6 de enero de 2021

Para Terminar la Obra

Para Terminar la Obra

PARA TERMINAR LA OBRA

Pastores Milton y Tulio Peverini

 

 

INTRODUCCIÓN

  • Al saludarlos con cariño cristiano y en el nombre el Señor, deseo primeramente alabar y agradecer a Dios por su amor en Cristo Jesús, mi precioso Salvador.
  • ¿Cómo y cuándo, por gracia divina, tuve un encuentro con JESÚS y me uní a su Iglesia? La vida humilde y consagrada de mi querido padre, el Pr. Héctor Peverini, fue el medio que me condujo a JESÚS y a la decisión de aceptarlo como mi bendito Salvador.
  • El sábado 16 de noviembre de 1946 tuve mi primera relación oficial con la Iglesia Adventista. Junto con otros jovencitos y con mi hermano Milton, en ese día fuimos bautizados en la hermosa Iglesia de Florida por nuestro querido padre. Tenía catorce años.
  • Al terminar el bautismo, y estando todavía en el bautisterio, mi padre tuvo una corta oración. Nunca la olvidaré. Agradeciendo a Dios por la salvación en Cristo, rogó a Dios que mi hermano y yo fuésemos siempre fieles al Señor y que llegásemos a ser predicadores del Evangelio, bajo la dirección del Espíritu Santo.
  • Por gracia de Dios, y solo por ello, el Señor contestó la oración. Ese día fue un día de completa entrega a JESÚS y de entrega a la Iglesia para colaborar con el cumplimiento de su misión. Y estoy seguro que esa ha sido y es la experiencia de cada uno de los presentes.
  • Nunca me arrepentí de haberme unido a la Iglesia. Con cada día que pasa, amó más a esta Iglesia porque es la Iglesia de Dios que Cristo compró sacrificadamente con su sangre.

TEMA: TERMINACIÓN DE LA OBRA

  • Amados pastores, ancianos de iglesia, y líderes de los grupos pequeños, enfrentamos todos un sagrado desafío: Contribuir con todo lo que somos y tenemos para completar la predicación del santo Evangelio.
  • ¿Podría existir una satisfacción mayor que concluir con éxito una obra, un proyecto que nos ha sido asignado? Ya sea la terminación de un curso de estudios, la conclusión exitosa de un proyecto de trabajo o el logro completo de una feliz relación afectiva, la persona siente una satisfacción íntima que produce una alegría muy grande.
  • No hay proyecto más importante que el de colaborar con Cristo en la salvación de las almas, ni empresa que produce mayor felicidad. Cristo empezó este proyecto y Él lo terminará, pero nos honra a nosotros con el privilegio de colaborar con Él, de obedecer su mandato redentor: “Id, por todo el mundo, y predicad el evangelio a toda criatura” (Marcos 16:15).
  • CITA: “Cada uno tiene su lugar en el plan eterno del cielo… Tan ciertamente como hay un lugar preparado para nosotros en las mansiones celestiales, hay un lugar designado en la tierra donde hemos de trabajar para Dios” (Palabras de vida del Gran Maestro, p. 297).
  • ¿Cuál es la obra que nos compromete a todos? Desde el punto de vista espiritual, nuestra sagrada y preciosa tarea es la de prepararnos para las Bodas del Cordero, y hacer lo posible para que asistan a ella el mayor de número de personas.
  • La Biblia toda nos habla de este evento culminante, pero destaquemos nuestra misión a la luz de dos pasajes fundamentales: Mateo 28:18-20 y Mateo 24:14.

LA COMISIÓN EVANGÉLICA

  • El marco de la comisión evangélica que se registra en Mateo 28, es singular. Los discípulos no sólo estaban ante el Maestro que se había manifestado con poder por medio de palabras y hechos durante más de tres años. Estaban ante quien, después de haber sido crucificado, había resucitado al tercer día. Fue entonces que JESÚS dio su extraordinaria orden:

“Toda potestad me ha sido dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id a todas las naciones, haced discípulos bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñadles a obedecer todo lo que he mandado. Y yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo” (Mateo 28:18-20).

  • Este pasaje encierra cuatro absolutos. La comisión fue dada con TODA POTESTAD. Los comisionados debían ir a TODAS LAS NACIONES. Debían enseñar TODAS LAS COSAS, con la certeza de que Cristo estaría con ellos TODOS LOS DÍAS, hasta el fin del mundo.

