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El obrero que diariamente subordina su voluntad a la voluntad de Cristo ser&aacute; educado para alejarse de ideas tales. El practicar&aacute; las virtudes del car&aacute;cter de Cristo con toda mansedumbre y &nbsp;de pensamiento; y esto dar&aacute; la libertad de hijos de Dios a aquellos que se supone que ser&aacute;n beneficiados con sus servicios. Ellos estar&aacute;n libres para actuar de acuerdo con la gracia que les es concedida, para que todos puedan entender los preciosos privilegios que tienen como miembros del cuerpo de Cristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aquel a quien han sido confiados cometidos sagrados, revelar&aacute; siempre la mansedumbre y la sabidur&iacute;a de Cristo; porque es &eacute;sta la manera en que llegar&aacute; a ser un representante del car&aacute;cter y de los m&eacute;todos de Cristo. Nunca deben usurpar autoridad u ordenar, o amenazar, diciendo: &lsquo;A menos que haga lo que digo, usted no recibir&aacute; sueldo de la asociaci&oacute;n&rsquo; . El hombre que pronuncie &nbsp;tales palabras estar&aacute; fuera de lugar como presidente de una asociaci&oacute;n. El har&iacute;a a los hombres esclavos de su juicio&raquo; Carta 416, 1907, p&aacute;gs. 5, 6 (Dic. 30, 1907 a A.G. Daniells y W. C. White).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"text-decoration: underline;\">Cambiar al Dictador.<\/span> &laquo;El esp&iacute;ritu de dominio se extiende a los presidentes de nuestras &nbsp;Si un hombre conf&iacute;a en sus propias facultades y trata de ejercer dominio sobre sus &nbsp;sintiendo que est&aacute; investido de autoridad para hacer de su voluntad el poder dominante, la &nbsp;conducta y la &uacute;nica es cambiarlo, para que no se haga un gran da&ntilde;o, y pierda su propia alma, y ponga en peligro el alma de otros. &lsquo;Todos vosotros sois hermanos&rsquo;. Esta disposici&oacute;n a dominar sobre la herencia de Dios causar&aacute; una reacci&oacute;n a menos que estos hombres cambien su conducta. Los que ostentan autoridad deben manifestar el esp&iacute;ritu de Cristo. Deben tratar como &eacute;l tratarla cada caso que requiera atenci&oacute;n&raquo; (Testimonios para los Ministros, p&aacute;g. 368).<\/p>\n<\/body><\/html>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Resultado de la Dominaci&oacute;n. &laquo;Los principios santos que Dios ha dado son representados por el fuego sagrado; pero se ha usado fuego com&uacute;n en lugar de sagrado. 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