      Releamos el versículo 18: “Y Jesús se acercó y les habló diciendo: ‘Toda       autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra’”.

  • Cristo, el vencedor del pecado, del diablo y de la muerte, reclama una autoridad personal. En el cielo sería adorado por los ángeles y actuaría como el único Mediador entre Dios y el hombre. Y en la tierra, con solo invocar su nombre, ocurrirían hechos sobrenaturales.
  • Luego que Cristo invocó su potestad, el versículo 19 se inicia con esta orden: “Por tanto, id”. A ese grupo de seguidores dubitativos y falibles, Cristo les dio el mandato de actuar. Debían enseñar las verdades que habían aprendido.
  • Robert Oppenheimer, célebre por su contribución en el campo de la energía nuclear, hizo esta memorable declaración: “La mejor manera de transmitir una idea es encarnarla en una persona”. Mis hermanos, Cristo sabía que el Evangelio redentor se esparciría, si se encarnaba en sus seguidores de antaño y los de ahora.
  • Los versículos 19 y 20 declaran que parte de la misión encomendada era “hacer discípulos” y “enseñar todas las cosas”. Y los discípulos se transformarían en nuevos discípulos. Esos corazones debían ser convertidos y sus mentes instruídas.

Los que estaban escuchando a Cristo tenían el compromise de enseñar a  otros la importancia de imitar a  JESÚS y practicar sus enseñanzas. Era una tarea bien difícil, pero no era imposible, porque Cristo garantizó su compañía todos los días hasta el mismo fin.

EL EVANGELIO DEL REINO

  • La comisión evangélica se complementa con este glorioso pasaje: “Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones, y entonces vendrá el fin” (Mateo 24:14).
  • Aquí se subrayan tres realidades, tres hechos asombrosos:

(a)El fin vendrá cuando todas las naciones sean alcanzadas con el Evangelio. (b) Esa obra se realizará “para testimonio”; o como lo aclaran otras versiones, “por medio del testimonio”. (c) Pero notemos que este versículo se inicia diciendo, sin ambigüedad, que será predicado este “este evangelio del reino”.

  • ¿En qué consiste el evangelio, la buena noticia del reino? En la persona de Cristo y en su prédica, ya “se había acercado” el reino de Dios. El futuro y perfecto reino de los cielos, emerge del reino de la gracia que ya existió con la presencia de JESÚS en esta tierra hace dos mil años, y que se había iniciado apenas entró el pecado en el mundo. Y se confirmó totalmente cuando Cristo murió en la cruz.
  • En Jesucristo, el reino de la gracia redentora y el reino de la gloria inmortal que se hará visible en su segunda venida, están entrañablemente unidos. Y esta es la buena nueva que los seguidores de JESÚS debemos proclamar.
  • CITA: El reino de la gracia de Dios se está estableciendo a medida que ahora, día tras día, los corazones que estaban llenos de pecado y rebelión se someten a la soberanía de su amor. Pero el establecimiento del reino de su gloria no se producirá hasta la segunda venida de Cristo a este mundo” (El Discurso Maestro de Jesucristo, p. 93).
  • Este Evangelio será predicado en todo el mundo, y entonces vendrá el fin. Numerosas profecías y señales nos indican que vivimos en el tiempo del fin”. Se acerca a pasos acelerados la culminación del drama, de la lucha milenaria entre el bien y el mal.
  • Cristo vencerá al gran enemigo y sus seguidores en forma definitiva, como lo dice de modo terminante la Escritura:

Cuando se cumplan los mil años, Satanás será suelto de su prisión, y saldrá a                       engañar a las naciones que están sobre los cuatro ángulos de la tierra –a Gog y a                             Magog–, a fin de reunirlos para la batalla. Su número es como la arena del mar.

                   “Subieron a través de la ancha tierra, y cercaron el campamento de los santos y                               la ciudad amada. Pero de Dios descendió fuego del cielo, y los consumió. Y el                              diablo que los engañaba, fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde                                         también estaban la bestia y el falso profeta” (Apocalipsis 20:7-10).

  • Todo el cuerpo de Cristo, o sea su Iglesia, está comprometida con la suprema tarea de proclamar el amor y el poder de Jesucristo. Sí, proclamar la buena noticia del reino de la gracia y el de la gloria del Rey de reyes y Señor de señores.

CINCO PRINCIPIOS CRUCIALES PARA CUMPLIR CON ÉXITO

NUESTRA SAGRADA MISIÓN

  • Mis amados pastores, ancianos de iglesia y líderes, a fin de asegurar el éxito de nuestro sagrado compromiso, necesitamos algo más que planes y procedimientos. Es imprescindible valerse de principios básicos que determinarán las estrategias y métodos a seguir.
  • Por su importancia, hemos escogido cinco principios que se aplican a la misión de la Iglesia en este siglo XXI.
  1. TESTIFICAR DE JESÚS
  • Leamos un versículo clave: “Recibiréis poder cuando venga sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén… y hasta lo último de la tierra” (Hechos 1:8). JESÚS los comprometió a testificar en nombre de Él, por Él y acerca de Él. Cristo debía ser el supremo objeto del testimonio de sus seguidores.
  • A veces, en nuestro celo o entusiasmo, testificamos de nuestras instituciones, de nuestra Iglesia y sus doctrinas distintivas, como la observancia del sábado como el día de reposo. Esto es necesario hacer. Sin de embargo, nada se iguala al testimonio que demos de lo que Cristo ha hecho y está haciendo por nosotros como nuestro Señor y Salvador.
  • ¿No convendría recordar la orden que JESÚS le dio al endemoniado de Gadara? “Vete a tu casa, a los tuyos, y cuéntales las grandes cosas que el Señor ha hecho contigo, y cómo tuvo compasión de ti” (Marcos 5:19).
  1. PRACTICAR UN ESTILO DE VIDA PERSUASIVO
  • Frente al mandato y desafío de testificar, podrían levantarse sentimientos de temor y ansiedad: “¿Podré hacerlo? No tengo un diploma de doctor en divinidad. No tengo facilidad de palabra. ¿Y si la gente me plantea preguntas imposibles de responder?”
  • Mis hermanos, para JESÚS más importante que el “decir” o el “hacer” ES EL SER. La forma de ser de una persona constituye un testimonio silencioso, pero muy poderoso, convincente.
  • Un reconocido ateo y enemigo del cristianismo, el fiósofo alemán Federico Nietzsche, declaró: “Para que yo crea en Jesús, el Salvador, los discípulos de Cristo tienen que demostrar en primer lugar que han sido salvados”. Debemos admitir que en esta era postcristiana, muchos de los que se denominan cristianos han olvidado ciertos principios esenciales practicados por Cristo: la sencillez, la humildad, la modestia, la amabilidad.
  • ILUSTRACIÓN: Permítanme referirme a este principio tan importante: una vida genuinamente cristiana, con el siguiente relato:

                  Un joven no adventista, en forma sorpresiva inició sus estudios en uno de                                          nuestros colegios del este de los Estados Unidos. Era muy reservado. Asistía a                             cada clase, incluyendo las de religión. Pero al fin del año escolar, se fue tan                              sorpresivamente como había venido. Volvió a la humilde casa de campo de sus                     padres

Decidió luego reanudar sus estudios en una Universidad secular, ubicada en una                               ciudad grande. Se alojó en un una reducida habitación de un gran edificio de                         apartmentos. Los dueños del mismo fueron muy amables con él. La esposa del                            dueño solía dejar a la puerta del joven un plato sabroso de comida.

Este estudiante observó que cada sábado, en torno a las 9:00 a.m., el matrimonio                salía con sus Biblias bajo el brazo. Un sábado, el joven los siguió, y así entró por                    primera vez en la Iglesia Adventista de ese lugar. Y esa congregación fue su                           segundo hogar. Meses después fue bautizado.

                  No necesitó ser instruído en toda la teología. La había aprendido durante el año                   que estuvo en el Colegio Adventista.  Pero como el mismo joven lo confesó: “La                     manera de vivir de ese matrimonio fue para mí el mejor sermón”.

  1. RESPONSABILIDAD SOCIAL
  • En la vida y en las enseñanzas de Cristo, se entrelaza la GRAN COMISIÓN de predicar el Evangelio, con el GRAN MANDAMIENTO de amar a nuestros prójimos como a nosotros mismos. Como sabemos, toda la raza humana, pero en particular los profesos cristianos, seremos sometidos al dictamen del Rey del universo, cuyo texto es el siguiente:

“Entonces el Rey dirá a los de su derecha: ‘¡Venid, benditos de mi Padre! Heredad                       el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. Porque tuve                              hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber, fui forastero, y                           me recibisteis; estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; estuve                              en la cárcel, y vinisteis a mí’.

                        “Entonces los justos responderán: ‘Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te                               sustentamos; o sediento y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos forastero, y te                           recibimos; o desnudo, y te cubrimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o en la cárcel, y                                    fuimos a verte?’

                        “Y el Rey les dirá: ‘Os aseguro, cuanto hicisteis a uno de estos mis hermanos                                pequeños, a mí me lo hicisteis’” (Mateo 25:34-40).

  • Por esta solemne y gran verdad del amor al prójimo, me gocé al saber la obra médico-misionera que un grupo visitante hizo el año pasado en Honduras, en el Valle de Ángeles. Supe, además, que del 20 al 26 de Julio del presente año, un grupo similar constituido por 41 personas, ministraron las necesidades físicas y espirituales de 108 pacientes en Asunción y comunidades menores del Paraguay. ¡Alabado sea Dios!
  • Antes de ser ejecutado en un campo de concentración, el notable pastor alemán DIETRICH BONHOFFER, testificó de su fe y amor a Cristo con estas palabras: “La Iglesia es solo Iglesia cuando existe para beneficiar a otros”.
  1. EVANGELISMO Y CRECIMIENTO
  • Este cuarto principio es un principio fundamental. La Iglesia está en el negocio de crecer o va a la bancarrota, y cada discípulo tiene la responsabilidad de hacer crecer la Iglesia. CITA: Cada verdadero dicípulo nace en el reino de Dios como un misionero. El que bebe del agua viva, llega a ser una fuente de vida. El que recibe, llega a ser un dador” (El Deseado de todas las gentes, p. 162).
  • La FORMA de evangelizar puede variar, pero debemos impulsarla con el sagrado optimismo de Cristo: Yo os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos. Ya están blancos para la siega” (Juan 4:35).

¿CÓMO EVANGELIZAR? ¿CÓMO LLEVAR A CABO LA MISIÓN DIVINA?

  1. Entrevista personal. La entrevista de Cristo con Nicodemo ilustra la importancia insuperable del evangelismo personal. El auditorio de un alma es sagrado.
  2. La radio, la televisión y el Internet. Dios usa en forma muy efectiva los instrumentos de comunicación masiva del Evangelio. Sería un error ignorarlos en estos tiempos cuando crece la población mundial en forma impresionante. Hemos de apoyar y usar más La Voz de la Esperanza y el programa televisivo Está Escrito. Sólo en el Cielo sabremos cuántas almas fueron guiadas a JESÚS por medio de estos programas.
  1. Nuestras revistas y libros. CITA: “El mundo debe recibir la luz, y muchos conocerán la verdad por medio del ministerio evangelizador de la palabra en nuestros libros y revistas” (El ministerio de publicaciones, p. 63).

 CITA: Es también, en gran medida, por medio de nuestras imprentas          como debe cumplirse la obra de aquel otro ángel que baja del cielo con gran potencia y alumbra la tierra con su gloria” (Joyas de los testimonios, tomo 3, p. 142)

  1. Las cruzadas evangelizadoras o esfuerzos públicos. Dios bendice en       forma especial este método de predicación, especialmente al tener               el apoyo efectivo de los miembros de iglesia. Pueden asociarse varias                iglesias en la preparación del terreno, antes del lanzamiento de la                              campaña propiamente dicha, que puede tener lugar a nivel de iglesia                 local o distrital.

Recordemos que aún los “pequeños esfuerzos”, por la gracia de Dios             pueden dar un fruto extraordinario.

ILUSTRACIÓN: La Iglesia Adventista en Punta Arenas, Chile, nació gracias a un “esfuerzo pequeño”. Un colportor de apellido Nelson, en 1918, visitó a diversas personas de la ciudad. Además de presentar sus ibros, mencionaba que vendría un conferenciante para compartir verdades religiosas.

El evangelista fue el Pr. Francisco Westphal. Aunque numerosos asistentes escucharon sus mensajes, solo una sincera y devota mujer, Luisa Paulentz Born, y sus hijos Niels y Pablo, de 15 y 13 años, respectivamente, aceptaron la verdad en JESÚS y lo testificaron por el bautismo.

LUISA fue bautizada en octubre de 1918 en las aguas del Estrecho de Magallanes, y NIELS y PAUL en diciembre del mismo año. Por su decisión de guardar el sábado, ambos jovencitos perdieron el empleo y su padrastro los echó de la casa.

Aparentemente, ese “pequeño esfuerzo” fue un fracaso: solo tres personas se unieron a la Iglesia de Dios. Pero esos jovencitos crecieron y se educaron en nuestros colegios. NIELS llegó a ser pastor y profesor de Teología, y uno de sus hijos, EGIL, ha sido Rector de la Universidad Adventista del Plata, y el otro, ROALD, subtesorero de la División Sudamericana. ¿Y qué en cuanto a PABLO? De sus cinco hijos, GUNNAR fue médico misionero y director del Sanatorio Adventista del Plata; WALDEMAR, profesor y director de Música en dos colegios adventistas. KAREN y ERNA llegaron a ser enfermeras misioneras, y LILIA, lectora de pruebas y diseñadora en una casa editora adventista: la Pacific Press.

  • Los resultados extraordinarios de la conversión de LUISA, NIELS y PAUL tuvieron su origen en un modesto esfuerzo evangelizador público. ¡Vale la pena realizar con fe esfuerzos públicos! A través de ellos, tendemos la red del Evangelio. Y Dios, a través de su Palabra y de su Espíritu, atrapa a las almas y las conduce a JESÚS, el gran PESCADOR.

LOS GRUPOS PEQUEÑOS

  • He aquí un método evangelizador infalible: las células misioneras o “pequeñas congregaciones” o “grupos pequeños”. Permítaseme citar lo que inspiradamente escribió Elena de White: La formación de pequeños grupos como base del esfuerzo cristiano me ha sido presentada por uno que no puede errar. Haya en cada iglesia grupos bien organizados de obreros que trabajen en el vecindario de la misma” (Servicio cristiano, p. 92).
  • Los grupos pequeños o la iglesia en los hogares fue un plan impulsado por el Espíritu Santo en la Iglesia Apostólica. En gran medida se basa en los siguientes versículos:

Y perseveraban firmes [los creyentes] en la doctrina de los apóstoles,                en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan, y en la                          oración… Seguían reuniéndose cada día en el templo. Y en las casas                     partían el pan y comían juntos con alegría y sencillez de                                           corazón” (Hechos 2:42, 46).

  • Los miembros de los grupos se unían mediante las siguientes actividades:
  • La enseñanza de la doctrina.
  • El compañerismo y el partimiento del pan.
  • Las oraciones.
  • Esas reuniones, que se celebraban diariamente en las casas, tenían un evidente propósito misionero, predicar sobre Jesucristo: “Y todos los días, en el templo y por las casas, no cesaban de enseñar y anunciar a Jesucristo” (Hechos 5:42).
  • “La amistad es la mejor herramienta de evangelización… Las personas no siguen a extraños o desconocidos sino solamente a sus amigos. Por lo tanto, hazte primero amigo de las personas, antes de hablarles de religión” (Curso para Grupos Pequeños, p. 13).
  • Debemos hacer bien a los demás. “No se puede mejorar el método de Cristo para presentar la verdad… JESÚS interpretó el Evangelio para los seres humanos mediante el bien que realizó, por sus palabras llena de amor y mediante sus actos de bondad” (Elena de White, Consejos para la Iglesia, p. 560).

LIDERAZGO

  • Esta santa obra de predicación que se realizaba en el templo y en las casas, demandó una organización coordinada, y eso determinó que surgiesen líderes a nivel local y distrital. Debemos, por lo tanto, hablar algo sobre LIDERAZGO.
  • Los líderes indisputados en Jerusalén y doquiera se expandía la iglesia cristiana primitiva, fueron los apóstoles. Además, había otros líderes que debían ser reconocidos: “Os rogamos, hermanos, que reconozcáis a los que trabajan entre vosotros, los que os presiden en el Señor y os amonestan. Tenedlos en mucha estiman y amor, por causa de su obra”

            (1 Tesalonicenses 5:12, 13)

  • ¿Por qué los líderes debían ser reconocidos? Por tres motivos: trabajaban, presidían en el Señor y amonestaban o aconsejaban. Requiere abnegación y la gracia divina el impulsar la causa de Dios teniendo estos tres atributos en forma simultánea.
  • Un libro contemporáneo sobre liderazgo destacó lo siguiente:
  1. Los líderes son personas ordinarias que se han propuesto realizar hechos extraordinarios.
  2. Un líder tiene dos características: primero, sabe adónde va.                Segundo, es capaz de persuadir a otras personas para que lo
  • Oswald Sanders, en su libro Liderazgo Espiritual, destaca las siguientes cualidades sobresalientes de los líderes:
  1. Están dotados de esa sabiduría que implica el “temor de Jehová”, y el discernimiento de los anhelos del corazón humano.
  2. Son personas decididas y valientes. Un visionario puede ver. Un       líder decide, actúa y lo hace con valor.
  3. Un líder confía en Dios y es humilde. No está aquejado por el complejo de inseguridad o de inferioridad. Tiene la certeza de que está orientado y sostenido por el Líder Supremo.
  4. Los líderes son pacientes. No imponen su criterio; sus colaboradores lo siguen con agrado.
  5. Por último, los líderes reconocen la importancia de escuchar. No solo están abiertos a nuevas ideas, sino que saben reconocer sus propios errores, y tienen el acierto de no volver a cometerlos.
  • Sobre este tema, quisiéramos repetir una verdad proclamada por muchos: “Dios no llama a los más capaces, sino que capacita a los que llama”. No podemos exagerar el hecho de que Dios llama a las personas para cumplir su misión y les da dones y su gracia para hacerlo. La gloria es solo para Él.
  1. LA PRESENCIA Y EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO
  • El quinto principio esencial para cumplir la misión que Dios ha asignado a la Iglesia es la unción del Espíritu Santo. Es el requisito sine qua non, insustituible, que cada hijo de Dios necesita para compartir la fe. Cada iglesia, en su totalidad, debiera poseer este don por gracia divina.
  • Así lo destacó JESÚS instantes antes de ascender al Cielo, como ya lo hemos señalado: “Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra” (Hechos 1:8).
  • En cumplimiento de esta misión sagrada, los discípulos pudieron decir: “El Dios de nuestros padres levantó a Jesús, a quien vosotros matasteis colgándole en un madero… Y nosotros somos testigos suyos de estas cosas, y también el Espíritu Santo” (Hechos 5:30, 32).
  • Como dice este versículo, existía un doble testimonio: el de los apóstoles y el del Espíritu Santo. La testificación es un proyecto unido: al esfuerzo humano se une, imprescindiblemente, el poder divino.
  • ¿Nos atreveríamos a pensar que la Iglesia del tiempo del fin podría testificar por Cristo si no estuviese ungida plenamente con el poder del Espíritu Santo?
  • CITA: El Espíritu Santo será derramado sobre todos los que están pidiendo el pan de vida para darlo a sus vecinos. Cuando nos hayamos consagrado plenamente y de todo corazón al servicio de Cristo, Dios lo reconocerá por un derramamiento sin medida de su Espíritu” (Servicio cristiano, pp. 312).
  • Esta es la hora de humillarnos y responder a la invitación divina: Pedid a Jehová lluvia en la estación tardía. Jehová hará relámpagos, y os dará lluvia abundante, y hierba verde en el campo a cada uno” (Zacarías 10:1).
  • Bajo el símbolo de la lluvia tardía, el profeta anticipa el derramamiento abundantísimo del Espíritu de Dios, el ungimiento poderoso del Espíritu Santo para completar la predicación bendita del Evangelio en esta tierra sufriente por tanto tiempo.
  • Entonces, con el regreso glorioso de Cristo, vendrá el fin del dolor y de la angustia. Y vendrá el comienzo de un cielo nuevo y de una tierra nueva.
  • Veremos al Rey en su hermosura. Oiremos su dulce voz. Nos postraremos ante su augusta presencia y diremos con un gozo inmenso:

“¡Este es nuestro Dios! Lo hemos esperado, y El nos salvará. Este es el                             Señor a quien hemos esperado, nos gozaremos y nos alegraremos en                             su salvación” (Isaías 25:9).

CONCLUSIÓN

  • Amados pastores, ancianos y líderes de la Iglesia, Dios desea usarnos para su gloria. Desea que apresuremos la venida de Cristo. Quiere que al reunirnos algún día junto al árbol de la vida, tengamos la dicha inmerecida de ver a nuestro querido Salvador, que murió, resucitó y ahora reina en gloria por amor a nosotros. Y asimismo, acompañados por los ángeles, abrazaremos a las preciosas almas por cuya salvación trabajamos y oramos en esta tierra.
  • Por todo esto alabo a Dios y pregunto: ¿Cuántos, en este momento, nos reconsagramos nuevamente al Señor y a su servicio, y le imploramos que el Espíritu Santo llene nuestro ser y nos purifique de todo mal? ¿Y sobre todo, mientras tengamos vida, ansiamos que nos dé la experiencia hermosa de ganar muchas almas más para Cristo?

ORACIÓN

 

 

Descargar em PDF

Leave a Reply

Your email address will not be published.